Cargos y oficios
Abogado, lexicólogo, periodista, literato. Académico Correspondiente de las Reales Academias de la Lengua Española, de la Historia y de la Academia de la Lengua Vasca. Miembro fundador de la Institución Príncipe de Viana y Miembro de Honor de la Institución Fernando el Católico de Zaragoza y de la Academia de Folklore de Tucumán. Hijo predilecto de Tudela.
Trayectoria
Sus orígenes familiares se ubican en el Baztán y en la zona media tafallesa, aunque él nació en Tudela. Casado con Javiera Moso.
Estudió en el colegio de los padres jesuitas de esta ciudad y después finalizó los de Derecho en la Universidad de Deusto. Acabados estos, trabajó durante un tiempo en el despacho de Ángel Ossorio y Gallardo en Madrid, al tiempo que estudiaba Filosofía y Letras, finalizando los dos primeros cursos.
Fue hombre bien relacionado siempre con el mundo cultural del país como evidencia su correspondencia epistolar con literatos, filólogos e historiadores, con los que intercambiaba informaciones y sugerencias para resolver dudas lexicológicas o cuestiones relacionadas con la investigación histórica. José M.ª Iribarren se mostró en lo fundamental como persona de fino olfato para con la cultura etnográfica de su tierra; a descubrirla y darla a conocer dedicó buena parte de sus escritos, acercándose al habla popular, a las costumbres y recuerdos de sus paisanos, a la estampa de oficios y usos que iban transformándose en la Navarra eminentemente rural que él había conocido y que empezaba a tomar otros tonos en la economía y en el pensamiento, en las costumbres y en las conductas, aquellos que estaban transformando su ama lurra. Fue durante cuarenta años espectador privilegiado de un mundo que se iba y de los inicios de otro que no llegó a ver consumado por su muerte prematura. Dibujante y narrador maestro en sus composiciones breves, impregnados de folclore, ironía y anécdotas, dejó impresos sus bocetos urbanos, y a menudo caricaturas de amigos y personajes conocidos, en el diario nacionalista vasco, La Voz de Navarra, en el semanario conservador Navarra, editado en Tudela durante el periodo republicano, o en la revista pamplonesa Pregón. En Navarra colaboró a la par que su hermano Jesús Luis, ambos impulsores de la organización Liga de Jóvenes Navarros, surgida en 1931 para la defensa de los intereses religiosos, muy militante contra las políticas de izquierdas de la República. José M.ª Iribarren fue simpatizante del nacionalismo vasco, defendió el voto favorable al estatuto de autonomía para la formación del Estado vasco de las cuatro provincias. Su deriva hacia posturas derechistas más radicales se observa a partir de 1933-1934, como sucedió con otros personajes políticos de importancia, que colocaron su vasquismo por detrás de la defensa de la tríada: orden, religión católica y propiedad.
Destacó en los años bélicos del siglo pasado al ser testigo excepcional del inicio del golpe de Estado contra el régimen y gobierno republicanos en julio de 1936, por su condición de secretario particular, durante varios meses, del Director de la insurrección, el general Emilio Mola. De ahí surgieron dos libros centrados en la biografía del general golpista, Con el general Mola y Mola, a partir de algunas de las anotaciones (en absoluto todas) que tomó en su relación directa y cotidiana con el militar. La aquiescencia y admiración por su biografiado que manifestó en esas obras se compadece mal con el juicio que le mereció años más tarde, Mola «un hombre que solo pensaba en matar», confesó a Arteche en 1967, sin que tengamos noticia de lo que Iribarren pudo sentir ante el sangriento escarmiento que los sublevados habían protagonizado en Navarra. Durante un tiempo él y su hermano Jesús Luis ejercieron funciones como alféreces en el Cuerpo Jurídico Militar del bando insurrecto, procurando con sus argumentos (casi siempre vanos) rebajar y disminuir las penas pedidas a los encausados por la «justicia» militar.
A partir de ahí, la relación de Iribarren con la investigación histórica fue menor hasta la publicación de los dos libros de la biografía de Espoz y Mina. El guerrillero y Espoz y Mina. El liberal, en 1965 y 1967 respectivamente. A ese fin se informó todo lo posible bibliográfica y documentalmente como muestra su correspondencia particular. La gran producción literaria de José M.ª Iribarren se inició en la inmediata posguerra y fue copiosa hasta su fallecimiento en 1971, año de la publicación de Estampas tudelanas.
Participó activamente en la revista Príncipe de Viana desde 1941, así como en la revista pamplonesa Pregón desde 1943, aportando numerosos artículos y colaboraciones gráficas durante más de veinte años, dibujos, caricaturas de personajes conocidos y bocetos de localidades con traza de tipismo y costumbrismo; previamente había publicado en la prensa de la época republicana como en los citados Navarra y La Voz de Navarra, o en Navarra Médica, entre otros.
José M.ª Iribarren estuvo muy cercano al mundo euskaldún para la confección de sus libros, especialmente en Batiburrillo navarro (1943), informándose y leyendo todo lo que en las revistas euskaldunes (Euskal-Erria, Yakintza, Euskalerriaren alde) le sirviera para adentrarse en el mundo de la cultura vasca en Navarra. Dentro de su muy limitada comprensión del idioma no dejó de referirse al euskera de modo natural, como muestran las citas de autores y tratadistas vascófilos en De Pascuas a Ramos (1946), Historias y costumbres (1949), «Estampas del folklore navarro» en la revista Príncipe de Viana núm. 17 (1944), y breves fragmentos que siguieron apareciendo en sus escritos posteriores. Así fue como la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia le nombró en 1955 miembro correspondiente de la Academia, y en 1978, a título póstumo, le hizo académico de honor.
Muy cerca y bien ubicada al conocimiento histórico encontramos una de las facetas por la que José M.ª Iribarren ha sido y es unánimemente reconocido en el mundo de la cultura, la de investigador del lenguaje. Él dejó como legado indiscutido un filón de sugerencias y descubrimientos en torno al mundo mágico del lenguaje popular, como mostró en sus obras Vocabulario navarro (1952), Adiciones al vocabulario navarro (1958) y, particularmente, en El porqué de los dichos. Sentido, origen y anécdotas de los dichos, modismos y frases proverbiales de España (1955), auténtico arsenal de recursos costumbristas y asuntos filológicos enraizados en la etnografía, el folclore y la tradición popular, plena de chismes y dichos, salidas ingeniosas y curiosidades, muchos de los cuales fue recopilando desde temprano momento cuando empezó su colaboración en el semanario Navarra en 1931, algo que le resultó fácil gracias a su talante campechano. Falleció a la edad de sesenta y cinco años, en 1971.
Obras
Estampas tudelanas, Tudela: Imp. Castilla, 1931.
Con el general Mola. Escenas y aspectos inéditos de la guerra civil, Zaragoza: Librería General, 1937.
Mola. Datos para una biografía y para la historia del Alzamiento Nacional, Zaragoza: Librería General, 1938.
Retablo de curiosidades. Zambullida en el habla popular, Zaragoza: Imprenta Heraldo de Aragón, 1940.
Batiburrillo navarro, Zaragoza: Imprenta Heraldo de Aragón, 1943.
Navarrerías. Álbum de variedades, Pamplona: Imprenta Bengaray, 1944.
De Pascuas a Ramos. Galería religioso-popular-festiva, Pamplona: Gómez, 1946.
Historias y costumbres, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1949.
Vitoria y los viajeros del siglo romántico, Vitoria: Caja de Ahorros Municipal y Monte de Piedad de la Ciudad de Vitoria, 1950.
Burlas y chanzas, Pamplona: Editorial Gómez, 1951.
Vocabulario navarro, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1952.
El patio de caballos y otras estampas, Zaragoza: Librería General, 1952.
El moro corellano y los bandidos de Lanz, Pamplona: Gómez, 1955.
El porqué de los dichos. Sentido, origen y anécdotas de los dichos, modismos y frases proverbiales de España, Madrid: Aguilar, 1955.
Cajón de sastre. Saldo de retales, Pamplona: Gómez, 1955.
Pamplona y los viajeros de otros siglos, Pamplona: Institución Príncipe de Viana, 1957.
Adiciones al vocabulario navarro, Pamplona: Editorial Gómez, 1958.
Ramillete español. Zarandajas, ensayos y recuerdos, Pamplona: Aramburu, 1965.
Espoz y Mina. El guerrillero, Madrid: Aguilar, 1965.
Espoz y Mina. El liberal, Madrid: Aguilar, 1967.
Hemingway y los sanfermines, Pamplona: Gómez, 1970.
Los sanfermines, Pamplona: ELSA, 1970.
Estampas tudelanas, Pamplona: Cuadernos de la Cofradía del Pimiento, 1971.
Hombres y Tierras, Pamplona: Diario de Navarra, 1997. Edición de Jesús Luis Iribarren.
Bibliografía
AGUIRRE BAZTÁN, Á., «La antropología de José M.ª Iribarren», Actas do III Congreso de historia da antropoloxía e antropoloxía aplicada: Pontevedra: 1416 de novembro 1996, vol. 1, 1997, pp. 141-164.
— «Estudio introductorio», en IRIBARREN, J. M., Hombres y Tierras, Pamplona: Diario de Navarra, 1997, pp. 19-52. Edición de Jesús Luis Iribarren.
BIDADOR, J., «Los académicos de la Ribera. Peralta, Iribarren y Garde», PV, 264 (2016), pp. 405-427.
CACHO VIU, V., «Los escritos de José María Iribarren, secretario de Mola en 1936», Cuadernos de Historia Moderna y Contemporánea, 5 (1984), pp. 24-250.
OLLAQUINDIA, R., «Navarra, un periódico de Tudela», PV, 225 (2002), pp. 263-175.
— «Un libro de José María Iribarren condenado por la censura Con el general Mola», PV, 229 (2003), pp. 471-484.
RIOJA ARAÑO, C. P., «Problemas en el establecimiento de la bibliografía de José María Iribarren», PV, 204 (1995), pp. 231-250.





