Cargos y oficios
Patricio de Ausburgo, diplomático y viajero.
Trayectoria
Emprendió hacia el mes de marzo de 1446, un viaje a España que también lo llevó a Santiago de Compostela, poniendo a su vuelta su relato por escrito en el que destaca alguna de las cortes regias que fue visitando como la del antipapa Félix V de Saboya en Ginebra; la de María de Castilla, esposa de Alfonso V de Nápoles y Sicilia; la de Navarra en Olite, donde estaba Carlos, el príncipe de Viana; o la de Juan II de Castilla. Habida cuenta de que su viaje era de peregrinación a Santiago, se detiene también en la descripción de recintos sagrados, reliquias o milagros. Con un lenguaje sencillo, realmente destacan en el manuscrito que dejó, conservado en la British Library de Londres, los distintos dibujos en color realizados a plumilla, así como escudos de armas de linajes patricios de Ausburgo, entre ellos probablemente el suyo dado que el autor comenta: «Luego regresé otra vez a Santiago, me despedí y eregí mi escudo en la iglesia, en donde ya había muchos más».
Así comienza su relato: «Con las explicaciones que siguen presento mi relato sobre el gran viaje al Señor Santiago y al Finisteren Stern y sobre todos los países que yo, Sebastián Ilsung, atravesé, todo a mis expensas». El viajero narra su periplo, en el que recorrió, entre otros lugares, Ausburgo, Memmin- gen, Zurich, Lucerna, Berna, Friburgo, Ginebra, Saboya, Borgoña y Armagnac, Toulouse, Saint-Antoine-en-Viennois, Nimes, Barcelona, Montserrat, Torto- sa, Zaragoza, Olite, Burgos, León, Santo Domingo de la Calzada, Santiago de Compostela (llegó el 16 de junio, día del Corpus Christi), Finisterre, Santiago de Compostela, Gerona, Ginebra y Ausburgo, viaje que finalizó el 28 de septiembre. El viaje, según el autor, lo realizó en medio año y durante él cabalgó más de mil millas.
La narración de Ilsung destaca, sobre todo, por las cortes visitadas de las que queda impresionado por las más diversas curiosidades y maravillas que contempla, lo cual hace pensar que era un viaje en misión diplomática además de la peregrinación, es decir, itinerario en el que se mezclan varios motivos del estilo de viajes de caballeros acorde, posiblemente, con su clase social, en el que fue recibiendo diversos salvoconductos que facilitaban la seguridad de su desplazamiento y de las seis personas que le acompañaban. En Navarra, lugar al que se desplazó desde Zaragoza, llegó a la corte de Olite, lugar al que dedica unas magníficas líneas que, a lo largo de los años, fueron consideradas de un anónimo autor alemán:
«A continuación llegué al reino de Naffren (Navarra) y también allí atravesé por muchas ciudades. Allí hay muchas costumbres que llaman poderosamente la atención; el país dispone de muy pocas fuentes y [en gran parte] se debe aprovisionar del agua de la lluvia. Allí llegué a la hermosa ciudad de Olleit [Olite], en donde residía el rey [Carlos, príncipe de Viana]. Él era entonces príncipe y el país sacaba más ventaja de su mandato que del de su padre, quien continuamente estuvo en guerra. El heraldo me llevó hasta el rey. Este era todavía un hombre joven y me recibió muy amigablemente. Los deseos que yo le manifesté me los cumplió todos y mandó que me condujesen ante su esposa, que de soltera había sido una Kleff [Inés de Kleve]. El heraldo me condujo también a través del palacio o de un castillo más suntuoso que aquel, en el que había muchísimas cámaras decoradas de oro; yo vi muchas de estas. Es imposible decir cuántos edificios suntuosamente acondicionados hay allí, cuya magnificencia sobrepasa todo lo inimaginable…
A continuación, el heraldo me condujo ante la reina que, a causa del aire fresco se quedó al lado del muro defensivo que rodea la fortaleza. Allí había un gran tabernáculo ante el que estaba ella con su doncella de cámara. A su lado estaba el robusto conde de Fos [Foix] a quien yo había visitado antes. Entonces me arrodillé ante la reina. El conde dijo que ella debía hablar en alemán conmigo, pero ella se ruborizó y no quiso hacerlo. Pero el conde permaneció en su opinión de que debía hacerlo, y entonces dijo ella [en alemán] «levántate», y el conde le gastó todavía muchas bromas. Me indicó por medio de mi intérprete que era deseo de la reina que me despidiese de ella como se acostumbraba a hacer en mi patria […]. Al atardecer del mismo día se organizó un gran baile y la reina mandó una misiva a donde yo estaba alojado invitándome a él. Se originó, sin embargo, un temporal tan grande de viento huracanado y lluvia que no pude salir de casa, pues las antorchas se apagaban constantemente. Luego cabalgué al gran reino de Jispania [España]».
Estas líneas, que el viajero alemán tuvo la gentileza de escribir, realmente traslucen un fugaz golpe de vista sobre el esplendor de la corte real en Olite.
Sin embargo, su relato sobre la meta de la peregrinación, Compostela, no es muy detallado y en él trata sobre todo de su visita al arzobispo, que ilustra con hermosas miniaturas y comenta que «la Iglesia de Santiago fue en tiempos un gran templo pagano sobre el que se podría contar mucho», aunque quedó sorprendido de la grandeza de la catedral participando en las vísperas —era el día del Corpus Christi—, así como en la misa solemne y en la procesión.
Obras
Manuscrito. London, British Library, Ms. Add. 14326. Siglo xv, cuaderno de diez hojas con dibujos en color a plumilla en los folios 1r-5r; y en el 7v-8r, aparecen representados escudos de armas. Edit. Honemann, V., «Sebastian Ilsung als Spani- enreisender und Santiagopilger», Herbers, K. (ed.), Deutsche Jakobspilger und ihre Berichte (Jakobus-Studien 1), Tubingen, 1988, pp. 61-95.
Bibliografía
De la Riera, J. A., «Ilsung, Sebastian», Xacopedia, http://xacopedia.com/Ilsung_Sebastian (consultado el 30 de agosto de 2018).
Herbers, K., y Plotz, R.; Reimóndez Fernández, J. (trad.), Caminaron a Santiago. Relatos de peregrinaciones al «fin del mundo», Santiago de Compostela: Xunta de Galicia, 1999, pp. 81-94.
Honemann, V., «Sebastian Ilsung als Spanienreisender und Santiagopilger (con edición de texto)», Herbers, K. (ed.), Deutsche Jakobspilger und ihre Berichte (Jakobus-Studien 1), Tübingen, 1988, pp. 61-95.
Jusué Simonena, C., y Ramírez Vaquero, E., Olite, Pamplona: Gobierno de Navarra, 2010, p. 54.
Vázquez de Parga, L.; Lacarra, J. M.a, y Uría Ríu, J., Las peregrinaciones a Santiago de Compostela, Madrid: CSIC, vol. 1, 1948, pp. 90, 95 y 317.
Cita bibliográfica
Jusué Simonena, C., “Ilsung, Sebastián», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 349-351.





