Cargos y oficios
Ingeniero de minas, político y crítico musical
Trayectoria
Hijo de Ángel María Gascue Miguelperizena y Melchora Murga Diego, pertenecía a una familia muy vinculada a la actividad comercial y política de la capital guipuzcoana. Destacó en su actividad profesional como ingeniero de minas, aunque alcanzó notoriedad pública en las primeras décadas del siglo xx en el terreno político como diputado provincial, así como en la esfera artística, sobresaliendo como crítico musical y convirtiéndose en uno de los principales ideólogos de la ópera vasca.
Estudió en la Escuela de Ingeniería de Minas de Madrid, graduándose en 1871. Tras un breve periodo en Almadén (1872-1873), donde ostentó el cargo de director de la Escuela de Ingenieros de Minas, se trasladó a Asturias en 1882, a las minas de carbón y mercurio de Langreo (trabajando en la Sociedad Duro y Compañía) y Mieres (El Porvenir). Durante su estancia en Asturias, fue también profesor en la escuela de minería de Mieres e impulsó una serie de reformas para la mejora de la actividad minera, incluyendo medidas para el cuidado de la higiene social y privada de los trabajadores. Publicó varios artículos sobre el tema en la Revista Minera y en la Revista de Asturias. En 1889 regresó a Gipuzkoa, aunque sin desvincularse de sus actividades profesionales, ya que durante las próximas dos décadas ostentaría la dirección de la Real Compañía Asturiana de Minas en su sucursal de Errenteria.
A comienzos de siglo, y especialmente en el contexto de la renovación del Concierto Económico de 1906, adquirió protagonismo como uno de los líderes del republicanismo guipuzcoano. Situándose en el ala más regionalista o vasquista del partido, se ganó la simpatía de muchos promotores de la cultura vasca, si bien siempre defendió la pertenencia de las Provincias Vascas a España. Como diputado provincial entre 1904 y 1906, fue uno de los principales valedores de la Liga Foral Autonomista, una coalición de partidos inspirada en la catalanista Solidaritat Catalana (1906-1909), creado ex profeso para buscar la unidad de acción a favor de la defensa y actualización del pacto autonómico entre la provincia y el Estado. Fue también el principal impulsor del diario La Región Vasca (abril-diciembre de 1906), órgano de difusión y propaganda del proyecto político de la Liga. De su ideología política dan cuenta varios opúscu-los publicados entre 1904 y 1909, entre los que destacan El bizcaitarrismo, Libertad y Fueros, y El fuerismo histórico y el fuerismo progresivo.
Partiendo de una lectura del Fuero en clave democrática, laica y progresista (se declaraba como un «fuerista de la izquierda»), interpretaba que los Fueros vascos ofrecían una garantía de libertades civiles y políticas. Entendía que se adecuaban a la personalidad colectiva e histórica de los vascos, y por ello les dotaban de herramientas de gobierno eficaces y de potencial emancipador. Según su argumentación, el sistema foral era un bien a proteger, si bien adaptándolo a las características sociales, económicas y políticas del momento. Así, aunque abogaba por la restitución del régimen abolido en 1876, en la práctica adoptaba una estrategia pragmática que buscaba tanto el mantenimiento como el progresivo desarrollo de las competencias que el nuevo sistema de autonomía podía ofrecer. En este sentido, criticó con dureza la intransigencia y religiosidad del nacionalismo vasco de Sabino Arana y de sus seguidores, pero también dedicó duras palabras contra el sistema político de la Restauración. Similar en cuanto a forma y contenido a las recetas regeneracionistas motivadas por el Desastre del 98, denunció las prácticas corruptas y centralizadoras de la clase política de Madrid, y advirtió de los efectos nocivos que ciertas costumbres exóticas al país (agrupadas en torno al concepto del flamenquismo) podían causar en la sociedad vasca.
Durante los últimos años de su vida dedicó gran parte de sus esfuerzos a la investigación musical y al fomento de la ópera vasca. Fue uno de los más conspicuos agentes del panorama musical vasco de principios de siglo, entablando amistad y relación con otros prominentes miembros del mundo cultural vasco, como el historiador y escritor Arturo Campión (a quien prologó su novela La Bella Easo), los críticos musicales Ignacio de Zubialde (seudónimo de Juan Carlos Gortázar y Manso de Velasco) y José María Agesta Lushe-Mendi, así como el compositor José María Usandizaga. Desde 1906, cuando publicó La ópera vascongada y Música popular vascongada, hasta su muerte en 1920, cuando se editó Materiales para el estudio del folk-lore músico vasco (con prefacio de Arturo Campión), desarrolló una intensa actividad musicológica. Dictó conferencias sobre temas musicales diversos y publicó con regularidad artículos en varias publicaciones vasquistas como Euskal-Erria o Euskalerriaren Alde, al igual que en las revistas más notables del ramo, como la bilbaína Revista Musical (de su amigo y colega Ignacio de Zubialde) o la madrileña Revista Musical Hispano-Americana. Gran conocedor de la realidad musical de su época (mantuvo correspondencia con el compositor Felipe Pedrell), y en especial de la evolución de los nacionalismos musicales, asistió frecuentemente al Festival de Bayreuth (acompañado, entre otros, por Campión) y fue gran admirador de la obra de Richard Wagner. En efecto, su concepción de la ópera vasca respondía a una combinación del ideal wagneriano del Gesamtkunstwerk con la utilización del folclore vasco.
En un contexto de efervescencias nacionalistas y regionalistas, cuestionó la existencia efectiva de la ópera española arguyendo que, según la lógica del nacionalismo musical, no podía haber un modelo estético («expresión fonético-artística», según sus palabras) representativo que pudiera fusionar adecuadamente todas las músicas regionales españolas. Sostenía, asimismo, que el concepto imperante de la música española (de inspiración andalucista) no respetaba la diversidad de la realidad musical nacional. Igualmente, mantuvo diversas polémicas sobre el zortziko y el origen de la música popular vasca. En sus obras y artículos sobre la cuestión argumentó que el zortziko ni era tan antiguo como se creía ni podía ser, por tanto, un modelo de música vasca genuino, lo cual contravenía ideas asentadas dentro del imaginario vasquista. Polemizó también sobre el supuesto carácter aislado de la música popular vasca, defendiendo que poseía similitudes melódicas con la música folclórica de regiones de ascendencia céltica.
Obras
. Colección de artículos industriales acerca de las minas de carbón de Asturias, Gijón: Imp. del Comercio, 1888.
El bizcaitarrismo, San Sebastián: Imp. y Enc. de Francisco Jornet, 1904.
La ópera vascongada, San Sebastián: Imp. Libª. y Enc. de F. Ferreirós, 1906.
Música popular vascongada, San Sebastián: Establecimiento Tip. de Martín, Mena y Cía., 1906.
El concierto económico con el Estado, San Sebastián: Establecimiento Tip. de Martín, Mena y Cía., 1907.
El fuerismo histórico y el fuerismo progresivo, San Sebastián: Tip. de La Voz de Guipúzcoa, 1909.
Maitena. Ensayo de crítica musical, San Sebastián: Imp. y Enc. de J. Baroja e Hijos, 1909.
Libertad y Fueros, San Sebastián: Imp. y Enc. de La Voz de Guipúzcoa, 1909.
Historia de la sonata: conferencias musicales dadas en el Palacio de Bellas Artes de San Sebastián durante el invierno de 1909 a 1910, San Sebastián: Establecimiento Tip. de Martín, Mena y Cía., 1910.
Ensayo de crítica musical. Mendi-Mendiyan. Mirenchu. Lide ta Ixidor. San Sebastián: Imp. y Enc. de J. Baroja e Hijos, 1910.
Origen de la música popular vascongada: boceto de estudio, Paris: Honoré Champion, 1913.
El aurresku en Guipúzcoa a fines del siglo xviii según Iztueta, San Sebastián: Imp. de Martín, Mena y Cía., 1916.
Influencia de la música árabe en la música castellana: conferencia dada en el Círculo de Bellas Artes y Ateneo de Bilbao, el XV de Abril de MCMXVI, Bilbao: Garmendia y Compañía, 1917.
El concierto económico y las haciendas municipales vascas: conferencia dada en el Instituto de 2.ª enseñanza de Guipúzcoa, con motivo de la Semana Municipal Vasca, San Sebastián: Imp. de la Provincia, 1919.
Materiales para el estudio del folk-lore músico vasco, San Sebastián: Imp. de Martín, Mena y Cía., 1920.
Bibliografía
Aizpuru Murua, M., El Partido Nacionalista Vasco en Guipúzcoa (1893-1923). Orígenes, organización y actuación política, Bilbao: UPV-EHU, 2000.
Belaustegi, U., Errepublikanismoa Gipuzkoan (1868-1923), Bilbao: Euskal Herriko Unibertsitatea-Universidad del País Vasco, 2014.
Castells, L., Fueros y Conciertos Económicos. La Liga Foral Autonomista de Guipúzcoa (1904-1906), San Sebastián: L. Haranburu, 1980.
Morel Borotra, N., La ópera vasca, 1884-1937, Bilbao: Ikeder, 2006.
Muñiz, J., «Administrar minas, cuerpos y mentes. Los ingenieros del siglo xix, una fuente fundamental para la historia social de Asturias», Historia, trabajo y sociedad, núm. 2 (2011), pp. 11-32.





