Cargos y oficios
Jurista y religioso de origen aquitano autor de varias obras.
Trayectoria
Sulpicio Severo nació hacia el 363 en Aquitania en el seno de una familia acomodada, recibió una educación propia de los jóvenes de su condición social, ejerció de jurista durante algún tiempo y mantuvo desde joven una estrecha relación con Paulino de Nola, tal como se demuestra en la correspondencia conservada del nolense. Sulpicio enviudó en una fecha temprana, y en algún momento entre los años 393 y 397, decidió convertirse al cristianismo adoptando una vida asceta al renunciar a todos sus bienes materiales, con excepción de una propiedad donde residir, ubicada en un lugar que desconocemos entre Toulouse y Narbona. No obstante, el aquitano siguió frecuentando los ambientes cultos y mantuvo una relación epistolar con su amigo Paulino. Entre las obras que redactó nos encontramos con una vida de San Martín de Tours —Vita Martini—, que alcanzó gran popularidad entre sus contemporáneos, un trabajo titulado Dialogi y una obra histórica que toma el nombre de Chronica. La última epístola conservada de Paulino de Nola dirigida a Sulpicio data del 404, año a partir del cual carecemos de noticias en torno al antiguo jurista aquitano. Es de suponer que habría vivido algunos años más.
La crónica de Sulpicio Severo, conservada en un manuscrito del siglo xi, consta de dos partes. La primera de ellas recoge un resumen del Antiguo Testamento, mientras que la segunda, más extensa que la anterior, realiza una exposición de los diversos problemas que tuvo la Iglesia desde su formación hasta el año 400, centrando la atención en torno a tres ejes: la destrucción de Jerusalén, las persecuciones contra los cristianos y las controversias arriana y priscilianista del siglo iv. En el relato de Sulpicio proliferan los detalles conforme más se acerca a su tiempo, a la vez que se va reduciendo el ámbito geográfico al entorno aquitano e hispano. En esta última fase el autor dedica especial interés al movimiento priscilianista, corriente ascética liderada por el obispo de Ávila Prisciliano a finales del siglo iv que, en un breve periodo de tiempo, obtuvo gran difusión e hizo tambalear las estructuras eclesiásticas de la península ibérica. Tildados de herejes, los priscilianistas pronto se vieron enfrentados con las autoridades eclesiásticas oficiales de Hispania y Aquitania, los cuales no dudaron en aprobar varias medidas en contra de los ascetas. En el 380 Prisci- liano y varios de sus seguidores decidieron marchar a Roma con el objetivo de conseguir una audiencia con el papa Dámaso I para poder defenderse ante las citadas acusaciones. En su camino a la ciudad eterna, los priscilianistas tomaron el camino que atravesaba la Novempopulania, provincia donde ganaron algunos adeptos, especialmente en Eauze (Gers). Reproducimos a continuación el pasaje original y su traducción al castellano:
Ac tum Instantius, Salvianus et Priscillianus Romam profecti, ut apud Dama- sum, urbis ea tempestate episcopum, obiecta purgarent. Ped iter eis praeter interiorem Aquitanicam fuit, ubi tum ab imperitis magnifice suscepti sparsere perfidiae semina. maximeque Elusanam plebem, sane tum bonam et religioni studentem, pravis prae- dicationibus pervertere. a Burdigala per Delfinum repulsi, tamen in agro Euchrotiae aliquantisper morati, infecere nonnullos suis erroribus. Inde iter coeptum ingressi, turpi sane pudibundoque comitatu, cum uxoribus atque alienis etiam feminis, in quis erat Euchrotia ac filia eius Procula, de qua fuit in sermone hominum Priscillia- ni stupro gravidam partum sibi graminibus abegisse (Chron. 2.48.1-3).
Entonces Instancio, Salviano y Prisciliano marcharon a Roma para defenderse de las acusaciones ante Dámaso, obispo de la ciudad en aquellos momentos. Hicieron el camino bordeando la Aquitania interior; allí maravillosamente acogidos por los ignorantes esparcieron la semilla de la herejía. Sobre todo, pervirtieron sus atroces predicaciones al pueblo de Eauze, totalmente sano entonces y entregado a la religión. Rechazados de Burdeos por Delfino, a pesar de todo se demoraron un cierto tiempo en las posesiones de Eucrocia y contaminaron a algunos de sus errores. Desde allí emprendieron el camino acompañados de un séquito vergonzoso y escandaloso, sus mujeres y también otras mujeres; entre ellas estaban Eucrocia y su hija Prócula, sobre la cual corrieron rumores de que, embarazada de Priscilia- no, había abortado ingiriendo hierbas (Chron. 2.48.1-3).
En su obra, Sulpicio Severo señala que completa sus conocimientos con la consulta de otras fuentes, entre las cuales se pueden identificar los trabajos de Plinio el Mayor, Justino y Tácito. Asimismo, en el estilo fluido y bien cuidadodel que hace gala Sulpicio, se aprecia la influencia de los grandes autores romanos de época clásica, como Valeyo Patérculo, Salustio, Tácito, Ovidio y Virgilio. A pesar de su carácter breve, como hemos podido ver, la Chronica mantiene una estructura y planteamiento del todo inusual dentro del género cronístico. No obstante, debemos resaltar que se trata de una de las fuentes principales que tenemos para el estudio del movimiento priscilianista. Dentro de esta breve obra, las alusiones al mencionado movimiento ocupan un lugar destacado, característica por la que algunos historiadores han llegado a sospechar de la posible afinidad del religioso aquitano hacia las ideas de Prisciliano.
Obras
Larrañaga, K., Euskal Herria Antzinatean. Materiale eta agiriak, Donostia: Kriselu, 1988.
Sulpicio Severo, Obras completas, Madrid: Editorial Tecnos, 1987.
Bibliografía
Arce, J., El último siglo de la España romana, 284-409, Madrid: Alianza Editorial, 2009.
Fernández Conde, F. J., Prisciliano y el priscilianismo. Historiografía y realidad, Gijón: Ediciones Trea, 2007.
Sanz Huesma, F. J., y Martínez Maza, C., «Hispania en el Bajo Imperio», Díaz Martínez, P. C.; Martínez Maza, C., y Sanz Huesma, F. J. (eds.), Hispania tardoantigua y visigoda, Madrid: Istmo, 2007, pp. 15-256.
Cita bibliográfica
Lanz, J. «Sulpicio Severo», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 77-79.





