Cargos y oficios
Historiador.
Trayectoria
Cayo Suetonio Tranquilo, de origen ecuestre y socialmente modesto, parece que procedía de la pequeña ciudad de Hippo Regius, en Numidia (África). Fue un íntimo amigo de otro gran intelectual romano de la época como fue Plinio el Menor, quien le ayudó a entrar en el círculo de la domus imperial y a obtener el favor tanto de Trajano como de Adriano, quienes le ofrecieron puestos administrativos en su entorno. Su caída en desgracia con este último emperador le hizo retirarse de la vida pública y dedicarse a la escritura. Su obra más conocida son las Vidas de los Doce Césares, que recoge las biografías de los emperadores de las dinastías Julio-Claudia y Flavia. Se trata de un trabajo de corte bastante personal, que no puede considerarse como estrictamente histórico, ya que contiene una gran abundancia de opiniones particulares del propio Suetonio, además de informaciones basadas en rumores y sospechas. Sin embargo, también proporciona una gran cantidad de información histórica sobre los emperadores biografiados y datos relativos a su apariencia física, sus hábitos y sus vidas privadas, al mismo tiempo que sobre sus carreras públicas.
De entre todas las biografías, la de Augusto ha sido la más leída desde la Antigüedad hasta hoy, aunque el retrato que Suetonio hace del primer princeps puede considerarse como ambivalente, negativo antes de acceder al poder, pues muestra una clara falta de moderación, y más favorable, como emperador-modelo, una vez que accede al trono.
Es precisamente en la biografía de Augusto (Aug. 49) donde Suetonio señala que el emperador había reclutado calagurritanos para su guardia personal hasta la derrota de Marco Antonio en Accio en el 31 a. C., cuando fueron sustituidos por germanos. La historiografía actual entiende que esos calagurrita- nos serían vascones, en virtud de la adscripción de la ciudad al territorio de este pueblo. En cualquier caso, su reclutamiento estaría basado en su utilidad como guardia de corps y, por tanto, en su valía en el combate y la estima que habrían obtenido de los romanos por ello. La noticia ha servido a la historiografía moderna para hablar de la «rehabilitación» de la ciudad a ojos de los romanos al apoyar a Julio César en su enfrentamiento con Pompeyo (49 a. C.), después de haber optado por el rebelde Sertorio en su levantamiento contra Roma (80-72 a. C.). La elección de los calagurritanos como protección del princeps demostraría la confianza restaurada en los habitantes de la ciudad y su lealtad a Roma.
Obras
Larrañaga, K. (ed.), Euskal Herria Antzinatean. Materiale eta agiriak, Donostia: Kriselu, 1988.
Suetonio, Vida de los doce Césares, Ramírez de Verger, A. (introd., trad. y notas), Madrid: Gredos, 1992.
Bibliografía
Andreu, J., «El territorio vascón y sus ciudades en la era de Augusto», Gerión, 35, núm. especial (2017), pp. 551-569.
Espinosa, U., Calagurris Iulia, Logroño: Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de La Rioja; Ayuntamiento de Calahorra, 1984.
Ramírez Sádaba, J. L., «Vascones por las tierras del Imperio Romano», Príncipe de Viana, 261 (2015), pp. 373-384.
Sayas, J. J., Los Vascos en la Antigüedad, Madrid: Cátedra, 1994.
Cita bibliográfica
Torregaray Pagola, E., «Suetonio», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 53-54.





