Cargos y oficios
Periodista, escritor y militar.
Trayectoria
Con su reportaje sobre el bombardeo de Gernika-Lumo por la aviación alemana, con apoyo de aviones italianos, en la Guerra Civil española (1936-1939), publicado en The Times de Londres el 28 de abril de 1937 —dos días después del bombardeo—, George L. Steer despertó la conciencia de la humanidad: reveló al mundo la amplitud y gravedad de la participación de la Alemania nazi y la Italia fascista en el conflicto español en apoyo del bando «nacional». El reportaje de Steer estimuló la imaginación creadora de Picasso que aún no había acertado a encontrar «tema» para el cuadro que, para el pabellón español de la Exposición de París de 1937, le había encargado el gobierno de la República española. El tema se lo sugirió el poeta bilbaíno Juan Larrea, tras conocer lo sucedido en la localidad vasca. Picasso empezó a pintar el «Guernica» el 1 de mayo y lo concluyó en cinco semanas. Usando toda su iconografía más reciente, Picasso pintó «el horror bélico» (Calvo Serraller). Steer fue más preciso: describió la destrucción de Gernika-Lumo, en sus palabras «la ciudad más antigua de los vascos» y «el centro de su tradición cultural».
De corta estatura, valiente, decidido, nacido el 11 de noviembre de 1909 en East London (Cabo Oriental, Sudáfrica), Steer fue un sudafricano británico, liberal y anglicano y como tal, ajeno al nacionalismo segregacionista afrikáner. De familia acomodada, educado en colegios británicos, licenciado en Clásicas por Oxford, Steer se dedicó enseguida al periodismo, como corresponsal de guerra. El periodismo de Steer fue un periodismo moral: una denuncia de la violencia militar desencadenada por las dictaduras totalitarias. Tres guerras dieron la medida de su visión: la guerra de Abisinia de 1935-1936, agresión de la Italia fascista contra aquel país africano derivada de la política colonial italiana en Eritrea y Somalia; la Guerra Civil española (1936-1939); y la «guerra del invierno» (diciembre 1939-marzo 1940), el ataque de la Unión Soviética de Stalin contra Finlandia, posibilitado por el Pacto de No Agresión germano-soviético de 1939, en el que Finlandia tuvo que ceder a la URSS Carelia y Viborg.
Enviado al estallar la guerra española por The Times a la frontera hispano-francesa, desde donde fue testigo de la caída de Irun, Steer estuvo en Euskadi en enero de 1937 y entre abril y junio de 1937, ya en el curso de la gran ofensiva del ejército de Mola contra la Euskadi autónoma; en agosto, llegó a Santander, pero para ocuparse del final de la guerra en Euskadi y de la rendición de los batallones vascos en Santoña. Esas experiencias forjaron su fortísimo sentimiento de admiración, y aún de idealización, de los vascos. En 1938 publicó El árbol de Gernika. Un estudio de la guerra moderna, un libro memorable, imprescindible, rebosante en efecto de admiración y afecto por el pueblo vasco, por el Gobierno Aguirre y por la capacidad combativa que el Ejército vasco desplegó en la guerra. El libro debe leerse con cautela. Steer no se interesó por, o no llegó a conocer bien, cuestiones importantes pero controvertidas en aquella guerra: el apoyo mayoritario en Álava y Navarra a la sublevación militar; lo sucedido antes de la formación del Gobierno Vasco; el hecho de que el principal cuerpo militar de los «nacionales» en la ofensiva contra Euskadi fueran las Brigadas Navarras; el gravísimo problema de la no integración del Ejercito vasco en el Ejército del Norte al que pertenecía; las lecturas negativas que tuvo desde el primer momento la rendición de Santoña. Pero ello no resta valor al libro. Su lectura emociona, conmueve: pone al lector ante el drama de un pueblo pequeño, el pueblo vasco, sumido en una guerra atroz, en la que la superioridad militar del enemigo le condenaba casi inevitablemente a la derrota.
Terminada la «guerra del invierno» antes mencionada, Steer se incorporó al Ejército británico. En la Segunda Guerra Mundial sirvió en Etiopía, Egipto, Madagascar y Birmania. Alcanzó el grado de teniente-coronel. Murió el 25 de diciembre de 1944, cuando perdió el control del jeep que conducía, acompañado por otros militares, en un camino accidentado cerca de Fagu, el campamento de su regimiento —en Sikkim, India, en los Himalayas—, cuando se dirigían a participar en unas pruebas de tiro.
Obras
The tree of Guernica. A filed study of modern war, London: Hodder and Stoughton Ltd., 1938. Traducción al español: El árbol de Guernica, Buenos Aires: Eusko Gaztedi/Resistencia Vasca, 1963; Madrid: Felmar, 1978; Tafalla: Txalaparta, 2002.
Bibliografía
PRESTON, P., «George Steer and Guernica», History Today, 57, 5 de mayo de 2007. Ed. en línea: https://www.historytoday.com/archive/george-steer-and-guernica (consultado el 18 de agosto de 2022).
RANKIN, N., Telegram from Guernica. The Extraodinary Life of George Steer. War Correspondent, London: Faber and Faber, 2003.
STEER, G. L., El árbol de Guernica, Madrid: Felmar, 1978.
VAN HENSBERGEN, G., Guernica, The Biography of a Twentieth-Century Icon, London: Bloomsbury, 2004.





