Cargos y oficios
Fraile franciscano, doctor, historiador del pensamiento religioso, académico de la Real de la Historia y de la Real Academia de Doctores, cronista de la Real Congregación de San Fermín de los Navarros de Madrid.
Trayectoria
En Pueyo transcurrió su infancia y realizó los primeros estudios hasta los doce años, edad en que ingresó en el seminario menor de Arantzazu. En 1926 vistió el hábito franciscano en el convento de San Francisco de Zarautz. Estudió tres cursos de filosofía: el primero en el seminario mayor franciscano de La Aguilera (Burgos) y los otros cursos en el seminario mayor franciscano de Olite/Erriberri (Navarra). Siguieron los cuatro años de teología, dos de ellos realizados en el teologado franciscano de Arantzazu y dos en la Franziskanische Hochschule auf dem Frauemberg de Fulda (Alemania). Se ordenó sacerdote el 19 de marzo de 1934. Durante el año siguiente residió en Madrid, en San Fermín de los Navarros. Posteriormente y durante dos años fue profesor de Humanidades en el seminario menor de Arantzazu. Durante el curso de 1935-1936, y estando en Madrid, se especializó en temas de oratoria y declamación. En el transcurso de su estancia en Roma (1937-1940) cursó estudios superiores de teología en el Instituto Ateneo Antoniano y se doctoró el 5 de junio de 1940 con el trabajo «Fray Diego de Estella, maestro de sagrada elocuencia», obteniendo la calificación de summa cum laude.
En la trayectoria de su preparación científica son varios los maestros que deben recordarse. El profesor Bernardo Madariaga influyó decisivamente en el joven Sagüés durante los años de formación filosófica, tanto en La Aguilera como en Olite, introduciéndolo en el campo de las exigencias de la metodología moderna. Dos profesores en la escuela teológica franciscana de Fulda, el historiador Ewald Müller, discípulo de Finke, que habían intentado dar un fundamento a la historia de la Iglesia interpretada como teología histórica, y el moralista canonista Ludwig Anler, marcaron y decidieron la personalidad teológica de Pío Sagüés. Pero fue, sin duda, el teólogo franciscano croata Carlos Balic (1899-1977, especialista en la figura y obra de Juan Duns Escoto y rector del Pontificio Ateneo Antonianum de Roma), quien más eficazmente orientó al doctor Sagüés hacia la especialidad dominante de su vida científica: el estudio de temas franciscanos y de figuras relevantes en el entorno histórico religioso de Navarra, empezando por su tesis doctoral sobre fray Diego de Estella.
Vuelto a España, fue profesor de teología en el seminario mayor de Arantzazu por un periodo de dos cursos. En octubre de 1942 se trasladó a Madrid, donde residió ejerciendo como capellán de la parroquia de San Fermín de los Navarros (calle Eduardo Dato), donde permaneció hasta bien entrada la década de 1980 y ejerció de archivero, bibliotecario y cronista (1945) y congregante de honor de la misma (1958). Fue a morir al convento de Zarautz, donde había iniciado su vida de franciscano.
Resumiendo, su actividad profesional, desde los comienzos nuestro fraile franciscano renunció a una actividad docente a nivel de enseñanza media y asimismo dedicó pocos años a la enseñanza superior, debido a que muy pronto se vio vinculado a las actividades pastorales de San Fermín de los Navarros en Madrid, bastante desligado de la disciplina conventual.
Como hemos dicho, toda su actividad investigadora se orientó hacia el tema del franciscanismo, y, más especialmente, dentro del reino de Navarra. Pronunció relevantes conferencias sobre «San Antonio de Padua, doctor de la Iglesia universal» (1946), «Presencia franciscana en Olite durante los dos primeros siglos de su historia» (1961), «Fray Diego de Estella (1524-1578), en el IV centenario de su muerte», en el Museo de Navarra en Pamplona (4 de enero de 1979), «Los franciscanos en Pamplona (1245-1836)» (6 de febrero de 1980), «Los franciscanos en Olite (1243-1880)» (20 de agosto de 1980).
Participó en congresos sobre los teólogos franciscanos más importantes, como en el II Congreso escolástico-internacional en honor de Juan Duns Escoto (1966), en el VII centenario de la muerte de San Buenaventura (1969), en el Congreso internacional sobre San Buenaventura (1974) y en el Congreso franciscano hispanoportugués de profesores y educadores (1974).
Siendo ajeno a la endogamia universitaria, Sagüés realizó toda esta actividad investigadora salvando múltiples dificultades. No residió en un centro cultural dotado de bibliotecas y de medios adecuados de consulta, sino que vivió a lo largo de muchos años en una institución parroquial, San Fermín de los Navarros, con un ambiente poco propicio para la investigación científica. Hizo viajes de estudio por toda Europa durante los meses de verano, dadas sus ocupaciones habituales de capellán. Debe señalarse que nunca recibió «bolsas de viaje» para estos fines ni ayuda oficial alguna. Para sus investigaciones, Pío Sagüés tuvo que registrar los principales archivos y bibliotecas de Europa. En busca de datos para la biografía del padre José Areso —restaurador de la orden franciscana en la nación vecina después de la Revolución Francesa—, inició en 1951 un recorrido por diversas ciudades de Francia, de Tierra Santa e Italia. Para consultar y poder escribir de visu más de 50 ediciones nuevas del Libro de la vanidad del mundo y de las Meditaciones del temor de Dios, de fray Diego de Estella, Pío Sagüés investigó en las principales bibliotecas de 14 naciones europeas (Alemania, Checoslovaquia, Inglaterra, Yugoslavia…).
Su producción literaria abarca una decena de libros, una treintena de artículos publicados en distintas revistas, sobre todo en Archivo Ibero-Americano, Revista Española de Teología y Príncipe de Viana, y una docena de notas de divulgación o cortos artículos, aproximadamente. Se recuerda su primer artículo publicado, «Doctrina de Inmaculata B. V. Mariae Conceptione apud P. Ludovicum de Carvajal, OFM» (1943), donde, después de una introducción bibliográfica acerca del teólogo franciscano Luis de Carvajal, se estudian en tres apartados las pruebas de la Sagrada Escritura y los argumentos de razón para probar la doctrina de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.
Entre los muchos estudios de Sagüés, hay varios trabajos dedicados a importantes figuras navarras de la orden franciscana, como fray Diego de Estella (1524-1578), culminando con la edición crítica del Libro de la vanidad del mundo (1980), la obra más conocida de fray Diego. En la misma línea de historia del franciscanismo navarro están los trabajos relativos a la biografía del misionero franciscano padre Areso, y los estudios sobre el teólogo Pedro de Atarrabia (también conocido como «Pedro de Navarra». Navarra, último tercio siglo XIII-1347), consejero de los monarcas navarros, uno de los primeros escritores del reino de Navarra y uno de los primeros teólogos escotistas. Precisamente la edición crítica de «In I Setentiarum» del «Doctor fundatus» (1974), de Pedro de Atarrabia, ha sido calificada por el profesor Balic como modelo en este género de trabajos.
Pero Pío Sagüés no solo se ocupó de trabajos biobibliográficos, de análisis y de publicación de fuentes, sino que, además, es un auténtico historiador de las instituciones religiosas y de las ideas teológicas. En este sentido, cabe recordar el estudio histórico La Real Congregación de San Fermín de los Navarros en Madrid (1683-1961) (1963), obra declarada de interés provincial en Navarra por la Diputación Foral, en la que el autor, consultando numerosos archivos de Madrid, muestra la labor realizada por los navarros durante casi tres siglos en la capital de España. En esta obra se inspiró Julio Caro Baroja para escribir su estudio La hora navarra del XVIII.
Otros estudios teológicos de Sagüés más universales versaron sobre la doctrina acerca de la Inmaculada Concepción de la Virgen María según el teólogo franciscano del concilio de Trento, Luis de Carvajal, o sus investigaciones sobre la aportación teológica del obispo franciscano Martín de Guetaria (fallecido en 1449) en los concilios de Constanza y Basilea, o sobre los aportes teológicos del citado Pedro de Atarrabia o sobre las de otros varios autores, franciscanos en su mayoría.
Sagüés adquirió prestigio en el mundo científico. Fue académico correspondiente de la Real de la Historia desde mayo de 1951, académico numerario de la Real Academia de Doctores desde junio de 1965 y presidente de la sección de teología en esta última institución a partir de 1979. Perteneció al Comité de redacción de Revista Española de Teología, al Instituto Francisco Suárez del CSIC y a la Institución «Príncipe de Viana».
Resumiendo, a pesar de la carencia de medios de trabajo y no obstante sus actividades pastorales y parroquiales, y su renuncia a la docencia, Sagüés supo emplear muchas horas en la investigación y consiguió llevar a cabo una obra verdaderamente importante. Publicaciones como Doctoris fundati Petri Atarrabia sive de Navarra, OFM, In primum sententiarum (1974), y la edición crítica del Libro de la vanidad del mundo de fray Diego de Estella (1980), son trabajos que responden realmente a las exigencias de la crítica moderna y libros de referencia para ulteriores investigaciones.
Pío Sagüés no es un autodidacta ni pertenece, propiamente hablando, a una escuela determinada. Supo aprovechar la experiencia de sus frecuentes salidas al extranjero y visitas a más de un centenar de bibliotecas de Europa, en la búsqueda de documentos para sus trabajos bibliográficos, publicación de fuentes o de ensayos. Es un maestro que ha programado y realizado sus trabajos en solitario, pero con una actitud de colaboración y disponibilidad hacia otros investigadores muy positiva. El franciscanismo no es solamente tema de investigación en Sagüés, sino actitud que orientaba y condicionó su existencia.
Obras
«Doctrina de Inmaculata B. V. Mariae Conceptione apud P. Ludovicum de Carvajal, OFM», Antonianum, 18 (1943), pp. 245-270.
Fray Diego de Estella (1524-1578). Apuntes para una biografía crítica, Pamplona: Diputación Foral de Navarra, 1950.
(ed.), Fray Diego de Estella. Modo de predicar y modus concionandi, Madrid: CSIC, Instituto Miguel de Cervantes, 1951.
«Un vizcaíno ilustre, Don Fulgencio Antonio de Zabala (1772-1847)», BRSBAP, XII (1956), pp. 319-340.
El padre José Areso, OFM, misionero y restaurador (1797-1878). Ensayo de biografía crítica, Madrid: Cisneros, Hermanos de la Doctrina Cristiana, 1960.
«El reino de Navarra en la contienda entre Felipe el Hermoso y Bonifacio VIII (1303-1304)», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XXIII (1963), pp. 5-24.
La Real Congregación de San Fermín de los Navarros en Madrid (1683-1961) Estudio histórico, Madrid: Real Congregación de San Fermín de los Navarros, 1963.
El maestro Pedro de Navarra, OFM (fallecido en 1347) «Doctor fundatus» y su comentario sobre el Libro I de las Sentencias, Madrid: Academia de Doctores de Madrid, 1966.
«Fray Pedro de Atarrabia OFM y Jaime II de Aragón», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XXVII (1967), pp. 451-460.
El obispo franciscano Martín de Guetaria, Burgos: Aldecoa, 1969.
«Las clarisas de Pamplona y sus reformas en el siglo XVI», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XXXIII (1973), pp. 301-368.
(ed.), Doctoris Fundati Petri de Atarrabia sive de Navarra, OFM, In Primum Setentiarum Scriptum, quod ad fidem codicum manuscriptorum critice, Madrid: CSIC, Instituto Francisco Suárez, 1974.
«Los franciscanos en Pamplona y su contienda con el obispo y Cabildo (1245-1248)», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XXXV (1975), pp. 461-483.
(ed.), Diego de Estella (1578-1878). En el IV centenario de su muerte. Libro de la vanidad del mundo, Madrid, Pamplona: Editorial Franciscana Aránzazu; Institución Príncipe de Viana, 1980.
Fray Diego Estella. Sobre algunas traducciones de sus obras. Contribución al IV centenario de su muerte, Madrid: CSIC, Instituto Francisco Suárez, 1980.
«Un sermón sobre San Francisco de Asís del P. Felipe Díez, predicador franciscano del siglo XVI», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XLII, 165-168 (1982), pp. 267-292.
«Cuatro obispos navarros al servicio de la Corte Real de Navarra (ss. XIV-XV)», Archivo Ibero-Americano. Revista Franciscana de Estudios Históricos, XLVII, 185-188 (1987), pp. 79-130.
Bibliografía
AROZAMENA AYALA, A., «Sagüés Azcona, Pío», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/en/sagues-azcona-pio/ar-119816/ (consultado el 31 de mayo de 2022).
LLANOS GARCÍA, J., «Pío Sagüés, OFM. Su labor de investigación sobre Diego de Estella», en CAMPOS Y FERNÁNDEZ DE SEVILLA, F. J. (dir.), Monjes y monasterios españoles. Actas del simposium (1/5-IX-1995), vol. II, Madrid: Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, 1995, pp. 913-918.
SANTIAGO OTERO, H., Bio-bibliografía de Pío Sagüés Azcona, Madrid: Instituto Francisco Suárez del CSIC, 1981.





