Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores navarros

OLIVIER E INSAUSTI, Leandro (Ormaiztegi, Gipuzkoa, 13 de marzo de 1862 – Pamplona, 24 de diciembre de 1947).

Cargos y oficios

Archivero municipal de Pamplona

Trayectoria

Nacido en Ormaiztegi, vivió en Pamplona desde los once años. Cursó el bachillerato en el Instituto Oficial de Segunda Enseñanza entre 1874 y 1877 con aprovechamiento máximo, y posteriormente, entre 1881 y 1884, figura como alumno de la Facultad de Derecho y de la Facultad de Filosofía y Letras, adscritas a la Universidad Central de Madrid.

Ingresó en la plantilla del Ayuntamiento de la capital navarra en 1899 como auxiliar de Estadística, empleo que compatibilizó con el de ayudante de la clase de francés del Instituto Oficial de Segunda Enseñanza, plaza para la que fue nombrado en noviembre de 1900, a propuesta del Claustro de Catedráticos, desempeñando su cometido hasta el 30 de septiembre de 1903. El dominio de la lengua francesa le facultó para ejercer de traductor en el proceso de aceptación del legado del violinista Pablo Sarasate, tras su fallecimiento en 1908, por parte del Ayuntamiento de Pamplona.

Al encontrarse vacante la plaza de encargado del Archivo Municipal por defunción de su titular, la solicitó, y el Ayuntamiento, al no haberse presentado ninguna otra solicitud durante el plazo señalado al efecto, acordó su nombramiento el 17 de noviembre de 1906. Desde 1942 como jefe de Negociado del Archivo, se jubiló del cargo en 1946.

En una época en que los archivos eran considerados como laboratorios para la Historia y la Cultura y que la Archivística aún estaba construyendo sus principios teóricos como ciencia independiente, desarrolló sus funciones, como sus predecesores, con un marcado carácter historicista y cultural.

Heredero del espíritu romántico que desde 1882 habría auspiciado la brillante celebración de los Certámenes Científicos y Literarios por parte del Ayuntamiento de Pamplona y cuyo interés había ido decreciendo, impulsó la organización de otra edición en 1907. Junto a notables personalidades de las Ciencias, las Letras y las Bellas Artes formó parte de su comité organizador. Como sección aneja al certamen, se convocó el «Primer Concurso Fotográfico». Sensible al potencial de la industria fotográfica aplicada a las técnicas de investigación histórica, la celebración de dicho concurso constituyó una iniciativa sin precedentes para el ingreso de documentos fotográficos de gran valor patrimonial para la ciudad, tanto por su contenido iconográfico como morfológico, germen de la Fototeca Municipal de Pamplona. Más tarde participaría en la convocatoria de las ediciones del concurso en 1926 y 1928.

Con la producción de las exposiciones del «Viejo Pamplona» en 1921 y 1934, ideadas para dar a conocer el pasado de la ciudad, demandando la contribución de los pamploneses, propició el ingreso de nuevos documentos fotográficos, de documentos cartográficos, impresos y elementos procedentes del ámbito privado y familiar, incrementando así el patrimonio bibliográfico, hemerográfico, artístico y etnográfico de la ciudad.

Continuó el plan de organización y catalogación que iniciara el archivero Mariano Arigita Lasa en 1896.

Es autor del opúsculo V Centenario de la publicación del Privilegio de la Unión por el Rey D. Carlos III el Noble de Navarra, editado con fines divulgativos con motivo de la conmemoración de la trascendental promulgación del documento conservado en el Archivo Municipal, en el que, tras una breve síntesis de la Historia de Pamplona desde la invasión musulmana hasta 1423 para contextualizar la naturaleza del documento, presenta un sencillo resumen de lo estipulado en cada uno de los 29 capítulos en los que se estructura y su valoración legal.

En 1931 formó parte de la Junta Directiva de Euskeraren Adiskideak (Los amigos del euskera), asociación fundada en 1925 por un grupo de navarros de diversas ideologías amantes de las tradiciones y de la cultura navarra, continuadores del trabajo iniciado por Arturo Campión y la Sociedad Euskara de Navarra, con el fin de promocionar y propagar la lengua e historia vasco-navarras.

Fue objeto de la atención de Ernst Hemingway, quien, en su primera gran obra Fiesta. The Sun Also Rises, publicada en 1926 tras la fuerte impresión que desde 1923 le causaron las fiestas de San Fermín, le describiera en el entorno de su despacho del Archivo Municipal.

La conclusión de su etapa laboral mereció el homenaje del escritor Ángel María Pascual, al dedicarle una de sus genuinas Glosas a la ciudad: «Una decisión superior ha dejado el retiro a don Leandro, el archivero de la ciudad […] Allí pasaba las horas entre legajos que él formó en su larga carrera […] Ha tomado por última vez su sombrero, su recio gabán, su bastón, ha cerrado luego la puerta y ha salido —Mercaderes, Chapitela arriba— con su bigote blanco y su amabilidad sonriente de monsieur Olivier».

Obras

V Centenario de la publicación del Privilegio de la Unión por el Rey D. Carlos III el Noble de Navarra, Pamplona: Artes gráficas, 1923, 40 pp.

Bibliografía

Estornés Zubizarreta, I., La Sociedad de Estudios vascos: Aportación de Eusko-Ikaskuntza a la cultura vasca (1918-1936), Bilbao: Eusko-Ikaskuntza, 1983, 300 pp.

Pascual, A. M.ª, Glosas a la ciudad, Pamplona: Morea, 1963, 349 pp.

Rodríguez Pazos, J. G., «La recreación artística de Pamplona en Fiesta. The Sun Also Rises», PV, núm. 219 (2000), pp. 223-283.

Fuentes:

Miranda y Garro, M., Memoria sobre el estado del Instituto General y Técnico de Navarra leída el día 1º de octubre en la apertura de curso académico 1901 a 1902, Pamplona: Imp. Provincial, 1902, 69 pp.

Proyecto financiado por los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España


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