Cargos y oficios
Escritor y ministro de la iglesia reformada.
Trayectoria
Se desconocen datos sobre su juventud. Ordenado inicialmente sacerdote católico, en 1559 Leizarraga se convirtió al calvinismo y posteriormente fue ministro protestante en la Bastida (Baja Navarra). En un contexto renacentista que desarrolló la doctrina humanista y se materializó en las guerras de religión, Joana de Albret III, reina de Navarra entre 1555 y 1572, abrazó públicamente la Reforma de Calvino en 1559 y poco después encargó la traducción de la Biblia a Leizarraga, a quien además protegió de las persecuciones dirigidas desde la Contrarreforma.
Leizarraga culminó el encargo, y publicó en 1571 en La Rochelle la primera traducción al euskera del Nuevo Testamento. La dimensión histórica de la obra de Leizarraga radica en tres vertientes: constituyó la primera publicación en prosa en euskera, fue la primera traducción de la Biblia en esta lengua y, por último, es uno de los documentos clave de la política cultural y lingüística de la Reforma calvinista del reino de Navarra de Ultrapuertos.
Las publicaciones de las escrituras sagradas en las lenguas propias de Europa avanzaron junto con el cisma de la Iglesia católica. La traducción de la Biblia fue, además, un ejercicio de coherencia con el dogma reformista debido a que uno sus principios fue la necesidad de retornar a los textos bíblicos sin la intermediación de la Iglesia católica y rompiendo con Roma. Para cumplir con este objetivo, los reformistas tenían el deber de acercarse a los textos sagrados de manera directa. Por este motivo, la reforma protestante reivindicó la lectura de las escrituras sagradas de forma directa, lo que explica las diferentes traducciones a las lenguas propias. Lutero tradujo el Nuevo Testamento al alemán en 1522 (en 1534 tradujo el Testamento Viejo) y le sucedieron las traducciones a otras lenguas europeas: la versión en inglés llegó en 1525-1539 (Tyndale-Co- verdale) y la traducción al francés en 1528 (Estieen). En ese mismo contexto, Joana III anunció públicamente su adhesión a la reforma en 1559. Una de sus primeras decisiones radicó en encargar a Leizarraga la traducción de la Biblia al euskera. Y es que, a pesar de que la reina escribiera principalmente en francés, las dos lenguas propias habladas en el territorio a su mando eran el eus- kera y el gascón. Así, la traducción de Leizarraga fue un intento del Reino de Navarra por extender las ideas protestantes en sus fronteras de la Baja Navarra.
Más concretamente, con la traducción de la Biblia al euskera, Joana de Albret pretendía llevar las ideas de la reforma al pueblo llano, ya que el sector nobiliario había visto las nuevas ideas con buenos ojos desde su penetración en el territorio. Leizarraga recibió la misión de traducir el Nuevo Testamento, las oraciones y el catecismo calvinista en el Sínodo de Bearne, celebrado en Pau en 1564. El traductor, quien era considerado un excelente conocedor de la lengua vasca, fue nombrado ministro protestante en 1567 y enviado a Bastida, población de habla predominantemente gascona.
La corte de los reyes navarros exiliados se había instalado en Pau y desde allí hicieron todo lo que estaba a su alcance para expandir las ideas protestantes. El contexto estaba marcado por las feroces guerras de religión en Francia, ante las cuales la Monarquía española se adhirió a la Contrarreforma y persiguió las nuevas ideas reformistas a través de los tribunales de la Inquisición. Aunque las concepciones religiosas reformistas de los reyes navarros ayudaron a implementar ideas renacentistas y humanistas en la historia de la literatura vasca, la vía iniciada por Leizarraga se frenó poco después como consecuencia de la victoria católica. Tras la muerte de Joana de Albret, el rey Enrique III de Navarra (Enrique IV de Francia) reinstauró el catolicismo y promovió la tolerancia religiosa. En 1589 fue nombrado rey de Francia y se reconvirtió al catolicismo. En cualquier caso, la literatura vasca floreció gracias a las ideas que acompañaron a la reforma. De hecho, Bernart Etxepare, autor del primer libro en euskera (Linguae Vasconum Primitiae, publicado en 1545 en Burdeos) también era labortano. De todos modos, desde la obra de Leizarraga hasta la publicación de Gero de Axular en 1643, no hubo grandes avances en la literatura vasca.
El estilo y lenguaje de la traducción de Leizarraga demuestran la finalidad de la traducción en sí misma: implementar el protestantismo en el pueblo llano a través del idioma que utilizaban en su vida diaria. Su traducción supuso por primera vez el que una institución (de Ultrapuertos) se sumase con la Iglesia (la protestante) para promover el euskera. Así, al margen de la finalidad religiosa, la obra de Leizarraga adquiere relevancia histórica desde un punto de vista lingüístico. El pastor protestante realizó el primer intento de estandarización del euskera y en este ejercicio utilizó una mezcla de dialectos labortanos y suletinos, aunque también entremezcló cultismos y préstamos del latín, el griego y el hebreo. En 1565 la Junta de Olorón nombró a cuatro colaboradores vascohablantes para supervisar el trabajo de Leizarraga: los suletinos Piarres Landetcheverry y Sanz de Tartas, el labortano Joannes Etcheverry y un residente en Bastida de nombre Tardets.
El libro de Leizarraga contiene cuatro capítulos principales: el prólogo, el dedicado a la gramática, el dedicado a la aritmética y el más importante, el dedicado a la doctrina cristiana. La obra se completó con los textos Kalendrera (Calendario) y ABC, edo Christinoen Instructionea (ABC, o la instrucción de los cristianos). En el Nuevo Testamento, además, Leizarraga incluyó unos textos junto al texto principal: la carta dirigida a la reina (Gucizco Andre noble Ioan- na Albrete Naffarroaco Reguina Bearnoco Andre guehiénic, denari…), el capítulo «Heuscalduney», que constituyó el prólogo de la obra, una lista de palabras que no se emplean en Zuberoa y unas traducciones y adaptaciones de textos breves. No se conoce a ciencia cierta cuál fue el texto de origen que utilizó Lei- zarraga para su traducción, pero se barajan la Vulgata y el Nouveau Testament publicado en francés entre 1559 y 1563. Por su parte, Kalendrera es un breve calendario religioso de 16 páginas y el texto ABC, edo Christinoen instructionea othoitz eguiteco formarequin es un libro corto, de lenguaje ligero dirigido a niños y jóvenes.
Transcurrieron seis años desde que Leizarraga concluyó su traducción hasta que la obra vio su publicación. Joana de Albret, de hecho, ya había fallecido para entonces. La reina falleció en 1572 y el permiso para distribuir la obra fue otorgado en 1574. En 1573 Leizarraga volvió a ser llamado a Bastida, y tres años después recibió a los hijos de tres ministros que habían sido enviados allí para aprender euskera. A partir de ese momento se desconoce la trayectoria personal y profesional de Leizarraga. Estuvo presente en las reuniones que los protestantes organizaron en 1577 y 1579 pero se ausentó de las de 1594 y 1596. En 1582, el político e historiador francés Jacobo Augusto de Thou se reunió con él y le regaló una de las copias de su obra impresa. En 1601 ya no existen datos sobre él, y la junta calvinista había nombrado a su sucesor, por lo que puede deducirse que Leizarraga falleció en torno al año 1600, cuando contaba con cerca de cien años. Sus obras no se reimprimieron hasta el siglo xix.
Obras
Iesus Christ Gure Iaunaren Testamentu Berria; Kalendrera; ABC edo Christinoen instructionea, La Rochelle: Pierre Hautin, 1571.
Bibliografía
Apalategi, U., «Testamentu Berria (1571)», Euskal Literaturaren Hiztegia. UPV/EHU-Euskara Institutua/Instituto del Euskera. Edición en línea: http://www.ehu.eus/ehg/literatura/?p=1050 (consultado el 4 de octubre de 2018).
Intxausti, J., «Leizarraga eta leizarragatarrak (1563-1571), erreforma-kontrarreforme- tako ilun-argitan», Revista Internacional de los Estudios Vascos, 43 (1995), pp. 119160.
Mitxelena, K., Historia de la literatura vasca, Madrid: Minotauro, 1960.
Salaberri, P., Iraupena eta lekukotasuna. Euskal literatura idatzia 1900 arte, Donostia: Elkar, 2002.
Villasante, L., Historia de la literatura vasca, Burgos: Editorial Franciscana Aránzazu, 1979.
Zuloaga San Román, E., «Leizarraga, Joanes», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Edición en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/leizarraga-joanes/ar-80231/(consultado el 4 de octubre de 2018).
Cita bibliográfica
Álvarez Berastegi, A., “Leizarraga, Joanes», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 601-603.





