Cargos y oficios
Ingeniero de minas y pionero de la Sociología. Consejero de Estado y senador imperial
Trayectoria
Preocupado por la inestabilidad social que caracterizó a Francia tras la revolución de julio de 1830, se interesó en el desarrollo de una reforma social que garantizara la estabilidad. Para ello, decidió ocupar una parte del tiempo de sus frecuentes viajes como ingeniero de minas en estudiar las instituciones y organizaciones sociales de todas las sociedades que visitaba. Frecuentó y logró fama en varios de los salones parisinos en los que se reunían científicos e intelectuales para reflexionar y debatir sobre los problemas de Francia. En 1848 participó en el gobierno provisional a título de experto e intentó demostrar que sus observaciones y la aplicación del método de «monografías de familias» podían ser útiles para resolver problemas públicos, incentivar la prosperidad y restaurar la paz social. Napoleón III le nombró comisario general de las Exposiciones Universales de 1855 y 1867, consejero de Estado y senador imperial.
El método de las «monografías de familia» es considerado como su gran aportación al desarrollo de la ciencia social. Basándose en el estudio de casos concretos, pretendió crear un método de investigación social científico, a la manera de las ciencias naturales, donde primara la observación sobre las ideas preconcebidas. Para ello eligió como objeto de estudio a familias-tipo de cada sociedad y confeccionó una guía práctica de cómo realizar los estudios sociales, algo totalmente novedoso en ese momento. Cada monografía ofrece un análisis cualitativo en la primera y tercera parte y un análisis cuantitativo en la parte central, la del presupuesto. Le Play valoró el presupuesto familiar (ingresos y tipos de gastos) como la expresión cuantitativa de las actividades familiares decisivas y basó en él su análisis cuantitativo de los hechos sociales. Del mismo modo, consideró determinante el tipo de trabajo que la familia realizaba y que siempre estaba supeditado a las condiciones geográficas en las que la familia se hallaba. Por ello, la descripción cualitativa de las monografías se ocupa de la descripción del lugar, de la organización industrial y de la familia; de los medios de vida de la familia; de sus modos de vida, y de la historia de la familia.
Consideró la familia como la «célula moral», un verdadero microcosmos en el que se reflejaba la sociedad entera y señaló la existencia de tres tipos básicos que se situaban en el mapa de Europa de menor a mayor grado de industrialización: patriarcal, troncal (souche) e inestable. Se trataba de dos tipos extremos y uno intermedio. En la familia troncal, uno de los hijos era elegido por el padre como heredero de los bienes pero también de los deberes con respecto a los hermanos, hermanas y ancianos de la familia que ya no podían valerse por sí mismos. Para Le Play, el tipo troncal aseguraba la estabilidad y la paz social y creía que la estructura social y económica que ofrecía este tipo de familia podía contrarrestar los destructores efectos de la industrialización a gran escala, al tiempo que estimulaba el gradual cambio económico y la movilidad individual. En su libro L’organisation de la famille (1871: 40-44) se refirió a los vascos de Francia y de España como pueblos que habían sabido conservar su lengua, sus hábitos y sobre todo las costumbres de sus familias. En concreto, los vascos de Álava, Gipuzkoa y Bizkaia habían mantenido sus instituciones civiles y su gobierno local desde la antigüedad gracias a la familia troncal, institución que les garantizaba una estabilidad sin parangón en Europa. Era característica de las familias troncales vascas la predilección por la mayor de las hijas como heredera del hogar y de la hacienda, probablemente porque los hombres se dedicaron tradicionalmente a empresas marítimas. Le Play señalaba que había podido estudiar la familia vasca en detalle a lo largo de sus viajes y que siempre había admirado «la gran influencia que la mujer ejerce en el hogar por su autoridad tradicional, su virtud y su gracia incomparable». En definitiva, según Le Play, «en las provincias vascas, las familias troncales de toda condición ofrecen por sus virtudes, por su unión y sobre todo por las libertades locales que disfrutan, ejemplos que Europa entera debería imitar» (pp. 96-97).
Durante el mes de junio de 1856, A. de Saint-Léger —uno de los más estrechos colaboradores de Le Play— y E. Delbet realizaron una monografía sobre una familia pescadora de San Sebastián que se publicó originalmente en el primer tomo de Les ouvriers des deux mondes (1857) y posteriormente en el t. IV de la segunda edición de Les ouvriers européens. En ella se dice que en ningún otro pueblo europeo ni asiático destacaba tanto la paz social, fruto del acatamiento a sus inmemoriales instituciones. El respeto a la religión y la sumisión a la autoridad del padre de familia orientaban a los individuos hacia sus deberes, «así como una sólida organización de la comunidad, de la propiedad individual y del patronazgo aseguran a cada uno el pan cotidiano». La familia troncal era la institución más destacada, «asegurada de antiguo por la autoridad del padre, la abnegación de la madre y la ley testamentaria».
Como comisario general de la Exposición Universal de París de 1867, Le Play conoció a Ignacio Fernández de Henestrosa, conde de Moriana y marqués de Cilleruelo, vicecomisario regio y jurado especial por parte de España en dicha Exposición. Sabedor del interés que Le Play tenía por España y especialmente por Cataluña y las provincias vascas, el conde de Moriana solicitó a la Diputación General de Bizkaia un informe que ofreciera datos sobre los Fueros, buenos usos y costumbres que aseguraban la armonía social y las «relaciones que de siglos atrás vienen sin interrupción establecidas entre el propietario y el colono, y el medio patriarcal de que se valen para transmitir íntegra la hacienda el uno, y la finca que cultiva el otro, a uno de los hijos sin defraudar ni descontentar a los demás hermanos, cuyo respeto a las disposiciones paternas comienza con el uso de la razón en esos solares, y dura más que la vida de los padres». Los diputados generales pasaron el encargo a Antonio de Trueba, archivero y cronista del señorío de Bizkaia, que elaboró la memoria en apenas un mes. El conde de Moriana tradujo al francés lo más destacado y consiguió una mención honorífica en el concurso abierto en la Exposición para premiar los objetos o instituciones destinados a mejorar la condición física y moral de la población. Además, la memoria fue objeto de debate en diferentes ocasiones de los primeros meses de 1868 en la Société d’Économie Sociale y parte de ella fue publicada por el Bulletin de la Société International des Études Pratiques d’Économie Sociale en el mismo año. Esto supuso que el propio Le Play se dirigiera a Trueba para pedirle nuevas informaciones. La memoria de Trueba se publicó en Bilbao el año 1870 con el título Bosquejo de la organización social de Vizcaya. La Diputación Foral de Bizkaia concedió los honores de padre de la Provincia al conde de Moriana y sobre Le Play se dice que conoce las provincias vascas y «las ama como si fuera uno de sus hijos».
Por otro lado, uno de los primeros españoles que se adhirió —en el segundo semestre de 1881— al movimiento de Le Play fue el guipuzcoano Francisco de Minteguiaga que fue diputado provincial tradicionalista y alcalde de Usurbil. Minteguiaga tradujo al castellano la monografía sobre la familia del pescador de San Sebastián y la publicó en varias entregas en la revista Euskal Erria con el título «Patrón de pesca en San Sebastián» entre 1890 y 1891.
Le Play fue un pionero en la investigación de campo, en la observación directa y en utilizar un método comparativo. En Les ouvriers européens (1855) publicó 36 monografías de familias trabajadoras europeas. Dejó la cátedra de metalurgia que ocupaba en la Escuela de Minas para dedicarse por entero a la elaboración de una ciencia de la sociedad. En 1856 fundó una asociación internacional para la recogida de datos y la elaboración de monografías, la Société d’Économie Sociale, que publicó los resultados obtenidos en la serie Les ouvriers des deux mondes. La Société será el primer centro de investigación social privado de Francia. La obra con la que consiguió mayor reconocimiento fue La réforme sociale en France (1864), con seis ediciones en vida del autor. La segunda edición, en seis tomos, de Les ouvriers européens (1877-1879) retomó las monografías de familia de la primera edición y añadió otras hasta llegar a 57. Al mismo tiempo que la Société d’Économie Sociale, Le Play dirigió la École de la Paix Sociale, cuya finalidad fue la de formar una élite que realizase estudios sociales y trabajase para la prosperidad de las sociedades. De este modo introdujo la práctica de la investigación de equipo. La sociedad de Le Play se extendió por varios países europeos y alcanzó 3.253 miembros en 1885. En 1881 fundó la revista La Réforme Sociale.
Obras
Les ouvriers européens. Études sur les travaux, la vie domestique et la condition morale des populations ouvrières de l’Europe, précédées d’un exposé de la méthode d’observation, Paris: Imp. Impériale, 1855.
(dir.), Les ouvriers des deux mondes. Études sur les travaux, la vie domestique et la condition morale des populations ouvrières de l’Europe, précédées d’un exposé de la méthode d’observation, Paris: Société Internationale d’Études Pratiques d’Économie Sociale, 1857, 5 vols.
La Réforme sociale en France, déduite de l’observation comparée des peuples européens, Paris: Plon, 1864, 2 vols.
L’organisation de la famille selon le vrai modèle signalé par l’histoire de toutes les races et de tous les temps, Paris: Téqui, 1871.
Les ouvriers européens, 2.ª ed., Tours: Mame et fils, 1877-1879, 6 vols.
Bibliografía
Garayo Urruela, J. M.ª, «La recuperación de Frédéric Le Play», Revista Española de Investigaciones Sociológicas, núm. 93 (2001), pp. 27-59.
Garrigós Monerris, J. I., Frédéric Le Play. Biografía intelectual, metodología e investigaciones sociológicas. Colección Monografías, núm. 203, Madrid: CIS/Siglo XXI, 2003.
Sierra Álvarez, J., Introducción: la obra social de Le Play. Le Play, F., Campesinos y pescadores del norte de España, Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 1991, pp. 12-49.
Trueba, A. de, Bosquejo de la organización social de Vizcaya, Bilbao: J. E. Delmas impresor, http://www.bilbao.eus/bld/imagenesbld/00105507/000/00105507.pdf (consultado el 6 de noviembre de 2020).





