Cargos y oficios
Liberal exaltado, periodista, polígrafo, traductor, vascófilo
Trayectoria
Hijo de un comerciante, su juventud solo es conocida por lo que Garay, falsario reincidente, dice de sí mismo, razón por la que sus datos autobiográficos hay que tomarlos con precaución. Según Camille Pitollet, sustituyó su segundo apellido «Hiriart», por el más eufónico y medieval «Monglave» o «Montglave». Estudió Derecho. Vivió de joven en Brasil y Portugal y de ahí pretendía ser oficial del Estado Mayor o Superior, pero sin prueba alguna. Fantaseaba que, después de luchar bajo la bandera napoleónica en España, marchó a Brasil, como director de instrucción pública y oficial del Estado Mayor, a servir en el ejército de Don Pedro, férreo defensor del liberalismo que abogaba por una Monarquía constitucional representativa. Garay en 1819 pasó a Portugal, donde se mezcló con el movimiento constitucional, iniciado con la conocida como la «Revolución liberal de Oporto», en octubre de 1820, cuyo objetivo era esbozar una democrática Constitución nacional. Fruto de su experiencia portuguesa son algunas traducciones, como la novela de Francisco Moraes, Palmerin d’Angleterre, chronique portugaise (1829, 4 vols.).
Volvió a Francia, donde se dedicó al periodismo, fundando o dirigiendo el semanario L’Armée, consacré aux lois, aux besoins, à la gloire de nos armées de terre et de mer (1837-1841), el diario Le Mouvement, journal politique, littéraire, historique, scientifique, industriel et commercial (1845) y Le Diable Boîteux, pequeño periódico local fundado en 1823, que hizo revivir en 1832 y 1833, mediante sus artículos y libros, emprendiendo una encarnizada lucha contra la Restauración. Garay expió más de una vez su oposición, mediante prisión y fuertes multas, y debió esconderse bajo diversos seudónimos, entre los cuales uno debió de ser Eugène de Moncla. Fue un colaborador habitual del Journal de l’Institut historique, que fundó en 1835, y del Dictionnaire de la conversation et de la lecture, donde en 1833 insertó el artículo «Basques».
Se casó con Julie Octavie Delcasso, también escritora y vascófila, autora de Maytena ou la petite basquaise. Tuvieron un hijo. Aunque realizó frecuentes visitas a Bayona, su lugar de nacimiento, Garay vivió casi toda su vida en París, envuelto en polémicas por sus panfletos, políticamente exaltados. Parece que Garay ingresó en la magistratura durante el II Imperio, alternando su profesión con sus aficiones históricas.
Es autor de una variada y prolífica producción literaria, donde predomina la temática española y vasca. Como había tratado al general Foy, escribió sobre el sitio napoleónico de Cádiz. En 1835 fundó su Institut Historique, cuya presidencia sustentaron él mismo, el político español Martínez de la Rosa (1843) y Lamartine (1848), a los que Garay biografiará en agradecimiento. Colaboró con varios periódicos políticos. Se relacionó con muchos escritores en París, publicando a destajo, hasta novelas y poemas. Estuvo en la cárcel de Sainte Pélagie por conspirador. En los últimos años de su vida realizó noticias biográficas, generalmente breves, de personajes contemporáneos de variada importancia histórica.
Como hispanófilo escribió Siège de Cadix par l’Armée Française en 1810 (1823); Histoire de l’Espagne (1825), Histoire du Mexique, un mal resumen que fue adoptado para la enseñanza Primaria de la Federación mexicana en 1826; República del Nuevo Mundo (1826, una historia de la América Meridional); Fantaisie poétique sur l’Espagne (1853), que consta de 289 alejandrinos que comienzan con unos versos dedicados a la reina María Cristina y aluden a las corridas de toros; Rêveries Andalouses; Voyage en Espagne; Veillées Aragonaises… Entre sus numerosas biografías de españoles se hallan Le compte de Toreno (1843), Martínez de la Rosa (1843) y Antonio Gil y Zarate, poète distingué (1856).
Como vascófilo, Eugène Garay escribió su disertación De l’origine et du mécanisme de la langue basque (1829), donde se declara admirador del jesuita Manuel Larramendi; Dissertation sur les basques. Leur antiquité et excellence de leur langue (1835), que era una adaptación del anterior, pero que incluía el que luego sería famoso Altabiçcaren cantua o Cantar de Altabizkar. Posteriormente aparecieron Chant Nationaux basques (1846) y Les légendes des Pyrénées (1857).
Garay ha pasado a la historia por su Cantar de Altabizkar o Altabiçcaren cantua, aparecido en 1835 en el Journal de l’Institut historique, publicado como si de un cantar de gesta contemporáneo a la batalla de Roncesvalles se tratase. En realidad era una leyenda fabulosa, inventada por Garay, quien afirmó que había visto el pergamino en casa del conde Dominique-Joseph Garat, antiguo ministro, antiguo senador y miembro del Institut de France (fallecido en 1833 en Ustaritz, dos años antes, por lo que no podía desmentir ese dato), al que, a su vez, se lo había proporcionado Latour d’Auvergne. En su elaboración tomaron parte Garay, autor del canto en francés y con muy escaso conocimiento del euskera, Louis Duhalde d’Espelette, con la versión euskérica en verso libre que se daba como original.
La denuncia del fraude del Cantar de Altabizkar continuó de la mano de Alexandre du Mège, que lo denunció en 1858 en su Archeologie Pyrénéenne. En 1865 Gaston Paris, en su Histoire politique de Charlemagne, ponía en duda la veracidad del poema. La polémica persistió hasta que en 1883 Wentworth Webster demostrara definitivamente su falsedad. La patraña tuvo numerosos defensores y detractores sobre las supuestas etimologías o traducciones del euskera de Garay, que no dominaba dicho idioma. Garay tuvo muchos y destacados defensores en Francia, España y demás países de Europa occidental, que le habían creído, incluidos grandes historiadores, como César Cantú, en su conocida Historia Universal, Vicente de la Fuente, Víctor Balaguer o Amador de los Ríos, y, en el ámbito vasco, los editores de la Revista Euskara y José Manterola, quien tradujo el Altabiçcaren cantua al castellano en el Cancionero Vasco.
En 1842 Abel-François Villemain, ministro francés de Instrucción Pública y profundo amante de la literatura, había encargado a Eugène Garay que explorase documentos en los archivos del País Vasco francés para su publicación en dos grandes tomos y un atlas. En 1847 fue rechazado ese plan por el prestigioso Charles Athanase Walckenaer, secretario permanente de la Academia de las inscripciones y lenguas antiguas y conservador del Departamento de Mapas de la Biblioteca Real de París. Garay presentó documentos de poco valor, y con los sucesos de 1848, naufragaron sus proyectos.
Eugène Garay fue autor también de otras dos falsificaciones, El Canto de Annibal y La Queja de Domingo, además de algunos plagios, según Pitollet. Por todo ello, el Dictionnaire de Contemporains de Vapereau calificó a Garay de expert en pamphlets et quelque peu filibustier.
El 15 de septiembre de 1857 Garay se declaró bearnés desde tiempo inmemorial por los abuelos y el amor, y declaró querer ser diputado por los Bajos Pirineos. Ese mismo año publicó Les légendes des Pyrénées, dedicado a la exiliada reina María Cristina de España. En esa obra dice que publicaría otras más, que nunca llegaron.
Obras
Histoire des missionnaires dans le Midi et l’Ouest de la France, lettres d’un marin à un hussard, Paris: Plancher, 1819-1820. 3 vols.
Siège de Cadiz, par l’armée française, en 1810, 1811 et 1812, Paris: Ponthieu, 1823, 2.ª ed.
Épître à M. Casimir Delavigne, sur les choix académiques, Paris: Brianchon, 1824.
Con Leonard, J., Histoire abrégée de Paris, Paris: chez l’éditeur et Librairie française et étrangère, 1824, 2 vols.
Lettre de lord Byron au Grand Turc, précédée de la lettre de Sa Hautesse au noble lord, Paris: Sanson, 1824, 2.ª ed.
Histoire de l’Espagne, Paris: Raymond, 1825.
Con Chalas, P., Histoire des conspirations des Jésuites contre la maison de Bourbon en France, Paris: Ponthieu, 1825.
Con Aycard, M., Les Parchemins et la livrée, Paris: Vernarel et Tenon, 1825, 2 vols.
Le Ministre des finances, Paris, 1825, 3 vols.
Con Chalas, P., Octavie, ou la Maîtresse d’un prince, Paris: Bonnet, 1825, 2 vols.
Con Piton E.-C., Biographie des dames de la cour et du faubourg Saint-Germain, Paris: Les Marchands de nouveautés, 1826.
Biographie pittoresque des quarante de l’Académie française, Paris: Les Marchands de nouveautés, 1826, 2.ª ed.
Histoire de la Suisse, Paris: Dauthereau, 1826.
Histoire des États-Unis d’Amérique, Paris: Danthereau, 1826.
Histoire de Turquie, Paris: Danthereau, 1826.
Petite biographie des acteurs et actrices des théâtres de Paris, Paris: Lemoine, 1826.
Résumé de l’histoire du Mexique, Paris: Lecointe et Durey, 1826.
Histoire de la garde nationale parisienne, depuis son organisation jusqu’à son licenciement, Paris: Librairie française, 1827.
Montesquieu (aut.), Garay, E. (ed.), Lettres persanes, Paris: Dauthereau, 1828. 3 vols.
Dufresne, M. (seudónimo de Garay), Le Bourreau, Paris: E. Renduel, 1830. 4 vols.
Histoire de Paris, Paris: Bibliothèque populaire ou l’instruction mise à la portée de toutes les classes et de toutes les intelligences, 1833, 2 vols.
Con Bouilly, J. N., y Martin, H., Le Livre de beauté, souvenirs historiques, Paris: Janet, 1834.
Le Chant d’Altabiscar, Paris: Journal de l’Institut historique, año I, t. I, 1835, pp. 174-176.
Chant Nationaux basques, Bayona: Courrier de Bayonne, 1846.
Notices sur les tableaux de bataille peints par le général baron Lejeune, Toulouse: Impr. de A. Chauvin, 1850.
Une Marraine, feuilleton, Paris: De Vigny, 1851.
Fantasíe poétique sur l’Espagne, Bordeaux, 1853.
Histoire politique, maritime et militaire de la guerre d’Orient, Paris: Penaud, 1857, 2 vols.
Les légendes des Pyrénées, Paris, 1857.
Bibliografía
Gárate Arriola, J., «El famoso fraude de Aldabizkar y la biografía de su autor por Camille Pitollet», Fontes linguae vasconum, vol. 13, núm. 37 (1981), pp. 269-274.
Lustosa, I., D. Pedro I: um herói sem nenhum carácter, São Paulo: Companhia das Letras, 2006.
Pitollet, C., Divagations sur le Chant de I’Altabiscar et sur son auteur, Dax: Imprimerie P. Pradeu, 1935.
Polet, Jean-Claude, Patrimoine littéraire européen: Index général, Répertoire des traducteurs, 2000, p. 387.
Querard, J.-M., La France Littéraire ou Dictionnaire Bibliographique, t. VI, 1834, pp. 206-207.
Vinson, J., «Le chant d’Altabiscar. Variétés euscariennes», X. Impartial des Pyrénées, 1873; Bulletin de la Société des Sciences et Arts de Bayonne, 1884, 165 pp.
Webster, W., «Altabiskarco Cantua», Boletín de la Real Academia de la Historia, t. 3, cuaderno III (septiembre 1883), pp. 139-153 (http://www.cervantesvirtual.com/obras/materia-autoridad/garay-de-monglave-eugene-1796-1878-75160, consultado el 1 de noviembre de 2019).





