Cargos y oficios
Sacerdote e historiador
Trayectoria
Silverio Francisco de Echevarría fue ordenado presbítero por el obispo de Vitoria Mariano Miguel Gómez en 1883. Su primera encomienda pastoral fue la capellanía del marquesado de Valle-Espina, cuya titularidad en aquellos días descansaba en el político carlista José María de Orbe y Gaytán de Ayala. Un año después fue nombrado vicario y capellán del convento de agustinas recoletas de Eibar, donde ejerció el resto de su ministerio hasta su fallecimiento.
Echevarría fue un activo propagandista católico y, por ello, participó en el Congreso Católico de Zaragoza como socio titular (1891). En 1880 participó activamente en la organización de la peregrinación al santuario de Begoña, que conmemoraba el veinticinco aniversario de la bajada de la imagen a Bilbao como intercesora ante el azote del cólera morbo asiático. Su primera obra fue la Crónica de la peregrinación a Nuestra Señora de Begoña: en setiembre de 1880 (1881). El texto, que fue prologado por el sacerdote y polígrafo Estanislao J. Labayru con grandes elogios, se convirtió en una referencia inexcusable para los historiadores posteriores y un lugar común de las publicaciones religiosas del momento.
Su interés por el santuario de Begoña se completó en 1892 con la edición de la Historia del Santuario e Imagen de Nuestra Señora de Begoña, editado por el Establecimiento Tipográfico de Eusebio López de Tolosa, que había conformado un importante fondo editorial de obras religiosas. Esta obra es un erudito recorrido sobre la historia eclesiástica vizcaína gracias a la investigación archivística del sacerdote elorriano y a las informaciones aportadas por el propio Labayru con especial atención a los «prodigios y beneficios dispensados» por la Virgen en la región desde los orígenes del santuario. Andrés Eliseo de Mañaricúa consideró el trabajo de Echevarría como uno de los más solventes y documentados en su Santa María de Begoña en la historia espiritual de Vizcaya (1950). De hecho, el trabajo de Echevarría fue citado por Pío XII en el radiomensaje que lanzó en el cincuenta aniversario de la proclamación de la Virgen de Begoña como patrona de Bizkaia en 1953.
El año de su muerte llevaba a las prensas un completo estudio histórico sobre la figura de Pedro (Cephas. Bosquejo histórico, 1898). Por último, cabe destacar la noticia de dos obras que no llegó a publicar: una biografía del obispo mercedario de Puerto Rico Juan de Cengotita Bengoa y un historial del convento recoleto eibarrés del que fue vicario.
Obras
Crónica de la peregrinación a Nuestra Señora de Begoña: en setiembre de 1880, Vitoria: Imp. de Cecilio Egaña, 1881.
Historia del Santuario e Imagen de Nuestra Señora de Begoña, Tolosa: Establecimiento Tip. de Eusebio López, 1892.
Cephas. Bosquejo histórico, Salamanca: Imp. de Calatrava, 1898.
Bibliografía
Bengoa, J. M., Las Agustinas Recoletas de Éibar y su convento (1603-1940), Madrid: Ed. Agustinus, 2002.
Louzao, J., Soldados de la fe o amantes del progreso. Catolicismo y modernidad en Vizcaya (1890-1923), Logroño: Genueve Ediciones, 2011.
Mañaricúa, A. E. de, Santa María de Begoña en la historia espiritual de Vizcaya, Bilbao: Ed. Vizcaína, 1950.





