Cargos y oficios
Abogado, político provincial e historiador
Trayectoria
Nacido en Azpeitia en octubre de 1860, procedía de una familia de notables muy bien situados. Su abuelo paterno, Juan Bautista de Altube Garnier, fue diputado general de Gipuzkoa en varias ocasiones, particularmente desde 1825 en adelante. Se integró este tempranamente en la reacción contrarrevolucionaria, siendo electo diputado general de la provincia por los carlistas que tomaron Azpeitia en octubre de 1833. Por parte materna, Lucas de Altube descendía de una familia de Bizkaia inicialmente vinculada al liberalismo moderado. Era nieto de Pedro María de Albiz, diputado general de Bizkaia diversas veces, poseedor de varios mayorazgos dotados de amplias propiedades en la merindad de Busturia, que le proporcionaban elevadas rentas anuales.
La consciencia de descender de algunas de las principales casas del país la revelaba el autor al firmar, en la única obra que se le conoce, con sus apellidos maternos completos («Albiz de Mendoza de Arteaga y Ruiz de Murueta»), así como en afirmaciones sobre su casa solariega de Azpeitia (Zubi-Musu), «en cuyos cimientos reposan los restos de la silla sobre la cual predicaba San Ignacio de Loyola desde el pórtico de la capilla del Hospital de la Magdalena».
Hijo de un matrimonio marcado por el conflicto conyugal, quedó huérfano de padre (Manuel Ignacio Altube) y madre (Anselma Albiz Iturria) a corta edad. Su abuela materna, residente en Gernika, se hizo cargo de él y de otros cuatro hermanos. Se puede suponer que en este momento comienza su residencia en esta localidad.
Estuvo matriculado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central, después de obtener su bachillerato en Artes. Residió en la calle del Carmen de Madrid, al menos durante el curso 1877-1878. Se matriculó también en Derecho y logró ser abogado, aunque no se han podido obtener datos relativos al ejercicio de la profesión por su parte.
Encuadrado en el tradicionalismo, se dedicó a la política durante algunos años. Parece que tuvo cierto protagonismo en la estructura organizativa del partido carlista. Participó activamente en la campaña para las elecciones provinciales de septiembre de 1886, en las que obtuvo la mayoría por el distrito de Gernika. Su implicación en la política activa no tuvo continuación, según los datos disponibles. Propietario y rentista acomodado, hizo gala de su condición, ostentando el primer automóvil que circuló por esta villa vizcaína.
Su posición económica le permitiría, también, dedicarse al estudio erudito de la historia de Gernika. La obra que publicó tiene un valor sobrevenido, porque junto con los trabajos del médico Eugenio Zameza es la única que utilizó la documentación municipal y notarial existente antes del bombardeo de la villa en 1937. Se valió también, ampliamente, de la documentación de su archivo familiar.
Se trata de un trabajo básicamente descriptivo, en el que se ofrecen transcripciones de interesantes materiales que se perderían en dicho bombardeo. Las pretensiones del autor no eran sino las de ofrecer esos materiales a sus paisanos. La estructura del trabajo es temática, no cronológica, y algo desorganizada. Realiza frecuentes decursos para tratar de otros temas que se alejan de la historia local, caso de la exención militar de los vascos o los patronatos sobre las iglesias. La mayoría de la información se refiere a los siglos modernos y, muy especialmente, a los xvii-xviii.
La obra resulta de interés, además de por los documentos transcritos, por lo que trasluce de la ideología e intenciones del propio autor. Partía de una idea de la Historia como magistra vitae, escasamente rigurosa para los estándares historiográficos actuales. Consideraba que el ejemplo de los antepasados era digno de ser conocido por ser aquellos de una virtud más elevada que sus contemporáneos, superiores en «la fe en Dios, el amor a la Patria y culto a sus tradiciones». En su concepción de la Historia del País Vasco se puede entrever cierta idea de una Edad de Oro que era necesario recuperar, especialmente cuando trata de los supuestos primeros pobladores del país, quienes legaron a la posteridad una antropología a prueba de invasiones, colonizaciones e influencias extrañas plasmada finalmente en el Fuero de Bizkaia, compilación de la costumbre ancestral transmitida en una incorrupta tradición oral. Con una erudición que no lograba eliminar sus prejuicios ideológicos, sostenía que ese orden ideal, excelente por «la educación moral, sus costumbres y el modo de ser del pueblo vasco» (p. 190), fue deteriorándose desde finales del siglo xviii hasta la abolición de 1876, época desde la que «llora nuestro querido Árbol de Guernica la pérdida de las libertades forales, esperando […] se reintegren de sus derechos, legítimamente adquiridos desde el origen de los tiempos de su historia» (p. 309).
Obras
Ensayo histórico y apuntes para la historia de la Villa de Guernica, Gernika: Imp. de Goitia, 1913, 404 pp.
Bibliografía
Alberdi, I., «Retazos de Historia entre las cenizas», Deia, 13 de octubre de 2013 (recuperado de https://www.deia.eus/bizkaia/kostaldea/2013/10/13/retazos-historia-cenizas/325611.html).
Egibar, L., Representación y representatividad en las instituciones de gobierno del Señorío de Bizkaia en el siglo xix, Donostia/San Sebastián: FEDHAV, 2009.
Mutiloa Poza, J. M.ª, Guipúzcoa en el siglo xix (Guerras-Desamortización-Fueros), Donostia/San Sebastián: Caja de Ahorros Provincial, 1982.
Real Cuesta, J., El carlismo vasco. 1876-1900, Madrid: Siglo XXI, 1985.
Fuentes.
Archivo Histórico Nacional, Universidades, legajo 6329, expediente 1 (disponible en http://pares.mcu.es).
Archivo Histórico Diocesano de San Sebastián, Azpeitia, San Sebastián de Soreasu, Bautismos, sig. 1518/002-01, f. 90v; 1519/002-01, f. 6v (consultado en la base de datos de registros sacramentales https://dokuklik.euskadi.eus, signaturas digitales 151800201-0099, 151900201-0009).
— Azpeitia, San Sebastián de Soreasu, Matrimonios, sig. 1516/002-01, f. 118v (consultado en la base de datos de registros sacramentales https://dokuklik.euskadi.eus, signatura digital 152600201-0127).
Archivo Foral de Bizkaia, Judicial, Juzgado de Primera Instancia de Bilbao, JCR4461/012. Causa promovida por el intento envenenamiento de Manuel de Altube (1870).
— Judicial, Juzgado de Primera Instancia de Bilbao, JCR4067/012. Causa promovida por Manuel de Altube, vecino de Azpeitia, residente en la villa de Bilbao, contra Anselma de Albiz Iturria, su mujer, sobre adulterio (1871).
— Judicial, Juzgado de Primera Instancia de Bilbao, JCR3679/008. Juicio de abintestato y testamentaría por fallecimiento de Anselma de Albiz Iturria, vecina que fue de la villa de Bilbao, viuda de Manuel de Altube (1874).





