Cargos y oficios
Político
Trayectoria
Era nieto de Miguel Escudero Ramírez de Arellano, miembro de la Asamblea de Bayona, jefe político de Navarra y presidente de la Diputación (1813-1814) y diputado a Cortes (1822-1823). Estudió Filosofía y Derecho en Zaragoza y Madrid. Importante propietario rural en Navarra, era en 1871 el 43.º mayor contribuyente de Navarra por impuesto territorial y en 1899 el séptimo de la Merindad de Tudela, estando su patrimonio repartido fundamentalmente en las villas de Corella, Cabanillas, Fustiñana y Olóriz, llegando a ser presidente de la Junta Directiva de la Asociación General de Agricultura de Navarra.
Siguiendo la tradición familiar, militó en las filas liberales e intervino activamente en política. En junio de 1858 concurrió, aunque sin éxito, a las elecciones provinciales por el distrito de Tudela. Su dedicación a la política fue intensa a partir del Sexenio Democrático. En este periodo perteneció al Partido Liberal Progresista, fue alcalde de Corella (1869) y elegido senador por Navarra en las elecciones de 1871 y en las de abril de 1872. Fue elegido senador por Navarra en los turnos del partido fusionista, en 1881 y 1886. Su actividad parlamentaria estuvo centrada en apoyar al Gobierno fusionista y en la defensa de los intereses de su circunscripción, como la protección al sector vitivinícola, el proyecto ferroviario de los Alduides o el Derecho civil navarro. A partir de 1897 fue miembro de la dirección del Partido Liberal navarro.
Posicionado en el liberalismo, defendió el navarrismo liberal. En un folleto publicado en 1867 y titulado Laurac Bat se posicionó en contra de los proyectos de la Diputación de Navarra para colaborar con las diputaciones vascongadas de 1866-1869 (Universidad Vasco-Navarra, Manicomio, Casa provincial de beneficencia). El título del opúsculo hacía referencia al lema que figuraba en el escudo con las armas de las cuatro provincias colocado en la Exposición Agrícola Provincial de 1867. Su negativa a la visión unitaria de los fueros vasconavarros descansaba en su percepción de que Navarra tenía «historia propia, derecho propio, tratados propios con la Corona castellana» y en el distinto carácter de la foralidad vascongada y de la foralidad navarra, aquella administrativa, y esta política, administrativa y civil. También aludió al comportamiento vascongado en relación con el ferrocarril de Alduides y en relación con los aranceles a los productos navarros.
En 1868 fue el autor del Manefiesto del rey don Íñigo Ariesta a los navarros, una hoja redactada en un lenguaje de resonancias figuradamente medievales (con independencia de que resulte a veces «macarrónico») y lleno de pormenores sobre el reino de Navarra, aunque de difícil interpretación en relación con las finalidades que perseguía. Quizá la referencia más clara es su llamada a que no se intentara aumentar los fueros, pues se correría el peligro de perder los existentes, postura que coincide con las de otros liberales y en concreto de Pablo Ilarregui, cuyos escritos Escudero conocía sin ninguna duda.
En 1888 en el debate relativo a la Ley de Bases del Código Civil defendió la singularidad foral navarra aludiendo a que «Nuestra legislación no es fuero, es ley, y tan perfecta como la que puede hacerse ahora, porque Navarra, á pesar de su pequeñez y del fraccionamiento que por ser española (y por ello se honra desde muy antiguo) ha sufrido, tiene una legislación que ha respondido perfectamente á las necesidades del país, viniendo además ahora las legislaciones modernas en muchos casos á darle la razón. […] Y aquí debo hacer constar nuevamente que el derecho navarro no es foral, sino legal, más legal que ninguno de España, porque está hecho en Cortes. Nosotros, aparte de nuestro antiguo fuero, no tenemos ninguna ley que no haya sido aprobada en Cortes».
A finales del siglo, cuando se comenzó a construir el monumento a los Fueros de Navarra, llegó a declarar que en él debía estar representada la merindad de Ultrapuertos.
Obras
Laurac Bat, Pamplona: Imp. San Andrés, 1867.
Manefiesto del rey don Íñigo Ariesta a los navarros, Madrid: Imp. de Diego Valero, 1868.
La discusión del Código Civil en el Senado en el año 1889 por lo que afectaba a Navarra, Pamplona: Imp. Hijos de Montosio, 1889.
Bibliografía
García-Sanz Marcotegui, A., «Manefiesto del rey don Íñigo Ariesta a los navarros (1868)», Huarte de San Juan. Geografía e Historia, núm. 13 (2006), pp. 355-361.
— El navarrismo liberal. Juan Yanguas Iracheta (1824-1895), Pamplona: Universidad Pública de Navarra, 2008.
Layana Ilundáin, C., «Biografías de los parlamentarios por Navarra (1869-1889)», Huarte de San Juan. Geografía e Historia, núms. 3-4 (1996-1997), pp. 331-332.
Urquijo Goitia, M., «Escudero Marichalar, Cayo», en VVAA, Diccionario biográfico de los parlamentarios de Vasconia (1808-1876), Vitoria-Gasteiz: Eusko Legebiltzarra-Parlamento Vasco, 1993, pp. 368-369.





