Cargos y oficios
Jurista, historiador, político y periodista
Trayectoria
Hijo de Bernardino Olascoaga Ureta y de María Josefa Gorostiaga Idurriaga, fue bautizado en la parroquia de Santiago como Fernando Feliz Mauro y se casó en la misma iglesia en 1891 con Adelaida Zavala Vicuña.
Estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid, defendiendo su tesis doctoral el 14 de junio de 1878, que versó sobre un tema de Derecho administrativo: De la guerra como órgano de la justicia internacional. Cuáles son los principales programas en el llamado derecho de la guerra. A continuación se estableció en Bilbao como abogado.
Fue Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y jefe superior honorario de Administración Civil en 1897; asimismo desempeñó el cargo de secretario-contador del Colegio de Abogados de Bilbao. En 1879 fue elegido juez municipal, dedicándose a reorganizar el Registro Civil. También fue nombrado Correspondiente de la Academia de la Historia en 1905, a raíz de la publicación de su libro sobre la Casa de Juntas de Gernika. En el año 1900 obtuvo la Cruz de oro Pro Ecclesia et Pontífice, otorgada por el papa León XIII, cuando con motivo del jubileo fue a Roma presidiendo una peregrinación.
Ideológicamente podemos adscribirlo a una democracia cristiana foralista y regionalista, con planteamientos políticos muy cercanos al carlismo. Fue elegido diputado provincial por el distrito de Durango en 1890 y por el de Markina en 1892, permaneciendo en el cargo hasta 1898. Presentó multitud de mociones referidas a distintos asuntos, desde gestión de montes a la creación de «caseríos-modelo», pero la actividad más importante de la que formó parte fue la negociación sobre el Concierto Económico de 1 de febrero de 1894, siendo ministro de Hacienda Germán Gamazo. Varias de sus mociones como diputado del año 1896 las publicó en la revista Euskal-Erria.
Desde 1897 formó parte de multitud de juntas de diversas asociaciones, bien como vocal, como presidente o como secretario: la Sociedad Bilbaína, la Sociedad Euskalerria o el Certamen artístico del año 1894, que fue patrocinado por la Diputación en colaboración con el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Su actividad más destacada la desplegó en la Casa de Misericordia de Bilbao, cuando, por designación del Ayuntamiento, ingresó en su Junta de Caridad. Fue secretario de dicha junta y permaneció en la institución hasta el año 1887. Precisamente, con motivo de la primera Exposición regional, celebrada en el Instituto Vizcaíno el año de 1882 y siendo secretario de la Misericordia, escribió su primer libro de contenido histórico, las Noticias históricas de la Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao. Fue también vocal delegado de la Junta permanente de Fomento Naval en Bilbao. Por ello, en diciembre de 1893, Olascoaga, con otros diputados, propuso a la Diputación que se confeccionase la bandera que habría de llevar el buque de guerra llamado Vizcaya y que había sido construido en los Astilleros del Nervión. La Diputación aceptó la idea y una vez fabricada se entregó oficialmente a la Marina. En el acto Olascoaga pronunció un enjundioso discurso en el que defendió «como yo creo que pueden coexistir, los amores de la patria nacional y el de la apartada tierra de Vizcaya». El Vizcaya fue hundido por los norteamericanos el 3 de julio de 1898 en Santiago de Cuba.
Participó también en multitud de actividades y gestiones, desde la entrega de la biblioteca de Sagarmínaga a la Diputación, hasta la erección de la estatua de Trueba, pasando por la beatificación de Valentín de Berriochoa. Igualmente fue el impulsor de la iniciativa de creación de la Escuela de Ingenieros de Bilbao, con una propuesta para ello, junto a Juan de Jáuregui y Cosme de Palacio, en 1893. La Escuela fue creada en 1897.
Como periodista publicó innumerables artículos de diversa temática (economía, literatura, política y administración) en la mayor parte de la prensa periódica de Bilbao y en algún otro medio foráneo como: El Noticiero Bilbaíno, El Nervión, El Diario de Bilbao, La Abeja, La Euscalerría, La Revista Bilbao, El Centenario, La Unión Vasco-Navarra, La Administración y La Unión Católica de Madrid.
Tal vez lo más interesante de su producción historiográfica lo constituye lo relativo a los árboles junteros. En la primavera de 1892 murió el cuarto árbol viejo de Gernika, teniéndose que plantar en su sustitución un retoño suyo. Los diputados cobraron conciencia de la importancia simbólica del árbol que ya constituía todo un emblema del foralismo. Así, por ejemplo, en diversas sesiones de la Corporación Provincial, de los años 1891 y 1892, se trató sobre la necesidad de ubicar exactamente sobre el plano de Bizkaia la posición que en su día había ocupado el árbol de Aretxabalaga. Olascoaga, a poco, inició la investigación sobre el árbol y la Casa de Juntas, que cobró forma de libro en 1897. Plantea en él, como mera conjetura, sin probanza documental, que los antiguos vizcaínos habrían rendido un culto idolátrico y de veneración pagana a los árboles junteros, antes de la llegada del cristianismo al Señorío. Serían, pues, estos árboles «personificaciones de la Divinidad en la antigüedad pagana» que, una vez cristianizados los vizcaínos, seguirían manteniendo un cierto respeto hacia ellos que les movería a seguir celebrando sus juntas de gobierno bajo sus copas.
Según Olascoaga, «siglos antes de que se tuviera como conquista moderna la teoría constitucional de la separación de funciones esenciales de la soberanía en la gobernación de los Estados», Bizkaia había resuelto este problema con una clara división de poderes: la Diputación General, el ejecutivo; las Juntas, el legislativo y el Señor delegando en la administración de justicia, el judicial. Para Olascoaga, la caracterización de este sistema sería el de «aquella democracia cristiana de nuestro régimen y Gobierno señorial».
Su trabajo se basa en autoridades precedentes como Labayru, Henao, Sagarmínaga, Novia de Salcedo, Fita, Carmelo Echegaray, Iturriza, etc., pero también en la documentación guardada en el archivo de la Casa de Juntas, en la hemeroteca local: El Noticiero bilbaíno, El Bascongado… e incluso en lo que hoy día llamaríamos encuesta oral, entrevistando a ancianos que le pudieran dar noticias antiguas relativas a los árboles junteros. Posteriormente realizó otro trabajo, de mucha menor entidad, sobre otros árboles junteros: Ustaritz, Avellaneda, Gerediaga…
Obras
Noticias acerca de la fundación y organismo de la Santa Casa de Misericordia de Bilbao, por Fernando de Olascoaga y Gorostiaga, Bilbao: Establecimiento Tip. de la Casa de Misericordia, 1885.
Noticias históricas de la Santa y Real Casa de Misericordia de Bilbao, por Fernando de Olascoaga y Gorostiaga, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1887.
Memoria de la exposición artística celebrada en esta villa en los meses de agosto y septiembre de 1894 con la cooperación del Círculo de Bellas Artes de Madrid y bajo el patrocinio de la Excma. Diputación Provincial de Vizcaya y del Excmo. Ayuntamiento de Bilbao, Bilbao: Imp. Provincial, 1895.
«Varias mociones importantes referentes a Bizcaya», Euskal-Erria, 1896, pp. 93-94 (La guitarra de Iparraguirre); 501-502 (reimp. del Fuero de Bizcaya); 503 (Itinerario de las carreteras de Bizcaya); 504 (Distintivo de los Diputados); 521-522 (El destino del edificio de la Diputación); 522-523 (Portazgos); 523-524 (Conservación de las carreteras).
El Árbol de Guernica y la Casa-Solar de la Antigua por Fernando de Olascoaga y Gorostiaga, Bilbao: [s. n.], 1897.
La Bandera del «Vizcaya», Bilbao: Luis Dochao, 1902.
«Otros árboles históricos», Euskal-Erria, San Sebastián, t. 60 (1909), pp. 368-378. BCMV, I (1909), pp. 52-60.
«Catástrofe artística: relación de documentos y objetos que pertenecieron al Sr. San Pelayo destruidos en el incendio de la casa-palacio de Nava», BCMV, I (1909), pp. 75-76.
La Escuela de Ingenieros Industriales de Bilbao: (apuntes para la historia de su creación), Bilbao: Luis Dochao, 1909.
«Documento Interesante sobre el patronazgo de la Iglesia Juradera de Guernica, 1454», BCMV, IV (1912), pp. 167-172.
«Moción sobre reformas en la Basílica de Santiago de Bilbao», BCMV, IV (1912), p. 115.
Bibliografía
Caro Baroja, J., «Culto a los árboles y mitos y divinidades arbóreas», Homenaje a don Luis de Hoyos Sainz, vol. II, 1950, pp. 65-74. Reproducido en Caro Baroja, J., Ritos y mitos equívocos, 1974, pp. 339-351.
García Pérez, G., «El árbol de Guernica y otros árboles junteros», 2016. Ed. en línea: http://oa.upm.es/41342/1/ARBOL_GUERNICA_ARBOLES_JUNTEROS.pdf (consultado el 7 de octubre de 2020).
Fuentes. Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia/Bizkaiko Elizaren Histori Artxibua, Registros sacramentales, http://internet.aheb-beha.org/paginas/indexacion/n_indexacion.php#buscar (consultado el 7 de octubre de 2020).
Plaza y Salazar, J. C. de la, «A la cristiana memoria del Ilustrísimo Sr. D. Fernando de Olascoaga y Gorostiaga, digno vocal que fué de la Comisión de Monumentos de Vizcaya, fallecido el 4 de enero de 1913, dedica este recuerdo la Dirección del Boletín, RIP», BCMV, V (1913), Bilbao: Imp. de la Casa de la Misericordia, pp. 33-40.





