Cargos y oficios
Jesuita e historiador.
Trayectoria
Gran humanista, miembro de la Compañía de Jesús, historiador y autor de teorías políticas revolucionarias para su época, llegando incluso a aceptar el tiranicidio contra el rey. Autor controvertido, cuyas teorías han sido objeto de numerosos estudios. Su famosa obra, De Rege et Regis institutione, fue condenada y quemada en París, y uno de sus escritos le supuso un año de prisión.
Juan de Mariana fue bautizado en el lugar de la Puebla Nueva, próximo a Talavera, el 2 de abril de 1536. Tuvo que pasar algún tiempo hasta que se reco noció públicamente que su padre era Juan Martínez de Mariana, canónigo de Talavera, y su madre Bernardina Rodríguez, de la misma población.
Estudió en Alcalá de Henares e ingresó en la Compañía de Jesús en 1554. Hizo el noviciado en Simancas bajo la dirección de San Francisco de Boija y prosiguió sus estudios en Alcalá en 1556, tras los dos años de noviciado. En 1561 se trasladó a Roma, donde desempeñó una cátedra de Artes y después otra de Teología en el Colegio Romano que acababa de fundar la Compañía. Allí tuvo como discípulo a Roberto Belarmino.
En 1565 se trasladó a Palermo, donde permaneció dos años, y después a París, donde se doctoró en Teología y se dedicó a la enseñanza teológica durante cinco años. En 1574, debido a su mala salud, regresó a España, a la casa profesa de la Compañía en Toledo.
Su gran formación y erudición, así como su carácter firme e independiente, le valieron una gran reputación, lo que determinó que le consultaran tanto tribunales como destacados gobernantes. También elaboró informes como consultor del Santo Oficio y del arzobispado de Toledo. El arzobispo de Toledo e inquisidor general, cardenal Quiroga, fue gran admirador suyo y le solicitó dictamen en relación con las acusaciones de herejía de que fue objeto la Biblia políglota que en 1569 comenzó a publicar, en Amberes, Benito Arias Montano (editada por Plantino). Mariana, que había sido nombrado censor de la obra a instancias de los jesuitas y por sus conocimientos de teología, latín, griego y hebreo, empleó dos años en la elaboración de ese dictamen. Su contenido se recogió, con pocas variantes, en Septem Tractatus Ioannis Marianae e Societate Iesu, publicado en Colonia en 1609. También el cardenal Quiroga le encargó en 1581 la corrección del Manual para la administración de Sacramentos de García de Loaysa y, en 1582, la redacción de las Actas del Concilio Diocesano celebrado ese año en Toledo. Entre 1595 y 1599 fue miembro de la junta encargada de preparar, por orden del rey, la edición de las obras de San Isidoro de Sevilla.
Una de sus obras más destacadas es la Historia general de España, en latín, de la que publicó los veinte primeros libros en Toledo en 1592. En 1595 añadió otros cinco libros. Esta obra gozó de gran aceptación y en el mismo año 1595 se repitió la edición. En 1601 la tradujo al castellano. Con ella pretendía Mariana poner remedio a la ignorancia de la historia de España que había advertido en sus viajes por el extranjero. En su elaboración utilizó cuanto se había publicado hasta el momento, tanto en latín como en romance, siguiendo el modelo de Tito Livio y Tácito, y aclaró que no pretendía hacer historia sino ordenar lo que otros habían recogido. El texto incurrió en algunos anacronismos y se le acusó de dar por ciertos hechos poco probados, aunque es una obra original de la que se ha destacado la belleza de su estilo. Entre sus críticos destacó, en su época, Mantuano, aunque salió en su defensa Tamayo de Vargas. En esta obra, el padre Mariana describe en orden cronológico los principales acontecimientos que se sucedieron en suelo ibérico desde la prehistoria hasta los inicios del siglo xvi. Alude a «reyes fabulosos», y a la llegada de celtas, fenicios, cartagineses, romanos, diversos pueblos germánicos, musulmanes, así como a la formación de los distintos reinos peninsulares. Entre ellos, considera los orígenes del reino de Pamplona y algunos de sus reyes más destacados (libros VIII, IX y XI), así como las guerras de Navarra (libros XVII y XXX). Álava, Gipuzkoa y el señorío de Bizkaia aparecen en la alta Edad Media alternando entre Castilla y Navarra. En el último libro, el XXX, cobra cierto protagonismo la conquista de Navarra, a la que se dedican siete capítulos, concluyendo con el relativo a la incorporación a Castilla. Termina la obra con un sumario de lo acontecido desde 1515 hasta 1621.
En 1599 se publicó, también en Toledo, su obra sobre pesos y medidas: De ponderibus et mensuris. Ese mismo año vio la luz su obra más controvertida, en la que recogía sus teorías políticas: De Rege et Regis institutione (Del Rey y de la Institución real). El texto se divide en tres libros, relativo el primero al rey y la autoridad real; el segundo se dedica a la educación de los príncipes; y el tercero a la manera de gobernar los pueblos. La obra se hizo por encargo de García de Loaysa, preceptor del príncipe Felipe, hijo de Felipe II. El abuso de autoridad de los reyes llevó a Mariana en este texto hasta la defensa del tiranicidio, lo que motivó que se le considerase instigador del asesinato de Enrique IV de Francia por Ravaillac. Veinticinco días después del asesinato, el 8 de junio de 1610, su obra fue condenada por La Sorbona y el Parlamento de París. El texto se quemó en París frente a Notre Dame. La Compañía de Jesús aconsejó en adelante mayor prudencia a los tratadistas.
En la obra de Mariana se han encontrado precedentes del constitucionalismo y la idea de un Estado de Derecho llevada a sus últimos límites. Considera que el poder de gobierno del rey tiene su origen en el pueblo, ya que solo después de constituida una sociedad puede plantearse la constitución de un poder, lo que se refleja a lo largo de la historia en la idea del pacto. Afirma, en consecuencia, el sometimiento del rey a la ley; la dependencia de los poderes públicos del Estado, y no a la inversa; y el deber del rey de servir a la sociedad hasta el punto de que, si no lo hace, esta tiene justamente no solo el Derecho, sino también el deber de castigarlo. Incluso la ley de sucesión hereditaria es fruto de la voluntad nacional, que podría restablecer el principio de sucesión electiva.
El rey debe estar en contacto con sus vasallos, advertir sus necesidades, y buscar entre ellos sus defensores y consejeros. Para conseguirlo, propone Mariana que el príncipe sea educado en la prudencia, humanidad, fortaleza y justicia, que harán de él un buen rey guerrero, capitán de sus ejércitos, administrador de justicia, y responsable del bienestar del pueblo.
También se ha considerado a Mariana precursor del colectivismo agrario por sus ideas sobre la propiedad, que debe estar al servicio de la comunidad y no acumulada en pocas manos, de forma que podría socorrerse a los pobres cultivando en los concejos las tierras improductivas de la aristocracia, reservándose una cuarta parte de los beneficios y entregando el resto al descuidado propietario.
Puesto que el objeto de la riqueza es servir al bien general, se rebela Mariana contra los tributos y contra las exenciones que favorecen a los grandes. Propone no gravar los artículos de consumo general, mientras que los artículos de lujo deben soportar mayor carga tributaria.
En 1609 se imprimieron en Colonia siete tratados en latín (Septem Tractatus Ioannis Marianae e Societate Iesu) que recogían parte de sus escritos y que se tradujeron con los títulos siguientes: i) De la venida de Santiago a España (De adventu S. Jacobi), venida que admite como acontecimiento histórico; ii) Sobre la edición de la Vulgata (Pro editione Vulgata) de la Biblia, que critica por su falta de concordancia con el texto hebreo, afirmando que solo tiene valor en las cuestiones de fe; iii) De los espectáculos (De spectaculis), en particular los teatrales, que proscribe como perjudiciales a la moral pública; iv) De la alteración de la moneda (De mutatione Monetae), que atenta contra los intereses de la nación y es ilícita al poder del príncipe; v) Sobre el día de la muerte de Cristo (De die mortis Christi); vi) De los años de los árabes en comparación con el nuestro (De annis arabum cum annis nostris comparatis); vii) De la muerte y la inmortalidad (De morte et inmortalitate). Considera la muerte como un genio de la redención y alude a la perpetua lucha del alma con el cuerpo, defendiendo la superioridad de la primera. Desde su punto de vista, la humanidad obedece a leyes inevitables que acreditan la providencia en Dios. El cuarto de estos tratados le acarreó un sonado proceso porque el duque de Lerma encontró en la obra ideas ofensivas a su persona. El texto sostiene que alterar el valor de la moneda es injusto y lleva al caos social. Su valor legal debe ser el mismo que el intrínseco, más los gastos de troquel y fábrica, ya que si es menor pierde el Erario y, si es mayor, es un verdadero robo. Cuando esto se produce, hay carestía, hambre y desorden, y cuando el rey restituye a la moneda en su verdadero valor ocurre una nueva revolución. El rey acudió a Paulo V para que se procesase a Mariana, que fue recluido en el convento de San Francisco de Madrid en septiembre de 1609. Aceptó todos los cargos, pero advirtió que solo hablaba contra los malos ministros, que ya fueron depuestos y condenados por el rey, y contra los procuradores avaros, y que tan solo recogía la voz del pueblo. Después de discutirse si convendría no llevar el proceso a manos del papa, sino tratarse en la Inquisición española, que también conocía del caso, Mariana no fue condenado ni en Roma ni en Madrid y salió libre después de un año de prisión, bajo la promesa de no volver a imprimir el libro sin corrección.
Cuatro años antes de su muerte se publicaron en Madrid los Escolios al Antiguo y Nuevo Testamento, texto que, junto a otros, en una colección de diez volúmenes, se conservaba en la biblioteca toledana de los Padres Jesuitas.
Merece también mención su obra De las enfermedades de la Compañía, en la que expuso los errores en los que incurrían los superiores en el gobierno de la Compañía de Jesús y el remedio que se debía aplicar. Probablemente no pensó en publicarla, pero sus papeles fueron secuestrados mientras estaba preso en el convento de San Francisco y se publicó en Burdeos el año siguiente de su muerte.
Francisco Pi y Margall hizo un extenso estudio de la figura de Mariana en el discurso preliminar que acompaña la publicación de algunos de los tratados latinos de Mariana, traducidos al castellano, en la Biblioteca de Autores Españoles de Rivadeneira. Se dedican a Mariana los tomos XXX y XXXI. Al final del tomo XXXI, incluyó Pi y Margall un «Catálogo de las obras de Mariana» con una breve crítica de cada una.
Toda la obra de Mariana pone de manifiesto su poderosa personalidad, capacidad de trabajo, y espíritu innovador en sus teorías políticas, revolucionarias para su época y precursoras de muchas ideas del liberalismo y del constitucionalismo actual.
Obras
Historia general de España, Toledo: Pedro Rodríguez, 1592.
De ponderibus et mensuris, Toledo: Tomás de Guzmán, 1599.
De Rege et Regis institutione, Toledo: Pedro Rodríguez, 1599.
Septem Tractatus Ioannis Marianae e Societate Iesu, Colonia: Antonii Hierati, sub Mo- nocerote, 1609.
Scholia in Vetus et Novum Testamentum, Madrid: Luis Sánchez, 1619.
Discursus de erroribus qui in forma gubernationis Societatis Iesu ocurrunt, Bourdeaux:
Juan de Burdeos, 1625.
Bibliografía
Ballesteros Gaibrois, M., El Padre Juan de Mariana. La vida de un sabio, Barcelona: Amaltea, 1944.
Cirot, G., Etudes sur l’historiographie espagnole. Mariana Historien, Bordeaux: Feret& Fils Éditeurs, 1905.
Fernández Delgado, R., Liberalismo y estatismo en el Siglo de Oro español. Un estudio comparado del pensamiento económico de Juan de Mariana y Sancho de Moneada, Madrid: Unión Editorial, 2006.
Lewy, G., Constitutionalism and Statecraft during the Golden Age of Spain. A Study of the Political Philosophy of Juan de Mariana, S. J., Ginebra: Librairie E. Droz, 1960.
Pi Y Margall, F., Obras del P. Juan de Mariana (discurso preliminar), Biblioteca de Autores Españoles, Madrid: M. Rivadeneira, 1854, vols. XXX y XXXI.
Sánchez Agesta, L. (ed. y estudio preliminar), La dignidad real y la educación del rey (De Rege et Regis institutione), Madrid: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 1981
Cita bibliográfica
Galán Lorda, M., “Mariana, Juan de”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 639-643.





