Cargos y oficios
Historiador.
Trayectoria
Nació en Zaragoza el 4 de diciembre de 1512, hijo de Miguel Zurita y de su segunda esposa, Ana de Castro. Su padre fue médico de cámara de Fernando el Católico y del emperador Carlos V. Estudió en la Universidad de Alcalá, en donde recibió una sólida formación en leguas clásicas y retórica. En 1530 el emperador le nombró merino de la ciudad de Barbastro y de la villa de Almudé- var, y gentilhombre de su cámara. Después, tras la renuncia de su padre, ocupó el cargo de baile en Huesca. En 1537 se casó en Valladolid con Juana García de Oliván (f 1549), hija del secretario de la Inquisición. Gracias a ello fue coadjutor y sucesor de su suegro en esta secretaría. Tuvieron cinco hijos. Tras la creación del cargo de cronista del reino de Aragón, por las Cortes de Monzón de 1547, los diputados le eligieron para ocuparlo el 31 de mayo de 1548.
Como tal, contó con autorización real para la consulta de los archivos y bibliotecas de la Corona. Gracias a ello tuvo la oportunidad de consultar fondos en Barcelona, Sicilia y Roma, entre otros. Hacia 1562 había finalizado la redacción de la primera parte de los Anales, publicada ese mismo año. Hombre de confianza del rey Felipe II, entre 1566 y 1571 fue nombrado secretario del Consejo y Cámara del rey, secretario de la Inquisición, protonotario de los reinos de la Corona de Aragón y racional de la ciudad de Zaragoza, entre otros encargos. En 1578 verían la luz sus Indices rerum ab Aragoniae Rebus Gesta- rum, una síntesis de la historia del reino. La segunda parte de sus Anales se publicaría en 1579, y la Historia del rey D. Hernando el Católico en 1580. Murió el 3 de noviembre de 1580 y sus restos fueron enterrados en el monasterio de Santa Engracia de Zaragoza. Su biblioteca fue donada a la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza. Dejó un gran número de trabajos inéditos y documentos de gran valor histórico, hoy dispersos o desaparecidos.
Los Anales recogen numerosísimas noticias de las relaciones entre Navarra y Aragón y sus monarcas, hasta la entronización de Fernando el Católico. Al remontarse a los orígenes, Zurita, muy apegado a la documentación, sin olvidar la cronística aragonesa anterior, fue más cauto y preciso que otros autores al considerar que «hay grande diversidad entre muy graves autores cerca del origen y principios del reino, que primeramente se fundó en las montañas de Aragón». En su opinión, esa disputa sobre la antigüedad de los reinos «ha puesto en duda cuál fuese más antiguo reino, el de Sobrarbe, a cuyo dominio estaba sujeta la provincia de Aragón, o el de Pamplona, que después se llamó reino de Navarra. Cada cual sigue las consideraciones que le parecen». Tras narrar las vicisitudes de una primera resistencia de los cristianos y su derrota a manos de los musulmanes, pasa a detenerse en la figura de íñigo Arista «natural del condado de Bigorra», elegido como rey de Pamplona en el 819 y «primero de Aragón». Antes refiere, siguiendo la crónica del príncipe de Viana, cómo navarros y aragoneses establecieron los fueros de Sobrarbe, que debía jurar el rey antes de ser elegido, al mismo tiempo que se introducía la figura del Justicia de Aragón, como garante de «la defensa de la libertad, que era la conservación de los fueros y costumbres».
De especial interés son sus apreciaciones sobre la conquista de Navarra en 1512. En su historia del rey Fernando se explican con gran detalle las circunstancias políticas previas a la conquista. En el capítulo titulado De la incorporación del reino de Navarra en la Corona de Castilla… ofrece las principales justificaciones para la conservación del reino de Navarra, entre las que la excomunión de sus reyes por cismáticos es la menos importante. En efecto, al margen de la condena del papa, el rey Fernando «tenía tan asegurada y justificada su conciencia en la defensa y sucesión dél, como en la del reino de Aragón, que era tan propio patrimonio suyo». Para ello Zurita aducía que el príncipe de Viana, don Carlos, fue el culpable de la división del reino por desobedecer a su padre; la cesión del reino por parte de Juan II a Leonor, esposa de Gastón de Foix, y no a su hijo varón, Fernando, fue realizada bajo presiones del rey de Francia; el acuerdo firmado en Blois por los reyes de Navarra con Luis XII pretendía coagular la posibilidad de una reivindicación de Germana de Foix, esposa del Fernando el Católico, nieta de Gastón de Foix, de las posesiones de los reyes navarros en Francia. Para Zurita, esta sucesión, ilegítima, fue, en última instancia y por providencia divina, la causa última de la pérdida del reino por los Albret: «Por la pena del padre, eran privados de sus bienes los hijos […] De suerte que fue ordenado por la dispusición divina que los derechos antiguos, adquiridos por los reyes de Aragón y Castilla, que fueron lo que se han referido en los Anales, y lo que se conquistó por las armas por el rey, viniese a parar a la casa de Austria». Y a ellos sumó otro argumento: la cesión que, en 1518, en las Cortes de Aragón, realizó la reina Germana de sus derechos a la herencia del reino navarro, como nieta de doña Leonor.
Zurita representa, sin duda, una de las máximas y respetadas figuras de la historiografía del momento, «el padre de la historia de Aragón, como Heródoto de la de Grecia y Livio de la de Roma», en palabras de un autor del siglo xvii, tanto por su apego a la consulta de documentación original como por su fino y acertado análisis de los acontecimientos históricos, que narra con un estilo sobrio y conciso, a la manera de su admirado Tácito. No por ello dejó de mostrar sus opiniones, muy favorecedoras de los monarcas y especialmente de Fernando el Católico; mas su monarquismo no le impedirá defender el origen y el fundamento contractual de la Monarquía.
Obras
Los cinco libros primeros de la primera parte de los Anales de la Corona de Aragón, Zaragoza: Casa que fue de Jorge Coci que ahora es de Pedro Bernuz, 1562.
Los cinco libros postreros de la primera parte de los Anales de la Corona de Aragón, Zaragoza: Pedro Bernuz, 1562.
Indices rerum ab Aragoniae regibus gestarum, Caesaragustae: ex Officina Dominici a Por- tonarijs de Vrsinis, 1578.
Segunda parte de los Anales de la Corona de Aragón: los cinco libros primeros de la segunda parte de los Anales de la Corona de Aragón, Zaragoza: Domingo de Portonariis y Ursino, 1579.
Los cinco libros postreros de la segunda parte de los Anales de la corona de Aragón, Zaragoza: Domingo de Portonariis y Ursino, 1579.
Historia del rey don Hernando el Católico: de las empresas y ligas de Italia. Contiénense en este primer volumen los cinco libros primeros, Zaragoza: Domingo de Portonariis, 1580.
Los cinco libros postreros de la historia del rey don Hernando el Católico, de las empresas y ligas de Italia, Zaragoza: Domingo de Portonariis y Ursino, 1580.
Itinerarium Antonini Augusti…, Coloniae Agrippinae: in Officina Birckmannica, 1600.
Bibliografía
Canellas, A., «El historiador Jerónimo Zurita», Jerónimo Zurita. Su época y su escuela, Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1986, pp. 7-22.
Gascón Pérez, J., «El ideario político de Jerónimo Zurita. Una aproximación», El Compromiso de Caspe (1412), cambios dinásticos y Constitucionalismo en la Corona de Aragón, Zaragoza: Ibercaja, 2013, pp. 343-350.
Redondo Veintemillas, G., «Jerónimo Zurita, primer cronista oficial de Aragón (15121580)», Revista de historia Jerónimo Zurita, 88 (2013), pp. 11-46.
Riba García, C., Gerónimo Zurita. Primer cronista de Aragón, Zaragoza: El Noticiero, 1946.
Sarasa Sánchez, E., «Los Anales de la Corona de Aragón de Jerónimo Zurita», Jerónimo Zurita, 88 (2013), pp. 61-80.
Solano, F., «La escuela de Jerónimo Zurita», Jerónimo Zurita. Su época y su escuela, Zaragoza: Institución Fernando el Católico, 1986, pp. 23-53.
Cita bibliográfica
Usunáriz, J. M., “Zurita y Castro, Jerónimo”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 682-684.





