Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores navarros

ZUBELDIA INDA, Néstor (Estella, Navarra, 8 de septiembre de 1878 – Pamplona, 27 de febrero de 1963).

Cargos y oficios

Sacerdote y propagandista político

Trayectoria

Nació en Estella, en el seno de la familia formada por Antonio Zubeldia y Asunción Inda. Fue el segundo hijo de un total de nueve: Antonio, Emiliana, Martín, Eladia, Gumersindo, Félix, Cándido y Alejo. De ellos se significarían socialmente Martín (1878-1974), capuchino franciscano con el nombre de Gumersindo de Estella. Este actuó como asistente en los últimos momentos de centenares de condenados a muerte en la cárcel y cementerio de Torrero (Zaragoza) en los años 1936 a 1942. Su directo y trágico testimonio, recogido en cuadernos y notas, apareció como libro Memorias: Fusilados en Zaragoza 1936-1939; Tres años de asistencia espiritual a los reos. Y Emiliana (1888-1987), música, pianista y compositora, que marchó primero a París y luego a Nueva York y México desarrollando una fructífera carrera como tal en dicho país, donde falleció en Hermosilla en 1987.

Néstor pasó su infancia en los distintos destinos de su padre que, como secretario de ayuntamiento primero y comerciante después, ejerció tales empleos en Salinas de Oro y en la capital navarra. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Pamplona, culminándolos en el de Zaragoza, con la doble licenciatura de Teología y Derecho Canónico. Tras su paso, como párroco, por los pueblos de Oscáriz, Janáriz y Beortegui, pasó al Seminario de Pamplona como profesor de un amplio elenco de materias: Filosofía, Lógica y Ontología, Ética, Derecho Natural e Historia Natural.

Se le consideró como el «mejor teólogo de los filósofos y el mejor filósofo de los teólogos». En 1921, fue nombrado rector del Seminario de Pamplona, responsabilidad en la que estuvo hasta su cese en 1923. En ese periodo se aproximó al movimiento eclesial denominado «Sacerdotes Niños». La posterior disolución de este, por parte del Santo Oficio, se apunta, por algunos autores, como una de las causas que le ocasionó una grave crisis que le obligó a ser ingresado en los establecimientos de tratamiento psiquiátrico de Oiartzun y de Pamplona.

No obstante, su recuperación y reingreso en la catedral pamplonesa, en 1929, como archivero y bibliotecario dio lugar a su más fértil etapa no solo como teólogo y filósofo, sino como pensador y dinamizador social. Próximo al Partido Nacionalista Vasco, aunque nunca llegó a ser militante del mismo, se implicó de lleno en las actividades de apoyo al Estatuto de Autonomía propugnado por dicho partido en el marco de la Segunda República. En este sentido, acudió a su población natal, Estella, a los actos de aceptación del «Estatuto General de Autonomía del Estado Vasco», por parte de representantes municipales vascos, el 14 de junio de 1931. Dentro de esta dinámica, Zubeldia, además de artículos en La Voz de Navarra, redactó y publicó tres folletos: Los Estatutos en el actual momento crítico de Navarra, Lo que conviene que los navarros sepan en la hora de decidirse por el Estatuto y Los momentos actuales de Navarra, defendiendo el Estatuto común para las cuatro provincias vascas, a lo largo del primer bienio republicano.

Asimismo, como teórico favorable a la intervención de la Iglesia en los terrenos sociales, argumentó en la línea de las doctrinas divulgadas por el papa León XIII, opuestas a la lucha de clases y favorables a iniciativas de solidaridad interclasista, de asistencia social y de cooperativismo. Fue más allá del plano estrictamente propagandístico, intentando poner en marcha el proyecto de «Farangortea» mediante la compra de una casa de labranza, tierras e instrumentos para una ambiciosa explotación agrícola a desarrollar en el citado término de la población navarra de Artajona/Artaxoa. Aunque abortada esta experiencia por la guerra civil, había quedado ampliamente diseñada en el folleto suscrito por el propio Néstor Zubeldia, FARANGORTEA. Obra social para auxilio de familias y ayuda de los trabajadores de la tierra.

Iniciada la contienda, Néstor Zubeldia siguió la suerte de los sacerdotes navarros no afectos al Movimiento franquista. Fue expulsado de Pamplona y desterrado a Abaurregaina, donde permaneció, desde el 15 de mayo de 1937 hasta noviembre de 1938. Detenido entonces fue recluido en la Cartuja de Miraflores (Burgos), donde estuvo hasta marzo de 1939. Juzgado por el Tribunal de Responsabilidades Políticas, fue condenado, en Sentencia de 9 abril de 1940, a una multa económica de pequeña cuantía, operando como eximentes las deportaciones ya sufridas y, según la sentencia, por la devaluación que para su carácter de elemento director suponían sus antecedentes «esquizofrénicos y paranoicos» causante de sus ingresos medicales en los años veinte.

De vuelta a la capital navarra se reintegró a las actividades como canónigo en la catedral. Su casa de la calle Dormitalería fue el «refugio pecatorum» de correligionarios nacionalistas como José Aguerre, Felipe Oñatebia, Modesto Urbiola o Javier Ciga. Él continuó, en los años cincuenta, con actividades solidarias, tanto a nivel teórico como a nivel práctico. Así puso en marcha el movimiento «Solidaridad Cristiana de Familias» con un amplio sustento teórico, a través de sus libros Los católicos y la Justicia Social y de El solidarismo democrático. Fórmula única de justicia social. Para divulgar estos planteamientos mantuvo una colaboración radiofónica semanal en Radio Requeté durante una decena de años.

Tras tres años de penosa enfermedad, falleció en Pamplona el 27 de febrero de 1963. Aunque, por parte de integrantes de la Real Sociedad de Amigos del País (entidad operante en Pamplona, dinamizada por los nacionalistas Jorge Ramón Sarasa y Carlos Clavería), se habló de iniciar una causa de beatificación, no parece que esta tuviera ningún avance o eco significativo.

Obras

Los Estatutos en el actual momento crítico de Navarra, Pamplona: Imp. de La Acción Social, 1931.

Los momentos actuales en Navarra, Pamplona: Aramburu, 1931.

Lo que conviene que los navarros sepan en la hora de decidirse por el Estatuto, Pamplona: Aramburu, 1932.

La sensibilidad y la razón. Estudio analítico y solución de los problemas del conocimiento, San Sebastián: Imp. Ricardo Leizaola, 1935.

Farangortea. Obra social para auxilio de familias y ayuda de los trabajadores de la tierra, San Sebastián: Imp. de Ricardo de Leizaola, 1936.

Vida escondida con Cristo en Dios, Pamplona: Gráficas Iruña, 1942.

Las almas de los muertos; Pamplona: Aramburu, 1947.

Nuevas rutas de ordenación social. El solidarismo democrático, fórmula única de justicia social y de paz, Pamplona, 1951.

Los católicos y la justicia social, Pamplona: Gráficas Iruña, 1954.

Bibliografía

Auñamendi, «Néstor Zubeldia Inda», Auñamendi Euskal Entziklopedia. Ed. en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/pradera-larumbe-victor/ar-118372/ (consultado el 17 de mayo de 2021).

I. Z. M., D. Nestor Zubeldia. Notas biográficas y sucesos sorprendentes, Pamplona: Ed. Gómez, 1966.

Fuentes. Sentencia condenando a Néstor Zubeldia Inda… en Tribunal de Responsabilidades Políticas de Navarra, ES/NA/AGN/F363/TRP_SENTENCIAS.Lb.1.N.395BIS.


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