Cargos y oficios
Ideólogo y político comunista, ministro de Agricultura durante la Guerra Civil.
Trayectoria
Vicente Uribe nació en Sestao en 1902. Ese mismo año, la localidad vizcaína de la margen izquierda del Nervión asistió a la fundación de Altos Hornos de Vizcaya, la empresa que representó el proceso de industrialización que cambió la historia del País Vasco. Fue también en Sestao, un pueblo obrero que creció de forma compulsiva y acelerada como consecuencia de la inmigración, donde Uribe comenzó a trabajar como metalúrgico, concretamente en Babcock & Wilcox. En 1923, poco después de la formación del Partido Comunista de España y en medio de graves conflictos sociales, empezó a militar en esta formación. En pocos años destacó por su activismo e implicación política, lo que le llevó, entre 1927 y 1930, a cursar estudios en la Escuela Leninista de Moscú, donde se formaron otros muchos dirigentes comunistas de numerosos países. En 1932 se incorporó a la dirección del PCE, en la que destacó, sobre todo, tras la crisis que vivió el partido ese mismo año a raíz de su apuesta revolucionaria a favor de la República y del severo correctivo que sufrió Julián Bullejos por parte de la Internacional Comunista, acusándole de traidor, motivo por el que este último sería expulsado de dicha formación.
Opuesto a Bullejos, Uribe pasó a formar parte del Comité Central y del Buró Político del PCE, haciéndose cargo también de la dirección de Mundo Obrero, el órgano oficial de comunicación y propaganda del partido. Según afirma Ricardo Robledo, siguiendo el expediente abierto contra él en el Tribunal de Represión de la Masonería y del Comunismo, durante esa época, el dirigente vizcaíno participó en varios mítines y huelgas, siendo encarcelado por ello en la prisión de Larrínaga (Bilbao).
Además, Vicente Uribe tomó parte en el proceso de constitución del Partido Comunista de Euskadi, que tuvo lugar en junio de 1935, donde fue elegido secretario general Juan Astigarrabía, mientras el dirigente nacido en Sestao se incorporó al Comité Central junto a otros significados comunistas vascos, como Errandonea, Zapirain, Hernández y Díaz.
Una de sus aportaciones más importantes fue su participación como representante del PCE en la elaboración del manifiesto electoral del Frente Popular para las elecciones del 16 de febrero de 1936, en las que sería elegido diputado por Jaén. Durante aquella época, Uribe y el partido defendieron una política moderada, impulsando la pequeña propiedad campesina. Con ello se pretendía sustituir «la toma revolucionaria de la tierra» en favor de una intensificación de la aplicación de la Reforma Agraria. De este modo, los comunistas procuraron evitar los enfrentamientos y choques más violentos con la fuerza pública que pusieran en peligro la alianza con los republicanos, una política que Uribe desarrollaría con intensidad entre 1936 y 1939.
Su incorporación el ejecutivo republicano se inscribe dentro de un complicado contexto político, marcado por la Guerra Civil que se desató tras el fracaso del golpe de Estado del 18 de julio de 1936. En el primer Gobierno de Largo Caballero estuvieron representados todos los partidos políticos que formaban parte del Frente Popular. Ello dio lugar a un hecho inédito: la entrada de un ministro comunista que ostentaría la cartera de Agricultura. Uribe estuvo al frente de este ministerio en dos ocasiones, la primera, en el Gobierno de Francisco Largo Caballero (del 4 de septiembre al 18 de junio de 1936) y la segunda, en el gabinete de Juan Negrín (del 4 de septiembre de 1936 al 18 de mayo de 1937). A él se debe el denominado «Decreto Uribe» del 7 de octubre de 1936, por el cual trató de ponerse en marcha un cierto control en el sector agrario republicano y se aprobó la expropiación sin indemnización de las fincas rústicas de aquellas personas que hubieran participado de forma directa o indirecta en la conspiración golpista contra la Segunda República. Al mismo tiempo, y gracias a esta medida, se establecieron una serie de trámites rigurosos con el fin de controlar el proceso desde el Estado, reservando al Instituto de Reforma Agraria (IRA) la capacidad de supervisar y tutelar este proceso. Sin embargo, su aprobación creó serias tensiones. La CNT y la Federación de Trabajadores de la Tierra, adscrita a la UGT, se manifestaron abiertamente contrarias al decreto, al considerar que se protegían los derechos de los pequeños propietarios. No fue el único problema que preocupó a Uribe durante aquellos años tan complicados. También fue sensible a otras cuestiones, como el nacionalismo y la incorporación de las diferentes nacionalidades históricas a la revolución. Como consecuencia de ello, en 1938 publicará El problema de las nacionalidades en España a la luz de la guerra popular por la independencia de la República Española.
Las excepcionales circunstancias derivadas de la guerra marcaron el devenir de los diferentes gobiernos de la República en aquellos momentos. Tras los graves sucesos de Barcelona de mayo de 1937, los ministros del PCE Vicente Uribe y Jesús Hernández, en este caso al frente de la cartera de Instrucción Pública y Sanidad, acusaron a anarquistas y trostkistas de disturbios y pidieron ilegalización del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Largo Caballero se negó a ello y ambos forzaron su caída al frente del ejecutivo, siendo sustituido por Juan Negrín.
El nuevo gobierno estuvo compuesto por socialistas como Indalecio Prieto (Ministerio de Guerra, Marina y Aire) y Julián Zugazagoitia (Gobernación), los republicanos Bernardo Giner de los Ríos (Obras Públicas) y José Giral (Estado), dos ministros comunistas, Jesús Hernández (Educación) y el propio Vicente Uribe (de nuevo en Agricultura) y dos nacionalistas, el vasco Manuel Irujo (Justicia) y el catalán Jaime Ayuguadé Miró (Trabajo).
Una vez formado el nuevo ejecutivo el Consejo Superior Guerra se reorganizó, formando parte de él Negrín, Uribe, Giral y Prieto. Este cambio hizo que Uribe tuviera un gran protagonismo durante la contienda, sobre todo en sus momentos finales, cuando la situación se tornó crítica. Su firme posición a favor de resistir hasta el último momento frente a las tropas franquistas le llevó a oponerse frontalmente al golpe del coronel Casado, que pretendía la entrega de Madrid a los alzados en armas y la capitulación de la República. Tras el final de la contienda Uribe logró huir a Argelia y se exilió en México durante el periodo que duró la Segunda Guerra Mundial, ocupando el segundo puesto en la jerarquía de la dirección del PCE después de Dolores Ibárruri, Pasionaria, una vez que Jesús Hernández fue expulsado del partido, instalándose en París en 1946 para hacerse cargo de su dirección.
Durante un escaso periodo de tiempo (tan solo unos pocos meses en 1947), fue ministro de Economía en el Gobierno de la República en el exilio presidido por el socialista Rodolfo Llopis. En 1950, ya en plena guerra fría, el Gobierno de Francia ilegalizó al PCE, procediendo a una serie de arrestos y encarcelamientos. A consecuencia de ello, Vicente Uribe se vio obligado a marchar a Praga junto a otros dos importantes dirigentes comunistas, como Enrique Lister y Antonio Mije. Dos años más tarde, con motivo del V Congreso del PCE, elaboró un informe sobre el partido cuyo contenido le llevó a un enfrentamiento directo con los dirigentes más jóvenes, como Santiago Carrillo y Fernando Claudín. Fue el inicio de su caída en desgracia. En 1956 asistió al XX Congreso del PCUS, tras el cual fue acusado de culto a la personalidad en pleno proceso de desestalinización. Una vez apartado de la dirección del partido, abandonó toda actividad política y falleció en Praga en 1961.
En su necrológica, escrita por Fernando Claudín, que unos años más tarde sería expulsado de esta misma formación, el dirigente comunista destacó la importante aportación y protagonismo de Vicente Uribe durante la Guerra Civil, recordando también los «errores» que había cometido y que fueron «corregidos» en su momento por la dirección del PCE.
Obras
Nadie está autorizado para saquear campos y pueblos, introducción por Enrique Castro Delgado, Valencia: Ministerio de Agricultura (Imp. Pascual Quiles), 1937.
Nuestra labor en el campo. Discurso pronunciado en el Pleno del C. C. ampliado del Partido Comunista de España, celebrado en Valencia los días 5, 6, 7 y 8 de marzo de 1937,[s. l.]: Ediciones del Partido Comunista de España, Comisión Nacional de Agit Prop, 1937, p. 30.
El problema de las nacionalidades en España a la luz de la guerra popular por la independencia de la República Española, [s. l.]: Ediciones del Partido Comunista de España, 1938.
Bibliografía
AZCÁRATE, M., Derrota y esperanzas. La República, la Guerra y la Resistencia, Barcelona: Tusquets, 1994.
CRUZ, R., El Partido Comunista de España en la II República, Madrid: Alianza Universidad, 1987.
ERICE, F. (dir.), Un siglo de comunismo en España, Madrid: Akal, 2021, 2 vols.
HERNÁNDEZ, F., El torbellino rojo. Auge y caída del Partido Comunista de España, Barcelona: Pasado y presente, 2022.
HERNÁNDEZ, F., y DONCEL, A. (eds.), Memorias de un ministro comunista de la República, Sevilla: Renacimiento, 2019.
IBÁÑEZ, N., y PÉREZ, J. A., Ormazabal. Biografía de un comunista vasco (1910-1982), Madrid: Latorre Literaria, 2005.
MORÁN, G., Miseria y grandeza del Partido Comunista de España 1939-1985, Barcelona: Planeta, 1986.
ROBLEDO, R., Los ministros de agricultura de la Segunda República (1931-1939), Madrid: Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, 2006.
— «Vicente Uribe Galdeano», DB~e. En línea: https://dbe.rah.es/biografias/4458/vicente-uribe-galdeano (consultado el 27 de mayo de 2022).
— «Vicente Uribe, el primer ministro comunista de España», web Conversación sobre la Historia. En línea: https://conversacionsobrehistoria.info/2020/01/19/vicente-uribe-el-primer-ministro-comunista-de-espana/ (consultado el 27 de mayo de 2022).
Fuentes. ARCHIVO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, Serie documentación electoral, 141, núm. 25.





