Cargos y oficios
Jurista y político
Trayectoria
Con raíces familiares en Durango y Bilbao, nació en Bilbao el 15 de junio de 1886, trasladándose la familia a Vitoria cuando él contaba diez años. Hijo único del matrimonio, se casó con Soledad Zulueta y Urquizu, de quien tuvo por hijos a Manuel María (Bilbao, 1932-Vitoria, 2013) y a José Luis Uriarte Zulueta (Bilbao, 1934).
Estudió Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid, donde se doctoró con el estudio del Fuero de Ayala, y ejerció la abogacía en Vitoria participando activamente en la historia política y cultural de la ciudad. Así, fue presidente de la Junta Diocesana de Acción Católica y vicepresidente de la Diputación Foral de Álava entre los años de 1938 y 1943. Por su actividad cultural y su estudio y difusión del Fuero ayalés fue nombrado miembro en la Real Academia de la Historia. Murió en Vitoria-Gasteiz el 5 de marzo de 1947, a los sesenta y un años.
Luis María fue un jurista muy reconocido en su tiempo. Su Tesis Doctoral, titulada «El Fuero de Ayala», fue presentada el 6 de marzo de 1911 en la misma Universidad, donde fue ya calificada de Sobresaliente por un tribunal conformado por insignes juristas (presididos por Rafael Ureña, valoraron el estudio Adolfo Posada, Francisco J. J. Pérez de Vargas, Cirilo Palomo y Antonio Goicoechea como secretario), y fue publicada en Madrid por su autor en 1912. En 1974, al cumplirse el 600 aniversario de la puesta por escrito del Fuero de Ayala, la obra fue reeditada por la Diputación Foral alavesa con la introducción del presidente del Consejo de Estado, Don Antonio María de Oriol y Urquijo, y se concedió el nombre de su autor a una calle de Vitoria.
En el Informe técnico sobre los vestigios de la Guerra Civil y la dictadura franquista en Vitoria-Gasteiz, presentado por Virginia López Maturana (UPV/EHU), se deja bien claro que «la calle no le fue concedida por su cargo político (de hecho, la inmensa mayoría de los presidentes de la Diputación Foral durante el franquismo no tienen calle en Vitoria), sino por su labor a favor del Derecho foral» pues Luis María fue «sobre todo, un destacado jurista, especializado en Derecho foral».
Sobre El Fuero de Ayala, la obra cumbre de Luis María, ya manifestó el gran civilista Adrián Celaya Ibarra en su Curso de Derecho Civil Vasco que «el mejor estudio sobre el Fuero de Ayala es el publicado a principios de siglo por D. Luis María Uriarte Lebario» (p. 20), y que «el mejor comentario sobre el mismo se halla en dicha obra» (p. 168).
La obra en sí es una monografía sobre el Fuero de Ayala, conservado al abrigo de la tradición, con una reseña histórica del valle de Ayala, el estudio de su fuerza legal, la interpretación y aplicaciones prácticas del mismo y unas consideraciones finales sobre sus preceptos y utilidad. Estudio al que acompañan, a modo de apéndices, los textos forales de 1373 (confirmado por don Fernán Pérez de Ayala) y 1469 (limitado al aumento introducido por su bisnieto el Mariscal López de Ayala), y la iguala y avenencia suscrita en 1487 entre don Pedro de Ayala y los ayaleses por el que renunciaron estos a su Fuero propio para asumir en adelante el Derecho castellano, reservándose algunos particularismos forales (como la libertad absoluta de testar), que fue confirmada en 1489 por los RR.CC. La versión de 1974 añadió a la obra la Ley de 30 de julio de 1959 sobre la Compilación de Derecho Civil Foral de Vizcaya y Álava (publicada en el BOE de 31 de julio de 1959).
Luis María trabajó también en el Proyecto de Apéndice del Código Civil para Vizcaya y Álava con una Ponencia escrita en 1930 y que hoy se halla mecanografiada. Dicho Proyecto no fue aprobado, pero su Ponencia contribuyó, sin duda, a la consecución de la Compilación de Derecho Civil Foral de Vizcaya y Álava que se aprobó en 1959, al cambiar el Congreso de Civilistas reunido en Zaragoza en 1947 los trabajos para la conformación de Apéndices por el de las Compilaciones forales.
Trabajo también novedoso en él fue el de La Vinculación en Oñate (Estudio de historia jurídica) publicado en el Homenaje que la Diputación Provincial de Gipuzkoa organizó en honor a su cronista Carmelo de Echegaray en 1928. El mismo se centró en la aprobación [y posterior confirmación por los RR.CC. (1480) y Carlos I (1537)] de la ordenanza de 1477 que permitió a los oñatiarras donar y dejar todos los bienes raíces a uno solo de sus hijos con gravamen de vínculo y mayorazgo, apartando a los demás hijos con lo que se les señalase en bienes muebles, aunque no llegase a la legítima rigurosa que les correspondiese al aplicar el Derecho castellano. Ello se convirtió, en realidad, en la concesión de una licencia real general para la constitución de mayorazgos entre los vecinos de la villa señorial de Oñati.
Un último y breve trabajo publicó aún Luis María en 1941 sobre La Casa Solar de Traña-Jáuregui. Casa ubicada en la anteiglesia de Abadiño, cerca de la casa de Astola, donde tuvo su tribunal y cárcel para la Merindad de Durango el corregidor de Bizkaia. Fiel reflejo de la historia de otras casas armeras vizcaínas y vascas, la casa solar de Traña-Jáuregui fue habitada por linajes hidalgos que enlazaron a lo largo de la historia con otras casas armeras vecinas (entre ellas la de los Lebario), donde «en cada generación un hermano quedó guardando la casa nativa, rigiendo las tierras y labranzas (que la vinculación después unió con férreos lazos), interviniendo en el gobierno de la anteiglesia, de la merindad y del Señorío». Mientras «los demás diéronse a ganar la vida, a cumplir su vocación por el camino de las armas o de la Iglesia, de la toga o de las Indias, en tanto que las hembras buscaban místico y quieto refugio en un convento, o iban a regir el hogar y a prolongar la estirpe de otras mansiones hidalgas». Casa que, «después de haber albergado guerreros de lanzón y armadura, hidalgos a la chamberga y caballeros de casaca y peluquín», en el siglo xviii la pusieron sus dueños en manos de colonos, «que llenan de carros y aperos de labranza el portalón, de bestias de labor las cuadras, y de helechos y granos los desvanes; pero sus recios muros, lejos de sentir desvío por sus modestos habitadores, guardan amantes la laboriosidad, la economía, las honestas costumbres, todas las viejas virtudes de la raza, que nuestros campesinos conservan como depósito sagrado».
Su hijo mayor, el también jurista Manuel María Uriarte Zulueta, siguió en parte sus pasos. Abogado del Estado, fue gobernador civil de Zaragoza (1976) y de Bizkaia (1977), secretario general técnico del Ministerio de la Presidencia (1978), subsecretario de los de Industria y Energía y Administración Territorial (1979), subdirector general del Régimen Financiero de las Corporaciones Locales, y senador del Partido Popular por Álava de 1996 a 2004. Fue, asimismo, consejero del Banco de Crédito Local, de Telefónica y de Almacenes y Depósitos Aduaneros, S. A.; y secretario del Consejo de Administración de la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares. En el ámbito cultural, fue miembro de la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza y su vicepresidente por Álava, y miembro de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y de la Sociedad Landázuri. Su investigación y difusión del Derecho ayalés culminó, sin duda, la obra de su padre.
Obras
El Fuero de Ayala, Madrid: Imp. de los Hijos de M. G. Hernández, 1912, 250 pp.; reimpreso en Vitoria: Diputación Foral de Álava, 1974, 193 pp.
La Vinculación en Oñate (estudio de historia jurídica), San Sebastián: Diputación Provincial, 1928, pp. 269-299 (Homenaje a Don Carmelo de Echegaray).
Ponencia sobre el Proyecto de Apéndice del Código Civil para Vizcaya y Álava, Vitoria, 1930, 25 pp. (ejemplar mecanografiado).
«La Casa Solar de Traña-Jáuregui», Vida Vasca, núm. 18 (1941), pp. 231-232.
Bibliografía
Angoitia Gorostiaga, V., «Una Aproximación al Fuero de Ayala», publicado en La Tierra de Ayala: actas de las Jornadas de Estudios Históricos en conmemoración del 600 Aniversario de la construcción de la Torre de Quejana, Jornadas de Estudios Históricos, en García Fernández, Ernesto (coord.) (2000), [Vitoria-Gasteiz]: Arabako Foru Aldundia, Kultura Saila=Diputación Foral de Álava, Departamento de Cultura, (2001), pp. 311-327.
Celaya Ibarra, A., Derecho Civil Foral de Vizcaya y Álava, Bilbao: Leopoldo Zugaza, 1976, 134 pp.
— Curso de Derecho Civil Vasco, Bilbao: Universidad de Deusto, 1998, 216 pp.
Galíndez Suárez, J., «Semejanzas entre los fueros de Ayala y Vizcaya», BRSBAP, VII, 1.º (1851), pp. 67-73.
— La muy noble y muy leal tierra de Ayala. Su Señorío y su Fuero, Madrid: Juan Bravo, 1933.
— La tierra de Ayala y su fuero, Buenos Aires: Ed. Vasca Ekin, S. R. L., 1957, 210 pp.
Salinas Quijada, F., Estudio comparativo del derecho ayalés y navarro, Vitoria: Diputación Foral de Álava, 1983, 249 pp.
Uriarte Zulueta, M. M., «Consecuencias en Álava de la reforma del Derecho ayalés y vizcaíno», Azpilcueta: Cuadernos de Derecho, núm. 13, 1992, pp. 69-82 (Eusko Ikaskuntza, La práctica actual Derecho consuetudinario en Euskal Herria, Donostia, 1998).
— «El Fuero de Ayala», Derecho civil foral vasco, Vitoria-Gasteiz: Consejo General del Poder Judicial y Departamento de Justicia, Economía, Trabajo y Seguridad Social, 1995, pp. 220-242.
— El Fuero de Ayala, su regulación en la Ley del derecho civil foral del País Vasco, Vitoria-Gasteiz: Club Alpino Gastronómico Tierra de Ayala, 1996, 23 pp.
— «Bibliografía sobre el Derecho privado en Álava», Jornadas sobre el estado de la cuestión del Derecho histórico de Euskal Herria, San Sebastián: Instituto de Derecho Histórico de Euskal Herria, 1996, pp. 31-50.
— «Evolución histórica del Fuero de Ayala», publicado en La Tierra de Ayala: actas de las Jornadas de Estudios Históricos en conmemoración del 600 Aniversario de la construcción de la Torre de Quejana, Jornadas de Estudios Históricos, en García Fernández, Ernesto (coord.) (2000), Vitoria-Gasteiz: Arabako Foru Aldundia, Kultura Saila=Diputación Foral de Álava, Departamento de Cultura, (2001), pp. 303-309.





