Cargos y oficios
Periodista, escritor, intelectual y político.
Trayectoria
Cursó sus primeros estudios en su localidad natal. La guerra lo sorprendió con tan solo quince años. Huyó con su familia de Andoain en agosto de 1936 y tras pasar varios meses en Mundaka y en Bilbao, salió al exilio junto con su madre a la colonia de Château Chinon en Nièvre. Su padre seguía luchando en el frente y su hermano se hallaba en una de las colonias para menores vascos en la Unión Soviética. Martin fue trasladado de la colonia de Château Chinon a San Juan de Luz y, de ahí, ya mayor de edad, al campo de concentración de Gurs, donde estaría internado mes y medio. Tras cuatro años de destierro volvió a Andoain en 1941 pero tuvo que hacer el servicio militar de tres años en Marruecos. Los años en Marruecos fueron para Martin como un segundo exilio.
Terminado el servicio, volvió a Andoain, donde comenzó a escribir artículos para el Diario Vasco en 1945. El padre de Martin se hallaba exilado en Venezuela desde 1939. Tras unos años, el padre llamó al resto de la familia y Martin y su madre llegaron a Venezuela en octubre de 1947. Finalmente, con la llegada de su hermano, Joseba, termina por reunirse toda la familia.
A su llegada a Caracas, Ugalde tiene veinticinco años, y, si bien tras la guerra había escrito alguna crónica futbolística para El Diario Vasco, la posibilidad de dedicarse a la escritura en el país de acogida es para él todavía una quimera. En Venezuela, el gobierno de Eleazar López Contreras (1935-1941) había decidido apostar por una inmigración controlada que procurará mano de obra para la incipiente industria venezolana. A los posibles inmigrantes —además de una serie de cualificaciones profesionales— se les requerirá honradez y una declaración firme de pertenencia al dogma católico. Las negociaciones establecidas entre Simón G. Salas —delegado designado por el gobierno venezolano para dicho cometido— y Jesús María Leizaola, a la sazón consejero de Justicia y Cultura del Gobierno de Agirre, terminaron concediendo prioridad a los miles de emigrantes vascos que buscaban un país que los acogiera y les permitiera establecerse.
El joven Ugalde se significa muy pronto políticamente entre los exiliados vascos que acudían al Centro Vasco de Caracas. Hijo de nacionalistas vascos, Ugalde se afilió a EAJ-PNV el mismo año de su llegada y, un año después fundó Euzko Gaztedi y dirigió la revista Euzkadi del Centro Vasco junto con Joseba Emaldi. Con Emaldi organizó grupos mixtos de convivencia de jóvenes, y dinamizaron el Centro, del que Ugalde fue el primer presidente. La nueva sede del Centro Vasco de Caracas se inauguró el 3 de marzo de 1950, coincidiendo con el Aberri Eguna. El acto fue presidido por el lehendakari Agirre, acompañado por Joseba Rezola, Jesús Galíndez y Nicanor Zabaleta, recibido oficialmente por el Dr. Luis Bilbao, a la sazón delegado del Gobierno Vasco en Venezuela.
En la revista Élite, única publicación semanal caraqueña de aquel tiempo, Ugalde comenzará a ejercitarse profesionalmente como periodista realizando principalmente entrevistas deportivas y reportajes. Fue su nuevo amigo en Caracas, Paquito Villanueva, quien, al ser nombrado director de la publicación, le permitió escribir sobre temas más variados. Su buen hacer dentro de Élite hizo que se acrecentara su prestigio como escritor en Caracas, y entre 1955 y 1958 Ugalde recibió una serie de galardones y comenzó a gozar del favor de la crítica: en 1955 su cuento «Un real de sueño sobre un andamio» ganó el primer premio del diario El Nacional. En 1957, El Nacional le otorgó el segundo premio por su cuento «La luz se apaga al amanecer», y el premio al mejor reportaje por su trabajo «San Rafael de Mucuchíes». El mismo año ganó el segundo premio de cuentos de la revista Estampas, por «Los últimos mangos», y publicó La Semilla Vieja, obra que fue muy bien acogida por la crítica venezolana.
La contraportada de la primera edición de La semilla vieja recoge unas palabras que sintetizan el porqué de ese éxito temprano: «La obra resume, mejor que en uno de esos libros pedantescamente llamados de sociología, los afanes, las aspiraciones, estímulos para la lucha y efímeras ráfagas de desaliento que mueven al inmigrante en Venezuela». La crítica venezolana comenzó a considerar a Ugalde «uno de los suyos». El escritor vasco buscaba la conexión con su público por medio de su reflejo periodístico y literario de la vida que se estaba fraguando en su país de adopción al amparo del crecimiento económico. Los géneros elegidos por Ugalde como prioritarios y que más frecuenta desde los comienzos de su carrera como escritor fueron el reportaje, la crónica, el ensayo, la entrevista, la historia y el cuento. La escritura se convirtió desde entonces en instrumento de indagación y de conocimiento que ya no habría de abandonar. El ardor periodístico de Ugalde dará frutos cuando recibe la llamada del periodista, escritor y copropietario del diario El Nacional, Miguel Otero Silva, que le ofrece un puesto bien remunerado en el diario de más tirada de Caracas.
En 1960, después de obtener un máster de periodismo porla Northwestern University en Evanston, Illinois, Ugalde pasó a trabajar para la empresa petrolífera estadounidense Creole Oil Corporation perteneciente a la Standard Oil C. New Jersey, empresa que lo había becado para estudiar en Estados Unidos. La Creole publicaba en Venezuela tres revistas sobre antropología física y cultural de Venezuela: Revista Cultural de la Creole Petroleum Corporation, El Farol —una revista literaria de gran tirada y prestigio en Venezuela— y Nosotros —un boletín interno de la Creole, con una tirada superior a 30.000 ejemplares—. Estas publicaciones, que se distribuían de manera gratuita a todo lo largo del país, se vinculaban a los intereses comerciales de la empresa petrolera estadounidense que, mediante la subvención de investigaciones antropológicas, ahondaba así en la geodesia natural y cultural del país.
Tras su vuelta de Venezuela en 1969, Ugalde contribuyó de manera esencial a la revitalización de la cultura vasca, que había sufrido treinta años de represión bajo la dictadura. Su compromiso se vinculó a la preocupación por la situación del euskera desde una actitud pragmática y dinámica, no derrotista, de luchar por su futuro, por conseguir desarrollar las condiciones de su uso público, escrito y literario. Defensor de la estandarización de la lengua, para Ugalde, al igual que para muchos otros escritores de su generación, la transmisión de códigos simbólicos que aseguren la pervivencia del euskera y que refuercen las señas de identidad colectiva era fundamental.
Ugalde continuó colaborando en las publicaciones más importantes del exilio. El discurso de temática vasca de Ugalde se inclinó en favor del objetivo práctico y reformista de la ortodoxia del Partido Nacionalista Vasco, desertando la mayor parte de las veces de visiones esencialistas o revolucionarias. Entre la abundancia de artículos contribuidos por Ugalde, son de destacar los producidos en Euzko Gaztedi, Tierra Vasca, Euzko Deya, Gudari y Alderdi. En estos artículos, escritos todos desde una beligerancia resistente, encontramos al Ugalde más político, reclamando, entre otros derechos fundamentales de la persona y de los pueblos, el de la libertad de información.
En 1976 se instaló en Hondarribia. Participó en la creación de la revista Zeruko Argia y del periódico Deia, este último como subdirector y redactor jefe de euskera. Tras el advenimiento del periodo constitucional, ocupó el cargo de consejero de euskera en el primer gobierno vasco liderado por Carlos Garaikoetxea en 1983. Tras la escisión de EAJ-PNV, se afilió a Eusko Alkartasuna en 1985.
Cuando se fundó Euskaldunon Egunkaria en 1990, era el director del consejo de administración. El 6 de diciembre de ese año se publicó el primer número de 32 páginas. En 2000, Ugalde fue nombrado presidente de honor del consejo de administración y Torrealdai pasó a ser presidente del consejo. La figura del periodista y escritor adquirió una referencialidad casi icónica tras el cierre del diario Egunkaria en 2003 y el posterior arresto y tortura de varios de sus directivos y periodistas.
Admirado y respetado por su trabajo incansable a favor del euskara y la cultura vasca, Ugalde recibió diversos homenajes institucionales durante sus últimos años de vida; entre otros, la designación como académico de honor de Euskaltzaindia en 1993, el doctorado honoris causa de la UPV/EHU en 1999, el nombramiento de hijo predilecto por el Ayuntamiento de Andoain en 1997 y el premio Vasco Universal otorgado por el Gobierno Vasco en 2003. Sus innumerables artículos de opinión, reportajes, ensayos, libros, entrevistas y teatro son prueba de una declaración firme en defensa de la palabra como arma de cambio social.
La revista Jakin registró 1.662 obras de Martin Ugalde cuando digitalizó su obra en 2021. Los cincuenta y ocho años (1946-2003) de trabajo del autor fueron clasificados en seis grupos: 46 libros, 57 secciones de libros, 2 folletos, 1.548 artículos (69 en diarios y revistas), 46 traducciones, 2 libros editados y 4 reimpresiones.
Obras
Un real de sueño sobre un andamio, Caracas: Cromotip, 1957.
La semilla vieja, Caracas: Cromotip, 1958.
Iltzaileak, Caracas: Cromotip, 1961.
Cuando los peces mueren de sed, Mérida: Universidad de los Andes, 1963.
Las manos grandes de la niebla, Caracas: Cromotip, 1964.
Ama gaxo dago, Caracas: Cromotip, 1964.
Unamuno y el vascuence, Buenos Aires: Ekin, 1966.
Hablando con los vascos, Barcelona: Ariel, 1974.
Síntesis de la historia del País Vasco, Madrid: Seminarios y Ediciones, 1974.
(dir.), El libro blanco del euskera Bilbao: Euskaltzaindia, 1977. Traducción: Euskararen liburu zuria, Bilbao: Euskaltzaindia, 1978.
Las brujas de Sorjin, Donostia: Ediciones Vascas, 1978.
Bajo estos techos. Caracas, Caracas: Cuadernos Lagovén, 1979.
Cuentos de Inmigrantes, Donostia: Ediciones Vascas, 1979.
El problema vasco y su profunda raíz político cultural, Donostia: Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa, 1980.
Mantal urdina, Donostia: Erein, 1984.
Biografía de tres figuras nacionales vascas: Arana Goiri, Agirre, Leizaola, Donostia: Sendoa, 1984.
Hiltzaileak, Donostia: Erein, 1985.
Mugarri galduen itsumundua, Donostia: Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa, 1985.
Batasun eta zatiketen artean, Donostia: Elkar, 1989.
Bihotza golkoan, Donostia: Erein, 1990.
Lezo Urreztieta, Donostia: Elkar, 1990.
Itzulera baten historia, Donostia: Elkar, 1992.
Mientras tanto fue creciendo la ciudad, Donostia: J. A. Ascunce, 1992.
Cuentos I. De la nueva tierra y los inmigrantes, Barcelona: Anthropos, 1992.
Cuentos II. De la inmensa soledad del hombre, Barcelona: Anthropos, 1992.
Manuel de Irujo. Un hombre leal a su tiempo, Donostia: Txertoa, 1992.
Nueva síntesis de la historia del País Vasco. Desde la prehistoria hasta el gobierno de Garaikoetxea, Donostia: Ttarttalo, 2004.
Bibliografía
APAOLAZA, X.; ASCUNCE, J. A., y NIEVA, M. (coords.), Martin Ugalde azterkizun. Encuentros con Martín de Ugalde, Donostia: Saturraran, 2002.
ARIZNABARRETA, L., Martin Ugalde. Cartografías de un discurso, Buenos Aires: Ekin, 2015.
LERTXUNDI, A., Martín Ugalde, leialtasun baten historia. Glosak. Andoain: Udala, 1997.
TORREALDAI, J. M., Martin Ugalde, Andoaindik Hondarribira Caracasetik barrena, Donostia: Jakin, 1998.
— Martin Ugalde, Gasteiz: Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia, 2003.





