Cargos y oficios
Químico, ingeniero, profesor, historiador especializado en cerámica vasca.
Trayectoria
La familia paterna descendía de Astorga y Ponferrada (León). Sus padres fueron Graciano Silván González (nacido el 15 de diciembre de 1874 en Ponferrada, y fallecido el 5 de marzo de 1934 en Zaragoza) y Catalina López Almoguera (nacida el 7 de septiembre de 1874 en Madrid y fallecida el 2 febrero 1958 en Palma de Mallorca), que habían contraído matrimonio el 24 de enero de 1900 en la Iglesia de Santa Cruz en la calle Atocha de Madrid.
Leandro fue el primogénito de cinco hermanos y único nacido en Madrid, los otros cuatro nacieron en Zaragoza (Fernando, n. 21 noviembre 1903-d. 20 marzo 1991; José, n. 25 mayo 1906-d. 19 febrero 1975; Carmen, n. 12 julio 1909-d. 8 abril 2014; y Antonio, n. 16 diciembre 1910-d. 28 abril 1986).
El 8 de junio de 1928, Leandro se casa con María Potestad (nacida el 11 de agosto de 1900). El matrimonio tuvo cuatro hijos: Leandro (13 de abril de1928), Ana Mari (27 de junio de 1930), Pepa (10 de marzo de 1933) y Pilar (17 de febrero de 1940).
Nacido en Madrid, Leandro pasó su infancia y adolescencia en Zaragoza, donde recibió una esmerada educación, cursando los estudios básicos, y fue bachiller con reválida y premio extraordinario en 1916, bajo la tutela de su padre Graciano Silván González, catedrático de Astronomía y Geodesia de la Universidad de Zaragoza (España).
Obtuvo la Licenciatura en Ciencias Químicas en la Universidad de Zaragoza con premio extraordinario en 1921. Estudió en el extranjero y consiguió en 1924 el título de ingeniero en el Instituto Electrotécnico de la Universidad de Grenoble en Isère (Francia). En 1927 le fue admitida la tesis doctoral en Ciencias Químicas por la Universidad de Madrid.
Nada más terminar la carrera se hizo profesor en Gipuzkoa, como catedrático numerario de Escuelas de Comercio; pasó a desempeñar otros destinos en algunas provincias españolas en función de los sucesivos ascensos, y volvió al País Vasco, donde durante más de treinta y cinco años tuvo lugar su mayor volumen de producción científica.
Profesor, conferenciante e historiador, donostiarra de adopción, a partir de entonces trabajó en el País Vasco, la mayor parte en la historia de la ciencia y la tecnología.
En su extensa producción literaria (cerca de 80 títulos) podemos distinguir tres facetas: tratados y manuales de su profesión de químico, a veces en colaboración; sus múltiples estudios, muchos biográficos, de personajes relacionados con la Ilustración vasca y la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, publicados en el Boletín de la misma; y sus estudios sobre la cerámica vasca, quizá lo más recordado del autor.
Como profesional de la Química y catedrático de la Escuela de Comercio, tuvo éxito con manuales como Introducción al análisis químico general y especial: ensayo y valoración comercial de los productos (1943, 1945, 1946); Curso de mercancías: los productos comerciales, tecnología de su producción, características de su comercio (1951); Las primeras materias: producción en la naturaleza, características y propiedades, utilización y comercio (1953, 1954).
Entre sus diversas publicaciones cabe destacar las relacionadas con la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, en cuyo Boletín publicó durante cuarenta y dos años, entre 1945 y 1987, quince artículos y una reseña. Se recuerdan libros como los reeditados Los Estudios Científicos en Vergara a fines del siglo XVIII (1953, 1977, 1992), y las biografías del Conde de Peñaflorida y de los hermanos Elhuyar: La vida y la obra del Conde de Peñaflorida (1971), considerada como parte de la colección de Biografías de Promotores de la Cultura Vasca (Narros, los Elhuyar, Lanz, Villarreal de Berriz…); El químico Luis José Proust 1754-1826 (Vitoria, 1964; San Sebastián, 1992); Lezo, monografía de la villa (San Sebastián, 1970) que forma parte de su reiterada colaboración en la serie «Pueblos de Guipúzcoa». En 1971 obtuvo un accésit al premio Ciudad de San Sebastián con su obra El término municipal de San Sebastián.
No hay tema tratado por Leandro que no sea contextualizado históricamente. Así en el artículo «Aceros vascos», después de referir las tres maneras de obtenerlo (fundición, acero y hierro), alude a que «el acero parece ser del 3000 a. C., llegando a la península hacia el 650 a. C.». En la «Ciencia y técnica en el País Vasco», estudia la evolución de la ciencia y la técnica en Euskadi a lo largo de la historia, desde la Prehistoria y Protohistoria, los siglos de la cultura griega y romana hasta la Edad Media, los siglos XVI, XVII y XVIII, que serían de transición a nuestra época.
En la última etapa de su vida Leandro se centró en estudios sobre la cerámica vasca, magníficamente ilustrados, que no han perdido actualidad, como los libros Cerámica Navarra (1973) y Cerámica de País Vasco (1982) o los artículos «Las cerámicas populares del País Vasco, en las Edades Moderna y Contemporánea» (1978) y «Origen y evolución de los conocimientos cerámicos en Euskalherria» (1978), ambos aparecidos en el BRSBAP, o «Una cerámica poco conocida: Las lozas finas de San Mamés de Busturia» (1979) y «Esculturas vasco-navarras sobre materiales cerámicos» (1980), publicados en el Boletín de la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio.
Como siempre, contextualiza históricamente los temas. Así en «Esculturas vasco-navarras sobre materiales cerámicos», Leandro afirma que la confección de figuras por modelado de masas plásticas arcillosas fue ya realizada en los siglos de la más remota Prehistoria; desde los tiempos del Paleolítico superior se conocen unas estatuillas que pretendían representar a la Diosa de la Fertilidad, ídolo pagano muy frecuente en todas las civilizaciones primitivas. Concluye con una oportuna referencia humanística para dignificar las humildes figuras de barro: «nunca debe ser olvidado el acertado criterio de Platón, según el cual la belleza de un objeto debe ser enjuiciada haciendo total abstracción de la materia que lo constituye».
En sus estudios sobre cerámica vasca subyace el deseo de reivindicarla. Así en «Una cerámica poco conocida. Las lozas finas de San Mames de Busturia» muestra un detallado conocimiento de historia de las muchas y afamadas cerámicas de España (Talavera de la Reina, La Cartuja de Sevilla…), para concluir: «Tenemos la esperanza de que la presente nota sirva para dar mayor amplitud al conocimiento de la cerámica busturiana, capaz de competir sin desventaja con las de características similares elaboradas en Sargadelos, Cartagena y La Cartuja de Sevilla».
En «Las técnicas decorativas actuales en la alfarería popular española», Leandro realiza un estudio acerca del origen, desarrollo y evolución del arte cerámico popular, y sobre sus principales características, examinando asimismo las particularidades que presenta dicho arte en las composiciones ornamentales plásticas y cromáticas, utilizadas para la decoración de los productos elaborados por los alfares artesanos de España. En su afán de encontrar belleza en los utensilios más rutinarios, se remonta a la Prehistoria: «La alfarería, actividad humana de remoto origen, ha sido, y sigue siendo, exponente fundamental, amplio y variado, del arte popular; y ello a pesar de que, por estar ligada desde sus orígenes a los menesteres rutinarios, pero indispensables del diario vivir […]. Cuando los hombres comenzaron la confección de vasijas de barro, ellos iniciaron también las técnicas de ornamentación de esas vasijas y dejaron ya sobre ellas la prueba concluyente de que el buscar la perfección estética es un instinto natural en los humanos».
Recibió varias distinciones honoríficas. Fue amigo de honor a la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País de cuya junta directiva formó parte, representándola asimismo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas; académico correspondiente de la Historia (Madrid) y de la Real Academia de las Ciencias y Artes de Barcelona desde el 29 de septiembre de 1983.
Obras
Introducción al análisis químico general y especial. Ensayo y valoración comercial de los productos, San Sebastián: Gráfico Editora, 1943. Reed. 1945 y 1946.
«Proust en Vergara», BRSBAP, I (1945), pp. 237-247.
Con ABASCAL FERNÁNDEZ, F., Curso de mercancías. Los productos comerciales, tecnología de su producción, características de su comercio, San Sebastián: Escelicer, 1951.
Los estudios científicos en Vergara a fines del siglo XVIII, San Sebastián: Biblioteca Vascongada de los Amigos del País, 1953. Reed. 1977 y 1992.
Las primeras materias. Producción en la naturaleza, características y propiedades, utilización y comercio, San Sebastián: Orvy, 1953. Reed. 1954.
Con AROCENA ARREGUI, F., Guipúzcoa. España en paz, Madrid: Publicaciones Españolas, 1964.
El químico Luis José Proust 1754-1826, Vitoria: Graf Eset., 1964. Reed. San Sebastián: RSBAP, 1992.
«Noticia biográfica de Don Joaquín de Eguía y Aguirre, tercer Marqués de Narros, secretario perpetuo de la Real Sociedad Vascongada», BRSBAP, XXIII (1967), pp. 369-404.
«El Laboratorium Chemicum de Vergara y la Real Sociedad Bascongada en las investigaciones sobre purificación de la platina», BRSBAP, XXV (1969), pp. 165-189.
Datos sobre los centros docentes antiguos en Guipúzcoa, Lérida: Imprenta Escuela Provincial, 1970.
Lezo, San Sebastián: Caja de Ahorros Municipal, 1970.
El término Municipal de San Sebastián. Su evolución histórica, San Sebastián: Grupo Doctor Camino de Historia Donostiarra, 1971.
La vida y la obra del Conde de Peñaflorida, fundador de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, San Sebastián: RSBAP, 1971.
Cerámica Navarra, San Sebastián: Gráficas Izarra, 1973.
«Apellidos vasco-navarros en los mineros y metalúrgicos de Hispanoamérica», BRSBAP, XXX (1974), pp. 165-191.
«Bicentenario del Real Seminario Patriótico Bascongado de Vergara», BRSBAP, XXXII (1976), pp. 551-555.
«Noticia biográfica de Don Fausto de Elhuyar y Lubice (1755-1833)», BRSBAP, XXXIII (1977), pp. 3-51.
«Las cerámicas populares del País Vasco, en las Edades Moderna y Contemporánea», BRSBAP, XXXIV (1978), pp. 3-40.
«Origen y evolución de los conocimientos cerámicos en Euskalherria», BRSBAP, XXXIV (1978), pp. 561-574.
«Datos para una biografía de don José María Lanz y Zaldivar», BRSBAP, XXXV (1979), pp. 57-79.
«Una cerámica poco conocida. Las lozas finas de San Mamés de Busturia», Boletín de la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio, 18 (1979), pp. 31-34.
«Esculturas vasco-navarras sobre materiales cerámicos», Boletín de la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio, 19 (1980), pp. 37-40.
«Relaciones científicas hispano-suecas en el siglo XVIII», BRSBAP, XXXVII (1981), pp. 3-64.
«Visión crítica del esfuerzo cultural realizado por la Real Sociedad Bascongada en el siglo XVIII», BRSBAP, XXXVII (1981), pp. 395-415.
Cerámica de País Vasco, San Sebastián: Caja de Ahorros Provincial de Guipúzcoa, 1982.
Noticias y comentarios sobre el aislamiento del wolframio, Vitoria-Gasteiz: Gobierno Vasco, 1983.
«Los escritos de Fausto d’Elhuyar sobre temas profesionales», BRSBAP, XXXIX (1983), pp. 703-720.
«Un boticario vergarés del siglo XVIII», BRSBAP, XL (1984), pp. 551-568.
«Don Pedro Bernardo Villarreal de Berriz, un precursor de Peñaflorida», BRSBAP, XLI (1985), pp. 523-530.
«Un bicentenario interesante. La purificación de la platina en el laboratorio de Bergara», BRSBAP, XLIII (1987), pp. 211-215.
Bibliografía
AROZAMENA AYALA, A., «Silván López-Almoguera, Leandro», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/en/silvan-lopez-almoguera-leandro/ar-109982/ (consultado el 28 de mayo de 2022).
AYERBE IRIBAR, M. R., «Índice alfabético de autores (1945-2020)», BRSBAP, A-LXXVI (2020), pp. 122-123.
SAN MARTÍN, J., «Leandro Silván. Cerámica del País Vasco», RIEV, 32 (1987), pp. 437-441.





