Cargos y oficios
Sacerdote, escritor, filólogo, antropólogo, ensayista.
Trayectoria
Nació en el caserío Latxaga en la zona rural de Aldakonea en Donostia-San Sebastián, pero de inmediato se le envió al caserío Urgainborda de su abuela en Bera, Navarra, donde creció y pasó parte de su infancia. Su padre, Juan San Sebastián, era pescador, llegando a hacer campañas en Terranova, y su madre, María Josefa Zubillaga, se dedicaba a trabajar en el caserío vendiendo luego en la ciudad flores y los productos de la huerta. Tuvo José María por hermanas a Maritxu e Isabel.
Cursó sus primeros estudios en el colegio de los jesuitas de Donostia. Con diecisiete años ingresó en el seminario de Vitoria-Gasteiz, en el que permaneció hasta 1955. Estudió en París teología, antropología y lingüística y fue ordenado en la catedral de Notre-Dame en 1958. Fue destinado a la parroquia de Saint Séverin de París. Luego pasó a Alemania, a Friburgo, con el ánimo de doctorarse en teología, pero una enfermedad le impidió hacerlo y tuvo que volver a Donostia. Allí fue destinado como capellán al Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios, en 1962. En 1969 fue nombrado párroco de Orexa, donde permaneció como tal, cinco años. Entre 1973 y 1976 realizó en París su doctorado en Teología, que había abandonado unos años antes en Alemania. Posteriormente se doctoró en Antropología, en 1979, y en Lingüística en 1983. En 1980 se trasladó a Estados Unidos. Vivió en Nueva York quince años, trabajando en el St. Luke’s Hospital. Con el dinero ahorrado en Estados Unidos compró una casa en Estella/Lizarra, a la que se trasladó a vivir más tarde. Pasó luego a México, a Ciudad Juárez, pero, enfermo, tuvo que regresar a Euskal Herria.
Los dos grandes amores que tuvo en vida fueron la lengua vasca y el caserío, y sobre ellos descansó muy buena parte de su actividad intelectual. Luego, como sacerdote, atendió también multitud de temas eclesiásticos. Fiel a estas raíces rurales, utilizó como sobrenombre —también para sus publicaciones— el del caserío familiar: Latxaga. En esto no hizo sino mantener una costumbre muy extendida a la sazón en la Euskal Herria rural de conocer a las personas por el nombre de su caserío y no por el de su apellido oficial.
A pesar de que de niño no sabía hablar castellano, cuando fue adulto tuvo la sensación de no hablar euskara correctamente, por lo que cuando se afincó en Orexa aprovechó para perfeccionar su lengua; además, para ayudar a los que querían aprenderla organizó en esta localidad un «barnetegi» (internado), admitiendo alumnos que quisieran aprender la lengua vasca, enseñándoles gratuitamente a cambio de su trabajo en el caserío. Admitía unos 15 alumnos por año. Políglota, hablaba y escribía perfectamente en euskara, castellano, inglés y francés.
Contrario a la unificación del euskara, Latxaga fue miembro muy activo de Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, organismo paralelo a Euskaltzaindia que aglutina, desde 1978, a los opositores a dicha unificación lingüística que edita una revista con el mismo título.
Ejerció como periodista en lengua vasca en Goiz Argi, Herria, Zeruko Argia y el Diario de Navarra (en este caso haciéndose cargo, desde 1997, de la página en euskera que editaba este periódico: «Napar izkuntza»). En total publicó más de 600 artículos.
Reunió una interesante selección de estos artículos con el título de Euskal sena (1999), en los que se pretendía ahondar en el carácter y personalidad de los vascos y muy especialmente del mundo rural, que Latxaga consideraba la esencia del ser popular.
Latxaga realizó una interesante incursión en el ámbito de la arqueología y la historia altomedieval. Por una parte escribió un artículo sobre una estela presuntamente visigótica hallada en Lizarraga. Pero sobre todo realizó un estudio pionero sobre las iglesias rupestres alavesas: Laño, Treviño (Las Gobas, Santorkaria), Faido, Peñacerrada/Urizaharra (Santa María de la Peña, Kruzia), Marquínez, Bernedo (Larra, Askana, Txaronda), Loza, Peñacerrada/Urizaharra (El Campanario, El Horno, Peña Hueca), Urarte, Bernedo (La Lucía, Eskorrerana), Corro, Valdegovía/Gaubea (Los Moros). Este complejo de grutas —la mayor parte de ellas excavadas artificialmente— en algunos casos con capillas o iglesias fue el escenario de un importante fenómeno eremítico que tuvo lugar entre los siglos V y XI, al norte de la sierra de Cantabria y que Latxaga calificó —tal vez de forma hiperbólica— como «la Capadocia vasca».
Obras
LATXAGA, Naparroa, euskal arrobia, San Sebastián: Edili, 1973, 275 pp.
— Errioxa’ko San Millan. Euskal iturri, San Sebastián: Edili, 1974, 89 pp.
— «¿Una piedra discoidal visigótica en Lizarraga (Navarra)? = [Bisigotiko garaiko illarria Lizarraga’n (Naparroa)?]», CEEN, 25 (1977), pp. 119-122.
— «Orexa erria etnologia aldetik», Anuario de Eusko-Folklore, 25 (1973-1974), pp. 277-370.
— Arkaitzetako Bisigotiko Baselizak Araban = Iglesias rupestres visigóticas en Álava. La Capadocia del Pais Vasco y el complejo rupestre más importante de Europa = Eglises rupestres wisigothiques en Alava (La Cappadoce du Pays Basque ou le complexe rupestre le plus important d’Europe), Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1976, 175 pp.
— Jaka’ra oñez Naparroa’n zear, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1976, 318 pp.
LACHAGA, J. M. de, Eglise particulière et minorités etniques, jalons pour l’évangélisation des peuples minoritaires, Paris: Le Centurion, 1978, 284 pp.
— Minorités nationales et liturgie romaine. L’exemple de la liturgie en basque, Paris: Le Centurion, 1979, 287 pp.
— Iglesias particulares y grupos étnicos, Bilbao: Desclée de Brouwer, D. L., 1981, 147 pp.
LATXAGA (ed.), Actto para la noche buena de Pedro Ignacio de Barrutia. 1682-1759, Tolosa [s. n.], 1983, 217 pp.
LACHAGA, J. M. de, «The desert. A place for the soul», Spiritual life. A quarterly of contemporary spirituality, 33 (1987), pp. 81-85.
LATXAGA, «Euskara mestizua», Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, 29 (1994), pp. 6-8.
LACHAGA, J. M. de, «Remarques de G. Guillaume sur la langue basque dans l’élaboration d’une théorie du langage humain», ASJU, 29 (1995), pp. 701-706.
LATXAGA, «Diario Vasco izparringiaren il-txartelak», Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, 31 (1995), pp. 62-64.
— «Euskal sinismen zarraren jakintsua, Anes Arrinda Albisu», Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, 31 (1995), pp. 60-61.
— «Euskera eta erromatarrak», Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, 34 (1996), pp. 17-24.
— «Euskerazaintza eta Errioxa», Euskerazaintza. Euskeraren Erri Akademia, 37 (1996), pp. 44-49.
Euskal sena, Oiartzun: Sendoa, 1999, 191 pp.
Bibliografía
EIZAGIRRE, E., y EIZAGIRRE, I., «Errioxa euskalduntzea izan da nire maitasun ezkutua», Argia, 27 de mayo de 2001. Ed. en línea: https://www.argia.eus/argia-astekaria/1809/errioxa-euskalduntzea-izan-da-nire-maitasun-ezkutua/osoa (consultado el 5 de enero de 2023).
ESTORNÉS LASA, B., e IBARGUTXI OTERMIN, F., «San Sebastián Zubillaga, José María», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/san-sebastian-zubillaga-jose-maria/ar-114167/ (consultado el 5 de enero de 2023).
IBARGUTXI OTERMIN, F., Jose Maria San Sebastian Latxaga (1933-2008), Vitoria-Gasteiz: Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia = Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2010, 24 pp.





