Cargos y oficios
Químico.
Trayectoria
Hijo de Carmelo San José y de Carmen Seigland, casó con María del Carmen Marqués, y fue padre de Silvia, Javier, Óscar, Lidia, Borja, Gala, Carlos, Nerea y Bruno San José Marqués.
Químico de profesión, fue gerente de la empresa de productos químicos Krafft, en Andoain; participó en la creación de la Asociación Inasmet, sita en el Parque Tecnológico de Miramón, en San Sebastián (Asociación de Investigación Metalúrgica del País Vasco), cuyo origen se remonta a la Asociación Técnica de Fundidores de Guipúzcoa (ATFG), nacida el año 1962, pasando a denominarse Inasmet en 1975; y colaboró activamente en Gautena, la Asociación Guipuzcoana de Autismo.
Su amor por la historia, especialmente militar y de la figura del Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, le llevó a comprar, prácticamente en ruinas, su Castillo de Sotopalacios, conocido como «Castillo del Cid», ubicado en la Merindad de Río Ubierna, Burgos, y lo fue reconstruyendo, creando en él una fundación privada donde personas con minusvalía trabajaban en la confección de alfombras de nudo y tapices, y forjando una de las bibliotecas cidianas más importantes, si no la única, de España. Por Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles (BOE, núm. 125, de 5 de mayo de 1949, pp. 2058-2059), el Castillo de Sotopalacios se halla declarado como Bien de Interés Cultural.
Su talante amable, pausado y reflexivo, y su conocimiento profundo del mundo de los castillos, le movió a escribir dos importantes estudios dedicados a obras fortificadas: la primera, a modo de pequeño libro, a los castillos y casas-torres fuertes del País Vasco, donde, sin pretender hacer un censo de todas, describe sucintamente lo que queda de ellas, queriendo acercarse a «esas viejas piedras, mejor o peor conservadas» para adentrarse «en el pasado, en la historia, en viejas tensiones y conflictos, en los avatares de linajes y pueblos, en pasiones humanas tantas veces violentas, en episodios de amor y de odio, en leyendas»; y la segunda, a modo de artículo, sobre el asalto a San Sebastián de 1813, donde quiso destacar los cambios que se produjeron en las costumbres militares a finales del siglo XVIII, la nueva artillería de hierro empleada en el ataque rápido que Lord Charles Wellesley, duque de Wellington, infligió a la ciudad, y los acontecimientos históricos que lo decidieron.
Obras
Castillos y Torres-Fuertes del País Vasco, León: Lancia, 1994.
«Precisiones sobre el sitio y asalto a San Sebastián en agosto de 1813», BEHSS, 41 (2007), pp. 471-506.
Bibliografía
MIGUEL OJEDA, G., «Torres y castillos burgaleses (conclusión)», Boletín de la «Institución Fernán González», 158 (1962), pp. 41-52.





