Cargos y oficios
Doctor, vicecanciller de Navarra, embajador de Carlos, el Príncipe de Viana (1421-1461), en cuyo nombre ajustó diversas paces y contratos, y alcalde de Cortes en la fase final de su vida.
Trayectoria
Los datos que tenemos del mismo son muy escasos, pero indican ya a las claras su estrecha vinculación, como vicecanciller, al príncipe y la gran confianza que este depositó siempre en él para los asuntos más importantes del reino.
Procedente, al parecer, de la baja nobleza navarra beaumontesa, pudo realizar estudios universitarios, siendo bachiller ya para 1451, y doctor para 1458, posiblemente por la Universidad de Nápoles.
El 10 de octubre de 1458 fue nombrado en Sicilia vicecanciller del príncipe Carlos, formando parte en adelante de su séquito en sus viajes por la Corona de Aragón.
Como tal vicecanciller debió estar a cargo de la Cancillería Real, interviniendo y expidiendo los documentos del príncipe y custodiando su sello, ya que el cargo de canciller era, desde el siglo xiv, más bien honorífico. Y como tal vicecanciller también debió de tener en sus manos el Formulario al uso de la Cancillería y el «cofre del príncipe».
El 17 de agosto de 1459 dirigió algunas misiones diplomáticas, formando parte, como vicecanciller y representante de Navarra, del grupo de cuatro embajadores elegidos por el príncipe Carlos, entre los diferentes territorios y reinos de la Corona de Aragón, para tratar con su padre Juan II las diferencias que los enfrentaban.
En esa misma línea, el 24 de mayo de 1460 fue enviado por el príncipe Carlos a Portugal para pedir oficialmente la mano de la Infanta Catalina. En Portugal estuvo negociando las condiciones del matrimonio hasta, al menos, bien entrado el mes de julio.
A la muerte del príncipe de Viana (1461) volvió a Navarra para ejercer su actividad en la administración de Justicia, donde se le documenta, entre 1466 y 1469, como alcalde de Cort. Su hermana y heredera, la princesa gobernadora y luego reina Leonor (1464-1479), le otorgó el señorío de Loya, Ayesa, Arteta y Gardalain, que luego heredarán sus hijos y herederos.
La vida y obra de Pedro de Sada está circunscrita al reino de Navarra en uno de los periodos más difíciles de su historia: el contexto cronológico que va de 1441 (año en que Carlos heredó a su madre Blanca I) a 1479 (año en que murió Leonor), teniendo en cuenta que para el ejercicio del cargo de vicecanciller debía ser un hombre bien preparado y maduro.
Pedro de Sada fue testigo y actor directo de los graves acontecimientos que vivió Navarra desde la muerte de la reina Blanca I: la sangrienta y larga guerra civil que enfrentó a beaumonteses y agramonteses; el gobierno de un rey extraño al Reino en perjuicio de los derechos del legítimo heredero; el acceso a los puestos de poder de gente no navarra, cuando la naturaleza había sido y fue siempre condición sine qua non para el ejercicio de dichos cargos en el reino…
La obra, escrita bajo el título de Conplayctia que de sí faze Nauarra, ordenada por el Doctor Pedro de Sada, se halla inserta en los folios 77 v.°-78 v.° del Códice C-8 custodiado en el Archivo Real y General de Navarra, fechado en 1497, y catalogado como «formulario de reales órdenes, cartas y otros documentos».
Dicho texto se extiende a lo largo de tres folios, y se acompaña de algunas frases interlineales y marginales que, a modo de correcciones o añadidos posteriores, completan su sentido.
El texto no debió de ser conocido en su época, ya que Pedro de Sada lo insertó en el formulario al uso en la Cancillería, a modo de testimonio de vida para el futuro. Fue leído el 6 de abril de 1924 por José María Huarte, siendo director del Archivo Jesús Etayo, según consta en nota manuscrita. La obra ha sido definida como «un texto literario de notable importancia para la Historia de Navarra», «de gran belleza y calidad, que denota un cierto sentido “patriótico”».
El autor asume, para sí, la personalidad del reino. Navarra se halla dotada de «conciencia e inteligencia», y es Navarra la que clama y llora viendo el cambio operado en los últimos tiempos, a causa de la guerra intestina. Se reflejan en el mismo los difíciles días del príncipe Carlos, su búsqueda de la paz, su peregrinar por Francia e Italia, la entrega de sus plazas fuertes a manos enemigas, y el enfrentamiento con su padre, la guerra civil y la ruina de Navarra.
Pero no es una mera relación de hechos más o menos revestidos de cruda poesía. Es el clamor de un reino desgarrado por el dolor de ver a su pueblo dividido, destruido y asolado, y a su gente empobrecida o arruinada, enfrentada y con los valores perdidos… Es el llanto gimiente de un reino que, habiendo sido fuerte y unido, envidiado por otros reinos, se ve abocado al juego de intereses ajenos y en manos de enemigos, y que halla en Dios su único consuelo y remedio…
Es, en suma, el testimonio desgarrador de quien ve con dolor e impotencia los acontecimientos que le tocan vivir. Unos acontecimientos que marcaron una época a partir de la cual «puede considerarse acabado el Reino de Navarra».
Su obra se ha de poner en relación con la Crónica de los Reyes de Navarra, atribuida al príncipe de Viana, con la que guarda un gran paralelismo, y en las que se sitúan el nacimiento de una visión «moderna» de Navarra
Obras
Conplayctia que de sí faze Nauarra, ordenada por el Doctor Pedro de Sada, s. l., s. f.
Bibliografía
Ayerbe Iribar, M. R., «Requiem por la pérdida del Reino. El amargo llanto del Vicecanciller Don Pedro de Sada (m. XV)», Estudios franciscanos. Publicación periódica de ciencias eclesiásticas de las provincias capuchinas ibéricas, 112 (2011), pp. 65-86. Reed. Historia, magistra vitae. Miscelánea de estudios en homenaje a Tar- sicio de Azcona, OFM Cap., historiador, Pamplona: Hermanos menores capuchinos, 2011, pp. 77-97.
Desdevises du Dezert, G., Don Carlos de Aragón, Príncipe de Viana. Estudio sobre la España del Norte en el siglo xv, Pamplona: Gobierno de Navarra, Departamento de Educación y Cultura, 1999.
Tamburri, P., y Mugueta, I., «Una elegía por Navarra en el siglo xv», Príncipe de Viana, vol. 62, núm. 222 (2001) 121-138.
Cita bibliográfica
Ayerbe Iribar, R. Mª., “Sada, Pedro de», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 268-270.





