Cargos y oficios
Político, periodista e historiador.
Trayectoria
Natural de Aibar/Oibar (Navarra), hijo de Fermín Ruiz Soravilla, natural de Aibar/Oibar, y de Avelina Oyaga Mendioroz, natural de Liédena. Pertenece a una familia con oficios y cargos relevantes en las localidades de la zona. En Aibar/Oibar, la casa paterna es apodada como «casa del escribano» por ejercer de notarios sus ascendientes en esta villa y su comarca. Su abuelo, Julián Ruiz Sanzol, fue un diputado destacado en la Diputación Foral nombrada en 1868 por la Junta de Gobierno de Navarra. Según narra en sus escritos el propio Ruiz de Oyaga, gestionó la moderna vía que unía Aibar/Oibar con Pamplona/ Iruña a través de Izko en el municipio de Ibargoiti y comarca de Agoitz/Aoiz. A este distrito representa su abuelo Julián en las Cortes nacionales, en las dos legislaturas que abarcan de septiembre de 1872 a marzo de 1873. Por parte de su madre, un familiar suyo Román Oyaga Vélaz, natural de Sangüesa/Zangotza, militar, es alcalde de la ciudad entre 1941 y 1951, destacando anteriormente como topógrafo en el Centro Geográfico de Zaragoza, donde publica en 1928 estudios importantes sobre la materia.
Julio Ruiz de Oyaga realiza sus primeros estudios en la escuela de Aibar/Oibar y los de bachillerato en el Colegio San Francisco Javier de Tudela, centro educativo de la Compañía de Jesús. En la Universidad de Comillas inicia los estudios de náutica que abandona pronto, inclinado por la política. Desde su residencia en Pamplona contribuye decisivamente a la consolidación del Partido Nacionalista Vasco en Navarra como miembro destacado de sus juventudes, dando conferencias, publicando artículos en La Voz de Navarra, El Día de Donostia-San Sebastián y el periódico Euzkadi de Bilbao y participando en los mítines de la campaña electoral previa a la Segunda República. En esta actividad, centrada en el nacionalismo vasco, dirige el semanario Amayur, publicado en Pamplona entre 1931 y 1936, del que fue cofundador. Con la llegada de la guerra, huye en 1937 al sur de Francia, donde se refugia en el Monasterio benedictino de Notre-Dame de Belloc junto a un grupo de intelectuales y políticos significados en el nacionalismo vasco-navarro de este tiempo, y allí permanece hasta el 31 de julio de 1940. En el Archivo Real y General de Navarra se encuentra el expediente de la causa abierta en 1940 contra Julio Ruiz de Oyaga por el Tribunal de Responsabilidades Políticas de Navarra, que le condena por sus ideas separatistas al pago de mil pesetas en concepto de indemnización por perjuicios y a inhabilitación absoluta por quince años. A su regreso de Francia en 1950, liberado ya de esta responsabilidad, recupera la libre disposición de sus bienes. El director del Diario de Navarra, Raimundo García, que firma como Garcilaso, le ofrece colaborar en el periódico.
Julio Ruiz de Oyaga destaca entre los políticos e intelectuales vasco-navarros de su época por la publicación de escritos en la prensa, muy especialmente en el Diario de Navarra, centrados en temas históricos de los pueblos y valles navarros, sus edificios artísticos más populares como castillos, ermitas, santuarios y monasterios, notas históricas de las instituciones navarras, apareciendo todo ello bajo el título general de Tierras de Navarra. En la edición de sus sobrinos, publicada por el Gobierno de Navarra en 2002 en la Colección Literaria Navarra, se detalla la relación de dos centenares de artículos periodísticos publicados o preparados como galeradas para su edición en dicho periódico, recogidos del archivo personal de su tío y de la hemeroteca de la Biblioteca General de Navarra, editándose en esta colección cerca de 70, los más relevantes e interesantes a juicio de sus familiares.
Otro tipo de investigaciones del autor tiene que ver con la historia del Monasterio de San Salvador de Leyre objeto de su preferencia por su experiencia vital en este lugar con motivo de estancias familiares en su niñez y juventud. Estos estudios se publicaron principalmente en la década de los cincuenta en la Revista Príncipe de Viana, además de algunos otros de interés en otras revistas como Cistercium y Eusko-Jakintza (Revista de Estudios Vascos) dirigida por José Miguel de Barandiarán, con quien comparte el exilio en el monasterio de Belloc.
En todos estos estudios Ruiz de Oyaga trata los temas con suma delicadeza y pulcritud, y con un estilo literario elegante y poético. Sus investigaciones históricas son exhaustivas y con indudable rigor científico. Ello resulta especialmente notorio en las publicaciones dedicadas al Monasterio de San Salvador de Leyre, que se hicieron relevantes en la historiografía navarra del siglo XX. Contribuye con ello el autor al prestigio del monasterio dentro y fuera de Navarra, otorgándole una justa significación e importancia al rescatar la historia del cenobio de la documentación medieval propia de sus archivos, que Ruiz de Oyaga renueva, motivo por el que bien puede ser considerado uno de los historiadores más importantes del Monasterio de San Salvador de Leyre en este siglo.
De manera ilustrativa destacamos aquí algunos de estos trabajos, como el dedicado a los maestros constructores del monasterio nuevo de San Salvador de Leyre, una historia arqueológica y artística que el autor realiza sobre el cenobio y su propia historia con una redacción culta y elegante. Otro artículo digno de especial estima es el que analiza la realidad y antigüedad histórica del culto de San Virila (Félix en Alemania), su leyenda y su continuidad en Leyre y la sierra de Errando, que nuestro autor rescata de la diplomática del monasterio y de testimonios olvidados. Con una impecable narrativa expone la historia de esta cautivadora tradición, rezumando sus páginas un canto a esta bella estampa del pasado que según sus propias palabras «solamente permanecía fresca, en el corazón del pueblo, la memoria cautivante de San Virila con su historia del pájaro y su sueño». El santo abad despierta pasados trescientos años desde que quedó dormido en este sueño místico en los repliegues de la sierra, escuchando el canto del ave en el bosque, y cuando baja al monasterio se encuentra con los monjes que han cambiado al hábito blanco, sin haberse enterado de las difíciles circunstancias y luchas internas que en el siglo XIII atraviesa la orden monástica. Sobre esta mítica escena de la espiritualidad monástica, Julio Ruiz de Oyaga estudia en fin la leyenda desde la perspectiva de los hechos históricos y según los documentos del Monasterio de San Salvador.
Obras
«Luchas entre cluniacenses y cistercienses por San Salvador de Leyre y su repercusión en el monasterio legerense de San Cristóbal», Eusko-Jakintza, II (1948), pp. 97-113.
«Maestros constructores del monasterio nuevo de San Salvador de Leyre, 1567-1648», PV, 52-53 (1953), pp. 329-341.
«San Virila, Abad de Leyre», PV, 60 (1955), pp. 307-319.
«El escudo heráldico de Leyre», PV, 64 (1956), pp. 231-243.
«Vicarios y Párrocos perpetuos de la Iglesia de San Nicolás de Pamplona», PV, 70-71 (1958), pp. 83-120.
«Un gran proyecto cisterciense del Rey Sancho VII, el Fuerte, de Navarra», Cistercium 20 (1968), pp. 47-50.
«El maestro de la portada del antiguo hospital de Pamplona», PV, 104-105 (1966), pp. 221-225.
RUIZ RUIZ, M. A., y ABAD ALEGRÍA, F. (eds.), Tierras de Navarra, Pamplona: Gobierno de Navarra, 2002.
Bibliografía
GARCÍA GAINZA, M. C., Catálogo Monumental de Navarra, vol. IV: Merindad de Sangüesa. Jaurrieta-Yesa, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1992, pp. 629-662.
MARURI ORRANTIA, D., «Ruiz Oyaga, Julio (Aibar, 09.02.1906-Pamplona, 28.04.1975). Notas biográficas de un nacionalista vasco de las tierras de Sangüesa», Zangotzarra, 18 (2014), pp. 111-127.
MORAL CONTRERAS, T., Leyre en la Historia y en el Arte, Pamplona-Iruña: Mintzoa, 1988.
RUIZ RUIZ, R., «Ruiz de Oyaga, Julio», Gran Enciclopedia de Navarra, vol. X, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1990, pp. 62-63. Ed. en línea: http://www.enciclopedianavarra.com/?page_id=17912 (consultado el 2 de julio de 2022).





