Cargos y oficios
Doctor en Leyes y polígrafo
Trayectoria
Fernando Tomás Sabino de la Quadra Salcedo y Arrieta Mascarúa nació en el concejo de Güeñes, en la comarca vizcaína de las Encartaciones, el 30 de diciembre de 1889, en el seno de una familia aristocrática. Su padre fue Tomás de la Quadra Salcedo y Zabalburu, XVII señor de la torre de Murga de Zalla, XXVI señor de la casa Salcedo de Aranguren, XX señor de la casa de Zamudio, patrono de las fundaciones del arzobispo Pedro de la Quadra. Su madre fue Rosario Arrieta Mascarúa y Garay, procedente de otra familia de notables originaria también del concejo de Güeñes. Fernando fue el segundo de los 14 hijos que tuvo el matrimonio Quadra Salcedo-Arrieta Mascarúa. Su afán por subrayar su origen aristocrático le llevó a solicitar el título de marqués de los Castillejos, que le fue concedido por el rey Alfonso XIII en enero de 1931 (Gaceta de Madrid, 8 de enero de 1931). Su elitismo nobiliario fue retratado con cierto humor por su amigo César González Ruano, quien dejó escrito que Fernando de la Quadra Salcedo fue «pretendiente al trono de Navarra, y luego, en un repliegue de modestia, al Principado de Andorra. Su árbol genealógico, que solo podía competir con el que presentaba Rafael Lasso de la Vega, llegaba hasta Íñigo Arista».
Cursó los primeros estudios en Bilbao. Realizó el bachillerato en el colegio de los jesuitas de Orduña (Bizkaia), que concluyó en 1906. Ingresó en el seminario jesuita de Loiola, pero tras realizar el noviciado y estudiar humanidades durante cinco años renunció a continuar la carrera religiosa. Se matriculó entonces en la Universidad de Salamanca, donde cursó estudios de Filosofía y Letras y se licenció en Derecho en 1916. Completó sus estudios en la Universidad Central de Madrid, donde se doctoró en Leyes con un trabajo sobre el Fuero de las Encartaciones. Sin embargo, nunca ejerció la profesión de jurista. Se dedicó a la cultura, al estudio y a la escritura sobre los temas más dispares, amparado en el patrimonio y las rentas familiares, de acuerdo con las pautas culturales de la sociedad aristocrática.
Fernando de la Quadra Salcedo tuvo una presencia relevante en la vida cultural del Bilbao del primer tercio del siglo xx. Después de abandonar el seminario, con poco más de veinte años, empezó a publicar sus primeras colaboraciones en la prensa local. En 1914 participó en la fundación del Círculo de Bellas Artes y Ateneo de Bilbao y en la de su revista Idearium. En 1915 era miembro de la Real Academia de la Historia. En 1916 fue nombrado secretario de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Bizkaia y vocal de la Junta Provincial de Espectáculos Públicos. En 1917 formaba parte de la Junta de Cultura Vasca de la diputación vizcaína. Fue participante de la célebre tertulia bilbaína del Lion D’Or, en la que se reunían un grupo de intelectuales de la derecha monárquica (Pedro Eguillor, Ramón Basterra, Mourlane Michelena, Sánchez Mazas, el propio De la Quadra Salcedo, etc.) que evolucionaron hacia un nacionalismo español autoritario o totalitario en los años treinta.
Desde el punto de vista ideológico, Fernando de la Quadra Salcedo defendió postulados conservadores que idealizaban el pasado, la foralidad y la tradición vasca, desde una perspectiva regionalista y monárquica. Aunó su catolicismo tradicionalista y fuerista con el nacionalismo conservador español, pese a que dejó escritas palabras laudatorias sobre el fundador del nacionalismo vasco, Sabino Arana Goiri. Calificado políticamente como monárquico, fue detenido al poco de iniciarse la guerra civil y fue recluido en el barco prisión Altuna Mendi, fondeado en la ría de Bilbao. Allí fue fusilado el 26 de septiembre de 1936, a la edad de cuarenta y seis años, por milicianos izquierdistas incontrolados, junto a otros 27 presos derechistas. Tres de sus hermanos, que combatieron en el bando franquista en la guerra civil, también perdieron la vida durante la contienda.
El pensamiento y la obra de Fernando de la Quadra Salcedo fueron tremendamente originales, inclasificables dentro de un grupo ideológico concreto o una escuela intelectual determinada. Las disciplinas sobre las que disertó fueron extraordinariamente variadas: la genealogía, el derecho, la heráldica, la historia en sus diferentes etapas —desde la prehistoria hasta la edad contemporánea— y enfoques, desde la historia del arte o de la literatura, hasta cuestiones religiosas. Cultivó géneros tan diferentes como la poesía, el drama, el artículo periodístico o el ensayo, breve por lo general. Colaboró con innumerables publicaciones periódicas, en su mayoría de Bilbao. Publicó sus primeros artículos sobre temas culturales y nobiliarios en 1912 en el semanario donostiarra Novedades, firmados con el seudónimo Sabino de Ayala. También colaboró con La Vasconia. Revista Ilustrada, con La Veu de Catalunya, El Pueblo Vasco, La Tarde, Hechos, Hermes, Vida Vasca, etc. Escribió en la revista Información, editada por la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Bilbao, una serie de artículos sobre economistas vascos desde la época de la Ilustración, recopilados posteriormente en el libro Economistas vascongados y artículos varios sobre problemas destacados de la economía vasca. También colaboró de forma asidua en la revista Propiedad y Construcción que editaba la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana de Bilbao con una larga serie de artículos dedicados al callejero de la villa que fueron compilados y publicados con el título Calles de Bilbao en 1963. Publicó en torno a una treintena de libros breves y opúsculos de temática heterogénea, muchos de los cuales reproducían conferencias suyas. Como poeta produjo una lírica historicista, inspirada en sucesos históricos y míticos del País Vasco, como puede verse en El versolari (1917) o en Llanto de los Pirineos (1919), elegía de los vascofranceses muertos en la Gran Guerra. El conjunto de su obra no obedece a un programa coherente, sino que fue abordando las cuestiones y los géneros literarios que en cada momento le resultaron de interés. De entre la enorme variedad de temas que abordó, tal vez pueda destacarse su interés por dar a conocer diferentes aspectos del pasado de Vasconia y por subrayar el protagonismo de los vascos en acontecimientos históricos o movimientos culturales de relieve.
Obras
La Personalidad Vasca en la Literatura Poética (examen crítico hasta el siglo xvi), [s. l.]: [s. n.], 1914.
El Canto de Guerra de los Vascos, Bilbao: Tip. El Nervión, 1914.
Recuerdo histórico sobre casas de moneda y bancos de emisión en el País Vasco, Bilbao: Imp. de Ricardo Wamba, 1914.
Los vascos en el Renacimiento. Trátase de lo que hicieron en el sacrosanto y ecuménico Concilio Tridentino, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1915.
Fuero de las M. N. y L. Encartaciones, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1916. (reed. en 2007 por la Academia Vasca de Derecho en la colección «Clásicos del Derecho Vasco»).
El versolari, Madrid: Imp. del Patronato de Huérfanos de Intendencia e Intervención Militares,1917.
Disertaciones clásicas. Del diálogo y la amistad, Bilbao: Garmendia, 1917.
Las bellezas bilbaínas del siglo xix. Conferencia pronunciada en el Club Marítimo del Abra de Bilbao en noviembre de 1917 por Fernando de la Quadra Salcedo, Bilbao: Imp. Dochao, 1917.
Ensayos sobre el renacimiento vasco, Bilbao: Imp. Dochao, 1918.
La cueva de Basondo, Bilbao: Imp. Dochao, 1918.
Llanto de los Pirineos (Elegías de los vasco-franceses muertos en la Guerra), Madrid: Imp. del Patronato de Huérfanos de Intendencia e Intervención Militares, 1919.
Libros raros y curiosos de Bilbao, 1800-1830. Notas bibliográficas y literarias, Bilbao: Imp. Ambos Mundos, 1920.
Los retratos de Cervantes, Jáuregui y sus obras artísticas: conferencia pronunciada en la Universidad de Burdeos el 1 de junio de 1920, Bilbao: Imp. Ambos Mundos, 1920.
Pensamiento político de Navarra, 1450-1512: conferencia pronunciada en el II Congreso de Estudios Vascos de Pamplona en 24 de julio de 1920, Bilbao: Ambos Mundos, 1921.
Árbol y genealógica descendencia de las Casas de Ayala y Murga, Bilbao: Tip. Echeguren y Zulaica, 1922.
La universidad vascongada: conferencia pronunciada en el Teatro de Bilbao el día 16 de diciembre del año 1923, Bilbao: José A. Lerchundi, 1923.
La primera vuelta al mundo. Participación de Vizcaya en la expedición del Cano: 1522-1922. Conferencia del IV centenario de la primera vuelta al mundo, Bilbao: Imp. del Patronato de Huérfanos de Intendencia e Intervención Militares, 1923.
Poema del Pirineo, Pamplona: [s. n.], 1924.
Los parientes mayores de Vizcaya. Memoria presentada al Congreso de Genealogía Nobiliaria y Heráldica de Barcelona, año 1929, Madrid: C. Bermejo, 1930.
España y su Constitución. Conferencia anunciada en el Ateneo de Madrid para el 13 de junio de 1930 y suspendida por orden gubernativa del mismo día, Madrid: Imp. Central, 1930.
¡Cavernícolas, cavernícolas! Defensa de la obra de los vascos (firmada con el seudónimo de Xabier de Azkoitia), Bilbao: Imp. Mayli, 1931.
Anexión forzosa de Vizcaya en 1356 y muerte del infante don Juan en 1358, Bilbao: Tip. del Norte, 1936.
El general Castaños y la batalla de Bailén, Bilbao: Imp. de Luciano Celorrio, 1936.
Los Goyas inéditos de Vizcaya, Bilbao: Imp. de Luciano Celorrio,1936.
Economistas vascongados y artículos sobre problemas destacados de la economía vizcaína, Bilbao: El Pueblo Vasco, 1943 (recopilación de artículos publicados en la revista Información).
Calles de Bilbao, Bilbao: Libª. Arturo, 1963 (recopilación de artículos publicados en la revista Propiedad y construcción).
Bibliografía
Bacigalupe, C., «Fernando de la Quadra-Salcedo: el fracaso teatral de un humanista», Bilbao, núm. 67 (diciembre de 1993), p. 34.
Blanco, J. R., Fernando de la Quadra Salcedo. La poesía de la historia, Bilbao: Muelle de Uribitarte Editores, 2014.
Maraña, F., «Fernando de la Quadra Salcedo, razón, pasión y fantasía», Pérgola (Suplemento cultural de la revista Bilbao), febrero de 2008, p. 8.
Rementería, S., «Vicisitudes de un hombre de letras inquieto. Fernando de la Quadra Salcedo (1889-1936)», Bidebarrieta, núm. 21 (2010), pp. 185-197.





