Cargos y oficios
Religioso, geógrafo e historiador inglés, autor de una amplia recopilación de relatos sobre viajes.
Trayectoria
Estudiante en Cambridge y Oxford, vicario de Thames-Side en Essex y más tarde en Londres, se dedicó a la literatura de los viajes y a impulsar la expansión de Inglaterra en otros territorios. Sus relatos son de gran valor como documentos geográficos. Compuso la mayor parte de sus escritos a la manera de las colecciones enciclopédicas iniciadas por el geógrafo Richard Hakluyt, con una copiosa recopilación de relatos sobre viajes llevados a cabo por exploradores europeos en todo el mundo, incluyendo traducciones de fuentes españolas y portuguesas. Aunque en ocasiones fue calificado como descuidado y poco riguroso en sus escritos, sus recopilaciones son valiosas por ser frecuentemente las únicas fuentes de información sobre determinados episodios del momento.
En 1625, un año antes de su muerte, publicó en cuatro volúmenes un itinerario en inglés y en verso de un peregrino anónimo, probablemente del norte de Inglaterra, que dejó un poema escrito de su ruta terrestre a Jerusalén pasando por Compostela y Roma, Hakluytus Posthumus or Purchas his Pil- grimes, contayning a History of the World in Sea Voyages and Lande Travells, by Englishmen and others, encontrado en la biblioteca de sir Robert Cottons que, aunque de fecha incierta, ha sido datado a finales del siglo XIV o comienzos del XV. Realmente el camino terrestre desde Inglaterra era penoso y con gran variedad climática. Los relatos de peregrinos coinciden en destacar la aridez de Las Landas en Francia o el difícil acceso en la travesía de los Pirineos y el paso de Roncesvalles. Algunos peregrinos alquilaban mulas para transportar su carga por estos parajes, dado que el caballo no se adaptaba a la orografía del terreno. Sin duda, son los relatos de los itinerarios de peregrinos la fuente más fiable para estudiar la vida cotidiana del peregrino y las condiciones del camino.
El relato de este anónimo peregrino a su paso por Navarra dice: «Me hago a la mar en Plymouth, y desembarco en la bahía de Brest en Bretaña. Descansamos allí dos días, y nos dirigimos a través de Race a Burdeos, a aquella hermosa ciudad, y allí estuve tres días; y desde allí a Bayona, ciertamente aquella es una ciudad hermosa, y desde allí a San Juan Pied-de-Port, con seguridad ciudad importante de Navarra. Está bellamente colocada en lo alto de la montaña, allí es necesario pagar portazgo para acceder a la ciudad. Créanme, tienes que jurar sobre el Evangelio por cada pieza de oro, y allí necesitas primero tener Jacas (jaqueses) si quieres seguir con tu oro. El atuendo que las mujeres colocan en su cabeza tiene la forma de una mitra; llevan puesta una capa de paño a rayas, y hay muchas mujeres feas. Luego el camino nos lleva al valle de Roncesvalles, un paso oscuro, te lo aseguro. El avituallamiento es muy necesario allí, porque mi boca estaba seca en aquel paso. En la cima del monte, distante, está un monasterio de Nuestra Señora de la orden de san Agustín, y allí dentro está el pozo de Roldán y Oliveros. Desde allí directo a Pamplona, la ciudad más importante del reino de Navarra, una ciudad grande y hermosa. Barcos y barcazas llegan allí también. Y desde allí a la ciudad de Keer (?) a treinta millas de distancia. Luego a Logroño, en España; aquella es ciertamente la última ciudad del reino de Navarra. Los jaqueses apenas tienen valor allí, porque allí comienzan los maravedíes. Todo es de lata, no tienen nada de plata. Cambias una corona por 80 maravedíes tanto seas señor o siervo». Después de atravesar Santo Domingo y Grañón menciona: «Desde allí tienes que ir a Puente de la Reina. Allí un hombre guarda la entrada. Un buen lugar y vino horrible; allí hay provisiones de todo tipo y excelentes».
En el relato del anónimo autor únicamente aparece el nombre de algunas ciudades del Camino a veces de manera confusa, como ocurre con el caso de Puente la Reina, y a lo largo del mismo puede observarse que una de sus grandes preocupaciones es el valor de las diferentes monedas y dónde deben cambiarse, así como la abundancia o escasez de comida y bebida, las reliquias y las indulgencias. En sus rimas aparecen noticias curiosas sobre ciertas particularidades que le llaman la atención, por ejemplo, en Asturias comenta «Las mujeres no usan lana, pero se envuelven todo el cuerpo en cuero, y sus cabezas están extrañamente ataviadas formando una cresta envuelta en un paño envuelto en espiral que se eleva en sus frentes como el cuerno de un unicornio. Y los hombres visten jubones cortos, van descalzos y saltan con gran facilidad». En cualquier caso, puede decirse que se trata de un relato interesante dado que se trata de uno de los itinerarios conocidos después del recorrido descrito por Aimerico Picaud en la Guía de peregrinos del Libro V del Liber Sancti Jacobi o Codex Calixtinus.
Obras
Hakluytus Posthumus or Purchas his Pilgrimes, contayning a History of the World in Sea Voyages and Lande Travells, by Englishmen and others, 1625, 4 vols.
Bibliografía
Iglesias Rábade, L., «Peregrinos y romeros de la Inglaterra Medieval La romería popular», Cuadernos del Cemyr, 6 (1998), pp. 97-124.
Vázquez de Parga, L.; Lacarra, J. M.a, y Uría Ríu, J., Las peregrinaciones a Santiago de Compostela, Madrid: CSIC, 1948, vol. 1, pp. 215-217, vol. III, pp. 122-126.
Cita bibliográfica
Jusué Simonena, C., “Puerchas, Samuel», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 723-725.





