Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores de vasconia continental

POYDENOT, Henry (Pierre Henry Siméon Poydenot) (Rouen, Francia, 18 de febrero de 1822 – Bayona, 20 de agosto de 1904).

Cargos y oficios

Historiador, arqueólogo, empresario y político

Trayectoria

Nacido en una familia acomodada y prestigiosa de la nobleza de Bayona desde el siglo xvii, cuyos miembros ejercían de contables de los diferentes alcaldes y presidentes del Tribunal Mercantil, Henry Poydenot es el hijo de un armador (Pierre Apollinaire) que hizo carrera en Rouen y en Le Havre antes de volver a Bayona en 1834. Destacó por sus actividades económicas, políticas e intelectuales llevadas a cabo en Labort durante el siglo xix. Tras la muerte de su padre en 1846, Henry Poydenot, que tenía veinticuatro años, emprendió varias actividades comerciales con el mayor de los hermanos, Raymond, fundando la «Compagnie bayonnaise d’Assurances maritimes Poydenot Frères» (Compañía bayonesa de Seguros marítimos Hermanos Poydenot) y un negocio de materiales resinosos. Aunque los dos hombres emprendieron una carrera por separado, iban de la mano en sus actividades comerciales y de especulación, que eran muy corrientes en la alta sociedad de aquella época. En 1858 se casó con Marie Détroyat, sobrina de Émile Détroyat, uno de los fundadores de la Caisse d’Épargne de Bayona, y con la que tuvo dos hijos, Paul y Raymond, en 1859 y 1863. En esta época es cuando empezó a interesarse, paralelamente a sus negocios, en la arqueología local y en la historia de Bayona, demostrando una gran pasión por su tierra de origen. En 1868 creó, junto a su hermano y su suegro Achille Détroyat, el banco y la compañía mercantil Détroyat & Poydenot, cuya sede estaba en su domicilio situado en la calle Lormand núm. 10 de Bayona.

Al ser miembro de la élite de Bayona, ejerció diferentes funciones administrativas como, por ejemplo, juez del Tribunal mercantil, administrador (1850-1868) y director de la Caisse d’Épargne (1868-1874), así como administrador del hospital Saint-Léon (1874-1880). Fue igualmente cónsul de la República de Costa Rica (1849-1858) y del Reino de Sajonia (1856-1869) en Bayona. Pasó a ser concejal en 1855 y en 1858, bajo el mandato de Jules Labat, a pesar de su fuerte adhesión al movimiento legitimista. En 1868 llegó a reunirse con el máximo representante de este movimiento, el conde de Chambord, en el castillo austriaco de Frohsdorf. En el marco de sus funciones electivas, Henry Poydenot fue ponente de la comisión de reflexión sobre el acondicionamiento de la línea ferroviaria que conectaba Madrid con Francia, y participó en la reu-nión de los municipios de Saint-Esprit (situado en la margen derecha del río Adour) y de Bayona (margen izquierda) en 1857. En el marco de sus funciones públicas, fue presidente del Comité católico de Bayona. Por otra parte, mantenía relaciones con el reino de España, lo que le permitió obtener prestigiosas muestras de reconocimiento como los títulos de caballero y comendador de la Orden de Carlos III, comendador de la Orden de Cristo de Portugal, primera clase de la Orden de Carlos VII y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.

Henry Poydenot perdió a sus hermanos Raymond y Paul en 1883 y 1890. Raymond, quien tuvo una gran descendencia, terminó su vida en una situación muy precaria al deber 25.000 francos a Henry, pero este último impuso a sus herederos el reembolso como una «obligación sagrada». Sin embargo, Paul, quien no tuvo descendencia, logró un éxito financiero importante. Junto a su mujer contribuyeron, a su manera, al enriquecimiento cultural de Bayona, gracias al legado de su valiosa colección de arte (mobiliario, pinturas, esculturas, etc.), que actualmente se conserva en el museo Bonnat-Helleu. Varios documentos de esta colección se encuentran en los Archivos Departamentales de los Pirineos Atlánticos. También ayudaron al municipio con la donación de 1.500 euros anuales destinados a retribuir a los maestros.

Tras el fallecimiento de su esposa en 1890, Henry Poydenot se mudó a la propiedad de Portenety, en el barrio de Mousserolles, con su cuñada, Véronique Détroyat, quien le apoyó económicamente. Pese a la fama y al éxito que obtuvo en muchos ámbitos, el final de su vida parece marcado por dificultades económicas, en parte porque su banco sufrió la quiebra de varios clientes a finales de siglo y por ser acreedor de su hermano Raymond y de su cuñado, de los que nunca recuperará el dinero. Tras fallecer en 1904, descansa en el panteón familiar que mandó construir en un terreno destinado a sepultura perpetua en el cementerio de Saint-Pierre-d’Irube/Hiriburu, situado cerca de su última residencia.

Debido al estatus privilegiado de su familia, Henry Poydenot y sus hermanos contaban con un nivel de instrucción muy elevado para su época. A partir de 1868, parece que abandonó sus responsabilidades públicas para dedicarse a sus trabajos intelectuales, al mismo tiempo que continuaba con sus actividades comerciales. Sus publicaciones científicas, aproximadamente una decena, se refieren principalmente a la historia antigua y medieval de Bayona y a las inscripciones romanas encontradas en el País Vasco, de las que es un ferviente admirador. A lo largo de su obra reflexionó sobre el origen y la fundación de Bayona, desde un punto de vista arqueológico, histórico y lingüístico. En 1876 publicó una obra titulada Récits et légendes relatifs à l’histoire de Bayonne que dedicó a sus dos hijos, sus «queridos hijos», que eran muy jóvenes, con la esperanza de que su trabajo les facilitara nuevos estudios y nuevas investigaciones. En 1888 fue él quien acogió a los participantes del 55.º Congreso arqueológico de Francia que tuvo lugar en Dax y en Bayona. En esta ocasión, además de mencionar su trabajo precedente, redactó, en colaboración con Émile Taillebois, una bibliografía sobre las investigaciones arqueológicas e históricas realizadas en las Landas y en los Bajos-Pirineos, de las que la mayor parte tratan de la Novempopulania.

En su obra titulada Quelques mots sur l’ancien Bayonne y publicado en 1890 tras la conclusión del congreso arqueológico citado anteriormente, así como en su obra más importante titulada De l’antiquité de l’Évêché de Bayonne y editada en 1897 que resume los trabajos de toda una vida, Henry Poydenot sistematizó los conocimientos sobre el periodo antiguo de la ciudad, que seguía siendo poco conocida. Sin embargo, realizó una argumentación muy pertinente que describió la arqueología de la ciudad de Lapurdum y de sus extensiones ejecutadas en los siglos ix y xii. Preconizó, de manera explícita, la fundación romana de la ciudad de Bayona, a pesar de que su primer nombre en latín aparezca únicamente en el siglo iv. Para ello, además de los trabajos anteriores, Henry Poydenot se refirió a la gran cantidad de investigaciones, en aquella época recientes, del canónigo Inchauspé sobre Sainte-Eurosie y la ciudad de los Boates. Apoyó igualmente la tesis de una antigua evangelización de la Galia en general y de la Aquitania meridional y de las tierras vascas en particular. De ahí que indicase en un contexto de debates intensos sobre la construcción de la historia local, que sea «un apasionado de nuestro país del que [estudia] la historia desde hace más de cuarenta años» y que «[ponga su] patriotismo a defender esta misma historia contra algunas apreciaciones que [le parecen] erróneas».

Además de ser un erudito, un hombre de negocios y un político, no dudó en ayudar a realizar numerosas buenas obras y participar en varias sociedades eruditas a escala local e internacional, en calidad de miembro de la Cofradía Saint-Vincent-de-Paul de Bayona, miembro titular de la Sociedad francesa de numismática y arqueología, miembro de la Sociedad de Ciencias, Letras y Artes de Bayona y miembro correspondiente de la Real Academia de Ciencias de Lisboa. Como pertenecía a la red intelectual local, era un amigo íntimo de Antoine d’Abbadie, con el que mantuvo correspondencia. Sus trabajos sobre las inscripciones romanas y la historia de Bayona entre la Antigüedad y la Alta Edad Media presagian las investigaciones posteriores que demuestran la efectividad de la presencia del Imperio romano en el País Vasco y, por tanto, los intercambios entre esta civilización y el pueblo aquitano-meridional.

Obras

Rapport sur le chemin fer de France en Espagne, Bayonne: Lasserre, 1856.

«Médaille d’argent d’Euphemia, femme d’Anthémius», Revue Numismatique, 1865, pp. 231-234.

Découverte d’un cimetière antique à Garin (Haute-Garonne), Paris: Poupart, 1869.

Essai sur l’inscription romaine d’Hasparren, Paris [s. n.], 1872.

Note sur l’authenticité de l’inscription romaine de Hasparren: réponse à M. François-Saint-Maur, Pau: Vignancour, 1874.

Récits et légendes relatifs à l’histoire de Bayonne, 2 vols., Bayonne: Imp. Lasserre, 1876.

Con Taillebois, É., Bibliographie pour le Congrès archéologique de Dax et Bayonne, Caen: Delesques, 1888.

«Bibliographie de Bayonne et des environs», Congrès archéologique de France. Dax-Bayonne, 1889, pp. 430-434.

Quelques mots sur l’ancien Bayonne, Caen: Henri Delesques, 1890.

Trouvaille d’un «aureus» de Vitellius à Baïgorry (Basses-Pyrénées), Bayonne: Lasserre, 1891.

Deuxième note sur l’inscription romaine d’Hasparren, Bayonne: Lasserre, 1891.

Guide de l’étranger dans une visite à la Cathédrale de Bayonne, Bayonne: L. Lasserre, 1894.

De l’antiquité de l’évêché de Bayonne, Bayonne: Imp. Lasserre, 1897.

Bibliografía

Lebourleux, A., «Les Poydenot à Bayonne, des origines à la Révolution», BSSLAB (2000), pp. 17-58.

— «Les Poydenot au xixè siècle», BSSLAB (2001), pp. 227-276.

Poydenot, D., «Henry Poydenot, un Bayonnais à Frohsdorf (1878)», BSSLAB, núm. 173 (2018), pp. 27-65.

Fuentes. Archives départementales des Pyrénées-Atlantiques, Legs Poydenot, E Dépôt Bayonne, 2 L 36, 1901.


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