Cargos y oficios
Historiador, escritor, político y funcionario
Trayectoria
Nació en un hogar humilde, hijo de padre salmantino y madre originaria de un pueblo de la provincia de Guadalajara. No pudo estudiar en la universidad pero se interesó desde muy temprano por el mundo de las letras, participando en tertulias y asistiendo a veladas literarias y representaciones teatrales que le animaron a probar suerte en el mundo de la literatura con Celinda (1843), una pequeña novela de tema histórico, que no gozó de demasiada fortuna, y con una obra de teatro Las prisiones de Simancas (1845) que no disfrutaría de mejor suerte. Para ganarse la vida con la pluma se acercó a las principales literaturas comerciales de su época: el periodismo y las publicaciones didácticas.
En el campo del periodismo colaboró en cabeceras de la prensa semanal como El Museo de las Familias (1844) o el Semanario Pintoresco Español (1845), donde firmó artículos de todo tipo, desde narraciones bíblicas hasta colaboraciones de temática histórica.
Se movió en los círculos del progresismo y obtuvo la protección de un prócer de la política de la época, Juan Antonio Castejón, a quien llegó a denominar «mi segundo padre». Colaboró con el jefe carlista Rafael Maroto en un texto donde defendía su actuación en el final de la guerra civil que aparecería de forma anónima bajo el título Vindicación del general Maroto (1846), lo que le permitió entrar en contacto con muchos de los combatientes de ambos bandos de la guerra civil que le prestarían sus materiales para que diera cuenta de sus versiones en el escrito. De ahí que el editor Benito Hortelano decidiera contar con él para redactar una ambiciosa obra sobre la guerra carlista compuesta del relato del conflicto y de una serie de biografías de los principales protagonistas. El resultado fue la Galería Militar Contemporánea (1846) cuya continuación dirigiría Eduardo Chao al año siguiente. Y aun colaboraría, en esta línea, en 1851, en la monumental Estado mayor general del Ejército Español.
Si por un lado Pirala se había ido especializando en escribir historia en obras periódicas y por entregas, no había dejado de lado la actividad lucrativa de publicar libros destinados a la enseñanza. La primera de ellas, de temática religiosa, era una versión española del conocido catecismo El Fleurí (1847), a la que seguirían otras a lo largo de su vida, como Álbum de Historia Natural con láminas para el uso de niños (1852) y El libro de oro de las niñas (1852) o el impulso de publicaciones periódicas como El profesorado (1857), que ponen de manifiesto un constante interés por todo lo que sucedía en el entorno de la primera enseñanza.
Un año clave en su vida fue 1848, en el que publica Sucesos de París, sobre la revolución de ese año en el país vecino, un libro de naturaleza política sobre la conmoción vivida ese año en Francia, que no tiene continuidad y marca un alejamiento del activismo político. A finales de ese año comienza a trabajar para el duque de Osuna en el negociado de diezmos que le da una estabilidad económica y le permitirá orientar su vocación de escritor. Y ese mismo año comienza a trabajar para el editor Francisco de Paula Mellado. Primero en todo tipo de escritos que aparecen en obras periódicas, como el compendio de tratados Instrucción para el pueblo. Cien tratados sobre los conocimientos más útiles e indispensables (1848), la revista La Semana (1849-1851), o la Enciclopedia Moderna (1852). También recibirá el encargo de introducir la obra de Javier de Burgos, Anales del reinado de D.ª Isabel II. Obra póstuma de don Javier de Burgos (1850). Todo este trabajo le va preparando para la redacción de una obra monumental sobre la reciente guerra carlista cuyo primer volumen aparecería en 1853 bajo el título Historia de la guerra civil y de los partidos liberal y carlista en cinco volúmenes que labrará definitivamente la fama de historiador de Antonio Pirala. En ella demostrará su conocimiento del tema, su capacidad para el manejo de la documentación, y una marcada centralidad en el relato que le hará ser respetado y valorado por ambos partidos. La obra es un gran éxito y se conoce hoy como un clásico. Volverá a editarse en 1868 ampliada con un nuevo volumen dedicado a la Regencia de Espartero y tendrás varias ediciones posteriores.
Con ocasión de la revolución de 1868 volvió a la política en las filas progresistas y fue miembro del Ayuntamiento provisional de Madrid. Más tarde, en 1871 lo encontramos entre los hombres más próximos a Amadeo de Saboya como secretario del real cuarto militar. Contribuye a su campaña de imagen con artículos en La Ilustración Española y Americana y con el libro El rey en Madrid y en provincias (1871), crónica de un viaje de propaganda realizado por el rey a distintos puntos de la península.
Permanecerá junto a Amadeo de Saboya hasta que este abandona el país en 1873, momento en el que se incorpora a la administración en la que permanecerá vinculado, con intermitentes cesantías, hasta 1890. El final de su aventura política fue también el regreso a la historia. Su siguiente empresa fue la continuación de la historia política del siglo xix en la obra Historia Contemporánea. Anales desde 1843 hasta la conclusión de la actual guerra civil (1875), donde prolongaba su crónica hasta la última guerra carlista. Con ella se consolidará como el cronista del siglo y el historiador de la vida política contemporánea española. En los tiempos de la Restauración Pirala es ya reconocido como un hombre del liberalismo y fue requerido por el primer gobierno progresista para desempeñar el puesto de gobernador civil de Bizkaia (26 de septiembre de 1881-3 de noviembre de 1883). Durante su estancia en el País Vasco contribuyó, junto a Juan Valera y Andrés Borrego, en la prestigiosa empresa de continuar la Historia General de España de Modesto Lafuente (1882) y tomó conocimiento directo del país que vertería en su homenaje dedicado a estas tierras dentro del gran proyecto editorial nacional del liberalismo español España. Sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia, con el volumen dedicado a las Provincias Vascongadas (1885). Volvería a desempeñar el cargo de gobernador civil de Bizkaia (3 de diciembre de 1885-3/1887) para regresar a Madrid donde desempeñó distintos puestos, entre ellos los de administrador de la Gaceta de Madrid o jefe de la Biblioteca del Ministerio de Administración, hasta su dimisión cuando contaba sesenta y seis años (5 de julio de 1890).
El reconocimiento definitivo de su talla de historiador llegará en 1892 con su ingreso en la Real Academia de la Historia de la mano de Antonio Sánchez Moguel, José Gómez de Arteche y Francisco Coello (19 de junio de 1892). Pirala pertenece ya a la élite cultural de la Restauración y escribe en la revista más prestigiosa del momento La España Moderna. Aún le quedarían fuerzas para concluir sus Anales de la guerra de Cuba (1895), publicado en tres grandes volúmenes y pretender continuar su relato del siglo xix con la obra España y la Regencia. Anales de dieciséis años (1885-1902) (1904), que estaba escribiendo cuando le alcanzó la muerte el 22 de junio de 1903 y que aparecería de manera póstuma.
Sobrevivió a Pirala su viuda Laureana Alcain, una donostiarra con la que había contraído matrimonio a comienzos de los años sesenta, con la que tuvo dos hijos, Ángel y María. En los años noventa habían adquirido una casa de campo en San Sebastián, donde pasaba los meses estivales y en la que escribió los Anales de la guerra de Cuba.
Obras
Celinda, novela histórica y original por don Antonio Pirala, Madrid: Imp. y casa de la Unión Comercial, 1843.
Vindicación del General Maroto y manifiesto razonado de las causas del Convenio de Vergara, de los fusilamientos de Estella y demás sucesos notables que les precedieron, justificados con cincuenta documentos, inéditos los más, Madrid: Imp. del Colegio de Sordomudos, 1846.
El Fleuri. Catecismo histórico, escrito en verso con las aprobaciones del Excmo. Sr. D. Antonio Posadas, arzobispo electo de Toledo, y de la vicaría eclesiástica, etc., Madrid: Imp. del Colegio de Sordo-Mudos y Ciegos, 1847.
Sucesos de París, Páginas de Gloria. Por don Antonio Pirala, Madrid: Imp. de don José María Alonso, 1848.
Estado mayor general del Ejército Español. Historia del ilustre cuerpo de oficiales generales formada con las biografías de los que más se han distinguido e ilustrada con los retratos de cuerpo entero escrita y publicada bajo la dirección del oficial del arma de infantería don Pedro Chamorro y Baquerizo precedida de un prólogo del Excmo. Sr. teniente general D. Evaristo San Miguel, 2.ª ed., Madrid: Imp. de Tomás Fortanet, 1851-1852, 4 vols.
Álbum de Historia Natural con láminas para el uso de niños, Madrid: Establecimiento Tip. de Mellado (1852).
El libro de Oro de las Niñas por don Antonio Pirala. Obra de testo (sic), 3.ª ed., Madrid: Imp. de Manuel Minuesa, 1852.
Historia de la Guerra Civil y de los Partidos Liberal y Carlista por D. Antonio Pirala. Escrita en presencia de memorias y documentos inéditos, Madrid: Establecimiento Tip. de Mellado, [1853]-1856, 5 vols. Hay ediciones posteriores de 1868-1869, 1889-1891 y 1984.
El rey en Madrid, y en provincias, Madrid: Imp. de Quirós, 1871. Hay una edición en italiano de 1873.
Historia Contemporánea. Anales desde 1843 hasta la conclusión de la actual guerra civil. Por D…, Madrid: Imp. de Manuel Tello, 1875-1879, 6 vols. Hay dos ediciones posteriores de 1891-1895 y de 1906-1907.
Historia General de España desde los tiempos primitivos hasta la muerte de Fernando VII. Por D. Modesto Lafuente. Continuada desde dicha época hasta nuestros días por D. Juan Valera, con la colaboración de don Andrés Borrego y don Antonio Pirala, Barcelona: Montaner y Simón, 1882, vol. VI. Numerosas ediciones posteriores.
España. Sus Monumentos y Artes. Su Naturaleza e Historia. Provincias Vascongadas. Por D…, Barcelona: Establecimiento Tipográfico Editorial de Daniel Cortezo y Cía., Fotograbados y heliografías de Joarizti y Mariezcurrena, dibujos a pluma de Angel Pirala, M. O. Delgado y Passo, Grabados de Gómez Palo y Cromos de Xumetra, 1885.
Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia en la recepción pública de don Antonio Pirala el día 10 de junio de 1892, Madrid: Imp. González Rojas, 1892.
Anales de la guerra de Cuba, Madrid: Felipe González Rojas, 1895-1898, 3 vols.
España y la Regencia. Anales de dieciséis años (1885-1902) por D. Antonio Pirala, Individuo de número de la Real Academia de la Historia, Madrid: Libª. de Victoriano Suárez, 1904-1907, 3 vols.
Bibliografía
Aróstegui, J., «Antonio Pirala en la historiografía española del siglo xix», en Pirala, Antonio, Historia de la guerra civil y de los partidos liberal y carlista, Madrid: Turner/Historia, 16, vol. I, 1984, pp. VII-LXVIII.
Bullón de Mendoza, A., «Antonio Pirala y la Historia de la guerra civil y de los partidos liberal y carlista», Congreso de jóvenes historiadores y geógrafos. Actas, vol. II, Madrid: Ed. de la Universidad Complutense de Madrid, 1990, pp. 381-388.
Elorriaga Planes, M.ª T., «Pirala y Criado, Antonio», en Boia, Lucian (ed.), Great Historians of the Modern Âge. An International dictionary, New York: Greenwood press, 1991, pp. 636-637.
Rújula López, P., «El historiador y la guerra civil: Antonio Pirala», Ayer, núm. 55, 2004 (4), pp. 61-81.
— «Antonio Pirala y la Historia Contemporánea», introducción a Vindicación del general Maroto, Pamplona: Urgoiti Editores, 2005, pp. I-CXXXIII.





