Cargos y oficios
Prehistoriador
Trayectoria
Oficial de Academia, doctor en ciencias naturales en el Instituto de Geología y Paleontología de la Universidad de Estrasburgo, Emmanuel Passemard fue un científico que estudió la Prehistoria del País Vasco francés en la primera mitad del siglo xx. Realizó investigaciones en algunas cuevas vascas, principalmente, entre 1912 y 1914, en la que se convirtió en la más famosa: la caverna de Isturitz. Se cita muy a menudo a este prehistoriador porque escribió un número importante de informes sobre sus excavaciones y descubrimientos. Su nombre ha quedado asociado a varios yacimientos prehistóricos de Iparralde, principalmente la cueva de Isturitz y el abrigo de Olha, situado cerca de Cambo/Kanbo. Aunque estos trabajos arqueológicos sean mencionados a menudo, el itinerario de su vida es un tema poco abordado, incluso ignorado. Además de su actividad arqueológica, no podemos ignorar la componente política de este personaje bajo la Ocupación alemana durante la Segunda Guerra Mundial, ni el cómo ni el porqué de su final tan penoso.
No fue ni estrasburgués, ni alsaciano, ni vasco, aunque hubiera obtenido un doctorado en Estrasburgo y vivido en Biarritz y Bayona durante casi trece años (Coll., 2007). Su padre y él nacieron en París, pero el abuelo paterno nació en Limoges, en la región de Limousin, y la cuna de la familia Passemard se sitúa en Saint-Yrieix. Hijo de Antoine Henri Passemard (1843-1931), rico fabricante de muebles y pasamanería, y de Emma Joséphine Blouet (1850-1910), Emmanuel Pierre Joseph Passemard nació en 1874 en el domicilio de sus padres, en la calle Payenne núm. 11, en el barrio Le Marais de París, donde su familia, relativamente acomodada, era propietaria del hotel de Marle, comprado en 1856 por el abuelo Pierre Passemard (1812-1895). Este último estableció aquí su comercio de fabricación de muebles y de pasamanería (antes de 1856 las familias Blouet-Passemard poseían también un banco).
El 27 de agosto de 1910, Emmanuel Passemard, que tenía entonces treinta y seis años, se casó en Estrasburgo con Julie Fischer (1891-1980), diecisiete años menor que él, hija de Ernst Friedrick Fischer, doctor estrasburgués muy conocido en el ámbito médico, profesor de cirugía especializado en escoliosis y autor de varios libros de medicina, y de Gatlin Magdalena Yvonne Ebner. Este matrimonio fue disuelto por Sentencia del Tribunal de Bayona el 29 de noviembre de 1926. Se volvió a casar en París varios meses después del divorcio, el 25 de junio de 1927, con Luce (apodada «Lucette») [Marie] Delcourt, nacida el 5 de julio 1893 en Lille, hija de Amédée Delcourt (1865-1937), biólogo, y de Andrée Jeanne Marie Armand (1866-1929). Varios años antes, en 1919, Luce Delcourt se había casado con Marie Édouard Billot, magistrado (1886-1931), pero estaba divorciada desde 1925, año en el que integró la Sociedad Prehistórica Francesa con su apellido de soltera. Sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial y falleció muchos años más tarde, el 9 de enero de 1983 en Bailleul, municipio del departamento Norte, con ochenta y nueve años, como lo acredita una nota marginal de su acta de nacimiento [Lille, N (05/1893-08/1893), p. 322, núm. 3290]. Además de ser prehistoriadora, ejerció como doctora en la Universidad de Toulouse. Su tesis doctoral, que versó sobre «Las estatuillas paleolíticas conocidas como Venus esteatopigias», y por la que obtuvo la mención «Muy honorable», fue publicada por la editorial Teissier en 1938 en Nîmes.
Nacido en 1874, Emmanuel Passemard pertenecía a la quinta de 1894 (libreta militar núm. 3470, archivos de la Villa de París). Tras echar un vistazo a su libreta militar, podemos comprobar que cuando participó en la Junta de Revisión de 1894 residía en la calle Spontini, núm. 16, en el 16.º distrito. Vivió en esta dirección hasta 1912. Esta libreta militar informa que medía 1,74 metros, que tenía el pelo moreno y los ojos azules, y que su nivel de instrucción alcanzado era el 5.º grupo (se le considera estudiante, por lo que podemos pensar que llegó a bachiller). El 12 de noviembre de 1895 fue movilizado al 5.º Regimiento de Infantería. En ese momento se le reconoció su calidad de obrero del arte, pero su libreta no precisa en qué disciplina. Creemos que tal vez era ebanista o tallador de madera, o incluso decorador, si tenemos en cuenta el comercio familiar especializado en la madera y los muebles. Permaneció en el 5.º Regimiento de Infantería hasta que fue dado de baja del ejército en activo el 29 de septiembre de 1896. El 1 de noviembre de 1896 fue asignado a la reserva del ejército en activo, en el regimiento de Infantería de Evreux. El 18 de abril de 1903 una enfermedad pulmonar (bronquitis bacilar con hemoptisis), sin duda una tuberculosis, fue la razón por la que la Comisión Especial del Sena le rebajó de servicio por «enfermedad no contraída en acto de servicio».
Es probable que se interesara muy pronto por la geología y la paleontología del Cuaternario. Sin embargo, no hemos encontrado ninguna prueba de su compromiso científico anterior a 1905, fecha en la que realizó un estudio con Joseph Louis Capitan (1854-1929) sobre la talla del sílex titulado «Nouvelles recherches sur la taille du silex (retouches par contre-coup, fabrication de fines pointes de flèches)», tal y como figura en una nota de Eugène Pittard (Pittard, 1906) publicada en el Bulletin de la Société Préhistorique de France (SPF). Fue admitido oficialmente como miembro titular de la SPF durante la reunión del 28 de junio de 1906, con el patrocinio de Adrien de Mortillet (1853-1931), presidente de la Sociedad, y de Henri Marot (1846-1911), miembro de la misma (Boletín de la SPF, 1906, t. 3, núm. 6, p. 229).
Frecuentó diversas asociaciones e instituciones científicas, fue miembro de la Sociedad de Excursiones Científicas, del Instituto Francés de Antropología, de la Sociedad de Antropología de París (desde 1913), de la Asociación Francesa para el Avance de las Ciencias (desde 1916), de la Sociedad de Amigos de la Facultad de Ciencias de Lyon, del Club de Espeleología de Francia y de la Sociedad Biogeográfica. Su interés se centraba en el hombre prehistórico, la zoología y la osteología comparada. En 1912, tras haber vivido durante un corto periodo de tiempo en Saint-Cloud, se mudó durante varios meses, entre los años 1912 y 1913, a Melun, en el departamento de Seine-et-Marne. Al parecer, trabajaba como encargado de misión en el Ministerio de Educación y en el Ministerio de Bellas Artes, sin que sepamos exactamente la naturaleza de este trabajo. ¿Fue esta misión la que le condujo al estudio de las cuevas del País Vasco? Creemos que no, fue más bien André Darricau, propietario de la cueva de Isturitz, el que, tras llegar a un acuerdo con E. Passemard, le encargó la realización de las excavaciones y el estudio de esta cueva. El Boletín de la Sociedad de Ciencias, Letras, Artes y Estudios Regionales de Bayona de 1928 (núm. 1, p. 348) presenta una nota de André Darricau y su mujer indicando que Emmanuel Passemard había sido «encargado de dirigir las excavaciones científicas» en la cueva de Isturitz.
En todo caso, su carrera científica empezó realmente a partir de 1912, fecha en la que comenzó a investigar la cueva Lezea, situada en el municipio vasco de Sara, con la ayuda de León Castilla, concesionario de la cueva. En esta época, la cueva Lezea ya había sido acondicionada por el concesionario y abierta al público, lo que causó la destrucción irremediable de los yacimientos prehistóricos acumulados en su entrada. Sin embargo, en octubre de 1912, E. Passemard descubrió algunos restos óseos de Ursus spaeleus (Rosenmuller & Heinroth 1794), así como algunos elementos de una industria que identificó como «Solutreo-magdaleniense» (rasquetas y puntas retocadas) en una mezcla ósea de «bueyes, caballos y bisontes». En el exterior de la cueva descubrió algunas hojas de sílex que atribuyó al Neolítico (Passemard, 1912). Al año siguiente, hacia finales de julio de 1913, comenzó las excavaciones en la cueva de Isturitz, de la que el canónigo Daranatz dijo en 1926 que era la «joya prehistórica del País Vasco» (Daranatz, 1926). Tras una primera campaña de excavaciones dirigida por Raymond Prous entre julio y septiembre de 1913, realizó una segunda entre octubre y noviembre de 1913, siempre con el mismo jefe de excavaciones. Durante esta segunda campaña, y como consecuencia del desprendimiento de una capa arqueológica, descubrió diferentes esculturas en una pared de la caverna. Notificó este gran descubrimiento durante la reunión de la SPF que tuvo lugar el 23 de octubre de 1913. Descubrió igualmente varias varillas óseas semirredondas trabajadas por el hombre paleolítico, y comunicó este descubrimiento a sus compañeros durante la reunión de la SPF que tuvo lugar el 27 de noviembre de 1913. En esa reunión fue nombrado delegado departamental de la SPF en representación del departamento de los Bajos Pirineos. A principios del mes de noviembre de 1913, E. Passemard se mudó a la Villa Laetitia, situada en la calle Champ Lacombe de Biarritz (Bajos Pirineos), para estar más cerca de las excavaciones. Debido a los importantes descubrimientos que realizó en la cueva de Isturitz, el consejo de administración de la SPF aprovechó para nombrarle delegado de la Sociedad (lo siguió siendo hasta 1928). Durante la reunión del 27 de noviembre de 1913, propuso la creación de una comisión de control en el seno de la SPF que estudiara las excavaciones realizadas en -Isturitz, y así se acordó. El 18 de diciembre de 1913 donó a la Sociedad un cráneo de oso de las cavernas exhumado en la cueva de Isturitz, así como varias fotografías de megalitos regionales. Las excavaciones y descubrimientos realizados por E. Passemard en Isturitz le hicieron célebre en la comunidad científica francesa e internacional.
En 1914 se mudó a la Villa Naoh, situada en la calle de Alsace, núm. 5 de Biarritz. Se volvió a mudar en 1925 a la Villa Bidartia, situada en el barrio Saint-Léon de Bayona. Continuó las excavaciones en la cueva de Isturitz junto a su esposa Julie Fisher (Bouyssonnie, 1923), así como los trabajos de búsqueda de posibles grabados y pinturas rupestres en la cueva hasta 1924. De 1914 a 1916 siguió trabajando como jefe de excavaciones junto con Raymond Prous. Finalmente, en 1916 decidió realizar una serie de planos, moldeados y fotografías de las pinturas y grabados rupestres. Propuso a la SPF la entrega de un diploma de honor a Raymond Prous por los servicios prestados durante las excavaciones de Isturitz desde 1913 hasta 1916. A principios de 1916, quiso comprar un esqueleto de cabra montesa a Julio Urquijo Ybarra (1871-1950), escritor y académico vasco de San Sebastián, con el fin de efectuar estudios de anatomía comparativa con las osamentas exhumadas en la cueva de Isturitz (Xarriton, 1997).
En 1917 descubrió el abrigo de Olha, cerca de Cambo/Kanbo, y comenzó las excavaciones en este importante sitio paleontológico con el fin de conocer un poco mejor la época musteriense en el País Vasco francés. Estudió igualmente el yacimiento de la «Ballastière de Micoteau», situado en Anglet/Angelu, del que determinó que pertenecía a la época musteriense superior, así como el yacimiento neolítico de las turbas de la Mouligna de Biarritz. Realizó un estudio muy pertinente sobre las terrazas de aluviones relacionadas con el abrigo de Olha (Tesis doctoral de 3.er ciclo presentada en 1921 en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Estrasburgo y publicada en 1924 en Bayona con el título «Las estaciones paleolíticas del País Vasco y sus relaciones con las terrazas de aluviones»). En 1918 presentó un informe sintético sobre las excavaciones de Isturitz a la SPF (Passemard, 1918). Recibió una subvención de 400 francos concedida por el Consejo de Administración de la Sociedad Francesa para el Avance de las Ciencias «con el fin de terminar las excavaciones comenzadas en 1917 en la región de Bayona», por las que fue igualmente subvencionado con 2.000 francos (excavaciones del abrigo de Olha). Por consiguiente, recibió subvenciones desde 1917 hasta 1919. El 1 de septiembre de 1920 fue dispensado de sus obligaciones militares. Ese año estudió las terrazas aluviales del río Nive y su relación con los depósitos del abrigo de Olha (Memoria presentada en 1921 al Instituto de Geología y Paleontología de la Universidad de Estrasburgo para obtener un diploma de Estudios Superiores de Ciencias Naturales). La Sociedad Francesa para el Avance de las Ciencias le concedió una subvención de 800 francos para realizar estas investigaciones. En 1921, E. Passemard exhumó en Isturitz la primera flauta de hueso de buitre conocida del periodo auriñaciense.
En 1921-1922, el Protectorado de Marruecos le nombró encargado de misión prehistórica e hizo descubrimientos considerados muy interesantes por sus compañeros. Sin embargo, la ausencia de créditos no le permitió continuar con sus investigaciones en territorio marroquí. En 1923 ayudó a Charles -Forsyth Mayor (1843-1923), gran paleontólogo y zoólogo anglo-suizo enamorado de Córcega y «en busca del hombre paleolítico», en sus investigaciones en tres sitios prehistóricos de la isla de Córcega. Como Charles Forsyth falleció ese mismo año, no conocemos ni la importancia ni el contenido de sus investigaciones salvo algunas notas tomadas por Passemard. El 27 de diciembre de 1923 recibió el Gran Diploma de Honor de la SPF por sus excavaciones en Isturitz, que fueron catalogadas como brillantes por su metodología y precisión. En 1924 acogió, junto a los abades Breuil (1877-1961) y Jean Bouyssonie (1877-1965), al checo Karel Absolon (1877-1960) durante el viaje que este último realizó en Francia. Visitaron el yacimiento de Eyzies, lugar en el que conocieron a Denis Peyronie (1869-1954), conservador del museo de Eyzies. A finales de 1924, E. Passemard suspendió las excavaciones en la caverna de Isturitz. Desde 1925 hasta 1940, E. Passemard, que se había mudado a la región de Nîmes, trabajó en varias misiones arqueológicas en Oriente Medio y en África del Norte.
Durante la Segunda Guerra Mundial, E. Passemard respaldó las ideas del mariscal Petain y se unió al mundo de colaboración con el invasor nazi y a la Milicia. No hay que caer en la trampa de pensar que Emmanuel y Luce Passemard pertenecían a esa vieja derecha francesa que culpaba a los negros, judíos, masones, socialistas, comunistas y Frente Popular de los problemas sociales o económicos a los que se enfrentaba Francia y la sociedad francesa en los años treinta a raíz de la crisis de 1929 (de esta vieja derecha francesa surgieron movimientos de extrema derecha como la Cagoule y los Corvignolles [equivalente de la Cagoule en el ejército francés] que intentaron tomar el poder a finales de los años treinta). E. Passemard era un antiguo socialista decepcionado con el sistema. Él y su mujer Luce pasaron del resentimiento al petainismo, e incluso se afiliaron a la Legión Francesa de Combatientes (LFC), creada por el mariscal Philippe Petain el 29 de agosto de 1940, mientras que, tras la derrota de junio de 1940 y la atribución de plenos poderes a Petain para gobernar Francia, una gran parte de esa vieja derecha francesa, así como una parte de la extrema derecha, se unió al general De Gaulle en Londres para continuar el combate contra el invasor alemán.
Naturalmente, podemos pensar que E. Passemard se relacionó con el Partido Popular Francés (PPF), creado en 1936 por Jacques Doriot (1898-1945), pero hasta ahora no hemos descubierto ningún rastro de esta hipotética adhesión. No obstante, diferentes apoyos políticos obtenidos, seguramente, gracias al puesto que ocupó en la LFC, le ayudaron a convertirse, en 1941, en el director del Museo de Historia Natural de Nîmes, tras haber participado en la vergonzosa destitución de Paul Marcellin. A este último las autoridades petainistas le amenazaron con encarcelarlo, por lo que tuvo que abandonar sus funciones y escapar [aunque fue restituido en su cargo en el Comité local de Liberación de Nîmes por el doctor Paul Caboat (1888-1983), presidente de este mismo comité y alcalde de Nîmes desde el 24 de agosto de 1944 hasta el 5 de enero de 1945]. Durante la guerra, Emmanuel Passemard, al igual que otros arqueólogos franceses, se reunió con antropólogos y arqueólogos nazis como Ämilian Kloiber (1910-1989) y Otto Reche (1879-1966), a los que hizo visitar una serie de yacimientos prehistóricos franceses en la zona no ocupada. Recordemos que dos importantes grupos arqueológicos de influencia místico-esotérica vieron la luz en Alemania bajo la batuta de los nazis Alfred Rosenberg (1893-1946) y Heinrich Himmler (1900-1945), la AMT Rosenberg (la «Oficina Rosenberg» conocida también como «Alianza del Reich») en 1934, y la Ahnenerbe («Herencia ancestral») en 1935. Aunque estos dos institutos de investigación antropológica y arqueológica competían entre ellos, tenían como misión buscar y poner de manifiesto las bases de la civilización o de un mundo germánico predominante precristiano y demostrar de esta manera la anterioridad de esta civilización con respecto a los pueblos existentes, así como la pureza de la raza indoaria y su objetivo de dominar y gobernar el mundo. Dentro de esta locura colectiva de la ideología pangermanista, la Ahnenerbe se interesó también por la prehistoria, la protohistoria y la Alta Edad Media, así como por la mitología relativa al «Santo Grial», «Martillo de Thor» y otros.
Al no ser partidario de esta loca ideología, E. Passemard no tenía que haber ido más lejos y solo tendría que haber hecho visitar esos yacimientos arqueológicos a los arqueólogos nazis miembros de la Ahnenerbe. Otras personas como el abad Breuil hicieron eso en aquella época. Pero su ideología anticomunista y petainista, y puede que un poco antisemita, le hizo inscribirse a la LFC en 1940, al Servicio del Orden Legionario (SOL), creado en enero de 1942 por Joseph Darnand (1897-1945), y a la Milicia creada igualmente por Darnand en 1943. Tras haber sido presidente de la Legión de Antiguos Combatientes del departamento de Gard, se convirtió en el jefe departamental de inteligencia del mismo departamento. No obstante, no existe ningún elemento que nos lleve a pensar que E. Passemard fuera miembro de la Waffen SS, como algunos de sus compañeros legionarios, o de la Milicia (Charles Roumegous o su ayudante Roch).
El 20 de enero de 1944, Emmanuel Passemard creó el tribunal militar miliciano de Nîmes y fue su primer presidente. Este tribunal militar fue responsable, en pocos meses, de la condena a muerte de casi 110 sospechosos de resistencia, resistentes y contrarios al Servicio de Trabajo Obligatorio (STO). El 15 de agosto de 1944, tras el desembarco de Provenza y ante el avance inexorable de las tropas aliadas, los milicianos de Nîmes y sus jefes se replegaron con el ejército nazi hacia Alemania. Muchos milicianos fueros detenidos allí por el ejército ruso o americano. En 1945, a medida que iban avanzando en territorio alemán, los americanos entregaron al Gobierno francés todos los milicianos apresados, entre los que seguramente se encontraba E. Passemard (investigación en curso). Su compromiso con la Milicia y sus responsabilidades como jefe miliciano y como presidente del tribunal militar de Nîmes le costaron, tras el fin de la guerra, ser arrestado, juzgado por el Tribunal de Justicia de Nîmes y fusilado, seguramente el mismo día, el 7 u 8 de enero de 1946, de dos disparos en la espalda, en la prisión central de Nîmes. Su esposa, Luce Passemard-Delcourt, que también era prehistoriadora, fue absuelta aunque hubiera trabajado con su marido como secretaria judicial durante los múltiples interrogatorios y torturas que se desarrollaron en la cárcel de la Milicia situada en el subsuelo del hotel Silhol de Nîmes (Salan, 1947 y 1971). Tras haber encontrado su acta de defunción fechada en 1983 en el registro civil de Bailleul, podemos confirmar que no fue fusilada al finalizar la guerra, tal y como lo afirmaba Laurent Olivier en un libro reciente (Olivier, 2012), sino que fue encarcelada durante algunos meses (investigación en curso).
Según el arqueólogo y prehistoriador contemporáneo vasco Claude Chauchat, «sus colecciones fueron embargadas durante la Liberación y distribuidas entre diferentes museos» (Chauchat, 1985: 237).
En cualquier caso, debemos «dar al César lo que es del César». Emmanuel Passemard fue un brillante prehistoriador de su época. Podemos analizar su aporte al estudio de la historia en general y a la del País Vasco en particular durante la primera mitad del siglo xx: el descubrimiento de yacimientos, frescos y pinturas prehistóricas de Isturitz, de las que Amédée y Jean Bouyssonie reconocieron en 1932 el increíble valor y el metódico trabajo del investigador (Bouyssonie, 1932), el descubrimiento del abrigo de Olha, así como un primer estudio sobre la superposición del periodo Auriñaciense con el periodo Musteriense, la anterioridad del periodo Auriñaciense respecto al periodo Solutrense, la identificación y la cronología de las terrazas aluviales de la cuenca del río Nive, la conexión de estas terrazas con el yacimiento del abrigo de Olha y las otras estaciones paleolíticas del País Vasco francés, y el nombre cuestionado del periodo Chalosiense. Evidentemente, como el progreso de la ciencia y de las técnicas actuales ayudan en materia conceptual y en materia de arqueometría, todo esto está siendo actualmente evaluado, perfeccionado y redefinido por especialistas muy cualificados… Hemos pasado de un «más o menos» de aquella época a unas mediciones mucho más sofisticadas y a unas modelizaciones más realistas.
Obras
Discussions, «Discussion sur les pierres géométriques», Bulletin de la Société Préhistorique Française, t. 3, núm. 10 (1906), pp. 427-429.
Con Capitan, L., «Nouvelles recherches sur la taille du silex», Association Française pour l’Avancement des Sciences, C. R., Lyon (1906), 2.ª parte, t. 35, pp. 727-730.
Discussions, «Discussion sur les éolithes», Bull. de la SPF, vol. 4, núm. 3 (1907), p. 167.
«Exploration des Grottes de Sare (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 9, núm. 3 (1912), pp. 215-216, referencia igualmente como: Passemard, E. (1912), «Industrie de la grotte de Sare (Basses-Pyrénnées)», en Passemard (1924), Les stations paléolithiques du Pays basque et leurs relations avec les terrasses d’alluvions.
«Découverte d’une station magdalénienne dans les grottes d’Isturitz (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 10 (1913), p. 394.
«Un os gravé de la grotte d’Izeste (B.-Py.)», Bull. de la SPF (1913), pp. 531-532.
«Découverte des bas-reliefs et de peintures dans les grottes d’Isturitz (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 10 (1913), p. 533.
«Fouilles à Isturitz (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 10, núm. 11 (1913), pp. 647-649.
«Sur les Baguettes demi-rondes», Bull. de la SPF, t. 13, núm. 6 (1916), pp. 301-307.
«L’art préhistorique», BSSLAB (1917), p. 13.
«Sur les Pointes de Sagaies fourchues», Bull. de la SPF, t. 14, núm. 2 (1917), pp. 119-126.
«L’art pariétal quaternaire dans les Basses-Pyrénées», BSSLAB, núm. 5 (1918), pp. 43-45.
«Les reliefs pariétaux d’Isturitz», Comptes rendus des séances de l’Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, año 62, núm. 4 (1918), pp. 238-240.
«Les sculptures pariétales de la Caverne d’Isturitz (B.-Py.)», Bull. de la SPF, t. 15, núm. 8 (1918), pp. 466-477.
«Les signes cruciformes et les points dans la Maison basque», BSSLAB (1919), p. 55.
«Un félin sculpté en bois de renne», Comptes rendus des séances de l’Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, año 64, núm. 1 (1920), pp. 28-31.
«Une gravure de lièvre d’Isturitz», Bull. de la SPF, t. 17, núm. 3 (1920), pp. 79-81.
«Les Spirales de la caverne d’Isturitz», Bull. de la SPF, t. 17, núm. 6 (1920), pp. 150-154.
«La Ballastière de Micoteau (B.-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 17, núm. 12 (1920), pp. 286-291.
«L’industrie des tourbes de Mouligna (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 17, núm. 11 (1920), pp. 263-268.
«Sur la persistance du Rhinocéros Mercki dans un gisement moustérien supérieur des Basses-Pyrénées», Comptes rendus de l’Académie des Sciences, 1920, noviembre 1921.
«Signes gravés de la caverne d’Isturitz», Revue archéologique, t. XIII (1921), pp. 33-35.
«Les terrasses alluviales de la Nive (B.-Pyr.) et leurs rapports avec l’abri moustérien d’Olha près Cambo», Comptes rendus de l’Académie des Sciences, Strasbourg, 21 de marzo de 1921, pp.194-195.
«L’abri Olha (Basses-Pyrénées)», Association Française pour l’Avancement des Sciences, Congrès de Strasbourg (28 juillet 1920), Strasbourg, 21 de marzo de 1921, pp. 553 y ss.
«L’industrie des tourbes de Mouligna», BSSLAB (1921), p. 47.
«Les terrasses alluviales du Sebou en amont de Fez», Comptes rendus de l’Académie des Sciences, t. 173, 26 sept. 1921.
«Une flûte aurignacienne d’Isturitz», Association Française pour l’Avancement des Sciences, 46e Session, Congrès de Montpellier (1922), pp. 474-476.
«Les rondelles percées d’Isturitz (B.-P.)», Association Française pour l’Avancement des Sciences, 46e Session, Congrès de Montpellier (1922), 2 figs., pp. 476-479.
«La caverne d’Isturitz (Basses-Pyrénées)», Revue archéologique, t. XV (1922), pp. 1-45.
«Les oiseaux dans la faune de l’abri Olha», Association Française pour l’Avancement des Sciences, Congrès de Bordeaux, t. 47 (1923), pp. 678-679.
«A propos du galet peint de la grotte de la Salpétrière du Pont du Gard», Bull. de la SPF (1923), p. 318.
Con Bourrilly, J., y Laoust, E., «Mode d’extraction des pierres meulières au Maroc», Association Française pour l’Avancement des Sciences, C. R., 46.ª sesión, Montpellier, 1922-1923, pp. 479-482.
Les stations paléolithiques du Pays basque et leurs relations avec les terrasses d’alluvions, Bayonne: Imp. Bodiou, 1924, 218 pp.
«La grotte d’Isturitz et les tendances de nos recherches modernes en Préhistoire», Conférence/projection, Bull. de la SPF, t. 21 (1924), pp. 97-98.
«Quatre chevaux gravés en perspective, sur os, du Magdalénien de la Caverne d’Isturitz», Bull. de la SPF, t. 21, núm. 10 (1924), pp. 236-238.
«Le Chalossien», Bull. de la SPF, t. 21, núm. 5 (1924), pp. 148-152.
«Les découvertes de la caverne d’Isturitz (Basses-Pyrénées)», La Nature, núm. 2.625 (1924), pp. 62-64.
«Dessins sinueux sur bois de renne de la caverne d’Isturitz: (Basses-Pyrénées)», Bull. de la SPF, t. 22, núm. 3 (1925), pp. 135-136.
«Les sculptures en ronde-bosse sur pierre de la caverne d’Isturitz (B.-P., France)», IPEK, 1925, pp. 44-46.
«Un objet phalloïde en os de la caverne d’Isturitz», Conférences: C-R de la 48e session, Association française pour l’avancement des sciences, Liège 1924, 1925, pp. 540-542.
«Trois gisements néolithiques de la Corse», Bull. de la SPF, t. 22, núms. 6-7 (1925), pp. 221-225.
«Une brèche osseuse à petits mammifères des environs de Corte (Corse)», Bull. de la Société géologique de France, núm. 25 (4) (1925), pp. 347-350.
«Une nouvelle industrie du paléolithique inférieur plus ancienne que le Cheléen: Le Chalossien», Association Française pour l’Avancement des Sciences, Grenoble, 1925, pp. 478-481.
«Les Mammifères» in «Histoire du peuplement de la Corse. Étude biogéographique», Société des Sciences Historiques et Naturelles de la Corse, núms. 473-476 (1925), pp. 35-107.
«Coin décoré en bois de renne», Bull. de la SPF, t. 23, núm. 11 (1926), pp. 260-261.
«Les terrasses alluviales de l’Euphrate et les industries qu’elles contiennent», Comptes-rendus de l’Académie des Sciences, t. 183 (1926), pp. 354-368.
«Une collection d’art quaternaire à Saint-Germain», L’Art Vivant, núm. 57 (1927), pp. 351-353.
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