Cargos y oficios
Alcalde y juez ordinario de Bergara y diputado general de Gipuzkoa.
Trayectoria
El que fuera hijo de José Ignacio de Ozaeta Gallaiztegui Murua y María Francisca Antonia de Moyúa Zavala, casados en la parroquia de San Pedro de Bergara (Gipuzkoa) en 1711, nace en la misma villa un año después, el 22 de agosto de 1712. Su registro bautismal cuenta con una nota marginal donde se mencionan sus títulos de Caballero de Alcántara y Caballero de la Orden de Santiago, información no contrastada hasta la fecha. Como heredero del señorío de Ozaeta, según el marqués de Tola, contó con un importante mayorazgo comprendido por el palacio de Alegría con su patronato, las casas-torre de Arriaga, Gallaiztegui y Esseandia, los mayorazgos de Ozaeta y los vínculos de Galardi y Recalde. Al formar parte de la oligarquía local, cumplió, al igual que lo hiciera su padre para los años 1713-1714, como alcalde y juez ordinario de la villa de Bergara. Asimismo, fue nombrado diputado general de la provincia de Gipuzkoa por el partido primero en las Juntas Generales celebradas en Mu- triku en julio de 1750. Con posterioridad, en las Juntas Generales celebradas en Zestoa en julio de 1759, sería reelegido para tal cometido. Al fallecer un 12 de diciembre de 1779 contaba con una hija religiosa en el convento de las Brígidas de Vitoria.
Gran cultivador de las letras, sus aportaciones se circunscriben al contexto de mediados del siglo xviii, periodo que podríamos considerar como de correa de transmisión entre novatores e ilustrados vascos, los cuales, por cierto, ejercerán un importantísimo influjo sobre su villa natal, Bergara. De hecho, el tercer marqués de Rocaverde y socio fundador de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, no era otro que Roque Javier de Moyúa Ozaeta.
Su primera obra, Nueva demostración del derecho de Vergara, sobre la patria, y apellido secular de San Martín de la Ascensión y Aguirre, fue coescrita junto a Agustín de Bazterrica y publicada en Madrid en 1745, resultando un claro homenaje a su villa natal al defender los derechos de la misma sobre la figura de San Martín de la Ascensión y Aguirre. Por el contrario, fue su segunda y última obra la que más notoriedad le granjeó al entrar de lleno en los debates cantabristas y vascocantabristas del periodo.
Con título La Cantabria vindicada y demostrada según la extensión que tuvo en diferentes tiempos, y publicada en Madrid en 1779, la obra viene a ser deudora de la defensa que el padre Larramendi hizo en su libro Discurso sobre la antigua Cantabria, publicado en 1736, sobre los límites geográficos e históricos de dicha región, vinculándola a la Vasconia de su tiempo, es decir, los territorios de Gipuzkoa, Álava y Bizkaia. La polémica en torno a los términos históricos y geográficos de la antigua Cantabria rebatida entre postulados cantabristas, aquellos a favor de localizar sus términos en la actual Cantabria y norte de Burgos, y vascocantabristas, que defendían su vinculación a los territorios vascongados y cantábricos, entroncaría de lleno con el tubalismo, una acción apologética destinada, en buena medida, a defender las peculiaridades políticas de los territorios vascos.
Con su Discurso, Larramendi pretendió rebatir los argumentos anteriormente expuestos por tratadistas como Zurita, Peralta y Oihenart, un trabajo que condujo al agustino Enrique Flórez a la publicación, en 1768, de su conocida obra La Cantabria. Disertación sobre el sitio y extensión que tuvo en tiempos de los romanos la región de los cántabros, con noticias de las regiones confinantes y de varias poblaciones antiguas. Así las cosas, La Cantabria vindicada de Ozaeta Gallaiztegui surgirá como respuesta inmediata a esta última.
Muy criticada por posteriores autores como Echegaray, que califica su trabajo como templado, virulento y de nula importancia científica, Gorosábel llega a dudar de su autoría al relacionarla con un anónimo oficial de la Secretaría de Estado —cuanto menos con su colaboración—. Sin embargo, el autor berga- rés se mostrará como un hábil polemista en su intento por rebatir los argumentos de Flórez, acusándolo de no saber interpretar las coordenadas ptolemaicas referentes a Cantabria y achacándole su malogrado intento por subsanar carencias geográficas y matemáticas evidentes mediante el uso inadecuado de la toponimia. Asimismo, las contrarréplicas de Ozaeta le llevarán a cuestionarse sobre si la reducida Cantabria defendida por Flórez habría sido capaz de aportar los contingentes humanos necesarios para frenar el avance romano. Por último, cabe destacar su acérrima defensa de los postulados vascocantabristas, al indicar que la polémica carecía de sentido al resultar probado que la región se correspondió con el área vascófila o euskérica y que las polémicas solo surgirían por el deseo de notoriedad de ciertos autores interesados. Tal fue el impacto causado por la réplica del bergarés que un discípulo directo de Flórez, fray Manuel Risco, no tardaría en responderle con su obra El R. P. M. Fr. Hen- rique Flórez vindicado del Vindicador de la Cantabria. Don Hipólito de Ozaeta y Gallaiztegui, publicada ese mismo año de 1779.
Obras
Nueva demostración del derecho de Vergara, sobre la patria, y apellido secular de
San Martín de la Ascensión y Aguirre, Madrid: Imprenta de Manuel Fernández, 1745. La Cantabria vindicada y demostrada según la extensión que tuvo en diferentes tiempos: la variedad del govierno de los romanos en España, y quáles se llamaron Regiones.
Historia de la Geografía, desde su principio. Guerra de los invencibles Cántabros, y valerosísimos asturianos, según los Autores Romanos solos. Hazañas posteriores de los Cántabros por mar. Respuesta apologética a todos los puntos, en que se ha desdorado el ilustre nombre de las Vizcayas, desde Don Gerónimo de Zurita, Analista del Reino de Aragón, hasta el reverendísimo Padre Maestro Fray Enrique Florez, Ex-Asistente General del Orden de San Agustín, Madrid: Oficina de Pedro Marín, 1779.
Bibliografía
Archivo Municipal de Bergara-Bergarako Udal Artxiboa, http://www.ber- garakoartxiboa.eus/onomastika/5326 (consultado el 27 de abril de 2018).
Echegaray, C., Investigaciones históricas referentes a Guipúzcoa, San Sebastián: Imprenta de la Provincia de Guipúzcoa, 1893.
Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco. Diccionario Enciclopédico Vasco, San Sebastián: Editorial Auñamendi-Estornés Lasa Hermanos,1993.
Gorosábel, P., Noticias de las cosas memorables de Guipúzcoa, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1972, vol. 1.
Ruiz de la Peña, J. I., «Memoria histórica y registros de fuentes», García de Cortázar, J. A. (dir.), La memoria histórica de Cantabria, Santander: Universidad de Cantabria, 1995, pp. 17-242.
Cita bibliográfica
Echeberria Ayllón, I., Aragón Ruano, A., “Ozaeta Gallaiztegui Moyúa, José Hipólito de”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 474-475.





