Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

← Volver a las voces

NOTITIA VASCONIAE Autores y obras alaveses

OSABA Y RUIZ DE ERENCHUN, Basilio (Vitoria-Gasteiz, 14 de junio de 1907 – Vitoria-Gasteiz, 1978)

Cargos y oficios

Arqueólogo y docente.

Trayectoria


Toda su primera fase formativa, desde la escuela, el bachillerato, hasta los estudios de magisterio, los realiza Basilio en su ciudad natal. Proseguirá su carrera en la Universidad de Zaragoza, donde se licenciará en Filosofía y Letras, dentro de la especialidad de Historia. Posteriormente, realiza oposiciones al cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, en el cual logra ingresar en 1944. Como es evidente, ya para entonces su vocación arqueológica estaba de sobra consolidada.

Seguirá afianzando conocimientos como conservador en el Museo Arqueológico Nacional, hasta que se le presenta la oportunidad de convertirse en director del Museo Arqueológico de Orense, cargo al que accede en el año 1944. Su labor en esta institución fue prácticamente pionera, permitiendo sus gestiones la consecución de un primer local, el diseño de su instalación expositiva, además de otros importantes logros a nivel organizativo. A lo largo de su etapa en tierras gallegas, estableció fecundas relaciones con diversos investigadores de la zona como por ejemplo el prehistoriador Florentino López Cuevillas. La distancia no hizo que olvidara la arqueología alavesa; ciertas noticias nos informan de que formó parte del equipo de trabajo que, liderado por Gratiniano Nieto, empezó a intervenir en el yacimiento de Iruña a partir de 1949.

En 1950, acaso no solo por la oportunidad profesional que la nueva plaza burgalesa representaba, sino también quizá porque esta le brindaba una mayor proximidad con Álava, ganó el concurso de traslado al Museo de Burgos. Al igual que en Orense, en este nuevo destino Basilio también ejercería como director, consistiendo una de sus primeras labores en el traspaso de aquellos materiales arqueológicos que constituían el germen de las colecciones de la institución, desde la torre de Santa María, donde hasta entonces se encontraban, hasta la Casa de Miranda (emplazamiento donde aún se encuentra hoy día). La cercanía de Álava le permitió participar, en ese mismo año de 1950, en una de las primeras campañas de excavación en el yacimiento de La Hoya (Laguardia), donde formó equipo con el padre Máximo Ruiz de Gaona (paleontólogo navarro) y con Domingo Fernández de Medrano (arqueólogo alavés). No puede precisarse con qué frecuencia acostumbraba a trabajar fuera de Burgos, pero existe noticia de que en 1953 volvió a colaborar con Fernández de Medrano en la excavación del dolmen de La Cascaja (Peciña, La Rioja). En esta etapa burgalesa fueron múltiples los artículos que publicó en el Boletín de la Institución Fernán González, de la que era no solo fue socio, pues también ejerció como tesorero y secretario de su comisión de monumentos. Como no podía ser de otro modo, todos ellos eran reflejo de sus investigaciones, pioneras también en Burgos. En este sentido, por la importancia que ha acabado adquiriendo el yacimiento, cabe destacar que también fue uno de los primeros que intervino en Atapuerca (conjuntamente al espeleólogo José Luis Uribarri).

Durante una parte de su etapa burgalesa, al menos entre 1963 y 1969, volvió a la docencia, ejerciendo como profesor de francés y literatura en el Colegio de la Merced.

Otras instituciones de las que formó parte fueron el Instituto Arqueológico Alemán, del que era miembro, la Real Academia Gallega, de la que era académico correspondiente, así como la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País. Fue condecorado con las Palmas de Oro de la Academia francesa.

Obras

Con MONTEVERDE, J. L., «Prospecciones en Ojo Guareña», Boletín de la Institución Fernán González, 144 (1958), pp. 290-293.

«Yacimiento neolítico en el centro de la ciudad de Burgos», Boletín de la Institución Fernán González, 161 (1963), pp. 653-661.

«Onomástica romano-burgalesa», Boletín de la Institución Fernán González, 163 (1964), pp. 277-286.

«Estudio técnico de los últimos objetos ingresados en el Museo», Boletín de la Institución Fernán González, 162 (1964), pp. 75-82.

«Objetos recientemente ingresados en el Museo. Ojo Guareña», Boletín de la Institución Fernán González, 164 (1965), pp. 476-482.

«Dos nuevas portadas en el antiguo monasterio de San Juan de Burgos», Boletín de la Institución Fernán González, 167 (1966), pp. 302-307.

Con URIBARRI ANGULO, J. L., «Arauzo de Torre en sus aspectos geográfico, histórico, arqueológico y artístico», Boletín de la Institución Fernán González, 169 (1967), pp. 733-744.

«Datos curiosos acerca de algunos objetos del Museo Arqueológico y de Bellas Artes de Burgos», Boletín de la Institución Fernán González, 168 (1967), pp. 459-468.

«Restauración de la iglesia de la Merced, de los Padres Jesuitas», Boletín de la Institución Fernán González, 170 (1968), pp. 74-86.

«Esculturas artísticas de Cueva-Cardiel (Belorado)», Boletín de la Institución Fernán González, 171 (1968), pp. 276-282.

«El arte rupestre en Ojo Guareña», Boletín de la Institución Fernán González, 171 (1968), pp. 389-402.

«Novedades arqueológicas y artísticas en Burgos», Boletín de la Institución Fernán González, 173 (1969), pp. 300-312.

«Nuevos yacimientos arqueológicos en la provincia de Burgos», Boletín de la Institución Fernán González, 172 (1969), pp. 123-132.


Bibliografía

OSABA Y RUIZ DE ERENCHUN, B., «Historial del Museo Arqueológico de Burgos (conclusión)», Boletín de la Institución Fernán González, 153 (1960), pp. 317-330.

Proyecto financiado por los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España


Con el apoyo de:

Diputación Foral de Gipuzkoa
Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades - Gobierno de España
IVAP