Cargos y oficios
Sacerdote, propagandista y analista político.
Trayectoria
Alberto Onaindia tuvo como hermanos/as a Celestino, Domingo, Pedro, Juana y Carmen. Los dos primeros, Celestino y Txomin, fueron como él sacerdotes. Alberto realizó sus primeros estudios en el Colegio de los Jesuitas de Durango. Posteriormente, como seminarista, estuvo en el Seminario de Vitoria-Gasteiz, culminando sus estudios eclesiásticos en la Universidad Gregoriana de Roma. En su estancia de cuatro años obtuvo los grados de bachiller en Derecho canónico y los doctorados en Teología y Filosofía. El contexto romano, con el ascenso e implantación del fascismo de la mano de Mussolini, lo volvió a revivir en su vuelta al Estado español en el marco de la dictadura primorriverista. El 19 de marzo de 1926 fue ordenado sacerdote.
Tras su regreso al País Vasco ejerció como profesor de Religión, Latín y Griego, durante tres años (1926-1929), en el Seminario de Saturraran. De ahí, tras opositar a las canonjías de Vitoria-Gasteiz y de Valladolid, marchó a esta última ciudad investido como canónigo de la Catedral Metropolitana. En la capital pucelana inició sus colaboraciones en prensa en el periódico Diario Regional y fundó y dirigió el semanario Defensa Estudiantil. Aún continuando como canónigo adscrito a la catedral vallisoletana, obtuvo dispensa para volver al País Vasco y en los años republicanos, desde 1932, residió en Las Arenas/Areeta, Getxo (Bizkaia), desde donde desarrolló una intensa actividad como sacerdote propagandista.
Por un lado, intervino en los inicios de la denominada y fallida Agrupación Vasca de Acción Social Católica (AVASC). Por otro, junto a sus colegas los clérigos, José Ariztimuño «Aitzol» y Policarpo Larrañaga, fue uno de los apoyos ideológicos y propagandistas del sindicato nacionalista Solidaridad de Trabajadores Vascos (STV). Participó, en los años 1932-1933, en diferentes «mítines de controversia» o reuniones de debate con sectores izquierdistas en poblaciones como Donostia, Sestao, Errenteria… Cuando por parte de las autoridades eclesiásticas se le desaconsejó tales debates públicos, continuó como prolífico articulista en la página social del diario Euzkadi con el seudónimo de Egizale. También colaboró en la sección de Sociología de la revista Yakintza.
Llegada la guerra, desde los inicios de la misma, intervino para poner a salvo a personas que por su carácter eclesiástico estuvieron detenidas y amenazadas, como los prelados Remigio Gandasegui o Francisco Javier Lauzurica. Él sufrió el reverso de esta práctica humanitaria cuando su propio hermano Celestino, coadjutor de la parroquia de Elgoibar fue detenido y asesinado por los franquistas, un mes más tarde de la toma de dicha población, sin ningún tipo de proceso judicial el 28 de octubre de 1936.
Alberto, ejerciendo como miembro del staff del lehendakari José Antonio Aguirre, participó en reuniones como la realizada en Lekeitio con enviados de Emilio Mola y en otras iniciativas para promover canjes de prisioneros de los dos bandos en guerra. Tras la decantación del PNV y del Gobierno Vasco por el lado republicano, acudió a Roma como enviado del mismo para presentar un informe ante la Santa Sede explicando la oposición a los militares golpistas. Durante 1937-1938 intervino en conversaciones con los representantes de la Cruz Roja Internacional como Marcel Junod y con diplomáticos como Mr. Stevenson, Henry Chilton, Bowers, García Mansilla y Valerio Valeri… para materializar tales canjes sin gran éxito.
Testigo ocular del bombardeo y destrucción de Gernika, fue enviado a París para desmontar la versión franquista ante los medios y agencias de comunicación internacionales de lo acontecido en la villa foral el 26 de abril de 1937. Fue asimismo protagonista notorio en los contactos entre el PNV —Juan Ajuriaguerra— y las autoridades diplomáticas y militares italianas —Cavalletti, Da Cunto, Manzini— para llevar a cabo el conocido pacto o capitulación de Santoña.
Definitivamente exiliado, a caballo entre Saint Jean de Luz, París y Ascain/ Azkaine, donde se había refugiado su familia, fundó la revista Anayak, publicación de los sacerdotes vascos en el exilio y colaboró con las delegaciones del Gobierno Vasco de París y de Bayona hasta junio de 1940. Pudo escapar a Gran Bretaña en los días de la debacle francesa el 11 de junio embarcándose en el Rostigouche, barco de bandera canadiense que lo llevó hasta Plymouth. Internado primeramente en «Empress House», tras su puesta en libertad, se instaló en Redhill, a 30 km de la capital londinense. Reinició sus actividades como sacerdote y periodista. Ejerció como clérigo en las iglesias de Redhill, parroquia de South Croydon y circunstancialmente en otras de Southampton, Fanborough... Pero pronto destacó como colaborador del Ministerio de Información británico. Su contribución fue estrecha y fecunda pues ejerciendo como ayudante de Mr. Kenneth Grubb, dentro de la sección de religiones del Ministerio de Información, a un ritmo de dos colaboraciones semanales, desde 1940 hasta 1948, contabilizó un total de 420 artículos. En la BBC, donde colaboró desde finales de julio de 1941 hasta 1955, amplió su audiencia extraordinariamente, popularizando su seudónimo de doctor James Masterton. En 1946, con su regreso a París, redobló sus prácticas radiofónicas a través de la radiodifusión francesa. Su renovado nombre en las ondas, el de doctor Olaso, pronto se hizo tan conocido como el de la etapa británica. Las autoridades franquistas persiguieron su eliminación del dial hasta que lo consiguieron en 1957. En los once años de emisiones, estos programas divulgaron por las ondas la opinión de Alberto Onaindia sobre cuestiones políticas, religiosas, culturales, desde la perspectiva de los demócratas derrotados en la Guerra Civil española y condenados desde 1945 a un exilio permanente y definitivo. Animado por José Antonio Aguirre, escribió sus memorias, a mediados de los años sesenta, publicándolas gracias a la editorial Ekin en los años 1973-1974 bajo el título de Hombre de paz en la guerra. Capítulos de mi vida y Experiencias del exilio. Capítulos de mi vida II.
Su interesantísimo El «Pacto» de Santoña. Antecedentes y desenlace, aun siendo escrito en los mismos años de sus memorias, no vio la luz hasta 1980, en una modesta edición por parte de la editorial Laiz. Tal como Onaindia explicaba en el prólogo a esta posible autoedición, en su momento, la dirección peneuvista no había considerado conveniente su publicación, pues «temían que el contenido de mis páginas pudiera interpretarse como una traición de los vascos ante las autoridades de la República Española».
Alberto Onaindia y sus hermanos Txomin y Carmen, siguieron viviendo en el exilio hasta el fin de sus días. En París y en San Juan de Luz, respectivamente. Mientras Txomin, popular capellán de los pescadores de Donibane Lohitzune, desapareció víctima de accidente de tráfico. Alberto en sus últimos años se cobijó, junto a su hermana Carmen, también en esta población labortana, hasta que falleció en el aniversario del comienzo de la militarada y guerra de 1936, el 18 de julio de 1988.
Obras
Jóvenes de mañana, Buenos Aires: Ekin, 1969.
Capítulos de mi vida, Buenos Aires: Ekin, 1973-1974, 2 vols.
Ayer como hoy (documentos del clero vasco), Saint-Jean-de-Luz: Axular, 1975, 321 pp.
Obras completas de Alberto Onaindia, Bilbao: La Gran Enciclopedia Vasca, 1980, 5 vols.
El «Pacto» de Santoña. Antecedentes y desenlace, Bilbao: Laiz, 1983.
Bibliografía
AMEZAGA, E., Autores vascos, Algorta: Hilargi, 1984-1988, 10 vols., vol. VII (1987).
CAL, R., «Alberto Onaindía. Propagandista contra el franquismo», Miguel Hernández Communication Journal, 3 (2012), pp. 193-215.
CHUECA, J., y FERNÁNDEZ, L., Espainiako Gerra Zibila Euskal Herrian, Lasarte-Oria: Egunkaria, 1997.
ELORZA, A., «Los sacerdotes propagandistas y la ideología solidaria en la II República», Ideologías del nacionalismo vasco, Zarauz: L. Haranburu, 1978, pp. 254-315.
ESTORNÉS ZUBIZARRETA, I., «Onaindía Zuloaga, Alberto», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: https://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/onaindia-zuloaga-alberto/ar-117279/ (consultado el 5 de enero de 2023).
GOIOGANA, I., «Don Alberto Onaindía en Inglaterra», Bidebarrieta.
— «Ideas y contenidos de un demócrata cristiano precursor de la Europa de la posguerra», Dos humanistas vascos en la UNESCO. Conferencias homenaje a Alberto Onaindía y José Miguel Azaola = UNESCOko bi euskal humanista. Jose Ramon Azaola eta Alberto Onaindiari omenezko hitzaldiak, Bilbao: Unesco Etxea = Centro UNESCO del País Vasco, 2016, pp. 18-34.
GOÑI GALARRAGA, J., «Onaindia y el bombardeo. Actuación de un espíritu fuerte. Revalidada por su trayectoria pública global», Eleiza eta frankismoa. Aita Oinaidiari omenaldia = La Iglesia y el franquismo. Homenaje a Aita Onaindia, Gernika-Lumo: Gernikako Bakearen Museoa Fundazioa, 2003, pp. 20-31.





