Cargos y oficios
Estudiante eclesiástico
Trayectoria
Nació en Pamplona de padre tafallés, Ángel Navascués Manterola, y madre pamplonesa, María Alarcón Juvera. Joven de intensa actividad intelectual, pero de salud maltrecha. Inició estudios religiosos e ingresó en el Seminario Pontificio de Salamanca. Falleció de tuberculosis en Tudela interesado en contribuir a los estudios vascos de ambos lados de los Pirineos. Colaboró en Euz-kadi, La Voz de Navarra y en el Boletín de la Comisión de Monumentos Histórico-Artísticos de Navarra. Perteneció a la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza.
La obra más conocida de Miguel de Orreaga es, sin duda, la dedicada a la gesta de Amaiur, en la que narró los últimos estertores del reino antes de la pérdida de su independencia y de su anexión a la corona de Castilla. La finalizó en 1922, en el seno de un debate público sobre el significado de aquel hecho histórico, cuatrocientos años después de la conquista de Navarra por los ejércitos castellanos, y del monumento que con ese motivo iba a erigirse en la localidad de Amaiur (Valle del Baztan). Tras la propuesta unánime de la Junta directiva de la Comisión de Monumentos Histórico-Artísticos de Navarra para honrar a «los últimos defensores de la independencia navarra…», se fueron adhiriendo a la misma particulares, instituciones, las cuatro diputaciones de Vascongadas y Navarra, el Ayuntamiento pamplonés y la prensa de la capital. Cuando se puso en cuestión la interpretación de la acción de los «héroes de Amaiur» se inició una polémica pública a la vez que de carácter historiográfico. Pedro Navascués entró a lidiar en la misma desde la investigación histórica. Más allá de la vertiente ideológico-política del tema, la resolución de la polémica suscitada, sostenía Navascués, debía fundamentarse en el exquisito examen de la documentación histórica disponible. Se ubicó en el grupo que ensalzó la integridad moral de los defensores de Amaiur ante el asedio castellano (Julio Altadill, José M.ª Azcona, Joaquín Baleztena, Arturo Campión, Jesús Etayo y Tomás Domínguez Arévalo), frente a quien los consideraba traidores a la causa española de unificación de los reinos peninsulares, aunque fuera mediante la vía militar (Víctor Pradera). Al producirse el golpe de Estado del general Miguel Primo de Rivera en septiembre de 1923 la polémica se difuminó. Poco antes de ella se había producido la publicación de Amaiur, con la importante aportación de Campión en forma de prólogo, a modo de aval del prometedor historiador. Fue reseñada en Gure Herria y de su autor guardaron entrañables recuerdos, Georg Schurhammer y el historiador tudelano José Ramón Castro.
Investigación de primera mano la hay en su obra, aunque, por razones de tiempo y oportunidad, realizó una síntesis de lo conocido hasta entonces con el fin de popularizar lo sabido sobre el tema, creyendo con ello dar punto final al debate. Su obra muestra la preparación metodológica profesional adquirida en su dedicación a la investigación en los archivos y en el contacto que tuvo con los historiadores del momento, especialmente con Arturo Campión. De ahí, quizá, surgiera su interés por indagar en el viejo tema de los orígenes de la cristianización en Vasconia, asunto presente en la obra Nabarra en su vida histórica de su maestro Campión. Había previsto colaborar en Gure Herria con los siguientes asuntos: «La religion des premiers basques et leur conversion au christianisme»; «Origines du Peuple Basque (Exposé des opinions et de l’état actuel de la question)»; «Civilisation des Basques primitifs»; «Religion des anciens Basques (état de la question)»; «Survivances de l’ancienne religion»; «Conversion de la zone latinisée au christianisme»; «Conversion des Basques insoumis»; «Influence des évêchés de Pampelune, Dax et Calahorra sur la conversion des Basques»; «Les Basques ultra Pyrénéens. St. Leon (légendes), St. Amars, Ste. Rictrude». De todos estos proyectos no habría cumplimentado sino la toma de notas, a falta de la redacción del trabajo. Anteriormente había publicado artículos sobre documentación inédita de historia de Navarra y sobre el Camino de Santiago.
Obras
¡Amayur!: los últimos nabarros: vindicación de los caballeros patriotas que lucharon por la independencia de Nabarra y por los derechos de la Casa de Albret en los años 1521-1524; prólogo de Arturo Campión, Pamplona: Imp. de la Viuda de T. Bescansa, 1923 (2.ª ed., ¡Amayur! Los últimos nabarros, Tafalla: Txalaparta, 2008).
Bibliografía
Campión, A., «Presentación», a Navascués, P., ¡Amayur! Los últimos navarros, Tafalla: Txalaparta, 2008, pp. 15-30.
Lamarque, J., «Amayur par Miguel de Orreaga», Gure Herria, núm. 3-12 (1923), pp. 762-764.
— «Pedro de Navascués: l’histoire basque en deuil», Gure Herria, núm. 7-2 (1927), pp. 185-188.
Majuelo, E., «Prólogo» a Navascués, P., ¡Amayur! Los últimos nabarros, Tafalla: Txalaparta, 2008, pp. 7-12.
Sin Autor. Ed. en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/navascues-de-alarcon-pedrode/ar-98075/ (consulta: 26 de enero del 2021).





