Cargos y oficios
Escritor, periodista y político
Trayectoria
Como literato, Navarro Villoslada es conocido por sus novelas históricas Doña Blanca de Navarra (1847), Doña Urraca de Castilla (1849) y Amaya o los vascos en el siglo viii (1879), a las que cabe sumar Doña Toda de Larrea o la madre de la Excelenta (publicada póstumamente). Escritor romántico rezagado, de signo conservador, sigue la moda iniciada por Walter Scott con Ivanhoe y las Waverley Novels. Pero su producción literaria incluye otros muchos géneros, como la novela folletinesca (Las dos hermanas, El Antecristo) o de costumbres modernas (Historia de muchos Pepes), el cuento («La luna de enero», «Mi vecina»…), la leyenda histórica («La muerte de César Borja», «El castillo de Marcilla»), el artículo de costumbres («El canónigo», «El arriero», «La mujer de Navarra»), la poesía épica (Luchana) y lírica («A la Virgen del Perpetuo Socorro», «Al Niño Jesús», «Las ermitas», «Meditación», etc.), la comedia humorística (Los encantos de la voz) o de contenido ideológico (La prensa libre), el drama histórico (Echarse en brazos de Dios) y la zarzuela (La dama del rey). Aparte quedarían otras obras como biografías, traducciones y opúsculos de propaganda política.
Navarro Villoslada fue un personaje con una intensa actividad pública durante buena parte de su vida, en la doble vertiente de la política y el periodismo. De pensamiento tradicionalista, su ideario católico le hizo pasar primero del partido Moderado al denominado Neocatólico y, después, tras el triunfo revolucionario de 1868, de ese al carlismo junto a Nocedal, Aparisi y Guijarro, Tejado, Canga-Argüelles y otros. Las circunstancias políticas del país motivaron esa evolución, que en ningún caso fue brusca, sino lenta y progresiva. En el desempeño de su carrera pública fue sucesivamente secretario del Gobierno Político (del Gobierno Civil) de Álava en 1850-1853, oficial en el Ministerio de la Gobernación en 1853-1854 y 1856-1857, tres veces diputado, siempre por Navarra (en 1857, por el distrito de Estella, en 1865 y 1867 por Pamplona), senador del Reino por Barcelona en 1871, secretario personal de don Carlos de Borbón y Austria-Este a finales de 1869, y más tarde, en 1885-1886, su representante en Madrid.
Su actividad periodística, verdaderamente ingente, está indisolublemente unida a su faceta política. Navarro Villoslada sostuvo siempre las ideas católicas que son la base de su pensamiento (defensa de la Iglesia, del papado y su poder temporal, de la unidad católica de España…). Fue un incansable polemista, sobre todo en El Pensamiento Español, enzarzado en numerosas disputas con los diarios progresistas; adalid de la causa católica, mereció el sobrenombre de «el Louis Veuillot español»; y, desde 1868, se convirtió en uno de los más destacados publicistas del carlismo, por ejemplo con su folleto La España y Carlos VII o su artículo «El hombre que se necesita».
Vasconia está muy presente en la obra de Navarro Villoslada: Doña Blanca de Navarra recrea las guerras civiles del reino de Navarra en el siglo xv. En la zarzuela La dama del rey y en la novela Doña Toda de Larrea se evocan los amoríos del rey Fernando el Católico con una dama vizcaína. Pero debemos recordar sobre todo Amaya, su obra maestra, que es una exaltación apasionada del carácter y las costumbres de los antiguos vascones. El autor la define como un «centón de tradiciones éuskaras», por las leyendas y cantares que incluye; y el padre Blanco García calificó al novelista como «el Walter Scott de las tradiciones vascas» por el profundo amor que demuestra a la tierra de sus antepasados y su respeto por las tradiciones de su patria. Amaya, no lo olvidemos, es novela de tesis, y en ella se plantea una interpretación de los orígenes históricos de España que resume el ideario tradicionalista del escritor: de la unión de vascos y godos nace una nueva entidad nacional basada en la unidad católica, siendo el matrimonio de García y Amaya el que simboliza la unión de los dos pueblos hasta entonces enemigos.
La filiación política del autor hizo que la aparición de Amaya fuera silenciada por la crítica de signo liberal. Por el contrario, los sectores tradicionalistas la ensalzaron hasta límites insospechados, y su éxito local, en Navarra y las Provincias Vascongadas, fue extraordinario. La novela apareció en un momento de gran efervescencia política y cultural, tras la ley de abolición de los Fueros vascos de 1876. Fácil es imaginar el calor con que fue recibida en los ambientes conservadores, en general, y por los fueristas de las cuatro provincias, en particular, una obra que exaltaba de forma tan extraordinaria los valores tradicionalistas y el carácter y las costumbres vascongadas: entusiasmó a Juan Iturralde y Suit, el promotor, junto con Arturo Campión, de la Asociación Euskara de Navarra, de la que Navarro Villoslada sería nombrado miembro honorífico, y el propio Campión dedicó a la novela un interesante estudio crítico aparecido en 1880 en la Revista Euskara. Más tarde, Unamuno confesó que Amaya fue una de las obras que en su juventud le llenaron de romanticismo el alma. Ya en el siglo xx su acogida siguió siendo considerable: se ha reeditado muchas veces, también con el texto abreviado, y existe una versión, en castellano y en euskera, en formato de cómic. En 1920 se estrenó en Bilbao el drama lírico Amaya de Jesús Guridi, con libreto de José María Arroita-Jáuregui, y en 1952 inspiró una película con igual título, dirigida por Luis Marquina.
Obras
Obras completas, Ed. Segundo Otatzu Jaurrieta, Pamplona: Mintzoa, 1990-1992, 6 vols.
Doña Blanca de Navarra. Crónica del siglo xv, Madrid: Gaspar y Roig, 1847.
Doña Urraca de Castilla. Memorias de tres canónigos, Madrid: Gaspar y Roig, 1849.
La dama del rey, zarzuela en un acto y en verso, letra de don Francisco Navarro Villoslada, música de don Emilio Arrieta, Madrid: José Rodríguez, 1855.
Amaya o los vascos en el siglo viii. Novela histórica, Madrid: Libª. Católica de San José, 1879.
Doña Toda de Larrea o la madre de la Excelenta, Ed. de Carlos Mata Induráin, Madrid: Castalia, 1998.
Bibliografía
Mata Induráin, C., Francisco Navarro Villoslada (1818-1895) y sus novelas históricas, Pamplona: Gobierno de Navarra, 1995.
— «“Amaya da asiera”. La actitud de Navarro Villoslada ante el vascuence», en Jimeno Aranguren, R. (coord.). El euskera en tiempo de los euskaros, Pamplona: Gobierno de Navarra/Ateneo Navarro, 2000, pp. 113-144.
— Francisco Navarro Villoslada (1818-1895). Literatura, periodismo y política, Madrid-New York: Instituto de Estudios Auriseculares, 2018.
Mina, M. C., «Navarro Villoslada: Amaya o los vascos salvan a España», Historia Contemporánea, núm. 1 (1988), pp. 143-162.
Simón Díaz, J., «Vida y obras de Francisco Navarro Villoslada», Revista de Bibliografía Nacional, VII (1946), pp. 169-220.





