Cargos y oficios
Humanista, médico, geógrafo, cartógrafo y conocido viajero.
Trayectoria
Estudió desde 1464 en la Universidad de Leipzig, donde consiguió el título Magister Atrium, comenzando así su actividad docente. Al mismo tiempo realizó estudios de medicina hasta 1476, año en que decide trasladarse a Pavía para doctorarse en esta disciplina. Ya titulado vuelve a Nuremberg para ejercer como médico. En esta ciudad publicó, en 1479, su estudio Libellus de natura vini, pequeño escrito sobre la naturaleza del vino. Amigo del geógrafo Hartmann Schedel (1440-1514) junto a él editará la Crónica Schedel o Schedel Weltchronik en 1493, conocida principalmente por contener el primer mapa impreso de Alemania.
Entre 1494 y 1495 emprende un largo viaje que le llevará a unos 7.000 kilómetros desde Nuremberg a Suiza, Francia (Marsella, Arlés, Perpiñán) y finalmente a España. Junto a un pequeño grupo de viajeros formado por Kasphar Fischer y Nikolaus Wolkenstein de Nuremberg, Anton Herwart, hijo de un comerciante de Ausburgo, y él mismo, entran en España por Perpiñán el 17 de septiembre de 1494, y, tras visitar Barcelona, continúan su viaje por la costa —donde señala el peligro de los piratas berberiscos— pasando por Valencia hasta llegar a Almería. A continuación, se dirigen a Granada y Sevilla y pasan al reino de Portugal que recorren de sur a norte, y entran nuevamente en España por Tuy. Desde allí siguen su viaje a Santiago de Compostela que también formó parte de la ruta, aunque no fue el destino de la misma, Salamanca, Zamora, Toledo, Madrid, donde tienen una audiencia con los Reyes Católicos —que relata de forma elogiosa—. Desde Madrid se dirigen a Zaragoza, Pamplona y San Sebastián saliendo de España por Hendaya.
Con motivo de este largo viaje Münzer escribirá un libro narrando sus andanzas: Itinerarium siue peregrinatio excellentissimi viri artium ac vtriusque medicine doctoris Hieronimi Monetarii de Feltkirchen ciuis Nurembergensis, escrito en latín. Su descripción de Navarra, aunque visita muy pocos lugares, es realmente extensa: llega a la región desde Zaragoza: «El 4 de febrero, después de comer, salimos de la gloriosa ciudad de Zaragoza y continuamos nuestro camino, recorriendo pueblos, aldeas y llanuras, las unas estériles, las otras fecundísimas por estar situadas en las márgenes del Ebro. Andadas diez y seis leguas, entramos en la muy bella población de Tudela, ya en el reino de Navarra. Tudela está en un alto y tiene un gran puente sobre el mencionado río; así es que su campo, por el beneficio de los muchos riegos, es por extremo feraz. Hay en la ciudad varios monasterios, una iglesia-colegiata, y la tierra produce vino y aceite de calidad superior. Llegaron a la sazón unos mensajeros con nuevas de que el ejército del rey había tomado la ciudad de Olite, que retenía el conde de Lerín».
A continuación, los viajeros marchan a Pamplona: «Pamplona, la mejor ciudad del reino de Navarra, álzase en un llano por el que discurre un cristalino río. Dicho llano, dilatadísimo y poblado de villas y fortalezas, abunda en viñas y cereales, pero en él no se ven olivares, porque hállase ya en la vecindad de los Pirineos y de Roncesvalles. Tiene Pamplona una buena iglesia catedral, cuyo coro no está terminado todavía, aunque lo estará muy pronto. Lujoso es el retablo mayor, decorado con imágenes de plata, y notable el claustro, muy semejante al de la catedral de Toledo. El obispo actual es hijo del pontífice Alejandro VI quien, al morir el prelado anterior, concedióle a aquel el obispado. Otras muchas iglesias y monasterios hay en Pamplona, ciudad que viene a ser como Ulma».
Menciona la extensión del reino de Navarra, sus reyes, sus luchas internas con el conde de Lerín, su recibimiento por el rey: «Fuimos recibidos por el rey por mediación del obispo de Couserans, diócesis de Gascuña (?), cerca de Tude- la. Visitámoslo, pues, y le besamos la mano. Es alto, grueso y hombre de mucha piedad. La reina hallábase entonces muy contristada por la muerte de su madre la condesa de Foix, recientemente fallecida y por esta causa no pudimos verla. La difunta era hermana del rey Luis; estuvo prometida al rey Ladislao (muerto, según se dice, por consecuencia de un veneno que le dió Lerick) y luego casada con el conde de Foix, monarca de Navarra».
A continuación, seis días después de su entrada en Navarra parten de Pamplona en dirección a Francia: «El 9 de febrero (1495), después de comer, partimos de Pamplona y, andando tres leguas, primero por un valle en el que crecen la vid y los cereales, luego por un monte elevadísimo, llegamos a Roncesvalles, donde hay un monasterio de canónigos con hospedería aneja, en la que se da a los peregrinos, además de albergue, pan, vino y otras cosas necesarias al que camina. En la iglesia de este monasterio vimos, entre otras reliquias y curiosidades, el famoso cuerno de Roldán, que murió allí, y fuera ya de la casa, una gran capilla o ermita construida en el sitio en que numerosísimos cristianos fueron muertos por los sarracenos en tiempo de Carlomagno […]. Horrible es, en verdad, aquel paraje. En el mismo monte hállanse las fuentes del Ebro (?), y bajando de él, hacia el norte, por una medrosa selva, pasamos el puerto y llegamos al que llaman castillo de San Juan, donde comienza la tierra de Gascuña».
Las descripciones que hace son precisas y ricas en detalles y, dado que escribe para público alemán, suele establecer comparaciones entre los lugares visitados y otros emplazamientos de Alemania. Señala con especial cuidado las distancias que separan los lugares por los que discurre su itinerario y, a lo largo del viaje tiene ocasión de visitar algunos hospitales, como los de los monasterios de Poblet y Guadalupe, cuyas excelencias menciona. Asimismo, puede satisfacer su afición al estudio de la naturaleza en los diferentes zoológicos particulares que encuentra en su camino y en los que le es posible ver almizcleros, papagayos, avestruces y otros animales extraños. En ocasiones da algunas noticias sobre las costumbres de los habitantes y no deja de señalar la presencia de moros en los reinos de Granada y Aragón. En Compostela le llama la atención la suciedad de sus habitantes: «Pero la población de allí es sucia y perezosa; se preocupa poco de trabajar la tierra, sino que vive principalmente de lo que gana de los peregrinos».
El Itinerario de Münzer no es precisamente un relato de peregrinación pues demuestra su gran interés sobre países extranjeros, gentes desconocidas y costumbres extrañas y, al lado de detalles referentes a la historia cultural, muestra lo que piensa sobre el mundo, la curiosidad y el clima espiritual de las expediciones en busca de nuevos descubrimientos y, sobre todo la misión diplomática que, en definitiva, era el objeto del viaje. Evidentemente la presencia de Münzer y otros viajeros alemanes como Peter y Sebald Rieter, Gabriel Tetzer o Stephan III Praun, demuestra que Santiago de Compostela era muy conocida en los siglos xv y xvi en la ciudad imperial de Nuremberg.
Obras
Itinerarium siue peregrinatio excellentissimi viri artium ac vtriusque medicine doc- toris Hieronimi Monetarii de Feltkirchen ciuis Nurembergensis, manuscrito en latín. Hof und Staatsbibliothek de Munich (Clm. 431, fols. 96-274 v.°). Escrito por Hart- mannSchedel.
Bibliografía
Herbers, K., y Plotz, R.; Reimóndez Fernández, J. (trad.), Caminaron a Santiago. Relatos de peregrinaciones al «fin del mundo», Santiago de Compostela: Xunta de Galicia, 1999, pp. 139-154.
Pfandl, L., «Itinerarium Hispanicum Hieronymi Monetarii (1494-1495)», Revue Hispanique, 48 (1920), pp. 1-178.
Puyol, J., «Jerónimo Müntzer. Viaje por España y Portugal en los años 1494 y 1495», Boletín de la Real Academia de la Historia, 84 (1924), pp. 32-119 y 197-279.
Vázquez de Parga, L.; Lacarra, J. M.a, y Uría Ríu, J., Las peregrinaciones a Santiago de Compostela, Madrid: CSIC, vol. 1, 1948, pp. 240-241.
Cita bibliográfica
Jusué Simonena, C., “Munzer, Hieronymus», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 356-358.





