Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores de fuera de vasconia

MUÑOZ Y ROMERO, Tomás (Alcalá de Henares, 29 de diciembre de 1814 – Madrid, 17 de octubre de 1867).

Cargos y oficios

Abogado, archivero, historiador y catedrático de Paleografía

Trayectoria

Tomás Muñoz nació en Alcalá de Henares en 1814 y falleció en Madrid en 1867, a una edad muy temprana, cuando apenas contaba cincuenta y tres años. Sus padres fueron Santiago Sabino Muñoz, natural de Alcalá de Henares, y María Romero, procedente de la población de Fuentenovilla (Guadalajara). Contrajo matrimonio con Emilia Rivero, fruto del cual nacieron cuatro hijos: Jesús, Mariano, María y Juan.

Los estudios de Humanidades y Latinidad, preparatorios para el ingreso en la Universidad, los realizó en el Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares, mientras que la formación superior la adquirió en la Universidad de Alcalá, donde alcanzó, primero, el grado de Bachiller en Filosofía (1829) y más tarde el de Leyes (1832), título este que le permitió el ejercicio de la abogacía en la Audiencia Territorial de Madrid a partir de 1836, sin perjuicio de lo cual continuó sus estudios jurídicos en los años siguientes.

Sin embargo, la actividad de Tomás Muñoz en el foro como letrado no se prolongó en el tiempo, pues se interrumpió a raíz de su incorporación a la Milicia Nacional, siguiendo a Espartero, y su participación en la Primera Guerra Carlista (1836-1840), vida militar que prolongó hasta 1843. En 1844, desvinculado del mundo de la abogacía, se incorporó a la Real Academia de la Historia como oficial de la Biblioteca y del Archivo de la institución, con una gratificación modesta de 300 escudos anuales, que, sin embargo, le permitió entrar en contacto con la historia a cuyo estudio se dedicaría a partir de entonces y hasta el momento de su fallecimiento. En 1849 compatibilizó el trabajo en la Academia con las clases de Historia que empezó a impartir en la Universidad Central tras ser nombrado regente de 2.ª clase en Historia.

A partir de 1850, y tras la incorporación de los fondos desamortizados de las entidades eclesiásticas a la Real Academia de la Historia, correspondió a Tomás Muñoz instalar y describir toda esta documentación. Asimismo se incorporó a la Comisión de Cortes y Fueros de la Academia, comisiones establecidas para preparar la edición de dos catálogos, aunque en ninguno de ellos figure su participación. Uno concerniente a los Fueros y cartas-pueblas de España, publicado en 1852. Y otro referido a las actas de las Cortes de los antiguos reinos, editado en 1855.

Una nueva etapa en la trayectoria profesional de Tomás Muñoz se inició en 1857 tras ser nombrado catedrático de Paleografía Crítica en la Escuela Superior de Diplomática de Madrid, centro apenas fundado en 1856. A este nombramiento siguió su renuncia al puesto de oficial que venía desempeñando en la Academia de la Historia y su incorporación en 1857 a la Junta de Archivos y Bibliotecas. La renuncia al puesto en la Academia no supuso, sin embargo, su desvinculación de la institución, dado que mantuvo la relación con ella tras ser designado académico correspondiente en 1857 y académico de número en 1859, cubriendo la vacante de Juan Antonio Castejón. Ambos nombramientos le permitieron continuar ocupándose de la descripción de los fondos procedentes de la desamortización.

El discurso de recepción a la Academia, titulado «Sobre la necesidad de ilustrar con documentos y nuevas investigaciones la historia de la Edad Media» y pronunciado en la sesión del 5 de febrero de 1860, ha sido objeto de valoraciones muy positivas desde el ámbito de la Historia del Derecho, siendo considerado por Rafael Gibert como el «texto fundamental del medievalismo español» y por Luis García de Valdeavellano «el acta de nacimiento de la moderna historia de las instituciones medievales».

Además de formar parte de las comisiones de la Real Academia de la Historia, durante su paso por la institución, también informó en relación a distintos trabajos de dudosa integridad histórica, como hizo en relación a la obra de Helfferich y Clermont, publicada en 1861, bajo el título Fueros francos. Les Communes françaises en Espagne et en Portugal pendant le Moyen Age.

Como comisario regio fue el primer responsable del Archivo Histórico Nacional, cuyo establecimiento, en 1866, había sido impulsado desde la Academia de la Historia por varios de sus miembros y, en particular, por el propio Muñoz y Romero que ya en 1847 había defendido la conveniencia de que el Estado creara un archivo general para depositar y conservar en él la documentación procedente de los conventos y monasterios suprimidos.

El manejo de la abundante documentación depositada en la Academia llevó a Tomás Muñoz a interesarse por el estudio de la Historia, iniciándose así su carrera como historiador del Derecho. En 1847, apenas transcurridos tres años desde su incorporación a la Academia, entregó a la imprenta su libro sobre los Fueros municipales y las cartas pueblas, siendo este un trabajo fundamental para el conocimiento de la situación de los reinos peninsulares entre los siglos ix y xii. En 1854 publicó un estudio sobre el estado de las personas en los reinos de Asturias y León. Y en 1858 su Diccionario bibliográfico-histórico de los antiguos reinos, provincias, ciudades, villas, iglesias y santuarios de España, trabajo premiado por la Biblioteca Nacional.

Como puso de relieve Luis García de Valdeavellano, la labor desarrollada por Muñoz y Romero, que en cierto modo puede considerarse continuadora de la de Martínez Marina, sentó las bases para la importante transformación de los estudios histórico-jurídicos que habrían de llevar adelante Eduardo de Hinojosa y los miembros de su Escuela.

Más allá de su interés por la Historia del Derecho, también debe destacarse el papel que Muñoz y Romero cumplió en el campo de la sigilografía, ámbito en el que formó la colección de improntas que sería el origen de la posterior sección de sigilografía del Archivo Histórico Nacional.

Dos de las obras de Tomás Muñoz, en concreto la Colección de Fueros Municipales y Cartas Pueblas y el Diccionario bibliográfico-histórico de los antiguos reinos, resultan fundamentales para el conocimiento de la historia de Vasconia por la abundante información referida al territorio contenida en ambas obras. En la primera se incluye un número importante de textos del Derecho local vizcaíno y navarro, basta citar los Fueros de Bizkaia, Durango, Caparroso, Funes, Marcilla, Peñalén, Carcastillo y San Cernín de Pamplona. Y en la segunda son importantes los datos que se recogen sobre Vasconia y los autores que escribieron sobre ella en el pasado. Al margen de las voces dedicadas a las distintas poblaciones, interesan de modo particular las reservadas al señorío de Bizkaia, a las provincias de Álava y Gipuzkoa, al antiguo reino de Navarra y a las Provincias Vascongadas. En ellas, en el amplio abanico de autoridades que incluye, cabe mencionar, entre otras, a Pedro Ortiz, Juan de Lazarraga, Juan Arcaya, Rafael de Floranes o Joaquín de Landázuri, para el caso de Álava; Pedro Salazar de Mendoza, Lope de Isasti, Gabriel Henao, Bernardino de Iñurrigarro, José de Vargas Ponce e Ignacio de Iztueta para Gipuzkoa; a Juan Martínez e Zaldivia, Andrés de Poza, Rodrigo Méndez de Silva, Juan Perochegui, Joaquín José Landazuri, Juan Antonio Llorente y Zamacola para las Provincias Vascongadas; y, por último, a Antonio de Varaona, Miguel Alonsótegui, Juan Íñiguez de Ibargüen, Francisco Mendieta y Lorenzo de Padilla para el caso vizcaíno.

Un testimonio importante de la relevancia de esta información lo representa el comentario incluido por Julio Caro Baroja en su obra sobre los vascos cuando indicó que para toda investigación histórica, realizada desde un punto de vista local o regional, era imprescindible la consulta del Diccionario de Tomás Muñoz.

Obras

Colección de Fueros Municipales y Cartas Pueblas de los Reinos de Castilla, León, Corona de Aragón y Navarra, Madrid: Imprenta de José María Alonso, 1847 (solo se publicó el t. I). Eds. facs. Madrid: Atlas, 1972, y Valladolid: Lex Nova, 1977.

Colección de fueros y cartas-pueblas de España por la Real Academia de la Historia. Catálogo, Madrid: Real Academia de la Historia, 1852.

«Del estado de las personas en los reinos de Asturias y León en los primeros siglos posteriores a la invasión de los árabes», Revista de Ambos Mundos, 2 (1854), pp. 880-904 y 3 (1855), pp. 49-75; 2.ª ed., Madrid: Imprenta de D. G. Hernando, 1883.

Colección de Cortes de los Antiguos Reinos de España por la Real Academia de la Historia. Catálogo, Madrid: Imprenta de José Rodríguez, 1855. Eds. facs. Madrid: Atlas, 1973; Barcelona: ETD-Micropublicaciones, 1989.

Diccionario bibliográfico-histórico de los antiguos reinos, provincias, ciudades, villas, iglesias y santuarios de España, Madrid: Imprenta y Estereotipia de M. Rivadeneyra, 1858.

De la necesidad de ilustrar con documentos la historia de la Edad Media. Discursos leídos ante la Real Academia de la Historia, en la recepción pública de… el día 4 de febrero de 1860, Madrid: M. Rivadeneyra, 1860.

«Sellos del Conde de Barcelona D. Ramón Berenguer IV», El Arte en España. Revista Mensual de Arte y Literatura, 4 (1866), pp. 168-177.

«Refutación del opúsculo fueros francos. Les Communes françaises en Espagne et en Portugal pendant le Moyen Age», Revista General de Legislación y Jurisprudencia, 31 (1867), pp. 28-53, 226-246 y 288-313 (Madrid: Imprenta de la Revista de Legislación, 1867).

«Inventario de los fondos o procedencias del Archivo Histórico Nacional con expresión de los documentos que comprende», Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1 (1871), pp. 102-106 y 118-123 (Madrid: Tipografía de la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, 1871).

Bibliografía

De la Cruz Herranz, L. M., «Tomás Muñoz y Romero», Diccionario Biográfico Español, Madrid: Real Academia de la Historia. Edición en línea: http://dbe.rah.es/biografias/14999/tomas-munoz-romero (consultado el 18 de noviembre de 2019).

García de Valdeavellano, L., «Vida y obra de don Tomás Muñoz y Romero (1814-1867)», Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXIII-1 (1968), pp. 89-142. Reed. Seis semblanzas de historiadores españoles, Sevilla: Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1978, pp. 9-74.

Gibert, R., «Tomás Muñoz y Romero (1814-1867)», Anuario de Estudios Medievales, 6 (1969), pp. 563-574.

Ots Capdequí, J. M.ª, «Los más grandes cultivadores de la Historia del Derecho Español: Martínez Marina, Herculano, Muñoz Romero, Pérez Puyol, Costa, Hinojosa, Desdevises du Dezert, Gama Barros y Mayer», Anales de la Universidad de Valencia, 4 (1923-1924), pp. 117-159, esp. pp. 123-125.

Torreblanca López, A. «Noticia de los directores del Archivo Histórico Nacional (1866-1953)», Boletín ANABAD, XLVI-1 (1996), pp. 33-62, esp. pp. 33-37.

Vargas Zúñiga y Montero de Espinosa, A. (marqués de Siete Iglesias), «Real Academia de la Historia. Catálogo de sus individuos. Noticias sacadas de su Archivo», Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXXV (1978), pp. 553-555.

Proyecto financiado por los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España


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