Cargos y oficios
Militar carlista, nacionalista, ingeniero, inventor, editor, periodista y escritor
Trayectoria
El apellido Merladet es de origen gascón y consta que el linaje se dedicó a las actividades cárnicas en el territorio de Bigorra. Fue en el siglo xviii cuando el apellido llegó a Bilbao, a través de la figura de Simón Merladet, quien en el año 1748 se casó con María Antonia de Arbide. Siguió con la tradición familiar del mercado de la carne, actividad también continuada por sus descendientes.
Pedro María fue hijo de Leocadio Merladet Ascueta y María Lazgoitia Salazar, siendo bautizado en la iglesia de San Antón de Bilbao el 30 de junio de 1851. Luchó en la Tercera Guerra Carlista (1872-1876), y en el año 1873 fue nombrado capitán del ejército carlista. Fue herido cerca de Iturrigorri, donde fue hecho prisionero.
En el año 1882 reeditó la obra La Apología de la lengua vascongada de Pablo Pedro de Astarloa, a la cual añadió un apéndice de mitos sobre la antigüedad del idioma y el legendario monoteísmo de los vascos desde tiempos de Tubal. Esta aportación suya constituyó la base del nacionalismo y de otros movimientos románticos vascos. En 1883 reeditó otra obra de Astarloa: Discursos filosóficos sobre la lengua primitiva o gramática y análisis razonado de la euskara o bascuence.
Fue en el año 1885 cuando conoció a Sabino Arana, con quien compartía ideas nacionalistas vascas y creencias católicas. En el año 1894 escribió Euskaria para los euskaros, obra que, el 12 de octubre de 1894, ganó el primer premio en los Juegos Florales de la villa de San Sebastián, cuyo tribunal estuvo compuesto por Santiago de Meave, Aureliano de Galarza y Ricardo Ortiz Artiñano. Está considerada su principal obra política y fue esencial en la creación del partido político Euzko Alderdi Jeltzalea/Partido Nacionalista Vasco (EAJ/PNV) en el año 1895. En los años 1899-1905 fue concejal del Ayuntamiento de Bilbao bajo las siglas del PNV, y en los bienios 1901-1903 y 1903-1905 ejerció de teniente alcalde en la villa bilbaína. Durante estos años, mantuvo duros enfrentamientos con los socialistas y con los liberales.
También se dedicó a actividades fuera del mundo de la política, como fueron las tareas de naturaleza mercantil. De esta manera, en el año 1878 era el administrador de la fábrica de vidrio La Paz, y para el año 1884 ya había fundado una compañía de seguros. Asimismo, estuvo inmerso en el ámbito de la ingeniería, y el 1 de abril de 1891 presentó su proyecto más famoso: un puente giratorio entre las localidades de Las Arenas y Portugalete. Estamos ante el precedente del Puente Colgante que realizó el arquitecto Alberto de Palacio y Elissague.
Falleció el 8 de marzo de 1905 y su funeral estuvo presidido por todo el Ayuntamiento de Bilbao (con excepción de los concejales socialistas), con personalidades varias de la época, como fueron Ramón de la Sota, Pedro Chalbaud, o Gregorio Balparda, y más de 2.000 personas, entre los que había representantes de todos los sectores católicos, pero también del Patronato Obrero. El obispo de Vitoria concedió cien días de indulgencia para rezar por su alma, lo que refleja el calibre de la personalidad y peso de Pedro María de Merladet y Lazgoitia.
Obras
Euskaria para los Euskaros, Bilbao: Tip. de José de Astuy, 1895.
Bibliografía
Agirreazkuenaga, J., Barne-muinetako Sabin Arana Goiri Gutunak I (1876-1903), Donostia: Utriusque Vasconiae, 2011.
Merladet, J. F., «Un pionero del nacionalismo vasco. Pedro María de Merladet y Lazgoitia (1851-1905). “Euskaria para los euskaros”», Bidebarrieta, núm. 19 (2008), pp. 345-374.





