Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras vizcaínos

MÉNDEZ DE LA TORRE, Adelina (Castropol, Asturias, 7 de febrero de 1871 – Bilbao, 20 de enero de 1960).

Cargos y oficios

Maestra y pedagoga

Trayectoria

Becada en el extranjero e influenciada por las directrices pedagógicas y psicológicas de la llamada Escuela Nueva, sitúa al escolar como agente activo de su aprendizaje, de modo que para motivarle en la lectura y en el conocimiento de su Historia y Geografía, y para que su aprendizaje sea significativo, considera necesario que se ofrezcan experiencias y materiales escolares enraizados en su entorno sociocultural próximo. Constató la falta de materiales autóctonos para el desarrollo del currículum de la Historia del País, y al no encontrar materiales que se apoyaran en un conocimiento basado en las investigaciones y aportaciones científicas de los historiadores de la época, elaboró sus propios libros de lectura para escolares de primaria: Historia de las Provincias Vascongadas (Bilbao, 1900) e Historia de Vizcaya (Bilbao, 1918). Basada en la idiosincrasia histórica del pueblo vasco, presentó la ponencia «La nueva escuela primaria en el País Vasco» en el Primer Congreso de Estudios Vascos, celebrado en 1918 en Oñati.

La Historia de las Provincias Vascongadas es un libro de lectura dirigido a los escolares, con el fin de fomentar el gusto por el conocimiento de la historia, formar en un espíritu crítico, y conocer la historia del país desde una visión científica. Con finalidad eminentemente didáctica y lenguaje sencillo, intenta despertar aficiones entre el alumnado y dar a la niñez un conocimiento científico y contextualizado en el medio sociocultural en el que vive. Se busca el origen de la identidad vasca en el estudio comparado de las lenguas, que es, a juicio de la autora, la fuente histórica más importante, en la que se puede estudiar la lengua o el sistema de comunicación de un Pueblo y su evolución histórica. Distingue entre los términos de Euskaria y Provincias Vascongadas, diferenciándolos según el nivel de libertades que tenía cada uno de los territorios en las edades correspondientes. Por eso, utiliza el concepto de Euskaria y Baskonia en las épocas Antigua y Media, y el de Provincias Vascongadas, en la Edad Moderna. Señala la Edad Media como la época de la independencia de Euskaria. En su discurso no aparece relación clara entre Navarra y País Vasco. Más bien se intenta justificar la relación con Castilla, desde una perspectiva pactista, basada en el supuesto pacto realizado por las Juntas Generales de cada uno de los territorios. También habla de la nación euskalduna, y relaciona la personalidad del pueblo con la lengua. La autora tiene una visión actualizada de la disciplina, ya que muchos de los autores del país relacionarán, avanzado el siglo xx, la lengua como vínculo básico e incuestionable de la realidad de la nación vascongada.

Posteriormente, publica Historia de Vizcaya. La autora señala que son dos libros cortos y sucintos, pero que para entenderlos se precisan conocimientos de historia general o las explicaciones del maestro, y añade que si el objetivo es despertar aficiones, dando conocimientos a la niñez, es necesaria la exactitud histórica. Se busca el origen de la identidad vasca en el estudio comparado de las lenguas. La base del relato histórico que se presenta es la historia de la lengua euskara y su supervivencia a lo largo de la historia, encarnada en el grupo humano que la habla y usa, que es el éuskaro. En las primeras palabras de la Historia de Vizcaya explicita que se va a fijar en el estudio del espíritu del pueblo éuskaro, pero de denominarlo Euskaria pasa a hablar de Euzkadi, concepto que pertenece al nacionalismo vasco, en pleno desarrollo en la época en la que se escribe el libro. Plantea la Historia de Bizkaia en tres partes: la primera, periodo de absoluto aislamiento del pueblo éuskaro hasta fin de la monarquía visigótica, año 700. La segunda parte relata el periodo de la Reconquista, en el que la nación euskalduna afianza su personalidad. Y en la tercera parte, que no está desarrollada ni incluida en el segundo volumen de la obra, hubiera tratado del periodo entre 1492 al 1876 y que representa una época en la que se produce una viva lucha por el poder absorbente de la Monarquía castellana y el noble empeño de esta región por conservar su personalidad. La autora reitera, igual que en el libro anterior, que la Edad Antigua comienza con la escritura que cada pueblo desarrolla en su lengua, pero añade que, además de las noticias que den autores de otros pueblos y culturas, es importante destacar la importancia de los restos mudos que quedan de esas épocas, en clara referencia a inscripciones y materiales prehistóricos y arqueológicos que en ese momento comienzan a tomar relevancia en el conocimiento científico de la Prehistoria.

Hay una evolución de la primera a la segunda obra. La adaptación didáctica es más elaborada en la segunda y el discurso histórico también evoluciona. En la primera obra el relato está dirigido hacia una concepción de pacto entre la corona y los territorios históricos, y en la segunda —inconclusa, ya que termina en 1492— el discurso es más nacionalista, donde «raza, pueblo euskaro» es una forma de denominar a un pueblo basándose en el concepto de lengua. Su visión es una lengua-un pueblo, dejando bien claro que este pueblo es una nación y que ha sido independiente en la Edad Media. Ambos libros de lectura se encuentran próximos a la historia del País Vasco, analizada desde una perspectiva nacionalista.

En 1918 la autora presentó en Oñati la ponencia «La nueva escuela primaria en el País Vasco», defendiendo que la escuela primaria del país tenía que recoger el espíritu y la naturaleza o idiosincrasia de los vascos. Propone una escuela apoyada en la lengua, en la historia y la geografía propias, en la que el maestro será euskaldun. Su ponencia la desarrolla en dos lecciones impartidas los días 6 y 7 de septiembre. En su primera lección identificó las dos necesidades esenciales de las escuelas del País Vasco: el afianzamiento de su característica y el aumento de su cultura científica; ambas cuestiones están muy ligadas a la escuela pues es imposible conseguirlas sin su ayuda. Reflexiona sobre las características internas y externas de los vascos. Las características internas tienen su manifestación en la anatomía, y las externas en los rasgos espirituales, rasgos que se corresponden a tres esferas de actividad psíquica: intelectiva (la lengua), estética (la música) y prasológica (los Fueros). En su discurso afirma que el Pueblo Vasco es un pueblo completo en sus manifestaciones anteriores y presentes, de tal modo que el tipo, la lengua, la música y el derecho atestiguan que el vasco tiene signos propios para manifestar el matiz espiritual de su raza. Como consecuencia, afirma que «el vasco tiene, por tanto, leyes especiales para su educación y progreso». Y se pregunta si la escuela actual cumple con los antecedentes étnicos, con los históricos, con las necesidades presentes y con un ideal concreto futuro. Continúa su discurso haciendo un recorrido por la historia de la escuela, su desarrollo en diferentes periodos, analizando momentos positivos y no tan positivos, para finalizar esta primera lección afirmando que se necesitan medios adecuados para la educación y progreso, por lo que en el País Vasco es indispensable crear su escuela, «y ha de ser vuestra o no ha de ser».

La segunda lección la dictó el día 7 de septiembre, concretando las condiciones que harán esa escuela vasca nueva, es decir, cómo será vasca, cómo será nueva y cómo será del país. En primer lugar, explica que para que la escuela sea vasca las piedras angulares son el país y el maestro. Afirma que el maestro debe ser euskaldun; si los niños hablan euskera para que lo sigan hablando, y si no hablan euskera, el maestro será euskaldun para que lo hablen. Y añade: si hay niños vascos y no vascos el maestro será euskaldun, para que el niño no vasco reciba completa la influencia del nuevo País en que se encuentra y para que el niño vasco no resulte abandonado en el propio suelo y ambiente. Sostiene que hay razones históricas y de cultura que imponen la lengua euskera en la escuela, aunque defiende que las dos lenguas deben convivir en las escuelas primarias del País Vasco.

En segundo lugar, afirma que la escuela será nueva por la finalidad que se le imprima con el ideal marcado y los procedimientos de educación, y subraya —apoyándose en Trancotte, profesor de la Universidad de Lieja—, que debe ser educativa ya que la mera instrucción es ineficaz. Además, plantea como condición para que la escuela sea nueva que el maestro sepa trabajar con el niño. Tiene que conocer la lengua, la geografía y la historia del país, pero es indispensable que conozcan al niño, que conozcan la realidad y que sepan mostrarla. Haciéndose eco de la Memoria que presentó a la Junta de Ampliación de Estudios en 1908, afirma que el problema es que la formación del magisterio no es adecuada, que el maestro hace lo que hicieron con él porque no conoce el texto que tiene delante, ni le enseñaron a verlo. El maestro no sabe leer al escolar que tiene ante sus ojos. Reclama que deberá pensarse cómo complementar esta formación que se requiere para el profesorado de la nueva escuela vasca.

En tercer lugar, explica que para que esa escuela sea del país ha de tener unidad, y fijar concretamente en cantidad y calidad qué instrucción media considera suficiente para sus necesidades actuales y futuras. De cara al espíritu que tendrá la escuela aboga por que sea votado por acuerdo unánime del país, de modo que se constituya en ley que a todos obligue, requisito indispensable para darle unidad. En este sentido, aclara que habrá de formarse el programa general de toda escuela primaria en el País Vasco, y que cada municipio y cada provincia detallarán este programa conforme a su criterio o a sus necesidades. Frente a la gestión de las escuelas por parte del Estado, aboga por la gestión y autonomía municipal de las mismas.

Con su ponencia contribuyó a perfilar teóricamente las directrices de la futura escuela primaria vasca, adelantándose claramente a su tiempo, ya que planteaba, al igual que se hacía en otros pueblos de Europa, una educación bilingüe contextualizada en el medio sociocultural de los escolares. Las primeras Escuelas de Barriada, creadas en 1920 por la Diputación de Bizkaia, recogen su planteamiento pedagógico en lo que hace referencia al diseño curricular y lingüístico, al perfil del profesorado y al uso de material escolar contextualizado en el entorno físico, cultural e histórico del escolar. Su planteamiento en relación con el currículum escolar y a las materias a desarrollar en él responde a lo que actualmente llamamos currículum vasco.

Obras

. Historia de las Provincias Vascongadas, Colección Biblioteca Instructiva, Bilbao: Imp. y Lit. Bilbaína, 1900, 218 pp.

«Lengua euskara», Vasconia, revista ilustrada euskaro-americana, núm. 286 (1901), p. 402.

«El gusano de la enseñanza primaria. Carta abierta al Sr. Ministro de Instrucción Pública», Suplemento a La Escuela Moderna, año XVI, 20 de octubre de 1906, pp. 1337-1340.

Cuadernos pedagógicos de Fisiología e Higiene, Bilbao: Libª. Malumbres, 1907.

Cuadernos pedagógicos de Geografía de Vizcaya, Bilbao: Libª. Malumbres, 1907.

«Documento interesante», La Escuela Moderna, núm. 201 (1908), pp. 321-326.

Cartilla biográfica de niños: alumnos de la Escuela Municipal, para uso en las escuelas, Bilbao: Imp. y Enc. de M. Fuentes, 1909.

«Cuestión Pedagógica», La Escuela Moderna, núm. 213 (1909), pp. 327-331. Conferencia pronunciada por la distinguida señora D.ª Adelina Méndez de la Torre en la velada organizada por dicha asociación el día 22 de noviembre de 1913, Bilbao: José de Astuy, 1913.

Memoria de la primera cantina escolar establecida en Bilbao, Bilbao: Tip. «El Nervión» de Bilbao, 1913.

La Fiesta del Árbol, Bilbao: Centro Tip. Escuza, 1917.

Historia de Vizcaya. Libro I, Bilbao: Imp. y Enc. de F. de Arano, 1918, 20 pp.

Historia de Vizcaya Libro II, Bilbao: Imp. y Enc. de F. de Arano, 1918, 80 pp.

«La nueva escuela primaria en el País Vasco», Eusko Ikaskuntza. Primer Congreso de Estudios Vascos. Recopilación de los trabajos de dicha Asamblea celebrada en la Universidad de Oñate del 1 al 8 de septiembre de 1918, bajo el patrocinio de las Diputaciones Vascas, Bilbao: Bilbaína de Artes Gráficas, 1919-1920, pp. 920-938.

«Ruego», Suplemento a La Escuela Moderna, año XXXIV (1924).

Libro-Álbum de Zoología: Mamíferos. Cuaderno Primero. Primero y fundamental paso para el estudio de la Ciencia Zoológica, Madrid: Editorial García-Enciso, 1942, 28 pp. y 7 láminas de cromos a color.

Bibliografía

Bilbao Bilbao, B.; Ezkurdia Arteaga, G., y Pérez Urraza, K., «Las influencias pedagógicas de las maestras y los maestros en el Bilbao de comienzos del s. xx», en Celada Perandones, Pablo (ed.), Arte y oficio de enseñar: dos siglos de perspectiva histórica, vol. 1 (XVI Coloquio Nacional de Historia de la Educación), Soria: El Burgo de Osma, 2011, pp. 305-314.

— «Tres mujeres que innovaron la escuela en el Bilbao del primer tercio del siglo xx», Bidebarrieta, núm. 28 (2018), pp. 127-159.

Bilbao, B.; Pérez, K., y Ezkurdia, G., «Eusko Ikaskuntzako lehen kongresuko “irakaskuntza” arloko ekarpenak», Euskalingua, núm. 32 (2018), pp. 6-13.

Ezkurdia Arteaga, G.; Pérez Urraza, K., y Bilbao Bilbao, B., «Adelina Méndez de la Torre», en Agirreazkuenaga, Joseba; Urquijo, Mikel, y Villa, María José (eds.), Mujeres de vanguardia en Bilbao (1800-1936), Bilbao: Universidad del País Vasco, 2020, pp. 99-106.

Pérez Urraza, K.; Ezkurdia Arteaga, G., y Bilbao Bilbao, B., Adelina Méndez de la Torre, maestra en Bilbao de 1897 a 1937, Bilbao: Fundación Bilbao 700 – III Millenium Fundazioa, 2019.

Proyecto financiado por los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España


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