Cargos y oficios
Obispo de Zaragoza y autor de varias obras en verso y en prosa.
Trayectoria
Es poco lo que sabemos de Máximo de Zaragoza. Sucedió a Simplicio como obispo de Caesaraugusta desde el 592 hasta el 619, fecha en la que se cree que falleció. Asistió a los Concilios Eclesiásticos de Zaragoza en el 592, al de Barcelona en el 599 y al de Egara en el 614, y en el 610 suscribió el decreto del rey visigodo Gundemaro sobre la condición metropolitana de Toledo. Isidoro de Sevilla dedicó a Máximo una breve biografía en sus De Viris Illustribus, donde señala que redactó varias obras en verso como en prosa, entre las cuales solamente menciona una historiola que narraba la época goda, hoy perdida. Algunos han querido identificar esta historiola con los fragmentos conservados de la anónima Crónica Caesaraugustana que nos han llegado en forma de anotaciones marginales introducidas con posterioridad, que completan la Crónica de Víctor de Tunnuna. Sin embargo, el mismo Isidoro señala en sus Etimologías que el término historiola alude a una obra de carácter no cronístico (Etym. 5.28), aclaración que aleja a Máximo como posible autor de la citada crónica.
Sea como fuere, al parecer la crónica fue escrita en Zaragoza en el siglo vi y nuestro interés radica en que, en el breve pasaje relativo a la ofensiva franca del 541 sobre la provincia Tarraconense, menciona la ciudad de Pampelona:
ad. Ann. 541: Hoc anno francorum reges numero V per Pampelonam Hispanias ingressi Caesaraugustam venerunt, qua obsessa per quadraginta novem dies omnem fere Tarraconensem provinciam depopulatione triverunt. Año 541: este año, cinco reyes de los francos entraron en las Hispanias por Pamplona llegando hasta Zaragoza. Tras sitiar dicha ciudad durante cuarenta y nueve días, llevaron la devastación a toda la provincia Tarraconense.
En realidad, no eran cinco los reyes que participaron en la ofensiva, sino solamente dos, Childeberto I y Clotario I. A finales del siglo xvi el jesuita toledano Jerónimo Roldán de la Higuera envió a su corresponsal Juan Bautista Pérez, entre otros documentos, una copia de la supuesta Crónica de Máximo de Zaragoza. Debido a que el corresponsal se percató de que se trataba de una falsificación, De la Higuera esperó a que Pérez muriera para hacer circular la supuesta crónica. El éxito que obtuvo llevó al jesuita a redactar una segunda versión ampliada.
Obras
Cardelle de Hartmann, C. (ed.), Victoris Tunnunensis Chronicon cum reliquis ex consularibus Caesaraugustanus et Iohannis Biclarensis Chronicon, commentaria his- torica ad Consularia Caesaraugustana et ad Iohannis Biclarensis Chronicon edidit Roger Collins Corpus Christianorum, Series latina 173.a, Turnhout: Brepols, 2001.
Bibliografía
Codoñer, C., El «De Viris Illustribus» de Isidoro de Sevilla, estudio y edición crítica, Salamanca: Consejo Superior de Investigaciones Científicas Instituto «Antonio de Nebrija», 1964.
Collins, R., Los vascos, Madrid: Alianza, 1989.
Lanz, J., Dinámicas de enfrentamiento, colaboración y resolución de conflictos en el entorno circumpirenaico occidental (siglos ii a. C.-viii d. C.), Tesis Doctoral, Vitoria-Gas- teiz: UPV/EHU, 2017.
Thompson, E. A., Los godos en España, Madrid: Alianza, 1985.
Cita bibliográfica
Lanz, J. «Máximo de Zaragoza», Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 116-117.





