Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores guipuzcoanos

MARTÍNEZ DE ZALDIBIA, Juan (Tolosa, Gipuzkoa, s. f. – Tolosa, Gipuzkoa, 1575). Conocido como el «Bachiller Zaldibia».

Cargos y oficios

 Historiador, jurista y político.

Trayectoria

Perteneciente a un linaje oñacino de Parientes Mayores nació en Tolosa en la casa-torre de Zaldibia. Sus padres fueron íñigo Martínez de Zaldibia y Catalina de Elduayen. Su padre fue alcalde de Tolosa y capitán de armas. En el contexto de las luchas banderizas y de la represión de la monarquía sobre la nobleza, fue Zaldibia uno de los represaliados por Enrique IV, el cual le con­denó a pasar tres años desterrado en Estepona (Málaga). Casó el bachiller con María Juániz de Arteaga Idiáquez, cuya familia ocupaba relevantes cargos en la administración de la monarquía. Ejerció también de prestamista, lo que le produjo pingües beneficios. Su patrimonio inmueble lo componían la torre de Zaldibia, otras seis casas y caserías con sus pertenecidos, más otras tierras y fraguas, todo ello evaluado a su muerte en 5.100 ducados. Tuvo Zaldibia un hijo llamado igual que él, pero la muerte prematura de su hijo y de María Juániz parece que sumieron al bachiller en una profunda melancolía. Tal vez por esto, al no contar con herederos forzosos y estar inmerso en un proceso de exacer­bación piadosa, decidió en su testamento repartir todo su patrimonio en obras pías y de caridad: 1.000 ducados para la parroquia de Tolosa, institución de una misa diaria por su alma, dotación de 100 ducados anuales para un maestro de Gramática, dos legados de 50 ducados para dotar a dos huérfanas pobres y cuatro ducados para diez pobres de la localidad.

Para 1550 se titula como bachiller en artes y leyes, aunque no sabemos en qué Universidad obtuvo tales grados. Su formación jurídica se evidencia a partir de los muchos encargos que recibió por parte de las Juntas Generales de Gipuzkoa. Así, en los años 1551, 1553, 1554, 1562 y 1574 se le encargó que or­denara los despachos, privilegios y demás documentación de la Provincia que se conservaba en el archivo de Tolosa. Así mismo actuó como abogado de la Provincia en un pleito de 1558. La biblioteca que dejó a su muerte se componía de 46 libros de leyes, lo que supone una cantidad nada desdeñable para la épo­ca. Su carrera en la administración y la política también fue muy dilatada: fue alcalde de Tolosa en 1548, 1550, 1551 y 1558 (Orella afirma que fue alcalde en 1544, 1552 y 1574). Esta misma villa le nombró en 1557 capitán de su fuerza ar­mada. En las Juntas Generales desempeñó diversos cargos (como procurador, regidor y secretario), al menos, en los años 1550, 1551, 1555 y 1561. Actuó para la Provincia, igualmente, como negociador, redactor de documentos, receptor de autoridades, portador de instrucciones…

Con respecto a su obra, el mismo bachiller nos habla de ella en una carta de 1564 dirigida a las Juntas: «Lo que demas dello por mi industria y flaco yngen- yo he hecho en una suma de todo lo que despues del diluvyo y venyda de Túbal a España, es digno de ponerse en memoria de la nacion Vascongada y particu­larmente desta Provincia, con las hazañas que los della han hecho en diversos tiempos hasta nuestros dias. Y junto con esto otro tratadillo de Armería trayda y vista la de Navarra. Si Vs. Ms. mandaran servirse de mis vigilias y pequeño trabajo que en esto he pasado, tenerme yo por muy dichoso en que den orden como salga al campo quedando para mi la impresión como suele ser para todos los que escriben y para este effeto lo mostrare a quienes Vs. Ms. mandaren».

La Suma fue concluida hacia 1560 y aunque circularon varios manuscri­tos de ella no se dio a la imprenta hasta 1945. Constituye la primera Historia de Gipuzkoa cuyos fundamentos sirvieron de modelo y referencia a los subsi­guientes historiadores de la Provincia. Políticamente es procastellana y conse­cuentemente antinavarra, contribuyendo a difundir uno de los mitos fundacio­nales guipuzcoanos: el de la batalla de Beotibar. Pone también en evidencia los males acarreados por las luchas banderizas e inaugura el complejo ideológico en el que se basa la ingenuidad y nobleza universal de los guipuzcoanos. Se cimentaría esta en dos hechos: el de ser los primeros pobladores de la penín­sula ibérica como descendientes directos de Túbal y el de no haber sido jamás conquistados y dominados por potencias extranjeras. En cuanto a lo primero, la prueba fundamental residiría en el mantenimiento de la lengua vasca, que sería, según Zaldibia, la que Túbal y sus familiares trajeron desde el Cáucaso. Por lo que hace a lo segundo, Zaldibia desarrollaría la teoría vasco-cantabrista, luego muy seguida por otros tratadistas, según la cual la antigua Cantabria abarcaba también a los territorios vascos a los que, por tanto, les correspondía el honor de una resistencia heroica ante los romanos. Por lo demás, Zaldibia se hace eco para Gipuzkoa de las teorías pactistas que ya se habían desarrollado para Bizkaia y que aludían al pacto fundacional entre el monarca y el pueblo a la hora de entregar la soberanía originariamente residente en el segundo. Todo esto servía para justificar una posición privilegiada y singular en el contexto político-administrativo de la Monarquía hispánica.

Según parece Zaldibia, además de en Tolosa, residió en Hondarribia, por lo que aprovechó para escribir un cronicón misceláneo referido a esta localidad, con noticias que abarcan los años 1366 a 1515.

En cuanto a su labor como recopilador jurídico se concretó en la reunión de 326 Ordenanzas de la Provincia en el llamado Libro Viejo. La recopilación sirvió de base a la posterior de 1583 y la definitiva de 1696 y parece que estaba terminada para 1562, aunque tuvo que esperar a 1991 para ser impresa.

Obras

Suma de las cosas cantábricas y guipuzcoanas, hacia 1564. Copia manuscrita en el Catálogo de Manuscritos de la Biblioteca Nacional como «Historia de Vizcaya y sus provincias. Descripción de la misma» (sig. 7556, ant. G. 101). Publicado por Aroce- NA, F. (ed.), San Sebastián: Diputación de Guipúzcoa, 1945.

Libro Viejo de Guipúzcoa, 1562. Original en el tomo 23 de la Colección Vargas Ponce de la Real Academia de la Historia. Publicado por Orella UnzuÉ, J. L. (ed.), «Libro Viejo de Guipúzcoa del bachiller Juan Martínez de Zaldivia», Fuentes Documentales medievales del País Vasco, núm. 34, Donostia: Eusko Ikaskuntza, 1991.

Hidalguía de los guipuzcoanos, 1545-1552. Seguramente esta obra es a la que el propio Zaldibia se refiere como «un tratadillo de Armería».

Historia de los Cántabros, Vizcaynos y Guipuzcoanos, Colección Salazar y Castro de la Real Academia de la Historia (9/830, fol. 8-17v).

Cronicón de varias noticias pertenecientes a Fuenterrabía, copia manuscrita de José Var­gas Ponce, vol. 44 de la Colección Vargas Ponce de la Real Academia de la Historia.

Bibliografía

Orella Unzué, J. L., «El Iushistoriador guipuzcoano bachiller Zaldivia (hacia 1500-1575)», Anuario de Historia del Derecho español, 67 (1997), pp. 391-412.

Zubiaur Bilbao, J. R., Las ideas lingüísticas vascas en el siglo xvi (Zaldibia, Garibay, Poza), San Sebastián: Universidad de Deusto, 1990.

Cita bibliográfica

Madariaga Orbea, J., “Martínez de Zaldibia, Juan”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 440-442.

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