Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras vizcaínos

LEQUERICA ERQUIZA, José Félix de (Bilbao, 30 de enero de 1890 – Getxo, Bizkaia, 9 de junio de 1963).

Cargos y oficios

Político, escritor, diplomático y alcalde de Bilbao

Trayectoria

Fue hijo del empresario e ingeniero industrial José Lequerica Aguirre y de Eloísa Erquiza Meabe, ambos bilbaínos. Sus abuelos paternos fueron José Salvador Lequerica Bergareche, natural de Bilbao, y Josefa Aguirre Balanzategui, nacida en Oñati (Gipuzkoa). Su bisabuelo, Agustín Lequerica, fue alcalde de Bilbao entre 1809 y 1810. José Félix nació en el domicilio familiar, en la Plaza Nueva de Bilbao. Tuvo tres hermanos, Enrique, Luis y Ramón, y una hermana, María Teresa. Los Lequerica pertenecían a una familia vinculada con la burguesía de tradición empresarial. Estaban relacionados con firmas como la Compañía Anónima Basconia, Tubos Forjados o Vidrieras Españolas. El 28 de diciembre de 1942, siendo embajador de España en París, contrajo allí matrimonio con la bilbaína María Josefa Ramírez San Román. No tuvieron hijos.

Tras pasar por diferentes colegios vizcaínos, obtuvo el grado de bachiller en el Instituto Vizcaíno. En 1904 inició los estudios de Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto. Se graduó en Filosofía y Letras, en 1908, y Derecho en 1911. Obtuvo el grado de doctor en Derecho por la Universidad Central en 1912 con la calificación de sobresaliente, con la tesis titulada «Estudios acerca del sindicalismo», que trataba sobre el anarcosindicalismo de Georges Sorel. En esta época se movió en el ambiente intelectual madrileño y pronunció algunas conferencias en el Ateneo. Sus calificaciones le permitieron obtener una beca de la Junta de Ampliación de Estudios para proseguir su formación en la London School of Economics.

Al fallecer su padre, ocupó en 1913 la vacante dejada en el Consejo de Administración de la Basconia. En los años siguientes fue consejero del Banco Urquijo y de diversas empresas como Vidrieras de Llodio, La Basauri, Tubos Forjados, Alambres del Cadagua, etc. En 1926 fue designado representante de la Liga Vizcaína de Productores en la Junta de Obras del Puerto de Bilbao. Formó asimismo parte de la Junta de Patronos de Bilbao.

Interesado por el mundo artístico y cultural, frecuentó la tertulia político- literaria del café Lion D’Or de Bilbao. Era lugar de encuentro de conocidos intelectuales como Pedro de Eguillor, Ramón Basterra, Rafael Sánchez Mazas, Pedro Mourlane Michelena o Joaquín Zuazagoitia. Todos ellos se movían en el ambiente artístico novecentista y se fueron alejando de posiciones liberales para acercarse a un nacionalismo español autoritario, reaccionario o abiertamente fascista. Lequerica colaboró en el periódico maurista El Pueblo Vasco de Bilbao y defendió un monarquismo españolista y conservador, opuesto con ardor al nacionalismo vasco. Fue miembro del primer consejo de dirección de la revista cultural Hermes (1917-1922), en la que publicó un par de artículos en 1917. Durante la dictadura continuó escribiendo sobre temas de política, literatura y arte, tanto en El Pueblo Vasco de Bilbao como en El Sol de Madrid.

Se inició muy joven en la vida política. Su mentor fue el industrial Juan Tomás Gandarias y Durañona, miembro fundacional de la Unión Liberal conocida como «la Piña». Una agrupación político-electoral, nacida en 1897, que formaron industriales vizcaínos monárquicos conservadores, y participó, en 1919, en la creación de la Liga de Acción Monárquica, que reunió a todos los monárquicos liberales, mauristas, conservadores e independientes vizcaínos para contener el avance del separatismo. En 1915 Lequerica se presentó sin éxito como candidato maurista en Bilbao. Tras varios fracasos electorales en algunos distritos del País Vasco, en 1919 consiguió por fin el acta de diputado cunero por Illescas (Toledo), que renovó en 1920 y 1923. Dentro de su gestión parlamentaria destacó en los estratégicos debates arancelarios del momento. En 1921 fue designado subsecretario de la Presidencia en el Gobierno de Maura, cuando aún no había cumplido los treinta años. Dimitió al año siguiente.

Tras la llegada de la dictadura de Primo de Rivera, se apartó de la política activa. Aunque continuó militando en el maurismo y en su filial vizcaína, la Liga de Acción Monárquica. Se presentó como miembro de dicho partido en un discurso ofrecido en el teatro Arriaga de Bilbao, en diciembre de 1923. En él rechazaba la propuesta de la universidad vasca que hacía Eusko Ikaskuntza y planteaba como alternativa una Universidad de Bilbao, oficial y opuesta al separatismo.

En esos años intensificó su implicación en los negocios familiares y prosiguió su labor periodística, impartiendo conferencias y escribiendo libros y artículos. Defendía ideas antiparlamentarias y antiliberales y mostraba sus simpatías por el fascismo. En estos escritos promueve el abandono del liberalismo para instaurar un nuevo Estado que salvaguardase unos valores y un orden que consideraba amenazados. Sus artículos fueron recogidos en un volumen titulado Soldados y políticos. Publicado en 1928, tuvo un gran impacto en los monárquicos de la República. Al final de la dictadura fue subsecretario de Economía (5 de septiembre 1930-22 de abril 1931) en el Gobierno de Dámaso Berenguer.

Con el advenimiento de la República su condena de la política de Gil Robles le acercó a las posiciones de Renovación Española. Respaldó a Ramiro Ledesma Ramos en 1931 en la financiación del semanario la Conquista del Estado, y a Giménez Caballero en su Gaceta Literaria. Siguió de cerca la fusión de la Falange Española de José Antonio Primo de Rivera con las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista de Ramiro Ledesma, pero no adquirió ningún compromiso político. Siguió combatiendo desde la prensa conservadora vasca las ideas del nacionalismo vasco. Como expone en respuesta a la encuesta sobre el Estatuto Vasco realizada por la Sociedad de Estudios Vascos en julio de 1930, «el Fuero fue autonomía administrativa, mientras que lo político perteneció al Estado, Señor o Monarquía constitucional en todos los tiempos de nuestra historia, marca el deber de nuestra tierra en límites racionales y convenientes».

En 1932 fue detenido y pasó dos meses en la cárcel por su participación en el fallido intento de golpe de estado de Sanjurjo. Criticó el colaboracionismo de Gil Robles, especialmente tras la revolución de octubre de 1934. A finales de ese año figura entre los firmantes del Bloque Nacional (alfonsinos, tradicionalistas, falangistas, cedistas, independientes, etc.) liderado por Calvo Sotelo.

La sublevación militar de 1936 sorprendió a Lequerica en Inglaterra. No tardó en regresar a España e incorporarse al bando franquista. Actuó en retaguardia, en labores de propaganda, y no dejó de ofrecerse para cargos de responsabilidad en el nuevo régimen. En 1938, un año después de la caída de Bilbao, Lequerica fue nombrado alcalde de la villa. Estuvo en el cargo durante siete meses, del 19 de agosto de ese año al 29 de marzo de 1939.

Aquellos primeros gobiernos municipales, con la guerra aún en curso, tuvieron un carácter provisional y temporal. Lequerica prosiguió la política de su predecesor en el cargo, José María González de Careaga, que estuvo solo cinco meses en la alcaldía. Participó en el proceso de adaptación de la hacienda del Ayuntamiento al régimen común tras la abolición del Concierto el 27 de junio de 1937. Los reajustes económicos realizados en el consistorio incluyeron también la aprobación, durante su mandato, de un presupuesto extraordinario de 133 millones de pesetas. Lequerica continuó igualmente en el campo de las infraestructuras algunos proyectos municipales iniciados antes de su llegada. Así, la reparación de los puentes móviles de Deusto y Begoña (rebautizados como puente del Generalísimo Franco y puente del General Mola), que debido a su mayor complejidad técnica aún no había finalizado. La construcción de un nuevo matadero municipal en Zorroza; la continuación de las obras de la avenida de Deusto (que pasó a llamarse Gran Avenida del Ejército), desde la Plaza de San Pedro hasta la curva de Elorrieta; las gestiones para la construcción del aeropuerto de Sondika o la fusión de la Banda Municipal y de la Orquesta Sinfónica, fueron otros proyectos que se concluirían después de su mandato.

Uno de los proyectos que contó con la implicación personal del alcalde fue la construcción de un nuevo edificio que alojara al Museo de Bellas Artes fusionado con el Museo de Arte Moderno en el Parque de doña Casilda (denominado entonces Parque de las Tres Naciones). El acuerdo, de febrero de 1939, afectaba al Ayuntamiento de Bilbao y a la Diputación Provincial, que se comprometían a sufragar a partes iguales los gastos del nuevo edificio. Su mandato registró también el fin de las escuelas municipales, que pasaron a ser monopolio del Estado.

En marzo de 1939 fue designado embajador en Francia, primer destino de una extensa carrera diplomática. Su misión, en un momento crucial de la coyuntura política europea, fue vista con recelo tanto por Madrid como sobre todo por el Foreign Office. La gran cuestión en las relaciones hispano-francesas era la aplicación del convenio firmado en Burgos el 25 de febrero, por el que Francia reconoció al nuevo régimen español. Tras la invasión alemana, el embajador español intervino en el armisticio franco-alemán de junio de 1940. Su gestión al servicio del régimen de Franco, primero en París y después en Vichy, sigue siendo una cuestión controvertida. En especial por su actuación con respecto a los políticos republicanos españoles exiliados en el país vecino.

Tras la liberación de París en agosto de 1944, Lequerica dejó la embajada en Francia al ser nombrado ministro de Asuntos Exteriores de España. Tras el inesperado fallecimiento del conde de Jordana, desempeñó el cargo durante un año (11 de agosto de 1944 – 20 de julio de 1945), en el que se adaptó al nuevo marco aliado con una política que poco tenía que ver con su pasado de buena relación con los nazis.

En 1945 fue designado inspector general de embajadas, con categoría de embajador y residencia en Washington. La misión fue el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos y lograr así que el régimen franquista fuera reconocido por este país. Desarrolló para ello una intensa labor de presión en los entresijos del poder parlamentario para promover un cambio de actitud frente al bloqueo de España. Logrado este objetivo en 1951, se convirtió en embajador y fue el hombre clave en Washington para conseguir ayuda económica, alianza militar y el reconocimiento diplomático de España. Una eficaz labor de aproximación facilitaría la firma en 1953 de los convenios bilaterales entre ambos países.

Fue nombrado procurador en las Cortes en agosto de 1953, de las que llegó a ser vicepresidente primero. En 1955 regresó a Estados Unidos como primer embajador permanente de España ante la Organización de Naciones Unidas. Desempeñó el cargo en Nueva York hasta 1963. Falleció a los setenta y tres años, tras una larga enfermedad, en su casa de Getxo, Bizkaia, el 9 de junio de dicho año.

Recibió numerosas condecoraciones y distinciones. Entre ellas, las Grandes Cruces de Isabel la Católica, Cisneros, Carlos III y Legión de Honor Francesa; la cruz Pro Ecclesia et Pontifice y la Medalla de Oro de la Villa de Bilbao. Doctor honoris causa por la Universidad Católica de Washington y Universidad Villanova de Filadelfia. Ciudadano de honor de Nueva Orleans y, en su villa natal la Sociedad Bilbaína le nombró, en 1953, socio de honor. El año siguiente recibió el homenaje de la Cámara de Comercio de Bilbao. El 14 de diciembre de 1954 fue elegido miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Tomó posesión el 26 de junio de 1956 con un discurso sobre «La actividad económica de Vizcaya en la vida nacional».

Obras

Soldados y políticos, Bilbao: Ed. Voluntad, 1928.

Renovación Española y el sentido nacional de la política, conferencia de José Félix de Lequerica en Renovación Española, 11 de mayo de 1934, Madrid: Renovación Española, 1934.

La posición de España en la política internacional (discurso pronunciado el 12 de octubre de 1944 y declaraciones al director de la Associated Press en España, 18 de enero de 1945), Madrid: Dirección de América, 1945.

La actividad económica de Vizcaya en la vida nacional (discurso de ingreso en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y contestación del académico de número J. Larraz López), Madrid: Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, 1956.

La experiencia política del mundo actual, Madrid: Servicio de Información y Publicaciones de la Organización Sindical Pueblo, 1961.

Bibliografía

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— Los diplomáticos de Franco: J. F. de Lequerica, temple y tenacidad (1890-1963), Bilbao: Universidad de Deusto, 1989.

— «José Félix de Lequerica embajador en Francia (1939-1944). El gesto retórico», en Moreno Cantano, C. M. (coord.), Propagandistas y diplomáticos al servicio de Franco (1936-1945), Gijón: Trea, 2012, pp. 81-120.

— «Estilo y acción diplomática en los Estados Unidos. Los bilbaínos José Ignacio de Viar y José Félix de Lequerica», en Guerrero Acosta, J. M. (coord.), La memoria recobrada: huellas en la historia de los Estados Unidos, Bilbao: Iberdrola, 2017.

Chacón Delgado, P. J., Nobleza con libertad. Biografía de la derecha vasca, Bilbao: Atxular, 2015, pp. 611-626.

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Fuentes. Archivo Administrativo del Ayuntamiento de Bilbao, 1969, Sección central, Leg. 19-II, A-23-165, Expediente de constitución del Excmo. Ayuntamiento de Bilbao el día 19 de agosto de 1938. Alcalde: Don José Félix de Lequerica Erquiza.

Archivo del Congreso de Diputados, Histórico de Diputados (www.congreso.es).

Archivo Foral de Bizkaia-Bizkaiko Foru Agiritegia, Fondo Instituciones, ICIM 0327/003 1916, ICIM 0257/001 (1898-1924) 1921, ICIM 0281/07 1930, ICIM 0277/02 1930 y ICIM 0263/31 1930.

Archivo de la Fundación Nacional Francisco Franco, 1.032, 1.489, 10.551, 12.481, 12.506, 19.656, 20.713, 22.895, 23.346, 25.314 y 25.906.

Archivo Histórico del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Memorias de empresas, C-201 y Anuncios financieros.

Archivo histórico eclesiástico de Bizkaia/Bizkaiko elizaren histori artxiboa, Parroquia de San Nicolás de Bari (Bilbao), libro de bautismos 1887-1895, f. 192.

Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Expediente personal de José Félix de Lequerica.

AUS, Expediente personal de José Félix de Lequerica.

El Liberal (1930).

Revista de Estudios de Deusto (1906, 1909 y 1910).

Revista Universidad de Deusto (1944, 1945, 1946 y 1950).


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