Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras vizcaínos

LANDETA Y ABURTO, Eduardo de (Bilbao, 3 de julio de 1867 – Bilbao, 1 de julio de 1957).

Cargos y oficios

Político y promotor de la cultura y la industria vasca

Trayectoria

Hijo del médico Eduardo de Landeta y Naveransacona, y de Josefina de Aburto, naturales y vecinos de Bilbao. Nieto de Juan de Landeta y Basabe, médico que vino a Bilbao a establecerse a principios del siglo xix, natural del caserío Argacha de Gautegiz-Arteaga y de Josefa de Naveransacona.

Su infancia en el Casco Viejo bilbaíno en su casa de Tendería, en la que convivió como un hermano con su prima Catalina de Aburto, que luego fue la mujer de Ramón de la Sota y Llano, pues había quedado huérfana en su infancia y fue a vivir con sus tíos. Asistió como niño de las siete calles a la escuela de Don Higinio «El Pavero» con don Miguel de Unamuno.

Por su precaria salud, pues padecía de los bronquios, no le dieron estudios, pero a los dieciséis años fue a reponerse, completar sus estudios y aprender francés a Angulema. Después se trasladó a Inglaterra para estudiar leyes y economía, ciencia incipiente entonces en la Universidad de Londres y también en Newport y Cardiff.

A principios de los años 1890 comenzó a trabajar para su primo político Ramón de la Sota como secretario y directivo de sus numerosas empresas: explotación minera, construcción de buques, el gobierno de la flota, la siderúrgica, etc., toda la labor que hizo el mayor empresario vasco de su tiempo.

Casado con la bilbaína Carmen de Beascoechea Ibarrondo, cambió de residencia a un chalet que mandó construir en terrenos del chacolí de Luciano Aranguren en el núm. 4 de la calle Concha. Allí, rodeado de su gran pinacoteca, de los mejores libros (su biblioteca en poder de la Diputación de Bizkaia lo demuestra) y de la colección completa de la porcelana de Busturia, formó su familia. Tuvo 14 hijos, pero solo ocho llegaron a la edad adulta: Mari Cruz (casada con Ángel Apraiz, ilustre catedrático y secretario de la Sociedad de Estudios Vascos), Eduardo, Mercedes, Carmen, Víctor (el pintor), José, Catalina y Dolores. Como católico practicante quiso educar a sus hijos en esta misma práctica eligiendo para sus hijos colegios religiosos.

Como señala Gregorio Arrien: «Los que le conocieron en la edad madura le recuerdan como un hombre de estatura mediana, buen conversador y de inteligencia sagaz y aguda. Tenía un gran sentido de la honradez y rectitud. Hacía gala de una enorme coherencia interna y doctrinal que al transportarla a los otros y exigir de todos los demás la misma coherencia, podía parecer en ocasiones, que se estaba ante un hombre de impacientes modales, rayanos en la intransigencia. La defensa de las ideas era para él lo más importante».

Sus escritos ideológicos entre los años 1905 y 1923 fueron muy abundantes en periódicos y revistas de la época como Euskalduna, El Sol, Hermes… Usó numerosos sinónimos: Argacha, Sacona, Pedernales, Kiss, Veritas Vincit, K. C. de O., Pedro Pérez de Villela, Ito, Don Higinio… Él se apodaba a sí mismo como «Aristócrata de las siete calles».

Su ideología política, llamada «Landetismo», le hizo el precursor de lo que el nacionalismo iba a ser en el siglo xx. En los años finales del siglo xix, junto con De la Sota, su ideología fue liberal fuerista y formaron los llamados Euskalerriacos. Su apoyo a Sabino Arana en estos años hizo que este fuera elegido en 1898 diputado provincial. Causante de la llamada «Evolución españolista de Sabino Arana» en el último año de su vida, consciente este de la importancia de la idea posibilista de Landeta: «El nacionalismo, el bizkaitarrismo, vino seguramente al mundo de la política con el fin de reportar bienes prácticos palpables a nuestra Euzkadi, con el fin de despertar el alma vasca, con el fin de sacar a los vascos de su ignorancia de que son vascos».

Preconizó una Euzkadi como nación confederada con España. En 1906 se enfrentó a Ángel Zabala, que conducía el PNV a la muerte de Sabino Arana y que se negaba a democratizar el partido y adoptar posturas aliancistas y electoralistas. Esto le causó la expulsión del partido en julio pero tras la dimisión de Zabala fue readmitido en diciembre. Se aprobó entonces el Programa, un triunfo de la moderación propugnada por él: «La Euzkadi de las aspiraciones nacionalistas no lo será con impaciencias insanas, con procedimientos insensatos y de violencia, no lo será enseñando a odiar a sus hijos, engañando a unos, ofuscando a otros no. Redención supone virtud, virtud es sacrificio y sacrificio amor». «El crimen crea criminales. El odio crea monstruos. Solo el amor lleva a cabo obras maravillosas. Solo la virtud puede salvar».

Desde 1906 busca denodadamente la creación de un Estatuto Vasco con atribuciones en todas las áreas propias para gobernarse. En 1918 se entrevista con Melquíades Álvarez para intentar lograrlo sin éxito.

En su aspecto cultural y educativo fue ponente de los diversos congresos de la Sociedad de Estudios Vascos. Fue vocal de la junta permanente de esta sociedad entre 1918-1924 y 1926-1932. En Oñati 1918 disertó sobre «El estado actual de la escuela en la provincia de Vizcaya». En Pamplona, en 1920, intervino sobre «La escuela primaria debe tender hacia realidades de la vida con el ambiente en que funciona». Hacía hincapié en el respeto a la lengua materna. En Gernika 1922 trató sobre el bilingüismo escolar presentando un proyecto de «Escuela Primaria Elemental», uno de los mayores logros de la SEV. De 1920 a 1925 colaboró en la formación de Las Escuelas de Barriada. Un proyecto en el que expandir la «Escuela Primaria Elemental». En 1923 con Eusko Ikaskuntza formó la comisión para la creación de la Universidad Vasca. Sus últimas intervenciones de carácter pedagógico, en 1931, las tituló «El Bilingüismo en la Enseñanza Internacional y en Euskadi».

En 1923, sobre una conferencia en el Centro Vasco de Bilbao, publicó «Los errores del nacionalismo vasco y sus remedios». En ella sintetizó sus temas ideológicos: Sabino es el despertador de la conciencia vasca pero… «dejemos en paz a Sabino porque cada momento histórico tiene su nombre y cada hecho su circunstancia». «El nacionalismo vasco no es el aranismo, sino la afirmación de la nacionalidad vasca». Tampoco la derogación de la ley que suprimió los Fueros tenía ningún sentido para él, porque no era esa la causa de todo, sino que los vascos no tomaran conciencia de quiénes eran.

En la escisión nacionalista no se alinea con Aberri, separatista, pero tampoco con la Comunión enteramente… Como dice el catedrático De la Granja Sainz: «Landeta no tenía nada de izquierdas ni por su extracción social burguesa vinculado laboral y familiarmente a Ramón de la Sota, ni se planteó la cuestión social en sus artículos, ni en su proyecto autonómico».

En 1931 forma parte de la comisión de la Sociedad de Estudios Vascos que recibe el encargo de elaborar el Estatuto Vasco que se aprueba en Estella (Navarra) ya comenzada la guerra, aunque antes de aprobarse tiene dos modificaciones importantes posteriores ajenas a él.

En estos años anteriores a la guerra trabajó tenazmente en los proyectos económicos de Sota viajando continuamente a Madrid. En 1936 falleció sir Ramón de la Sota y Llano y, el 1 de mayo de 1937, su sobrino Ramón de la Sota y Aburto nombró apoderado a Eduardo de Landeta. Cuando las tropas del general Franco entraron en Bilbao en junio de 1937 ninguno de los descendientes de sir Ramón se encontraba en esa ciudad, todos habían salido a sus residencias de Biarritz. Solo Eduardo de Landeta permanecía en su despacho, asaltado por José Luis Aznar. Fue llevado a la cárcel de Larrínaga, donde estuvo brevemente y luego desterrado a Vitoria en el hotel Frontón. Tenía setenta años. Represaliado político, se le abrió expediente sancionador de responsabilidad civil. El 25 de enero de 1940 consiguió que el tribunal regional de responsabilidades políticas de Bilbao dictase en revisión sentencia absolutoria.

Siguió trabajando en Bilbao a las órdenes de Ramón de la Sota y Aburto. Consiguió infiltrarse en la administración provincial de los bienes incautados. El titular del nuevo juzgado especial, Juan José Tutau Menroy, encargado de los bienes incautados en Bizkaia, incluidos los de De la Sota, le contrató como auxiliar con un sueldo de 500 pesetas mensuales. Eduardo de Landeta no solo conoció con exactitud la situación de los bienes embargados y los flujos de rentas que generaban, sino que trató de sobornar al juez para que paralizara sus acciones sobre los bienes de De la Sota. Sir Ramón de la Sota no solo sufrió acusaciones políticas falsas por el franquismo, sino que sus herederos fueron objeto del mayor expolio económico fruto de aquella horrible guerra. A nadie Franco le ha quitado tanto como a los Sota, y nunca les perdonó su nacionalismo ni les devolvió sus bienes.

Así pues, defendiendo los bienes incautados, falleció Landeta asistido por el P. Lojendio S J en su chalet de la calle Concha, núm. 4, en Bilbao.

Obras

«El problema “bizkaitarra”», Hermes, núm. 5 (mayo de 1917), pp. 326-331.

«El bizkaitarrismo, los fueros y mala entraña» Hermes (9-10 de octubre de 1917), pp. 599-601.

«El Bizkaitarrismo», Hermes, núm. 13 (enero de 1918), pp. 35-37.

«Al margen del problema nacionalista vasco», Hermes, núm. 19 (15 de julio de 1918), pp. 12-15.

«El nacionalismo y la realidad», Hermes, núm. 20 (30 de julio de 1918), pp. 31-33.

«El idealismo y el ideal bizkaitarra», Hermes, núm. 30 (30 de diciembre de 1918), pp. 233-236.

«Los políticos españoles ante el problema de la autonomía vasca», Hermes, núm. 33 (15 de febrero de 1919), pp. 21-25.

«Los que Trabajan y los que Sestean», Hermes, núm. 48 (30 de septiembre de 1919), pp. 330- 334.

«Vizcaya ante la ley», Hermes, núm. 53 (15 de diciembre de 1919), pp. 449-450.

«El bizkaitarrismo frente a las realidades del momento actual», Hermes, núm. 55 (enero de 1920), pp. 13-16.

De instrucción pública. Acerca de la escuela vasca, Bilbao: Ed. Vasca, [s. f.], 1 p.

El bilingüismo escolar. Discurso leído en el Tercer Congreso de Estudios Vascos celebrado en Guernica en septiembre de 1922 en la Sección de Enseñanza Primaria, para la apertura de sus sesiones acerca del tema «El Bilingüismo Escolar», Bilbao: Imp. y Libª. de Montiano, 1922, 11 pp.

«El bilingüismo en la enseñanza internacional y en Euzkadi», Yakintza, 1933, p. 428.

Bibliografía

Arrien Berrojaechevarria, G., Educación y escuelas de barriada de -Bizkaia (Escuela y Autonomía. 1898-1936), Bilbao: Diputación foral de Bizkaia, 1987.

De la Granja Sainz, J. L., El Nacionalismo Heterodoxo en el siglo xx, Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2018.

— El Nacionalismo Vasco. Un siglo de Historia, Madrid: Tecnos, 2002.

De Pablo, S.; Mees, L., y Rodríguez Ranz, J. A., El Péndulo Patriótico. Historia del Partido Nacionalista Vasco, 1:1895-1936, Barcelona: Crítica, 1999.

Torres Villanueva, E., Ramón de la Sota, 1857-1936. Un empresario vasco, Madrid: LID Editorial Empresarial, 1998.

Proyecto financiado por los fondos Next Generation EU en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España


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