Cargos y oficios
Jurista y miembro del Consejo de Estado de Francia.
Trayectoria
Nació en Burdeos en 1553, en el seno de una familia oriunda de la Baja Navarra. Su abuelo, Bernard de Rosteguy, fue un viticultor adinerado nacido en Juxue (Jutsi) que había emigrado a la región de la Gironda, estableciéndose en Saint-Macaire en 1510. Su padre, al comprar el cargo de consejero-notario y secretario de la Corona del rey de Francia, pasó a ser señor de Lancre, abandonando el primitivo apellido.
Pierre de Lancre se formó en el Colegio de Guyenne, estudió Derecho y completó sus estudios jurídico-teológicos en Italia (Turín), donde obtuvo el título de doctor en Derecho en 1579, a la edad de veintiséis años. A su vuelta a Burdeos ejerció la profesión de abogado y en 1582 adquirió el cargo de consejero del Parlamento de Burdeos.
En el año 1588 se casó con Jeanne de Mons, sobrina-nieta del afamado escritor renacentista Michel de Montaigne, lo que ayudó a aumentar su prestigio social.
En 1599 obtuvo del rey Enrique IV la autorización para abandonar Burdeos durante un año para ir en peregrinación a Italia, donde visitó el santuario de la Virgen de Loreto y participó en Roma en el jubileo del año 1600.
Continuando su ascenso social, se convirtió en miembro de la Cámara Alta de Burdeos e inició su carrera como escritor, publicando su primer trabajo en 1607: Tableau de l’inconstance et l’instabilité de toutes choses (Descripción de la inconstancia e inestabilidad de todas las cosas), donde expone que solo en Dios está la verdadera confianza, a la cual debe dirigirse el hombre sabio. En dicha obra ya se pone de manifiesto el excesivo celo religioso de este autor.
Lancre en esta época también muestra interés por la brujería y otros fenómenos sobrenaturales como la licantropía, participando en juicios relacionados con estos asuntos en el Tribunal del Parlamento de Burdeos. Pero lo que dio fama a Pierre de Lancre fue la investigación que sobre estos temas llevó a cabo en Labourd (Lapurdi).
En el año 1609 el rey Enrique IV, informado por los señores de Amou y Urtubia de una supuesta epidemia de brujería en esta región del sudoeste francés, que en realidad parece tener su origen en la lucha mantenida entre distintos señores locales, envía una comisión para investigar estas denuncias. Constaba de dos miembros, el asesor del Consejo de Estado Jean d’Espaignet y Pierre de Lancre, «nuestro asesor en nuestro llamado Tribunal del Parlamento de Bou- rdeaux». Estos dos hombres acudieron a juzgar a los brujos y brujas de esta región y para ello contaron con plenitud de poderes.
Desde el 27 de junio al 1 de noviembre visitaron veinticuatro de las veintisiete parroquias de esta región al frente de una impresionante caravana, donde les acompañaban un síndico, asesores, intérpretes, ujieres, cirujano, verdugo y otros colaboradores.
La comisión de De Lancre, pues Espaignet abandonó a las pocas semanas el territorio, investigó los supuestos casos de adulterio y libertinaje de las esposas de los marineros labortanos, ya que una importante parte de la población masculina de esta región pasaba varios meses empleada en labores de pesca en Terranova, así como las actividades de curanderos y de especialistas en cartomancia. Desde el tribunal instalado en el castillo de Saint-Pée-sur- Nivelle (Senpere), Pierre de Lancre ordenó la ejecución de cerca de ochenta personas acusadas de brujería, principalmente mujeres, pero también niños y sacerdotes.
El regreso de las tripulaciones de marineros de su campaña en Terranova dio lugar a un primer motín, al tener estos conocimiento de la caza de brujas realizada, e hizo temer a las autoridades de Burdeos por una posible rebelión a gran escala. Por esta razón, finalmente, se vieron obligados a retirar a De Lancre de sus funciones y a liberar a los acusados que habían sobrevivido a las torturas y a las duras condiciones de cautiverio.
Sin embargo, oficialmente no se censuró la actuación de este magistrado, que incluso fue promocionado, ya que en 1611 fue nombrado consejero real, continuando en el Parlamento bordelés hasta 1616. Los últimos años de su vida los pasó recluido y dedicado a la escritura, hasta su fallecimiento en 1631.
Fruto de su experiencia en Labourd es el célebre Tableau de l’inconstance des mauvais anges et démons ou il est amplement traité des sorciers et de la sorcellerie (Descripción de la inconstancia de los ángeles malos y los demonios donde se trata ampliamente de los brujos y brujería), obra que publicó en París en 1612.
Este libro, escrito desde un doble prisma teológico y judicial, además de una crítica a los labortanos en general, especialmente a las mujeres, constituye un amplio tratado de demonología. En él se recogen extractos de los interrogatorios y declaraciones llevados a cabo durante sus cuatro meses en tierras labortanas, citando testimonios que hablan de la preparación de los sabbats (akelarres), sobre venenos, pactos con el demonio, marcas de las brujas, misas negras, danzas brujeriles, coitos con el demonio, licantropía, etc. También incluye un capítulo donde habla sobre el auto de fe que tuvo lugar en Logroño en 1610.
Este autor desarrolló asimismo una severa crítica del país de Labourd, frontera con España, de donde según su parecer procedían muchos de estos males morales, por ser una región de «gentes rústicas, rudas y mal civilizadas», con fuertes tradiciones locales y con una lengua y unas instituciones particulares donde la ausencia de los varones, dedicados durante gran parte del año a la pesca, ponía en peligro a toda la sociedad. Y es que su discurso contra la brujería se dirigía especialmente a las mujeres, y en su tercer capítulo («¿Por qué hay más mujeres brujas que hombres?») realiza numerosos comentarios misóginos que constituyen un vasto argumento antifeminista apoyado en autoridades de la antigüedad como Plutarco, Diodoro o San Agustín. A lo largo de todo el libro se pone también de relieve la obsesión de Pierre de Lancre con la sexualidad, llamando la atención el detalle de las descripciones puestas en boca de los acusados.
El sabbat también cobra mucha importancia en el relato de Lancre. Este era un tema totalmente ausente en trabajos clásicos como el Malleus malefica- rum y que ocupaba un lugar muy limitado en otras obras de demonología de autores como Jean Bodin, Martín del Río, Henry Boguet o Nicolas Rémy, pero que tras la publicación de Tableau de l’inconstance estará muy presente en toda la literatura sobre brujología.
Obras
Tableau de l’inconstance et instabilité de toute chose, ou il est montré qu’en Dieu seul gít la vraie confiance, a laquelle l’homme sage doit viser, Paris: Abel Langelier, 1607. Reed. 1610.
Tableau de l’inconstance des mauvais anges et démons ou il est amplement traité des sorciers et de la sorcellerie, Paris: Nicolas Buon, 1612 (reeditado por Jean Berjon en 1613). Trad. al castellano: Barberena, E. (trad.), Tratado de Brujería Vasca. Descripción de la Inconstancia de los Malos Angeles o Demonios, Tafalla: Txalaparta, 2004.
Le Livre des Princes, contenant plusieurs notables discours, pour l’instruction des roys, empereurs et monarques, Paris: Nicolas Buon, 1617.
L’incrédulité et mescréance du sortilege plainement convaincue, ou il est amplement et cu- rieusement traicté de la vérité ou illusion du sortilege… et d’une infinité d’autres rares et nouveaux subjects, Paris: Nicolas Buon, 1622.
Bibliografía
Caro Baroja, J., Las brujas y su mundo, Madrid: Revista de Occidente, 1961.
DuchÉ-Gavet, V., «Les sorcieres de Pierre de Lancre», Revista Internacional de los Estudios Vascos, núm. extra 9 (2012), pp. 140-156.
Henningsen, G., El abogado de las brujas, Madrid: Alianza Editorial, 2010.
Rodríguez Álvarez, M., «Pierre de Lancre, cazador de brujas», Historia 16, 366 (2006), pp. 115-125.
Cita bibliográfica
Mariezkurrena Iturmendi, D., “Lancre, Pierre de”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 708-710.





