Cargos y oficios
Secretario del Ayuntamiento del Valle del Baztan (Navarra) entre 1883 y 1887
Trayectoria
Tras ejercer de secretario de Ayuntamiento en varios municipios de Navarra terminó su carrera profesional en el del Valle del Baztan, donde realizó una importante investigación sobre su régimen administrativo, convertida en la fuente más citada e importante hasta fechas recientes. Autor de una obra histórica, administrativa y estadística sobre el Valle del Baztan, que incorpora documentos como dictámenes y sentencias, y de artículos de divulgación cultural sobre asuntos relacionados con la entidad, palacios de cabo de armería, heráldica, agotes y cultura baztanesa recogidos antes en diversos periódicos y revistas de divulgación.
Además de otros artículos menores, su gran obra es Noticias históricas y datos estadísticos del noble valle y universidad del Baztán, editada por la Diputación Foral en 1890. Está formada por una dedicatoria y tres partes divididas en capítulos. En la introducción señala que su propósito inicial fue elaborar una Historia del Valle sobre los documentos del archivo municipal, de lo que tuvo que desistir por la insuficiencia de datos. No obstante, utilizó los muchos datos de interés que encontró incorporándolos a esa obra. La dedicó a la Junta General del Valle por ser «la representación genuina de este Valle». Según Pérez Goyena, el obispo Irigoyen Dolarea de la casa Bustagaña de Errazu había elaborado un extenso cuaderno de apuntes sobre la Historia del Valle, que recoge comentado en su obra, aunque esta tiene un predominio de contenido y documentación procedente del archivo municipal.
En la primera parte recogió noticias históricas procedentes de Méndez Silva, sobre la etimología del nombre de Baztan y el concepto de Universidad con que se le denomina, derivándola de bat y an, con el significado de «uno allí, o todos son uno», según él «porque expresa sintéticamente su manera de ser, pues dicha unidad hace referencia a su calidad, gobierno, términos y jurisdicción […] esta unidad es natural y nacida desde que empezó a poblarse esta parte, la prueba el hecho de que los pueblos, como tales pueblos, no solo no tienen territorio alguno propio, sino que no hay deslinde alguno entre ellos». Para Caro Baroja, «el nombre, en sí, es enigmático, si se prescinde de etimologías fantásticas y románticas». No obstante, al no haberse indagado mucho más sobre el tema, queda como la hipótesis más plausible.
El autor explica la razón histórica del escudo ajedrezado blanco y negro escaqueado del Valle, concedido por Sancho García el de Peñalén (1035-1054), detallando su significado, utilización y alcance de la hidalguía colectiva de que gozaban sus vecinos «originarios y oriundos», que les permitía usar de aquel y de los derechos y privilegios inherentes a la vecindad en el Valle. Lo hace de modo detallado y extenso por su importancia histórica y por existir abundante documentación en el archivo municipal. Opinión discutida por quienes, siguiendo a Altadill, atribuyen la concesión a Sancho VII en las Navas de Tolosa.
Expuso detalladamente el régimen de la comunidad de los montes del Valle, reconocido desde una Sentencia de 15 de abril de 1440, sujeto al aprovechamiento común por sus vecinos con independencia de su ubicación respecto a las localidades, ya que estas carecen de términos propios. Por tratarse de comunales para todos los vecinos fueron excluidos de la desamortización por la Junta provincial de Ventas de Navarra de 1864. Sus aprovechamientos tradicionales han sido las plantaciones de arbolado de haya, roble y castaño, yerbas, helechos, cal, tejas, carbón y bordas. Es de la competencia de la Junta General, en aquel momento las de 1832, la administración y gestión, autorizando las roturaciones, plantaciones y aprovechamientos. Trató particularmente los montes comunes de Alduides o Quinto Real, que era la contribución al tesoro real que pagaban los pueblos de la Alta Navarra y de Baigorri, a excepción del valle de Erro y del hospital de Roncesvalles, de seis blancas por cabeza de ganado, equivalente a una quinta parte de sus productos. Los conflictos entre Baigorri y Erro fueron objeto de un acuerdo en 1785 y el de límites de Bayona de 2 de diciembre de 1856, que estableció el arreglo de compascuidad en la vertiente meridional. Sobre los aprovechamientos del Baztan en Alduides, concedidos por Carlos II en 1695, se extendieron a Erro, originando conflictos objeto del convenio transaccional de 21 de noviembre de 1829. El dominio real fue reconocido por las SSTS de 6 de diciembre de 1875 y de 13 de noviembre de 1877, alcanzando los derechos del valle a los aprovechamientos concedidos por el monarca que calificaron de servidumbres de uso. Esta situación fue resuelta por la cesión por parte del Estado de esos montes al Gobierno de Navarra por Real Decreto 334/1987, de 27 de febrero, y por este a los Ayuntamiento de Erro y Baztan, por la Ley foral 8/1991, de 16 de marzo.
Además expone la historia de instituciones y edificios notables del Valle como el Monasterio de San Salvador de Urdazubi/Urdax, del convento de monjas de Arizkun, de las fundaciones realizadas por J. B. Iturralde y de la Casa de Misericordia del Valle.
La segunda parte la dedicó a enumerar, a veces profusamente, a personajes notables y naturales y oriundos del Baztan pueblo a pueblo con biografías, desde el siglo xviii, con una relación de los canónigos y dignatarios de la Santa Iglesia Catedral de Pamplona desde 1600. Entre los primeros expone detalladamente las biografías de eclesiásticos como Juan Lorenzo Irigoyen y Dutari de Errazu, su sobrino Irigoyen Dolarea, Juan de Iriarte, Juan de Ilastari, Juan de Echenique, Pedro de Echenique y Andrés de Apestegui.
Dedicó la tercera parte a recoger datos estadísticos del Valle sobre población por localidades y riqueza de cada una de ellas, destacando los daños causados por la guerra de la Convención de diciembre de 1793.
Todo esto deriva de lo que analiza con más densidad, por ser propio de su formación y empleo: la compleja organización local de Navarra del Valle del Baztan cuya peculiaridad es la de constituir un Ayuntamiento único que integra catorce localidades, que no son concejos, como ocurre con los municipios compuestos navarros. Su número varió: fueron 15 hasta la separación de Maia en 1665 y Zugarramurdi en 1667, reintegrándose la primera en 1969; Urdazubi obtuvo en 1774 el privilegio de villazgo. Estas localidades no tienen ni entidad administrativa, ni organización, ni términos, ni población, ni hacienda diferenciadas, que solo existen del conjunto del Valle. Además, dispone de una entidad peculiar de representación local que es la Junta General, con facultades de orden hacendístico, patrimonial y gestión comunal. Toda su diversidad forma una única entidad local con territorio, población, hacienda, patrimonio y organización, gobernada por dos instituciones: el Ayuntamiento conforme al régimen general de los de Navarra, y la citada Junta General conforme a sus propias Ordenanzas, cada una con su personalidad y competencias propias. Todos constituyen una Universidad con personalidad jurídica histórica, reconocidas por la legislación general de Navarra, tanto del Derecho público como del privado en el Fuero Nuevo.
El grupo normativo propio del Valle se manifestó, hasta el momento del trabajo de Irigoyen, en las sucesivas Ordenanzas de 1624-1628, 1696, 1733, 1827 y 1832, que rigieron con independencia de las normas generales dictadas por las Cortes o el Consejo Real. Se reguló la organización y funcionamiento de la Junta General, el número y nombramiento de los junteros, competencias y sesiones, sustituyendo a las Juntas de Veintena, Quincena y Oncena que existían en los restantes ayuntamientos navarros. Prosiguió su autorregulación en las Ordenanzas de 1924, 1964, 1967, 1983, 1993 y 2011. Actualmente mantiene un régimen local singular, avalado por la LORAFNA y el resto del ordenamiento.
Obras
Noticias históricas y datos estadísticos del noble valle y universidad del Baztán, Pamplona: Imp. provincial, 1890. Ed. en línea: http://www.navarra.es/appsext/bnd/GN_Ficheros_PDF_Binadi.aspx?Fichero=BGN0036-5_32000000000000000000410.pdf (consultado el 10 de julio de 2020).
«Los palacios de cabo de armería del Noble Valle y Universidad de Baztán», Euskal Erria, XLI (1899), pp. 529-535.
«Los palacios de cabo de armería de Baztán», El Eco de Navarra, diciembre de 1899-3 de enero de 1900.
«El palacio de Asco o Ascoa y su histórico puente en el valle de Baztán», El Eco de Navarra, 4 de marzo de 1900, pp. 106-109.
«Aniz (Nabarra) y su sistema tributario», Euskal Erria (1900), pp. 412-413.
«Los agotes», Euskal Erria, XLIV (1901), pp. 140-147.
«Los agotes», El Eco de Navarra, 5, 6, 7 y 8 de marzo de 1901.
«Les agots du Valle de Baztán», Revue des Pyrennées, XIV, 1902.
Bibliografía
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Altadill, J., «Provincia de Navarra, 2», en Carreras y Candi, F., Geografía general del País Vasco-navarro, Barcelona: Ed. de Alberto Martín, 1900, pp. 73-74.
Auñamendi, «Irigoyen Olóndriz, Manuel», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Ed. en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/es/Irigoyen-olondriz-manuel/ar-69962 (consultado el 10 de julio de 2020).
Caro Baroja, J., Etnografía histórica de Navarra, II, Pamplona: Caja de Ahorros de Navarra, 1972, pp. 202-203.
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Pérez Goyena, A., El valle del Baztán, Colección bio-bibliográfica, Pamplona: Ed. Gómez, 1957; Bibliografía navarra, VIII, Pamplona: Diputación Foral de Navarra, 1962, pp. 564-565.
Pérez Ollo, F., «Irigoyen Olóndriz, Manuel», Gran Enciclopedia de Navarra, VI (1990), p. 191.
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