Cargos y oficios
Eclesiástico, historiador, escritor y lingüista
Trayectoria
Nacido en una familia zuberotarra modesta y muy cristiana, Manuel Inchauspé, según el nombre declarado en su partida de nacimiento de 1815, fue conocido generalmente como el «canónigo Inchauspé». Estudió en el Gran Seminario de Bayona antes de ser ordenado sacerdote por monseñor Lacroix en 1840. Desempeñó las funciones de capellán del hospital civil de Bayona, situado en el actual Museo Vasco, de 1842 a 1864, donde no solo veló por los enfermos, sino que también se dedicó al mantenimiento de las instalaciones y a la conservación de los archivos. En esta época comenzó a estudiar los diferentes dialectos vascos, así como la historia de Zuberoa y del País Vasco.
Tras ser ordenado canónigo honorario en 1855, su nombramiento como canónigo titular el 28 de diciembre de 1863 le permitió ingresar en el cabildo de la catedral de Bayona. Monseñor Lacroix, al que acompañó como teólogo al concilio Vaticano convocado por el papa Pío IX el 8 de diciembre de 1869, le ordenó vicario general del secretariado general del Obispado de Bayona ese mismo año. En 1882, monseñor Ducellier le ordenó vicario general titular y oficial de la diócesis de Bayona, donde se mantuvo en el cargo hasta 1890, fecha en la que, además de ser destituido de sus funciones por razones políticas, fue nombrado superior del convento de las Carmelitas de Bayona y participó en el examen de beatificación del padre Garicoitz en su calidad de presidente de la sección de Pau y de Bétharram. Ese mismo año se mudó, junto a su hermana Anneta, a la casa que mandó construir en su pueblo familiar de Abense-de-Haut/Onizegaine, donde se dedicó exclusivamente a la religión y al estudio de la lengua y el pueblo vascos. Falleció el 25 de septiembre de 1902, a los ochenta y seis años. Su epitafio, que escribió él mismo, acaba con unos versos que ponen de relieve una vida dedicada al trabajo y a su profundo apego a la lengua y al pueblo vascos: «Vicari Jeneral Jaun Aphezcupiaren lagun Vaticaneco Concilioan Euscararen eta Euscaldunen maithazale eta eraikizale. Ohoreak igaiten khea bezala Obra honec betikotz iraiten» («Vicario general ayudante del obispo en el Concilio Vaticano amante y propagandista del euskera y de los vascos. Los honores se esfuman mientras que esta Obra permanece para siempre»).
Además de ser un ferviente religioso, Manuel Inchauspé trabajó por la defensa y el enriquecimiento del conocimiento de la cultura vasca, siendo respaldado por el príncipe Louis Lucien Bonaparte durante el Segundo Imperio. Con este último colaboró en el estudio de los diferentes dialectos del euskera, y especialmente del suletino, del que fue un referente. Amigo íntimo de Antoine d’Abbadie, con el que compartía la convicción de la infalibilidad del papa, fue miembro del jurado de diferentes concursos y juegos florales organizados, a partir de 1851, por este último junto con el capitán Duvoisin y, a veces, Louis Lucien Bonaparte. Publicó abundantes traducciones de textos religiosos en suletino, así como diferentes libros sobre el País Vasco y, especialmente, sobre Zuberoa, entre los cuales podemos destacar Le verbe basque, publicado en 1858, considerado como su libro más importante, y Le peuple basque, sa langue, son origine, ses traditions, ses caractères anthropologiques, publicado en 1894 a raíz del congreso de la Asociación francesa para el avance de las ciencias que tuvo lugar en Pau en 1892. Esta obra, englobada dentro de un enfoque multidisciplinar humboldtiano que permite la comprensión de las comunidades humanas, es una síntesis de los abundantes trabajos llevados a cabo sobre el pueblo vasco desde mitades del siglo xix. Considerando el pueblo vasco como el primer habitante de la península ibérica, y atribuyéndole un origen bíblico como descendiente de un hijo de Jafet, en esta publicación evoca diferentes aspectos de la lengua, así como las tradiciones populares, la cristianización y la antropología física.
El canónigo Inchauspé, como buen hombre de letras, filólogo y erudito, fue miembro de la Sociedad de Ciencias, Letras y Artes de Bayona, y participó en los congresos de 1873 y 1888. Poseyó una amplia colección de libros en lengua vasca (como, p. ej., un ejemplar de la Notitia utriusque Vasconiae de 1638) de la que gran parte se encuentra actualmente en la Biblioteca diocesana de Bayona. Las obras del canónigo Inchauspé se inscriben en el contexto del desarrollo de los conocimientos, exponencial en todas las disciplinas durante el siglo xix, en especial en los ámbitos de la filología de las lenguas regionales, la historia y la antropología locales, que estimulaban a los sabios vascos y extranjeros (Humboldt, Broca, Vinson…) y que predecían los estudios más avanzados de principios del siglo xx.
Obras
Jincouac guiçonareki eguin patoac, Bayonne: Lasserre, 1851.
Uscaldunaren laguna, Bayonne: Lasserre, 1852, rediciones en 1856, 1862, 1866, 1872, 1875 y 1890.
Jesu-Kristen Ebanjelio Saintia Sen Mathiuren arabera, Bayonne: Lamaignère, 1856.
Le Verbe Basque, Bayonne: Lamaignère, 1858.
L’Apocalypse de l’apôtre saint Jean, Londres: Billing, 1858.
(éd.), Axular, Gueroco Guero, Bayonne: Lamaignère, 1864.
Jesu-kristen Imitacionia, çuberouco uscaralat utzulia, Bayonne: Lamaignère, 1883.
Étude sur l’origine bayonnaise de Ste. Eurosie vierge et martyre, et sur les Boïens de Boïates, Bayonne: Lasserre, 1888.
Le peuple basque, sa langue, son origine, ses traditions, ses caractères anthropologiques, Pau: Vignancour, 1894.
Maria Birjinaren Hibaletia, edo Mayatzian egun oroz egiteno irakouraldiak Maria Virjiniaren bizitze eta berthute ederren gainen, Pau: Vignancour, 1894.
Kantika Saintiak, Zuberoaco euskaraz, Bayonne: Lasserre, 1897.
Bibliografía
Irigoyen, A., «Cartas de Inchauspé al Príncipe Luis Luciano Bonaparte (1857-1887)», Euskera, II (1957), pp. 171-260.
«Les œuvres en souletin d’Emmanuel Inchauspé (1815-1902)», Bilketa, 2013. Ed. en línea, http://www.bilketa.eus/fr/collections/notre-selection/2247-les-oeuvres-en-souletin-d-emmanuel-inchauspe-1815-1902 (consultado el 19 de febrero de 2021).
Uthurry, T., «Monsieur le chanoine Inchauspé», VIIe Congrès d’Études Basques (1948), Donostia: Eusko Ikaskuntza (2003), pp. 689-695.
— «Un grand souletin: Le chanoine Emmanuel Inchauspé», Gure Herria (1950), pp. 36-43, 104-107 y 158-164.





