Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Obras y autores vizcaínos

HORMAECHE ORBEGOZO, Francisco de (Bilbao, 12 de agosto de 1803 – París, 23 de mayo de 1862).

Cargos y oficios

Político liberal moderado, diputado en Cortes,
ideólogo fuerista

Trayectoria

Casó en primeras nupcias con Rosa de Echevarría (13 de julio de 1829) y, tras el fallecimiento de esta (7 de septiembre de 1843), en segundas nupcias con su cuñada Adela de Echevarría (1846). Cabe pensar que recibió su primera educación en la escuela que dirigía en Bilbao Alberto Lista, con quien colaboró años más tarde en la Revista de Madrid.

Hormaeche fue un liberal moderado. Los historiadores valoran disparmente sus primeros años en política: Joseba Agirreazkuenaga lo sitúa como una nueva generación de liberales bilbaínos que se estrenaron en la política activa en los años del Trienio liberal, siendo miembros activos de la milicia nacional liberal, que se enfrentaron a los invasores franceses en 1823 y se retiraron hasta La Coruña, donde se vieron obligados a capitular. Sin embargo, José Ramón Urquijo ofrece como primera actuación pública conocida de Francisco de Hormaeche la publicación de un folleto narrando la estancia de los reyes Fernando VII y Amalia en Bilbao, acompañados por el ministro Tadeo Calomarde, en 1828 (La célebre década de Bilbao, o sea Memoria de los festejos con que su muy ilustre Ayuntamiento ha procurado obsequiar…). José María de Areilza alude a esta visita y a la «Memoria de los festejos» que, por encargo del ayuntamiento bilbaíno, Hormaeche redactó con demasiados elogios y tan criticada por los liberales posteriormente. Francisco de Hormaeche relató las asistencias de los reyes que se desarrollaron en la villa, en el estilo altisonante y ditirámbico propio de la época. Para rendir pleitesía al Deseado, Hormaeche, disimulado bajo el título de «Un ingenio de esta Villa», compuso un coro para ser cantado por el pueblo, un soneto y un romance. El máximo reproche que los progresistas echaban en cara al diputado moderado de 1839 era el haber escrito la Célebre década.

Durante la Primera Guerra Carlista, Hormaeche representó a la Diputación en diversas comisiones y redactó los principales escritos dirigidos al gobierno y a los jefes militares, con motivo de las tensas relaciones que mantuvieron en torno a la cuestión de las instituciones forales y el suministro de las tropas. En 1833 fue elegido para formar parte de la Diputación, en calidad de regidor. Con la reestructuración de la Diputación, pasó a ocupar el puesto de secretario del Señorío (25 de diciembre de 1833), en el que se mantuvo durante toda la guerra. En representación de la Diputación formó parte de la Junta de Armamento y Defensa (4 de septiembre de 1836-23 de febrero de 1837). A principios de noviembre de 1836 se le comisionó, junto con Romualdo de Arellano, para exponer en Madrid al gobierno la situación en que se hallaban y la necesidad de pedir la colaboración de los aliados extranjeros. Finalizado el asedio de Bilbao, Hormaeche se dirigió a Madrid con la misión de lograr del gobierno el pago de los gastos ocasionados por la guerra y ayuda militar para evitar la destrucción de la plaza.

Hormaeche fue uno de los autores de la conocida Representación de los vascongados y navarros residentes en Madrid pidiendo la conservación de los fueros de sus provincias, que los parlamentarios vascos presentaron al gobierno tras la Paz de Bergara y antes de que se discutiese en las Cortes la Ley de 25 de octubre de 1839.

Entre 1839 y 1851 se dedicó a la defensa de la política foralista. Durante muchos años fue diputado en las Cortes madrileñas, por Bizkaia o Gernika. Por Bizkaia lo fue en las legislaturas de 1837-1839; 1841-1843, donde su único discurso fue para hablar sobre el traslado de las aduanas a la costa; y 1844-1845, participando en la redacción de la Constitución de 1845. Representando a Gernika en las de 1846-1850, 1850-1851, 1851-1852 y 1853-1854.

El 10 de diciembre de 1839, las Juntas Generales de Bizkaia lo nombraron secretario de la Diputación y su comisionado en Corte para el arreglo de la cuestión de los Fueros. Fue reelegido para el cargo de secretario en 1841, permaneciendo en el mismo hasta 1852. Su nombramiento para la comisión de arreglo de los Fueros lo obligó a trasladarse a Madrid. La dimisión de la reina regente María Cristina (12 de octubre de 1840) se produjo cuando aún no se había concluido el acuerdo en la cuestión foral. Los nuevos ministros progresistas deseaban llevarlo a término lo más pronto posible, haciendo menos concesiones que sus predecesores. Un mes después de la Octubrada de 1841 —el levantamiento moderado contra el regente Espartero—, Hormaeche fue cesado en sus cargos. Su reposición se produjo tras la victoria de los moderados, pero renunció a su puesto de secretario el 29 de agosto de 1844. Al constituirse un Ministerio moderado, se nombraron nuevamente comisionados en Corte y, ante la dimisión de los elegidos, se recurrió a Hormaeche. Una de las misiones fundamentales era la negociación de un restablecimiento pleno del régimen foral. El 11 de diciembre de 1844 fue nombrado jefe político de León, cargo que no aceptó por la necesidad de atender a sus labores como representante de Bizkaia. La frustración producida por la inexistencia de acuerdos motivó que presentase su dimisión en diversas ocasiones (1847, 1849 y 1850). El año 1851 abandonó definitivamente sus responsabilidades en las instituciones forales al ser nombrado secretario del gobierno político de Madrid (8 de febrero de 1851). En mayo de ese mismo año pasó a trabajar en el Ministerio de la Gobernación, hasta alcanzar en enero de 1854 la categoría de subdirector del Ministerio. El nuevo Ministerio le declaró cesante, al igual que a numerosos funcionarios nombrados por los moderados (9 de agosto de 1854).

Tras el Bienio Progresista (julio de 1854-julio de 1856), con el regreso de los moderados, la carrera de Hormaeche adquirió mayor relevancia. El 20 de agosto de 1856 fue nombrado gobernador civil de Santander. Poco después, el 16 de octubre, fue trasladado en comisión al mismo puesto en la provincia de Alicante, cargo que no llegó a ejercer, pues el 20 de octubre de 1856 fue nombrado cónsul en Bayona, del que tomó posesión en el mes de noviembre. Dicho nombramiento se consideraba una comisión de servicios. Permaneció allí hasta el 3 de marzo de 1860, en que salió con destino a París, para cuyo Consulado había sido nombrado el 31 de enero de 1860. Falleció en el desempeño de ese cargo.

Coautor de Representacion de los vascongados y navarros residentes en Madrid, pidiendo la conservacion de los fueros de sus provincias (1838), escribió, además, varias memorias y artículos y es autor de la parte histórica del Viaje pintoresco por las Provincias Vascongadas (1846) y del capítulo dedicado a Bilbao publicado en la misma obra, aportación historiográfica de cierta relevancia en su época.

Obras

La célebre década de Bilbao, o sea, Memoria de los festejos con que su Muy Ilustre Ayuntamiento ha procurado obsequiar a SS. MM. los Reyes Nuestros Señores D. Fernando Séptimo y Doña Josefa María Amalia durante su permanencia en esta M. N. y M. L. Villa de regreso para la Corte, Bilbao: Basózabal, 1828.

«De las causas que más inmediatamente han contribuido a promover en las Provincias Vascongadas la guerra civil», Revista de Madrid, 2.ª serie, I (1839), pp. 336-361.

Viaje pintoresco a las Provincias Vascongadas. Obra destinada a dar a conocer su historia y sus principales vistas, monumentos y antigüedades, etc., en láminas litografiadas copiadas al daguerrotipo y del natural, Bilbao: J. E. Delmas, 1844.

Hormaeche et al., Representación de los vascongados y navarros residentes en Madrid, pidiendo la conservación de los fueros de sus provincias, Madrid: Imprenta de la Compañia Tipográfica, 1839.

Bibliografía

. Agirreazkuenaga, J. (dir.), Diccionario biográfico de los Diputados Generales, burócratas y patricios de Bizkaia, Bilbao: Bizkaiko Batzar Nagusiak/Juntas Generales de Bizkaia, 1995.

Areilza, J. M. de, Historia de una conspiración romántica, Bilbao: Junta de Cultura de Vizcaya, 1950, pp. 94-96.

Chacón Delgado, P. J., Nobleza con libertad. Biografía de la derecha vasca, Bilbao: Atxular Atea, 2015, pp. 187-194.

Díaz de Mendívil, A., La Linterna mágica, o sea, revista de los partidos políticos de Bilbao, Madrid, 1841.

Estornés Zubizarreta, I., «Francisco Hormaeche», Auñamendi Eusko Entziklopedia. Edición en línea: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/en/hormaeche-francisco/ar-59803/ (consultado el 2 de noviembre de 2019).

Moratilla, B. (ed.), Estadística del personal y vicisitudes de las Cortes y de los Ministerios de España, Madrid: Imprenta Nacional, 1858.

Urquijo Goitia, J. R., «Hormaeche, Francisco», Diccionario biográfico de los Parlamentarios de Vasconia (1876-1939), Vitoria-Gasteiz: Eusko Legebiltzarra/Parlamento Vasco, 1993, pp. 474-479.

— «Hormaeche, Francisco», Diccionario Biográfico Español, Madrid: Real Academia de la Historia 2011, vol. 26, p. 358. Edición en línea: http://dbe.rah.es/biografias/84802/francisco-de-hormaeche-orbegozo (consultado el 2 de noviembre de 2019).

Fuentes: Archivo Histórico Nacional, Fondos Contemporáneos, Gobernación Personal, leg. 244.

Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Condecoraciones, leg. 179; Personal, leg. 136, exp. 6.568.


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