Fundación para el Estudio del Derecho Histórico y Autonómico de Vasconia

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NOTITIA VASCONIAE Autores y obras navarros

GÓNGORA Y TORREBLANCA, García de (pseudónimo de Juan de Sada y Amézqueta) (Pamplona, Navarra, s. f. – Pamplona, Navarra, 1650).

Cargos y oficios

Escritor y cronista navarro.

Trayectoria

Se desconocen detalles sobre sus primeros años, pero en su obra destaca algunos de ellos. Si atendemos a la información que el propio autor nos pro­ porciona, se formó en Salamanca primero y en Roma después, aunque no es­pecifica qué estudios cursó. Explica haber viajado por diversos lugares y haber conocido distintas culturas antes de regresar a Navarra, donde participó entre 1611 y 1615 como miembro de la comisión de límites nombrada por las Cortes para amojonar la frontera pirenaica con Francia antes las continuas disputas por el territorio de Alduides.

En 1628 publicó, con el pseudónimo de García de Góngora y Torreblanca, Historia apologética y descripción del Reyno de Navarra, el cual se considera el primer texto cantabrista en Navarra. Fue aprobado por el licenciado Monreal, del Consejo de Navarra, el 7 de octubre de 1627, y publicado unos meses más tarde por la imprenta de Carlos de Labayen en Pamplona. La obra se divide en tres partes. En la primera de ellas, Sada comienza con una descripción geográ­fica del reino, de su papel como llave y defensa de España y de la importancia del euskera como lengua propia y diferenciada del resto. El segundo libro lo dedica a un largo recorrido histórico desde los orígenes del reino de Navarra, que sitúa en la elección de García Jiménez refrendada por la bula del papa Gre­gorio II, el 20 de enero del año 717, hasta el final de la Edad Media, momento que sitúa en 1512, año de la conquista castellana. El último de los tomos es la respuesta a otros autores que tratan de situar otros reinos por delante de Na­varra en lo que a antigüedad y nobleza se refiere, como Aragón o las Provincias Vascas y Señorío de Bizkaia.

Su tesis inicial parte de la fundación de un primitivo reino de Navarra por parte de los descendientes de Túbal, que se asentaron en el territorio navarro cuando llegaron a poblar la península ibérica. Así explica también la existencia del euskera como lengua propia, y concluye diciendo que los vascones nava­rros son los verdaderos cántabros. Así pues, otorga al reino un origen místico, legendario, diferenciado del resto por la existencia de una nobleza excepcional y particularidades jurídicas (Fuero), defendiendo su lugar en la Monarquía del Seiscientos, tal y como hicieron otros cronistas e historiadores como Esteban de Garibay, el licenciado Poza o Baltasar de Echave.

La Historia apologética y descripción del Reyno de Navarra es la primera his­toria de Navarra escrita por un navarro desde la que el obispo Rodrigo redactó en 1208. La necesidad de su redacción viene marcada por la polémica con los aragoneses Juan Briz y Lupercio Leonardo de Argensola en torno al mito de Sobrarbe. En su dedicatoria, Sada deja claro que escribe su Historia apologética para sacar a la luz las glorias de Navarra ante los ataques de otros autores que las quieren denostar.

Sus argumentos comienzan con la llegada de Túbal a Navarra. Tras un análisis sociológico de los regnícolas, Sada establece que su particular forma de vestir y de hablar era la que los túbalos habían traído consigo. Fue Túbal también quien fundó la capital, Pamplona, llamada Iruñea, en euskera, y des­de tiempo inmemorial. El nombre de Pamplona fue acuñado después por los romanos, quienes reformaron y ampliaron el asentamiento anterior en tiempos del general Pompeyo. Esta idea la toma de la obra de Prudencio de Sandoval y su Catálogo de los Obispos de Pamplona (1614), aunque le supera en el momen­to en que identifica lo vascongado con lo cántabro. También supera a la Re­copilación de los Síndicos (1614), ya que en esta última tampoco se encuentra presente el cantabrismo.

Sada reúne en su obra argumentos variados que otros cronistas e historia­dores ya habían formulado con anterioridad, los hace suyos y los emplea con los mismos fines de quienes critica. Así pues, del ámbito guipuzcoano y vizcaí­no toma la hidalguía universal, que le sirve para explicar el origen ilustre de los primeros pobladores de Navarra, los cuales no pagaban impuestos en origen e iniciaron con celeridad la reconquista frente a los musulmanes.

Las crónicas anteriores, como la de Gauberto Vagad, hablaban de la exis­tencia del reino de Sobrarbe como primer entramado político ibérico, retra­sando la fundación del reino de Navarra hasta tiempos de Sancho III el Mayor, siempre subordinado a Sobrarbe y, más tarde, al reino de Aragón. En la misma línea, para el caso castellano, López Madera ensalzó la figura de Pelayo como primer rey en la Península y llamó usurpadores al resto de caudillos que tra­taron de superarle. Juan de Sada ensalza, por el contrario, la figura de García Jiménez como primer rey de Navarra a comienzos del siglo viii, antes de la entrada de los musulmanes en la Península y atribuye a Pelayo un origen godo, es decir, bárbaro y usurpador de un territorio poblado por los vascones, los primeros en habitarlo.

La obra de Sada responde a unos intereses políticos en torno al lugar de Navarra dentro de la Monarquía Hispánica y sirve también para echar por tie­rra los argumentos de justa conquista o de retorno al tronco del que se había desgajado el reino. Niega, por tanto, que se produjera una conquista militar por parte de Castilla en 1512 y habla de una entrega por su propia voluntad con un único objetivo, continuar como reino distinto, diferenciado y particular.

Sin embargo, en los últimos años, han surgido voces que desestiman la autoría de Juan de Sada de la Historia apologética. Isabel Ostolaza señala cómo la crítica posterior a la obra y la polémica con el reino de Aragón aluden a una autoría conjunta de la obra. Así pues, detrás del pseudónimo de García de Gón- gora, podría encontrarse un maestro pamplonés, Juan de Sada, que también ejerció como agrimensor y con experiencia militar, pero también Juan de Rada, oidor del Consejo de Navarra.

Obras

Historia apologética, y descripción del Reyno de Navarra, y de su mucha antigüe­dad, nobleza, y calidades, y Reyes que dieron principio a su Real casa, y procuraron sus acrecentamientos, y de la duracion della, y sucessos, y hechos heroycos y famosos de sus naturales, en armas y conquistas. Diuidida en III. Libros con un tratado a la postre de las quatro ciencias, y artes Mathematicas. Sacada a la luz por Don Garcia de Gongora y Torreblanca. Dirigida al Reyno de Navarra, Pamplona: Carlos de Labayen, 1628.

Bibliografía

Floristán Imízcoz, A., «Polémicas historiográficas y confrontación de identificaciones colectivas en el siglo XVII: Navarra, Aragón y Vasconia», Pedralbes, 27 (2007), pp. 59-82.

Leoné, S., «»Buscones navarros verdaderos cántabros”: La Historia apologética y descrip­ción del Reyno de Navarra de García de Góngora y Torreblanca», Huarte de San Juan. Geografía e Historia, 11 (2004), pp. 209-231.

Ostolaza Elizondo, M. I., «Debates historiográficos entre cronistas de Navarra y Aragón en el siglo xvii. A propósito de la Historia Apologética y descripción del Reino de Nava­rra, atribuida a Juan de Sada y Amézqueta», Revista de Historia Jerónimo de Zurita, 80-81 (2005-2006), pp. 227-252.

Cita bibliográfica

Martínez Aznal, R., “Gongora y Torreblanca, García de”, Jimeno Aranguren, R., (dir), Notitia Vasconiae. Diccionario de historiadores, juristas y pensadores políticos de vasconia, T. I, Marcial Pons, Madrid, 2019, pp. 530-533.

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