Cargos y oficios
Empresario y político republicano
Trayectoria
Su padre, Domingo Goitia, pionero de la industria siderúrgica guipuzcoana, fue, en 1861, el fundador y principal accionista de la «Fábrica de hierros de San Martín» en Beasain, donde se levantó el primer alto horno de la provincia. Francisco Goitia, que cursó estudios de Derecho y de Economía, heredó la empresa familiar al finalizar la segunda guerra carlista y, en las décadas siguientes, le dio un fuerte impulso. Viajó a Inglaterra para conocer los avances tecnológicos de la industria del hierro y adquirió allí para su fábrica patentes y maquinaria de la empresa Siemens que, con ayuda de obreros galeses que viajaron a Beasain para formar a los operarios locales y bajo su nueva denominación de Calderería Guipuzcoana fue la primera fábrica de hojalata en España. En 1887 trasladó su empresa a Sestao, donde, asociado a otros empresarios como los hermanos Echevarría y los Ajuria, sus negocios fueron creciendo y prosperando. En 1890 fundaron la Sociedad Anónima La Iberia que unos años después, en 1902, fue una de las empresas que se integraron en la nueva sociedad Altos Hornos de Vizcaya, el gigante siderúrgico español.
Mientras tanto, y en esta ocasión asociado a los Urquijo, relanzó también la fábrica de Beasain, primero bajo el nombre de La Maquinista Guipuzcoana, y desde 1901 como Fábrica de Vagones de Beasain, una de las firmas componentes de la Sociedad Española de Construcciones Metálicas, impulsada por el propio Goitia, una sociedad que agrupó a algunas de las principales empresas metálicas de España. Dedicada a la construcción de material ferroviario, la fábrica de Beasain, que años más tarde, ya en 1917, quedó bajo la razón social de Construcción Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), lideró el sector de la construcción ferroviaria en España convirtiéndose en la empresa industrial más importante de la provincia.
Con todo, arruinado por el fracaso de un nuevo proyecto empresarial, la puesta en marcha de la Sociedad Española de Piedra-Vidrio y Construcciones Garchey, Francisco Goitia acabó apartándose de la vida pública en los últimos años de su vida.
En paralelo a su actividad empresarial, y en buena parte vinculado a sus intereses como empresario, Goitia tuvo un destacado papel en el ámbito político, en dos facetas. La primera como activo promotor del movimiento proteccionista impulsado por los empresarios, sobre todo catalanes y vascos, para presionar al Gobierno en el tema de la política arancelaria. Así participó en las reivindicaciones que promulgaron la aprobación del arancel de 1891 que puso fin a la política librecambista en España, asistió a la fundación de la Liga Vizcaína de Productores, promovió y presidió su homónima guipuzcoana y fue miembro directivo de la Liga Nacional de Productores, organizando algunos concurridos mítines de propaganda por la provincia. La segunda, por su militancia en el republicanismo moderado guipuzcoano. Participó, en 1885, en la fundación del periódico La Voz de Guipúzcoa, órgano del republicanismo liberal guipuzcoano, y en 1903 participó en la asamblea fundacional de la Unión Republicana, el partido liderado por Nicolás Salmerón, del que fue activo militante. Al año siguiente, en 1904, fue uno de los principales impulsores de la Liga Foral Autonomista, una efímera unión de distintos partidos políticos guipuzcoanos, surgida al amparo de las protestas contra la Ley de Alcoholes y de las negociaciones abiertas para la renovación del cupo del Concierto Económico. Goitia formó parte de su Junta Gestora y fue su delegado en Madrid, ciudad en la que residió durante algunos años. Fue, también, junto con Francisco Gascue, el principal redactor de sus manifiestos, publicando numerosos artículos en su órgano de prensa La Región Vasca.
Esas actividades políticas son el marco en el que se sitúa su obra escrita. Además de su asidua colaboración en la prensa republicana, Goitia publicó varios trabajos, algunos directamente vinculados a la defensa de la política arancelaria proteccionista, especialmente la referida al sector ferroviario que tanto le interesaba para sus negocios, y otros en los que quedó reflejado su ideario político. Estos últimos dejan ver sus principales influencias. La inglesa, país que visitó a menudo y con el que mantuvo estrechos contactos, por ejemplo, con el político liberal William Gladstone, con el que se carteó, promotor como primer ministro de Gran Bretaña de la fracasada Ley Home que pretendía promover la autonomía irlandesa. Al estudio comparativo de los casos irlandés y vasco dedicó precisamente Goitia uno de sus libros, señalando las claras diferencias entre ambos por la ausencia, en el caso vasco, del factor religioso y del dominio económico que sí padeció Irlanda, pero tomando la isla británica como ejemplo para los vascos por su intensidad y tenacidad en la reivindicación de una necesaria total autonomía administrativa, algo que Goitia defendió con pasión en todos sus escritos.
También tuvo influencias del regeneracionismo de Joaquín Costa, con el que coincidió en la Liga Nacional de Productores, y del regionalismo autonomista catalán, al que Goitia consideraba como principal impulsor del renacer del foralismo vasco, con el que se identificó.
En su lectura del Fuero, que Goitia rechazaba vincularlo a posiciones reaccionarias resaltando la primacía del poder civil y la ausencia de cualquier vínculo del Fuero con el clericalismo, acorde con su postura abiertamente anticlerical, consideraba el Fuero como una legislación sabia y democrática, que promovía la igualdad humana. Una ley no rígida ni inmóvil, que se había ido adaptando a la realidad y que solo un doble equívoco —su defensa por parte de los reaccionarios y su rechazo por los liberales isabelinos, de lo que de nuevo culpaba a los clericales— fue la causa de una guerra civil que había llevado a su abolición.
La obra que mejor plasma esas ideas fue la que dedicó al estudio de la «autonomía mundial», un libro en el que repasa algunos ejemplos de políticas autonómicas en Europa y América, para acabar reivindicando, de nuevo con el ejemplo de Inglaterra, un país que, según él, era capaz de aunar tradición y progreso, el necesario fin, en sus propias palabras, «de la funesta manía centralista», equiparando los fueros vascos a esa necesaria autonomía administrativa.
La obra de Goitia es un buen ejemplo de la corriente del foralismo liberal republicano que tuvo una importante presencia en Gipuzkoa en las primeras décadas del siglo xx, y que reivindicaba una autonomía administrativa plena, con lealtad absoluta a la nación española y rechazo del nacionalismo separatista, pero en defensa de esa necesaria, para ellos, descentralización administrativa, no solo para las Provincias Vascas, sino para el conjunto de la nación española. La reintegración foral que reivindicaban para el País Vasco era la ocasión de llevar a la práctica esa necesaria política de autonomía administrativa imprescindible para la regeneración de España.
Obras
La cuestión de Irlanda y la Bascongada, San Sebastián: Imp. de La Voz de Guipúzcoa, 1891.
Cuestión arancelaria: el material para ferrocarriles y la industria del país, Madrid: Fortanet, 1892.
Et al., Moret como Ministro de Estado, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1893.
Revisión arancelaria: colección de artículos publicados en el periódico «España», Bilbao: Sociedad Bilbaína de Artes Gráficas, 1904.
Los Tratados de Comercio, Bilbao: Imp. de la Casa de Misericordia, 1905.
Autonomía Mundial. Concepto moderno de la autonomía y su aplicación a las regiones españolas, Barcelona: Tip. El Anuario de la Exportación, 1910.
Bibliografía
Arana, I., La Liga Vizcaína de Productores y la política económica de la Restauración. 1894-1914. Relaciones entre el empresariado y el poder político, Bilbao: Caja de Ahorros Vizcaína, 1988.
Castells, L., Fueros y Conciertos Económicos. La Liga Foral Autonomista de Guipúzcoa (1904-1906), San Sebastián: L. Haramburu, 1980.
Goitia, T., Recordando mi vida, Barcelona: La Gaya Ciencia, 1979.
Legorburu, E., «Francisco Cándido de Goitia y Ostolaza (1850-1914)», en Eugenio Torres (dir.), Cien empresarios vascos, Madrid: Lid Editorial Empresarial, 2005.
— «Goitia y Ostolaza, Francisco Cándido», Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia. Ed. en línea: http://dbe.rah.es/biografias/47312/francisco-candido-de-goitia-ostolaza (consultado el 15 de septiembre de 2020).





